e
3
Sa
,
Hevista
Df
5
Hola A
Semanario
del
:
FEiferafara -
cl
nm
Ciencias
Y ÁnTES
Dedicado al bello sexo
Hño 1.
Mayagiiez, 16 de Hayo
En
mis A
de 1897
|
— Him.
cantares 9
TERESA
E
AS
Si por un beso de amor
Eres, mujer, tan
Me das un beso de engaño,
Y tan liviana, además,
He de encontrar, sin remedio,
Que véo en tí reunido
Al fin “ La muerte en los labios.”
“- Lo sublime en do vulgar.”
o
o
Como
"
e
a
para yo cantarte
o
hermosa
o
Si tu padre no resuelve
No me faitarán las coplas, Puedo exclamar que es mi lira *“* Manantial que no se agota.” o DD.
y
Que entre á tu casa el Domingo, Como un farol en la calle Estaré “ Siempre en ridículo.” 3
O
ojo
¿ En dónde esta tu cariño ?. .
Dos amantes que se adoran
Quise buscarlo, alma mía,
Hasta el día en|que se casan,
Y casi estoy convencido De que es un ** Mar sin orillas.”
Lo que formalizan juntos Es “ El prólogo de un drama.”
:
¿3 =
o
o o
.
“La mujer que es casquivana
Y de veleidades vive,
Tendrá por premio en el mundo * Vida alegre y muerte triste.”
o
99 Es, ha sido y¡será el mundo
Conjunto de necedades;
Por lo cual puedo llamarlo “Comedia sin desenlace.” Mariano RIERA
PALMER
4 A
E
Haleidoscopio ,
consecuencia
de la
lluvia torrencial
y continuada que cayó en el ayer en
esta
del señor buen anunciada y la preciosa Noche, "la gozar
pues,
ciudad,
Rupnick
la
día de
compañía
suspendió,
con
acierto, la función que tenía que, como todos sabemos, era zarzuela “Las Nueve de la cual tendrá efecto hoy. + A al teatro,
donde
es
de
espe-
rar acudan todos los amantes de lo bueno. a.
Satisfaceion y no poca inunda nuestra alma al ver que aún existen en el mundo per sonas amantes del progreso, y que, medida de sus fuerzas contribuyen con su óbolo á sostenerlo é impulsar)o en cualquiera de sus
manifestaciones. Nos referimos ú nuestros constantes favorecedoras, 4 quienes lo he'mos erigido ub: templo de simpatía en los altares de nuestro corazón, y una expresión de gratitud en cada fibra de nuestra alma. ¡—¡Loor á vosotros, sostenedores de La Revista BLaNca. M. R.P.
Abzil yy Margo
Nuestro antiguo amigo don Ramón Ncnnato Lopez ha dejado de existir á una edad avanzada. Acompañamos á la familia en su pena
y
deseamos
que
el
Señor
haya acogido en su seno al alma del finado; Tambien ha bajado á la tumba, abandonanklo
don
las miserias del mundo,
Daniei'lL.
Vera, miembro
las más respetables
de
el
joven
una
de
familias «dle la localidad.
Sirvan estos renglones de lenitivo al dolor que hoy aflige ádicha familia y no dude que sentimos con ella, .
o oo
A
- Por cartas que tenemos delant=- sabemos que los queridos amigos, losexcelentes
ertistas Sres Lloret. y Pastor, bajo y tenor
respectivamente de la Compañía de Zarzuela que funciona en la ciudad del Sur.
nos visitarán en breve con su troupe reforzada con nuevos y magníficos clemen-
tos.
Oportunamente circularán el elenco
y extenso repertorio antiguo y moderno de
dicha compañía.
oo ¿ Las bellas lectorasde La Revista BLanca están de enhorabuena : muy amenudo saborearán las magníficas crónicas
que sobre modas drid
la connotada
nos remitirá escritora
desde Madoña
Josefa
- Pujol. de Coilado,cuyo nembre es ya bien conocido en el campo de las letras. En
el último número de este semanario tuvi¿mos el gusto de publicar la primera de las revistas de modas áque nos hemos referido. y en el presente insertamos un bello artí-
culo literario de la indicada distinguida se-Ñora. o 0.o
21 Del cielo la primavera baja risueña
á los campos,
y de aromas se perfuman y embalsaman los
espacios,
Los árboles reverdecen, las rosas abren sus _AMpos;
se agitan las mariposas, y se enamoran
los pájaros,
Formando tanta armonía rumor tan dulce y preciado, que á las almas estremece
y hace abrirseal entusiasmo. H
pS
Pero yo la primavera tengo en tu rostro. agraciado, con
ás primores que el alba
con más sonrisas que el Mayo Qué son tus mejillas rosas,
y son claveles tus labios, hallo aromas en tu aliento. y en tus ojos dulees rayos. Formando
tanta
armonía,
junto todo, y tal encanto que
me
enamoran
y
el alma
se mu abraza de entusiasmo. Ezequiel
SOLANA.
Administració M Suplicamos á
los
señores agentes de.
La RevisTa BLANCA, se sirvan remesár < la mayor brevedad la liquidación de, los recibos:enviados para el cobro.
Urge recibir fondos para atenderá los
gastos de esta empresa.
a
ambas al destierro, burláaronse lindamente de ella en irónicos versos, uno de los cuales dice :
Mais, Uaffarwe
interessante
C't* dam" pendant son transfert, Kut sans dout' le mal de mer Et, la chos' devient piquante, Sitot á la Réuntón Donna lUjour á un poupon ¿
Luis
(Prohibida la reprodueción)
LIRA PUERTORRIQUEÑA plo T mas A
MIS
bala
HIJOS
La adorable dulcísima Musa Que á mi lira sus notas le presta,
.
A
Cerca, espléndida, altiva, la rosa Entre todas brillando cual reina, Y ostentando sus hojas de nácar, Su cáliz de seda.
Lejos tienden sus alas brillantes Esmaltadas de luz y tinieblas, Pensamientos que al suelo se inclinan Y alfombran la tierra. Aqui forman guirnaldas de nieve
La tulipa, el jazmín, la azucena; Allí ofrece sus puros aromas
BONAFOUX
6 de Abril.
Sa
MA
>=
La humilde violeta.
¡ Cuán hermosas las floresde Mayo ! ¡Cómo el alma en delicias se anega, Aspirando con ansia el perfume Que embriaga y deleita ! Mas ¡ah! muda, callada, indolente, Permanece la lira en mi diestra : Como el niño en la cuna, dormidas Se encuentran sus cuerdas. “Ven, despierta ! le dije anhelante: “ Tusantiguas canciones recuerda ;
“ Y dedica á la flor más hermosa “ Tus trovas más beilas. Y la lira, vibrando en mis manos, Así dijo - ** Perdona, poeta : “ En tu alma la flor más hermosa ““ Prendida se encuentra. -
Envolviéndome en llama de amores
“* ¿ Dónde hallar el perfume súave “ Que despiden sus hojas no abiertas,
'* Mayo enbre de flores los prados, <“ Y, al fulgor de lá aurora, semejan
“ Le su caliz la miel delicada,
Me dijo : “despierta.
“ Y el brillo que ostenta ?
““ Mariposas de vivos colores
“Como un astro de luz va alumbrando
“« Cuando el :sol con sus rayos de oro “« Suspirando se abraza á la tierra,
“ Como el iris, con arco de gloria
“ Que lloran y tiemblan.
* De tu paso indeciso
la senda ;
“ Tus trinufos celebra.
“ Sobre un cielo esmeralda parecen
“ Si la dicha adorable sus alas : “* De carmín en tu pecho despliega,
“« Ven: arranca del arpa olvidada,
** Y la risa, fulgor de la aurora,
“ Dormidas estrellas.
“ De la flor mús hermosa
en ofrenda,
- * Dulce canto que imite en sus ritmos “ Cascadas de perlas. * *x
Como sueño divino, fantástico, Que inspirado forjara el poeta, A mi vista surgieron las flores De galas cubiertas.
Aquí el nardo, la flor perfumada,
Y el clavel de purísima esencia ;
Alí el lirio gentil de los valles, E Allá la camelia.
“Te busca y te cerca ; “ Si el dolor se deshace en tus ojos
“ En raudales de Huvia benéfica, “« Y el amor se reclina en tus brazos...** Es solo por ella. > Y la lira muy bajo, muy bajo,
Cual rumor que á los cielos
Y más dulce que el néctar
á se eleva,
sabros
Que liba la abeja ;
Fué dejando en el alma dormida . Sus cantares, sus notas más tiernas, Imitando murmullos del aura,
-
Cascadas de perlas.
¡Si el mortal escuchase esos cantos! ..
:
E 417
De
cen que tiene harto grueso
e
6
S
según
fectos como ella ciée,
Boazás
los
que
di-
el talle y no
muy derechas las piernas.
Al solo anuncio de la descocada exhibición, el Farís mundano
corrió á la conta- .
duría del Teatro. Los revendedores de localidades hicieron pingúes negocios Cada butaca costaba cien francos ; cada palco seiscientos. Esperábase ansiosamente el
debut.
Los espectadores indiferentes pro-
poníanse aplaudirá la princesa en sus anun-
IZO
bien ?...
bien ?
¿No
:
Todo el mundo
lo pre-
< gunta : — ¿Hizo
$
hizo
bien
M.
Eepino prefecto de-policía, en prohibir que la princesa
de Caraman-Chimay se ex-
hibiese casi desnuda en e teatro de Foles- Bérgere *
escenario del ¿ No hizo bien
M.
Lepine?
Soy de los que de policía;
dan razón al
pero no en nombre
ralidad
pública,
que aplaude
manes
; ni mucho
menos
prefecto
de la
mo-
mayores
des-
volviendo
por
ciadas pinturas de Salambó, Eva y Andrómeda. Los espectadores interesados en el fracaso, como los miembros del Jockey. Club, habían resuelto patear, la petcatación. llevando al
efecto, entre
otros
pro-
yectiles, cincuerta y tantos conejos para. Alas á'la rival de la Otero.. Y cuando la Eva del moderno paraiso disponíase á vestirse el simbólico
traje
qué
le
hizo Landolff, y ¿.¿enroscarse: al talle la no menos simbólica serpiente, el prefecto
Le-
pine, como Dios, echó del paraíso 4 la tentadora Eva.
Péro no la echó como
la habría chi
los fueros de la aristocracia, que protestó | do el Dios del Sinaí, con truenos y rayos : por el príncipe de Chimay ; sino en nom- “la echó dulcemente, hablándole al corazón, conmoviéndola con el recuerdo de sus bre de la infeliz ex-princesa, cuyas faculjos, que más tarde, llorarán su deshonor, tades mentales no están cabales. la entraña materna, ese extraño sentimien Miss Clara Ward compró, como ella to que rara vez falta á la mujer que ha pa«¿£misma ha dicho, un marido en la suma de
“tres millones seiscientos il francos.
Ese
"marido fué el arruinado príncipe de Chimay, y á la sombra de su aristocrático pa:
bellón
pudo
la princesa
ser molestada,
¿ Quién
á
un
entregarse,
sin
adulterio
razonado.
le impedía seguir
cubriendo
las apariencias de honrada con la bandera matrimonial ? Absolutamente nadie. El marido toleraba.
ta
gorda,
Clara Ward
La sociedad hacía la vis -
cuando
no
aplaudía
....Pero
necesitaba otras cosas : reco-
ridó.... Y Clara Ward, la desbocada yegua que no reconocía freno, detuvo su ver-
tigir osa carrera
y
dobló las
cuanto el domador unas palmaditas en
rodillas
en.
le dió cariñosamente el corazón.. .Porque
á esas locas hay que ponerles la camisa de fuerza con L
.
muchísima
cautela.
X -*
11 general Gallieri no ha
tratado del
- rrer el mundo acompañada de Rigo; po- “mismo modo á la ex-rzina Banaval; y la nerse moralmente desnuda ante los perio-. pobre proscripta, aprisionada en gasas,
y arrastrando el oro de sus faldas de amazona, fué, ceñuda y triste, á sepultar el dar, en fin, un escándalo diario; y-de esoropel de su caida grandeza en vetusto cándalo en escándalo,de vergiienza en versiienza, roida por comezón de hacerse _caserón de su destiero. Tambien en la isla distas
que iban
á
conferenciar
con
ella;
notar, ¡singularizándose en París, la pobre “de la Reunión hay giícharos y- tiples; tambien allí hay versadores | y copleros ; y para mayor ¿nri de la ex-reina, cuyo her-sificada por Lombroso, acabé por alquilarmano Rasendranoro tuvo la mala ventura se, mediante mil francos € paros, para exde dar á luzel mismo día de la llegada de histérica, en su inconsciencia de idiota cla-
_ __-=«A
A
A
AAA
a.
A
AA
ambos
rodaron
de su escuadra,
tinaja de agua, y la rompieron en
cabo de cuartel á presencia del primero, y preguntados por éste motivos de lo ocurrido, contesto o - — Mi primero; es el caso gando con este compañero,
ju-
que.
rodan
Era un precioso dia de pao
la guardia
de
corneta
La
de
midos pechos, cuyos
auxilio acababa
de llegar, apresurárongeá
recoger el niño
y al soldado;
infructuoso:
el niño aún
había sido
y bien
vivía,
pronto empezó á recobrar el conocimiento. Entonces, la atención
especta-
de pe
_ Dirigíanse los soldados en su mayoría hacia el hermoso paseo de la playa, ansi0-
dores, se volvió hacia el valiehte soldado: que, con peligro de su vida, acaba de Sal-"
do Océano, y contemplar al propio tiempo
después de rasgo tan heróico,
y el cual,
sos de respirar las suaves brisas del dilata»
var la de aquella tierna criatura;
el magnífico espectáculo que ofrecía el sol,
rotundamente á admitir ni el más insignih-
de emtremo echan sus anclas toda clase aún á la No habían llegado barcaciones.
l'ues el mismísimo corneta Descuidos. VI
mitad del referido muelle, cuando aquellos
sorprendidos por los gr!-
militares fueron
sen de varias personas
que
exclamaban :
“¡ Al agua....un niño al agua! . ..¡ $0
corro ! ; pa a
PRESMIDOS los soldados ha-
cia el sitio de donde partían
algunas señoras
; pe
las voces,
y ra
profiriendo gritos descompasados, ban sus cuerpos
muelle, POR
mirando
sobre
con
la
y
:
inclina-
barandilla
del.
avidez, las oscuras
-- **¡ Ahí se cayó !” —decía un
Abrióse paso en estos momentos
por *
de In-
entre la muchedumbre un Capitán
fantería que había presenciado los últimos ; pormenores de aquella interesante escena alary adelantando hacia el cornéta, - dijo,
gándole la mano, que éste no se atrevía á
estrechar:
—- ¡ Biea,
corneta, muy bie?
¿e portan los valientes !. .. . La acción que acabas de practicar me reconcilia con todo
se- * lo malo que hasta hoy
-ñor de edad avanzada — ¡ Por Dios ami gos mios... ¿no hay quien salve ú mi y
se negaba
cante de los regalos con que todos querían obsequiarle. Y no adivinan nuestros lectores quien era este arrojado militar?
al ocultarse en el lejano horizonte de las azuladas aguas. . Un grupo de dichos soldados entró + por el largo muelle de hierro, á cuyo €x-
: a
viendo ense-
guida que el arrojo de éste, no
el
a
latidos habían conte-
nido durante aquel rápido y doloroso incidente. Los tripulantes de un bote que
vención acababa de tocar marcha para parancho de la tarde.
>,
Todos los allí presentes dejaron escapar una exclamación de júbilo de sus opri-
Pre-
seo, despues de haber comido la tropa
]
de un niño como de seis años de edad.
permiso:
]
.
negro fondo desa-
para los espectadores de tal escena, los instantes que siguieron ! Mas al fin transcurridos breves segundos, agitáronse de nuevo las aguas y apareció en su superficie el denodado militar, sujetando por los cabellos el cuerpo
sargento sobre los el corne-
v e.
.
>
¡ Terribles y de gran ansiedad fueron,
por el
de usted, se rompió la tinaja. - — ¡ Con permiso del Demonio se había roto”,...so granuja !......
¿
:
pareció.
fuimos
do y. -pues. .en un descuido, con
salto al mar, en cuyo
mil pe-
dazos.
Conducidos los contendientes
o
O
á los que tenía por delante, arrojóse de un
la
sobre
POB
MR
ropas exteriores, y separando bruscamente
soldado
un
A
Vióse avanzar de pronto 4 uno de los indicados soldados, despojado ya de sus
castigado, sino por la propia falta, por otro mctivo cualquiera. Cierto dia, peleando con
A
A
ríamos lus des?.....-! ¡
de nuevo
ser
á
ocasión
ma noche, daba
A
sobrino ? .. yo no sé nadar y nos ahoga-
mis-
Al dia siguiente, quizás aquella
A
AAA
— Eso no va contestó el cor
ha hecho.
a, mi
*
.
Capitán;
ted vé..-
pe
*
¡ Si expresarlos el labie pudiera !. ¡ Ah, no! vibra en el fondo del alma Canción siempre bella ! Vibra allí, palpitante de amores, Que escuchando tus notas risueñas,
1H
Procedente de una casa de Beneficencia, había sentado plaza muy jóven, casi un niño, en el cuerpo donde servía, siendo bien pronto nes.
Me parece que el mundo. delicias Y encantos me presta.
me
metía, eran atribuidas á su corta
Vibra siempre en el alma ; y el dia Que mi frente se incline á la tierra, Y el suspiro postrero á mis labios Temblando aparezca ; Cuán hermosa veré ante mis ojos
edad, y
le daban tiempo á esquivar el golpe.
Debido,
sin duda,
á esa
poco á poco "las travesuras se
La región de los cielos espléndida,
virtiendo en verdaderas
Si me arrullan tas notas divinas; Tus notas postreras ! M=.
órde-
por lo tanto dispensadas: Lo mús grave que alguna vez solía acontecerle, era el sentir sobre sus espaldas la punta del bastón de mando de los Jefes, cuando éstos no
besan.
Manuel
de
Queríalo el Coronel como á un hijo, y todas las travesuras que el corneta co-
Sigue, sigue: tus ritmos extraños Du!cemente mis párpados cierran, Y en redor seductoras visiones Amantes
nombrado cornetín |
tolerancia, fueron con-
taltas, que
necesidad de castigar; y....de
hubo
entonces
data el sobre nombre con que era conocido, pues siempre que daba ocasión para
SAMA
ser reprendido, disculpábase
diciendo que
su falta era debida....á un descuido.
Mayaziez.
TI
A] >
Bl corneta
Que llegaban quintos
“ Descuidos
A MI APRECIABLE
AMIGO
JUAN
al Regimiento
y á alguno le faltaba el morral
””
donde
las
cariñosas manos de una madre ó una hermaná habían colocado
la sábrosa longani-
za y el rico queso hecho en la propia
SEBASTIAN
sa..
.no había lugar
á Cudas, el
ca-
corneta
Descuidos tenía parte en el asunto. — A ver, venga usted acá, so descuidado — le decía el sargento, cogiéndole con fuerza una oreja— ¿con qué permiso se apodera usted de lo que no es suyo ?
I
--- Mi primero — contestaba — yo.. á la verdad. «pasaba por ahf..el morral
5 O
estaba en el suelo, y
OR este nombre era conocido," no solo en el Regimiento, sino en todo el pueblo
donde
se hallaba
guarnición.
un
descuido,
Lo
cogió V. ¿eh?. - - y tambien en
un descusdo, se comió lo que contenía, ¿verdad ?
de
—También, mi primero,
de cada
—
Bueno;
pues yo ahora, en un des-
mes, en el acto de pasar la revista de Comisario y cuan-
cuido
do el sargento
vaba, sacudía de lo lindo al truhan
primero
lo
cogí...
E
Los días primero
.en
lla-
lo voyá reventar á usted.
Y con una vara que á prevención lle corne-
maba por la lista á Angel Expósito, era ta, hasta que éste salía huyendo, sin atenvido con extrañeza tal nombre por el Re- ¡der á las voces del sargento. gimiento ; y solo al ver avanzar el indi-. IV viduo nombrado, C í
exclamaado entonct -—= “¡'Calle
,
Tales correctivos.eran, sin embargo;
infructuosos.
SN
razón de Adelina lo sabía,y se tenía apren-
del que aspira y logra
dido de memoria que los ayunos, lloriqueos,
de sus propósitos.
súplicas y románticos desmayos habían pa-. tambien había
como todo progresado, y que el cariño fin de siécle era más apropiado en su modo de sentir, que un desenlace á lo Julieta y Romeo ú otras tantas víctimas eróticas que _ figuran,en los anales de célebres amores. Por semejante, motivo se dijo: “á mal
na y bonita, no tengo
necesidad de otra
cia, se quedaban con los
ejos claros y sin
vista.
Y hay en
que
consignar que
el
paternal
se habían
recinto
todas las
medidas requeridas para un verdadero :sitio, y que
había
guardias de
que
-afrontár
corp, y ctros
avanzadas,
obstáculos que
ámanera de inexpugnable
trochs,
impe-
"días la libre entrada en el feudal castillo. Amor
tiene
cien
ojos,
se
había
dicho
Adelina, y como sumaba los de
su Eduar-
do,
doscientos
llegaron. ¿4 reunir entrambos,
tan perspicaces, que hacían todos los obje—
tos tras¡arentes,
y
llegaban
hasta donde
invitaba á penetrar el cariño que se profe-
saban. ¡Cuántas veces los padres de Adelina,
despues de colocar puntos
estratégic OS,
los 5e
centinelas sentaban
en sus tan
tran-
quilos, sin sospechar que en esos instantes la niña, como Olímpica aparición y desde su gótica ventana,
enviaba
cariñosas
que en
la cúspide
del vecino mente, se convertía ¿en vimiento:
ot ínuo,
para
indicar
asi:
.
ha
alas dela brisa, de la ilusión
su tor-
y del cariño.
Porque Adelina sabía que la felicidad no se había hecho para los corazones cobardes, y que si era verdad fique corría grave riesgo de romperse cualquier cosa con un descendimiento inesperado desde en
deseo, YMivía en esos
cambio
lograba su
momentos
A
ONIL
a
rs
Puntada sobre puntada.
;
Siguió un escribano, y. ¡toma! Le traté sin cumplimientos; RA
Bras tado su. afán no es broma,
y temiendo, coa vaciones trajese:
eres natural, , Que las priotro orden de ideas más
trascendentales,
cambiaron
de
permitieron al enemigo cruzar
táctica
las
fronte-.
ras con el ramo de olivo; y que conviértese en uno á dos corazones que habían nacido para amarse; porque en los tiempos que contamos es más fácil la cuadratura del círculo, que hacer frente con violencia á dos ideales nobles, que pueden convertise —siempre y cuando quieran oponerles grandes obstáculos —en dos regueros de pólvora capaces de hacer
saltar al
mundo
entero. Y Adelina y Eduardo
no caben en si
de puro gozo. y reulizarán
sus propósitos,
porque desde
la gótica ventana
del feudal
castillo, en una florida tarde del mes de Mayo, y mientras Eduardo la contemplaba desde la cúspide del vecino monte, ella, parodiando un cantar muy en boga, le decía telegráficamente: “tuya he de ser, por- -
que así lo manda
Dios.” knrique
SIMON
ERA PENINSULAR
un moá
mento adorado que estaba al corriente de todo cuanto le manifestaba y remitía en
su gótica ventana,
lina una cuarteta que si bien recuerdo, dice
de-
mostraciones que, cruzando el espacio precisamente por sobre las mismas cabezas de los que creían impedirlo, llegaban hasta el corazón de Eduardo,
versos,
llegó á conocimiento de los padres de Ade-
y como la mía es bue-
para realizar mis propósitos, y diariamente los conseguía en las propias barbas de sus padres que, como los santos de Frain-
tomado
cir muchas veces la verdad en sus
la vida
EL MUNDO AL REVES AA ( Carta de una dama rendida á un Ls desdeñoso )
RS
tiempo buena cara.”
Y como los poetas tienen fama de de-
PA
el amor
Señor don Juan de Minervas Jiménez Castroterreño
De Peregil y otras Hierbas; Muy señora y mi dueño :
O E
sado de moda, que
realizar una parte .
A
A
A
ca
Ma
A
oo
a
a
MO
AA
venía por ahí....oigo gritar....me acerco. .dicen que un niño se cayó al agua y.
pues. ...en un descuido....me
arrojé
¿
DECORO "
San Juan,
emm
LIRA
Abril
1897.
Ml
IN
E
razí
* Se lo vienen á llevar !.”
. E.
A
“ Son los «ngeles,” exclama :
al
mar para salvarlo......
A
did
súp
Y al ver los rojos destellos Que bajan del niño en pos, Agrega: “¡te alumbra Dios
sad con
de s
El camino : vé con ellos !”
me:
a “« Si, Dios te llama, alma mía .
" el rostro al del niño junta,
ox
|
EXTRANJERA
sen
y despunta
Y se desmaya;
E
Allá por Oriente el día.
¡ Todo es luz, vida y belleza En torno de aquel dolor !.
Clmaneciendo
Madre Un niño muerto en la cuna ;
La madre llorando
al pié ;
Por la yentana se vé
.
,
¡ Y hay quien llame con amor áé la naturaleza !
Juan de Dios PEZA
e
¿des
|
Llegar 4 ocaso la luna.
— HARÁ
En la pobre habitación Brilla escasa y ténue luz Dabajo de negra cruz
| a Adelina
Emblema de redención.
La madre se desespera,
op
Y junta, besauvdo al niño,
A lo blanco del armiño La palidez de la cera.
A un tiempo se queja y ora A un tiempo duda y suspira; Le habla, lo toca, lo mira, Pronuncia su nombre y llora.
Tuya
he de ser
Dios.
orque así lo manda
+ (Canto popular) q
Ny
E
A veces “* ¿por qué te vas ? Pregunta con hondo empeño,
cuando los padres llegaron á sorprender los amores de Adelina, ya era tarde, ésta quería, con toda la locura de una verdadera pasión, _y por más que pretendieron ahogar con imposiciones el gérmen de ese ideal que su alma vírgen había
Y á veces dice : ““¡ es un sueño !”
concebido, no lograron
“* Y pronto despertarás.”
Y mirando al niño yerto,
Exclama en su devarío :
“* ¡ Qué sosegado y qué frío !
¡ Si parece que está muerto ! ” Y con esta ilusión vana,
Que encarna allí su fortuna, Parece junto á la cuna
Un hugel en forma humana. y Oye un coro resonar : Que dulces voces: OPETaIOS :
ños, y acrecentar en
más que
desenga-
la niña el deseo de
hablar con su Eduardo, quien le profesaba un cariño que había elevado en su corazón
á la categoría de fervoroso culto;
*
?
Pero Adelina era tan lista, «que se pin-
taba solo cuando
anhelaba
no hay para avivar el deseo
algo,
y como
como la pro-
hibicion, he ahi que lós padres de Adelina
se convirtieron inocentemente
en
mente, cuando se le antojaba
decir cual.
mentos
quehtilizaba
instru-
la niña prodigiosa-
quier cosa á su adorable
doncel.
Todas las épocas no son iguales, y el E tiempo no transcurre dones: a co-
a
n=
Por lo demás, es corriente
Pero ví que, con el pebte, Llevaba traza el fondista De daume . gato por liebre
Que, apesar do esas tramoyas, No carazco enteramente De costumbres y de joyas. Ganado
Y un sastre enseguida vino, A quien despedí, enojada,
con mi sudor,
Tengo, mayor que un caldero, Un reloj de similor,
Viéndpgle soltar, ladino,
Puntada sóbre puntada.
Con su cadena de acero.
Siguió un escribano, “y. ¡toma! Le traté sin cumplimientos ; Pues todo su afán, no es broma, Traducía en pedimentos.
Si mi cuerpo, á fé de Higinia,
En los teatros se cuela,
Voy al Circo á la Ignominia
(1)
,
Y á la Cruz, á la Cazuela.
Y un boticario ¡ahí es nada!
Y ciertos hemos de estar
Por hacerse el necesario, Me vino....como pedrada
De que en lo que aquí dibujo Nadie el indicio ha de hallar
En ojo de botizario.
De la vanidad 6 el lujo. -
Después ....¿A qué recordar Tan múltiples sinsabores? Fuera larga de contar,
. Por lo demás, pruebas cien Daré á usted de mi recato : Pues, amigo, sé muy bien,
La historia de mis amores. '
Donde me aprieta el zapato.
x
he tenido?,
Sólo usted es mi tormento.
Y pues le amo con delirio, Y la ingenuidad me abona, Mitigue usted el martirio De 2sta pobre solterona,
Primero quise á un tambor,
Y bien prueba ser valiente La dama que en el amor
Entra con tambor batiente.
Que por el único dueño
Pero un día, disgustada,
Quiere a don
Dí al más guapo de los chicos (Mientras él tocó llamada]
De Peregil y otras Hierbas.” Si es usted franco y corriente,
Porque, en sus miras innobles,
Cual presumo serlo yo;
Vencer pensó el badulaque,
Contésteme prontamente, Diciendo que sí ó que no.
_ Unas veces con redoblés,
Y otras al paso de ataque.
Guárdesede ser tirano
Luego. tuve un relojero,
Y le dejé, no fui lerda, Por traerme al retortero,
Y mande, si algo desea, . A ésta, que besa su mano,
,
HIGINTA DE ÁLCARABEA
Sin que yo le diese cuerda.
Juan MARTINEZ VILLERGAS
¿Llegó un fondista egoista ; Así se dió en llamar á lo. parte posterior de las
42 Taro
del
non
Teatro de la Plaza del Rey,
á donde,
galerías á pesar
dió ez. tomar asiento gente muy escogida. X t
Juan de Minervas
Jiménez Castroterreño
Con la puerta en los hocicos ;
y baja
z
Confesaré que en el día
Sí, señor, que nunca un roto Falta para un descosido.
1)
-
_ Tras la azarosa porfía Que con franqueza le cuento.
¿Habrá quien arme alboroto orque novios
3
e
>
Tiempo ha que el sino nefando Me hizo con fiero rigor, Vivir gimiendo y llorando En el cepo! del amor.
Ya hace un año ¡suerte impía! Que frecuento, á troche y moche, Los paseos por el día ; Los teatros por la hoche.
¿
No
anonantra
alivia
á mi
Ni en estos ni en el paseo Encuentro una mala facha Que me suelte el.galanteo Que espera toda muchacha.
mal:
LIRA EXTRANJERA
¡ Ingratos! la tierra fría
op HE E nero Que, Hesde el díax > fué Enqúe nos vimos, o. der cal el La soga tras <
DUDA
Querrá Jesús que los trague.
Tara
Mañana será otro día ;' No hay deuda que no se pague-
-
Mas hoy ¡ oh, vicisitudes!
Tendrá usted por desvarío
Viven tan frescos y gordos,
ue aspire Á su miano blanca. ¡ C¿mo ha de ser, señor mío,
Y ¿ nuestras solicitudes
Se están haciendo,los sordos.
Seré necia, pero tranca!
Y pues tal suerte
No le cause admiración
La transformación
Este lenguaje inconexo
Oiga usted mi
de mi sexo.
De la comezón que abrigo,
Tal está ya mi cabeza Que ni sé lo que me digo.
Ni es enteramente pobre, : Desea.ya que el trabajo
Ni extrañe que,en dulce anhelo. Le haga saber el bochorno Que á mi corazón de hielo
Tiene de hallarse de saca,
Trocar su lindo refajo Por una limpia casaca.
Ha convertido en un horno:
Aunque á la presente soy
Pues tanto su ceño adusto Muestran los hombres crueles,
Desgraciada cual vibguna.
Puedo asegurar qye estoy Arrullada en buena cuna,
Que ya me parece justo Que se truequenlos papeles...
Y que le ablanden concibo
¿Cómo á tal punto llevaron Las cosas ciertos deslices ? ¡Ah! Lo cierto es que pasaron
Migxesventuras sin tasa,
Cuaudo le pinte á lo vivo Las trifulcas de mi casa.
Aquellos tiempos felices!
e
En que una mirada fina Buscaba un galán donoso Recostado en una esquina
.
-
Seis meses haciendoel 0so. A £é de doncella firme,
Que de su viriud se alaba. . Si no temiera morirme,
De seguro me mataba.
memo“al :
“Doña Higinia Alcarabea, Rubia. (entre el oro y el cobre; ue no se tiene por fea,
Pues, merced á la fiereza
Al
E
!
fatal,
¿Que se ha de hacer? Pechual agua!
Es una declaración Harto impropia
nos fragua
4
Antes de queel solasome Anda la marimorena;
:
.
Si se almuerza, no se come ;
Sie come, no se cena.
¿No es esto, en verdad,horrendo?
¿ Y disculpa no tendré
Cuando casarme pretendo Aunque séa....Ccon usté?
ER ;
436
que más
solo un instantees peremne.
les enaltece, amor al estudio : sin
éste se estrellarían
¡que en humo blanco y ceniza
voluntad, y lo
buena
“Les sobra talento,
Tu existencia abrasadora
a
ro
Er
Po
=
ROO
cuantas
Jes
facultades
hubiese conferido la naturaleza. Sin luz no puede existir claridad ; sin estudio sería
al fin tu luz se convierte !
'un mito el arte.
ea
No crean los referidos artistas que en'
nuestro concepto sean ellos una perfección: notabilidades existen pocas en el mundo ;
Ola bordada de encajes que el céfiro blando mece,
que
de
fatima
ó azotada por el noto gigante furia pareces, ya dore el sol tus espumas
pero tengan la convicción
¡sobre la arenosa playa vendrás á encontrar la muerte ! -
tro lado nos dejan impresa en el alma
han podido inspirar al que estas líneas tramundo
-Ó ennegrecida rugiéres,
X
*
el
en
de su valer
za el convencimiento
del arte, y que al alejarse de nues-
la
más dulce expresión de simpatía y un grito eterno en el corazón que dice: “son
buenos : merecen protección.”
Xx
Escribimos poco sobre crítica, en cual-
quiera de sus
-Alma que impulsas la vida, soplo que el misterio envuelve, ora agitada te muestras, ora tranquila te aduermes, ¿en qué ignorado océano tu oculta fuerza detienes ? ¡A qué playa te encaminas?
lugar, por insuficiencia que no seremos de los últimos en reconocer ;
y, en
segundo,
porque asi mismo reconocemos en Luestro modo de ser afecto tan extraordinario hacia la humanidad,ó lo que es lo mismo hacia nuestros hermanos, que, como no sabemos
mentir, odiamos la hipocresía,
¿en qué, por fin, te conviertes? J. RAMOS
manifestaciones ; en primer
preferimos
:
enmudecer á castigar.
Pero cuando se nos presenta la opor-
tunidad de batir.
BRAMS
la verdad
Mayagliez
palmas en holocaustode
y del mérito,
adquiere nues-
tra:alma tal suma de fuerzas vitales y nues-
tros pulmones se ensanchan de tal modo que si pudiéramos gritar, como lo deseamos, repercutiría nuestra voz, como en la bóve: da celeste el formidable estallido del trueno, y brillaría nuestra
palabra, pura, COMO
el primer beso que envuelto en un rayo de luz envía el radiante Febo á las flores cuando despunta eñ el horizonte. Ya os despedís de nosotros, artistas de corazón, ya os alejais á otras playas, que tambien son nuestras, porque en el mu
UNCA
con
pié,
tan buen
salvo raras excepciones, ha— Mbíamos visto arribar ú las ri-
sueñas playas de esta culta
ciudad compañías de zarzuela como la que con tanto acierto está bajo la batuta del : incansable y excelente maes| : Y á fuer de tro señor Antonio Rupnick.
justos afirmamos que si tal acontece es porque bien merecido Jo tienen los artistas que
constituyen la expresada
compañía. e
estamos, y al despediros no creais que pasastéis en vano por entre nosotros, noa: -
re
aquí en Mayagiiez siemprese Os
bello, la
rá con fruición, pues el amor á lo
inclinación á lo que vale y el entusiasmo por lo bueno son semillas que fructifican en el alma y esta nunca muere: al desprenderse de nuestra grotesca envoltura vuelve
á ser lo que fué:
partícula imperceptible
de la Divinidad. Hasta luego, pues.
pS
>
M.
A
R. P.
a
Cargos 4 descargos
E
a
rrestrar la avalancha de desórdenes que se
nos vienen encima ?... Las pérdidas del amor fraternal, de la
unión
en todas
las
_ — Pequeños, pequeñísimos me pare- jerarquías, van perdiendo «su sabor humacen los hombres, señor don Severo,
cuan-
do envalentonados por la desfachatez,amenazan de muerte á: los que no secundan sus canallescos propósitos. Esa, esa es
mi simple opinión con respecto á lo que
Ahora, bien , si quie-
usted me interroga,
ré usted que ahonde la charca, que traiga á
flote el lodo, que lo alborotc, bien presentarle ciertos
pudiera
fenómenos
muy
de
—
Bien ; le escucharé
con
atención, por ser yo uno de
toda
tantos
Pero
de
sás/) Alejémosnos de aquí, y
sacri-
sospecho-
y evitemos la
que me tildarán de hablador, de mal entre- . echo
¡frase corriente) de misionero y pro-
pagandista. Pero-por cima de toda esa animadversión, de todos esos reparos, se-
guiré señalando defectos y mostrando be-
llezas, que no solo de los negocios de la banca vive el hombre, y es deber de con-ciencia lanzar el
Peblón de que algún pendenciero se apro“Y.
— ¿Qué recela que se enteren y se burlen de nuestro natural desahogo? ..
Mejor
que mejor !
caer sobre
los tfalsarios.
MARTINEZ ROLDAN
Algún salivazo ha
esas conciencias leprosas.
cabeza un finchado
ACORDE
modernismo de última
hora, los hombres honrados debiéramos er-
guirnos con la magestad arrancar el ridículo
de
un
antifáz á tantos y
-—'¡ Magnífico !
Su
tan-
severa
¿qué garantías conpandemónium social,
que tambien se apellida fuerza humana, cuando tan faltas de lógica manifiéstanse los descargos individuales, ante los contundentes argumentos de la sana razón?.. ¿Qué triunfos aportaríamos frente al flujo y reflujo de la voluntad dominante, cuando por virtud de males añejos, de imper«fecciones hereditarias, el
A
Garlos
decoro se retira
contrariado, en vista de las amenazas de la desvergiienza?....¿Qué somos noso-. pigmeos — para
« A
ontra-
Casanova —_—_—
locuaci-
"dad no tiene desperdicios y se amolda ftácilmente 4 nuestra idiosincracia, á nuestros Pero en ese
(REPRODUCCION )
César y
tos prohombres.
tros — infelices
á
Aguadilla 1897,
La moral se impone, 'el principio.evangeli- zador fructifica, la dignidaa universal se extiende avasalladora....y en este final de siglo, en que aún levanta su repugnante
principios. seguirémos
anatema
C.
xime hasta nosotros.
de
tantos
mi
observe que
personas
atajar
“tenido. Dirán que mi filosofía es de trapo, insulsa, callejera y ridícula; que -me las
«charlamos en público, en lugar donde aflumayor número
para
¡ Ah, no, señor. Por más rencores que guarde se impone el sacrificio. Sé
ficados, unos de tantos oprimidos por. el iracundo dolor de salvajes mandatarios que se figuran semidioses.
que somos impotentes vicios.
la
laguna, los cuales por su propia monstruo-
sidad resultarían curiosos,
nitario, no gustan, desagradan á los espíritus inquietos, cuentan con muy pocos admiradores, no echan raices. Sigamos,pues, .á nuestro pesar, la corriente de los avanzados, de los preferidos, y convengamos en
Arroyo que en mansos giros te deslizás trasparente,
ó en ondas alborotadas
tu liñfa pura conviertes,
ya tus aguas precipites, “ya socegado corriéres, siempre en el seno del mar irá á morir tu corriente ! | $
A
:
ES Y
x
Ne
Brillante luz que en estrecha cárcel de vidrio te mueves,
y aminoras con el aire o
:
con el aire te acreces, « 4