Benemérita Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho” Licenciatura en Educación Preescolar Segundo Semestre
Nombre de la alumna: Jacqueline Carolina Jiménez Cardona Nombre del docente: Margil de Jesús Romo Rivera
Materia: Observación y análisis de la práctica escolar
Trabajo: Informe “Mi primera experienca docente en el jardín de niños María Guadalupe Vega de Luevano”
Fecha: Abril 2015
En el presente trabajo hablaré acerca de mi primera práctica como docente en el jardín de niños “María Guadalupe Vega de Luévano” ubicado en la colonia Lázaro Cárdenas de Zacatecas, Zac. En la agenda escolar ya estaban establecidos mis días de práctica, conforme pasaba el tiempo se iba incrementando mi nerviosismo, puesto que se acercaba la hora de mi práctica, en ocasiones no quería que llegara ese momento porque tal vez me desilusionaría conmigo misma, pues confieso que me causaba un gran temor el hecho de estar frente a los alumnos; temor a no controlar al grupo o de no hacerlo funcionar como tal ya que anteriormente solo había fungido como observadora, pero a la vez, sentía una gran emoción por enfrentarme a lo que desde niña anhelaba hacer: dar clases. Sin embargo, todas las fechas se llegan y mi práctica se hizo presente al igual que los nervios, temores, inquietudes y miedo frente a lo nuevo y lo desconocido, pues a pesar de que los maestros de la Normal que nos imparten clases nos proporcionaban las herramientas necesarias para hacer una buena práctica, permanecía en mi aquellos sentimientos de angustia producida por la inexperiencia. Este trabajo contará con las opiniones de algunos autores expertos, a través de los cuales sustentaré lo que menciono en este escrito. Antes de presentarnos a la práctica, tuvimos una visita previa de observación a la escuela, durante esta observación me puede dar cuenta de algunas características del grupo y del docente a cargo. Una peculiaridad comenzó a causarme pánico, existía un niño con mucha hiperactividad que ni el maestro mismo podía controlarlo, no ponía atención y lo peor de todo es que distraía a los demás niños. Después de dos días de observación en el grupo de segundo año, llegó el momento de afrontar lo que sería mis primeras prácticas, el 27 y 28 de mayo del 2015, trabajé pensamiento matemático pues el maestro me comentó que los niños no sabían identificar el numero escrito por lo que me dispuse a trabajarlo, entre al salón en donde ejercería por primera vez mi labor educativa, los niños entraban a su aula de clase, pues para ellos era un día como cualquier otro, se mostraban atentos y un poco confundidos por ser yo la que ahora comenzó la clase, el inicio fue fácil: tenía todo previsto y contemplado en mi planeación, los niños asombrados preguntaban por su maestro, yo les expliqué que trabajaría con ellos dos días, su respuesta fue favorable y colaboraron en todo. El primer día de práctica sentía que mis actividades serían insuficientes, pues me sobraría tiempo y tenía que improvisar, afortunadamente todo salió acorde a mi planeación, con la excepción de que tuve que realizar un intercambio de dos actividades en los días planeados. Me resultó difícil en un juego que realicé con los niños, puesto que sentí que se me salieron un poco de control, pues el niño hiperactivo comenzó a estrujar, aventar y lanzarles objetos a sus compañeros y los demás niños comenzaron a seguirle el juego a él por lo que tuve que llamarle la atención. Cuando observé al maestro titular, los dos primeros días de la semana, me pude dar cuenta que lo excluía de las actividades y lo dejaba hacer lo que quisiera, solo pretendía que no distrajera al resto del grupo, yo no intenté hacer lo mismo, al contrario, yo quería
que al niño le agradaran mis actividades, quería despertar en él un interés y motivación. El docente titular estaba situado en el escritorio, muy atento observando mi desempeño en el aula, al finalizar la clase, pedí sugerencias acerca de mi intervención, me felicitó puesto que para ser mi primera práctica no estuvo tan mal, me mostré segura al pararme frente a los niños, me involucraba con ellos, les daba la cara cuando hablaba, pedía sus opiniones etc. Pues con anterioridad él había tenido practicantes que se paraban en una esquina del salón o bien tenían muchos “tiempos muertos”, y me comentó del descontrol que tuve al realizar el juego, también me dijo que no me desanimara por aquel niño que no atendía, que había ocasiones en que era incontrolable y que el punto clave estaba en no dejar que involucrara al desorden a los demás niños. Desde que inicié la semana con mi planeación tuve que realizar mucho material didáctico “El material didáctico tiene que tender a estimular ideas, sugerir tareas, desarrollar juegos, pero en ningún momento debe suplir la actividad del niño, sino fomentarla” (Martin, 1995) esto con el fin de despertar en todos los niños la motivación y el interés, fueron noches de desvelo y cansancio pues en esos momentos ya tenía presente lo que era ser una buena maestra, empezaba a comprender que no era una tarea fácil. Al llegar a mi casa tuve que hacer algunas modificaciones a mi planeación para que no me volviera a sentir insegura por falta de actividades, y así al día siguiente, me sentiría más preparada en cuanto a contenidos y con más seguridad para llevar a cabo mi práctica. El segundo día de práctica, puse diversas actividades en equipo con el material didáctico que había estado realizando toda la semana, el maestro titular se mostró siempre muy atento a cada actividad, me sentí orgullosa de mi misma por dos cosas: la primera, observaba que los niños aprendían con cada una de las actividades, y en segunda, pude llamar la atención del niño hiperactivo del grupo, estaba muy atento a lo que realizábamos y aunque en ocasiones no me era posible controlarlo, la mayor parte del tiempo trabajaba en conjunto con sus demás compañeros. Entre mi material didáctico incluí juegos que me permitieran abordar correctamente el tema y desarrollar en los niños la competencia propuesta, ya que el juego es la herramienta más usual, puesto que el niño aprende a través del juego, y con el ayudas a que los niños desarrollen la imaginación, exploren, muestren interés, etc. “El juego tiene múltiples manifestaciones y funciones, ya que es una forma de actividad que permite a los niños la expresión de su energía y de su necesidad de movimiento, al adquirir formas complejas que propician el desarrollo de competencias” (PEP, 2011). Realicé una dinámica de armar un gusano con los números pues cada pancita traía un número y después poner taparroscas en su panza de acuerdo al número escrito en ellas, esta dinámica al maestro le interesó mucho, incluso se involucró a ayudarme a verificar que todo estuviera en orden. En este segundo día de práctica me sucedió lo contrario que el día anterior pues en esta ocasión me faltó tiempo para realizar mis actividades escritas en mi planeación. Al concluir el día, volví a pedirle sugerencias al maestro, me dijo que de nuevo se me había salido un poco de control el grupo ya que al realizar actividades en
equipo siempre sucedía, incluso a el mismo, pero en esta ocasión no sentí mucho el descontrol, al contrario, sentí que los niños estaban muy interesados y atentos por el material que les proporcionaba, también me mencionó que pude atraer la atención de aquel niño inquieto y que para hacer dicha acción era muy difícil, me comentó que la actividad del gusano le había llamado mucho la atención pues no se le hubiera ocurrido realizar esa actividad, me despedí del maestro no sin antes agradecerle por las observaciones realizadas a mis prácticas. En general, pienso que me fue bien en mi práctica, pero sé que me falta mucho por aprender para poder mejorarla. De cualquier forma, creo que he avanzado, pues fui capaz de pararme frente a un grupo y conducir las actividades, con lo que di mi primer paso hacia la docencia. Tal vez mi práctica no fue tan buena, como hubiese querido, sin embargo habrá que pensar que fue la primera y me mostraré dispuesta y comprometida para mejorar cada día más. Este acercamiento a la realidad de la práctica docente, con una planeación hecha con anterioridad me sirvió para darme cuenta de lo importante que es tener estructurada la clase, así mismo considero que el éxito de las clases está en la planeación, por lo tanto, habría que mejorar en esta cuestión, pues resulta de vital importancia prever tiempos, basándonos en las observaciones que previamente les realizamos a los niños, de esta forma podremos sentirnos más seguros y evitar todas aquellas improvisaciones, falta de interés por parte de los alumnos así como el descontrol del grupo en general. Finalmente, puedo concluir que esta fue de las mejores experiencias que pude tener en mi inicio a la docencia, estoy segura que la primera práctica jamás podrá olvidarse y de ella se sacarán muchos frutos pues me quedo con las observaciones y opiniones del maestro titular del grupo, e incluso mis propias observaciones hacia sí misma, y siempre dispuesta a mejorar día con día pues recordemos aquella frase célebre: La práctica hace al maestro .
Bibliografía
Martín, Marisa del Carmen. “Ambiente escolar” en Programa de educación en
valores para la etapa infantil, Málaga, Ed. Aljibe, 1995 Secretaria de Educación Pública “Programa de estudio 2011, guía para la
educadora; Educación básica preescolar”. México, Gobierno federal, 1ª edición.