Los signos zodicales occidentales

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IES SAAVEDRA FAJARDO TRABAJO DE INVESTIGACIÓN REALIZADO POR:

ÁLVARO VALLE Y

SERGIO RAMÍREZ

LOS SIGNOS ZODIACALES OCCIDENTALES: Su origen grecolatino y su influencia en nuestras vidas.

TUTORA: Mª ASUNCIÓN RUÍZ 1º BACHILLERATO DE INVESTIGACIÓN


Índice: 1. Introducción. (pag 1-2) 2. Abstract. (pag 2-3) 2.1. Español. (pag 2) 2.2. English. (pag 3) 3. Antecedentes. (pag 3-7) 3.1. Origen del Zodíaco. Evolución en Grecia y Roma. (pag 3) 3.2. Presencia de la mitología clásica en la civilización occidental. (pag 3-4) 3.2.1. Presencia de la mitología clásica en el léxico español. (pag 4) 3.3. Influencia de la mitología grecolatina en los signos del zodiaco. (pag 4-7) 3.3.1. Etimologías de palabras clave. (pag 4-5) 3.3.2. Etimologías de los signos del Zodíaco. (pag 5-6) 3.3.3. Mitos. (pag 6-7) 4. Hipótesis de trabajo y objetivos de la investigación. (pag 7) 5. Materiales y métodos. (pag 7) 6. Resultados. (pag 7-22) 6.1. Aries. (pag 7-8) 6.2. Tauro. (pag 8-9) 6.3. Géminis. (pag 9-10) 6.4. Cáncer. (pag 10-12) 6.5. Leo. (pag 12-13) 6.6. Virgo. (pag 13-14) 6.7. Libra. (pag 14-15) 6.8. Escorpio. (pag 16-17) 6.9. Sagitario. (pag 17-18) 6.10. Capricornio. (pag 18-19) 6.11. Acuario. (pag 19-21) 6.12. Piscis. (pag 21-22) 7. Conclusiones. (pag 22-23) 8. Agradecimientos. (pag 23-24) 9. Bibliografía. (pag 24) 10. Anexos: “Galería de arte”. (pag 24-30) 10.1. Aries. (pag 24) 10.2. Tauro. (pag 24) 10.3. Géminis. (pag 25) 10.4. Cáncer. (pag 25) 10.5. Leo. (pag 26) 10.6. Virgo. (pag 26) 10.7. Libra. (pag 27) 10.8. Escorpio. (pag 27) 10.9. Sagitario. (pag 28) 10.10. Capricornio. (pag 28) 10.11. Acuario. (pag 29) 10.12. Piscis. (pag 29)

1. Introducción. El trabajo titulado “Los signos zodiacales occidentales: su origen grecolatino y su influencia en nuestras vidas” pretende de manera didáctica informar a las personas sobre una parte de ellas mismas, su signo zodiacal, y dar a conocer los mitos clásicos ligados a ellos, que determinan no solo los rasgos personales de las figuras que 1


aparecen en cada uno de ellos, sino también que, a lo largo de los tiempos, han sido los inspiradores de diversos artistas que han querido reflejar estos mitos en sus creaciones. La decisión del tema surge al investigar sobre restos arquitectónicos grecolatinos en nuestra Comunidad Autónoma. Durante la investigación, Asunción Ruiz, la tutora del proyecto, nos mostró un libro que contenía información sobre etimologías y mitos de los signos zodiacales. El tema era interesante y llevó a comparar la utilidad del segundo trabajo respecto al primero, acabando con la decisión de seguir adelante con este nuevo trabajo, ya que parece interesante informar a las personas de algo tan completo como es el zodiaco. Tampoco hay que dejar atrás que una parte de la decisión del tema fue a modo de reivindicación de la cultura grecolatina, fijando como objetivo dar visibilidad a proyectos más allá de la Ciencia y Tecnología. Ha sido el primer año que se ha llevado a cabo en el Instituto un Proyecto de Investigación por alumnos del Bachillerato de Humanidades, por esta razón se considera importante querer distinguir la investigación no sólo en ámbitos científicos sino también en aspectos históricos y humanísticos. Entre los objetivos de este proyecto se destacan el dar a conocer el origen de cada signo además de su repercusión en nuestras vidas, intentado desmentir la calificación de estos signos zodiacales como relatos ficticios y demostrar su origen grecolatino, es decir, mostrar la influencia que tienen desde aspectos como la lengua y cultura. Con este proyecto se intenta alcanzar la atención del mayor número de personas posibles aunque nos encontremos con una limitación; el desconocimiento y la suma de falta de interés de algunos sectores sociales. El marco teórico se ha reservado para el origen del zodiaco, que se encuentra en las civilizaciones egipcias y griegas, aunque también se ha dejado espacio para exponer la presencia de la mitología clásica en distintos ámbitos cotidianos y explicar la etimología tanto de palabras clave como de los propios signos para comprender el proyecto en su completitud. Por último, se ha visto conveniente redactar un breve resumen de los diferentes mitos en los que se basa cada signo zodiacal. La metodología, que se ha empleado para elaborar este proyecto, ha consistido en consultar una serie de libros que tratan sobre el estudio de la personalidad de cada persona con respecto a su horóscopo, además de la narración de diversos mitos en los que se apoya cada signo. También se han utilizado, abarcando nuestro trabajo de campo, una serie de fragmentos mitológicos en relación a los signos zodiacales de obras clásicas, estando estos textos apoyados por imágenes de las más significativas obras de arte. La estructura que se ha seguido para desarrollar el trabajo de campo ha consistido en explicar los signos zodiacales desde lo más general, empezando por el glifo, a continuación la etimología grecolatina y el atributo que posee cada signo; hasta lo más específico, pasando por la narración de los mitos, apoyados por textos extraídos de obras literarias clásicas en relación al mito y, finalmente, acabando con el análisis del mito que comparte semejanzas en los rasgos de las figuras icónicas del mito con el signo en el que se apoya.

2. Abstract. 2.1. Español. Este proyecto presenta un análisis de mitos que se han podido fundamentar gracias a una serie de textos extraídos de obras clásicas de relevantes autores clásicos, entre ellos: Homero, Ovidio, Hesíodo, Apolodoro, Apolonio y muchos otros de igual importancia. Estos textos proporcionan información sobre figuras icónicas de la mitología grecolatina, lo que lleva a conectar estas figuras, referentes tanto a la mitología, como al zodiaco, con sus respectivos signos. Además de esto, se ha realizado un extenso análisis entre las similitudes y diferencias que sufren las figuras mitológicas con respecto a las personas nacidas bajo dicho signo zodiacal. No sólo se trata de relacionar y analizar las características de dichos mitos con su signo, también se resuelven dudas inconscientes sobre estos, como qué significa el glifo de cada signo, a qué se debe el simbolismo que recibe, cuál es su procedencia etimológica, en qué difieren los cuatro atributos o qué dioses dominan cada signo. Con este trabajo se pretende demostrar y visibilizar la importancia de la influencia grecolatina en nuestra civilización y cultura, enfatizando en términos artísticos y con ello, mostrando diferentes cuadros que representan a la perfección los mitos en los que se fundamenta el Zodíaco. 2


2.2. English. This project presents an analysis of myths that have been based on a series of texts extracted from classical works of relevant classical authors, among them: Homer, Ovid, Hesiod, Apollodorus, Apollonius and many others of equal importance. These texts provide information on iconic figures of Greco-Roman mythology, which leads to connect these figures, referring both to mythology and the zodiac, with their respective signs. In addition to this, an extensive analysis has been made between the similarities and differences suffered by the mythological figures with respect to people born under said zodiacal sign. It is not only about relating and analyzing the characteristics of these myths with their sign, but unconscious doubts about them are also solved, such as: what does the glyph of each sign mean, what is the symbolism that it receives, what is its etymological origin, how the four attributes differ or which gods dominate each sign. This work aims to demonstrate and make visible the importance of Greco-Roman influence in our civilization and culture, emphasizing in artistic terms and with it, showing different paintings that perfectly represent the myths on which the zodiac is based.

3. Antecedentes. 3.1. Origen del Zodíaco. Evolución en Grecia y Roma. Para encontrar el origen de los signos del Zodíaco hay que remontarse a las civilizaciones de Mesopotamia, Egipto y Grecia. En Mesopotamia, en el 409 a.C. apareció el primer horóscopo personalizado, pero ya en el 2.000 a. C. existían las primeras referencias sobre constelaciones grabadas en tablillas y los kudurrus, que eran representaciones gráficas de constelaciones y estrellas sobre piedra, datadas entre 1500 y 1000 a. C. Desde Babilonia, gracias a las conquistas de Alejandro Magno, llegó hasta los egipcios. En Egipto (s. I y II a. C.), el astrólogo Ptolomeo enumeró por primera vez los signos del Zodíaco, tal y como se conocen actualmente. En una sala de un templo de Denderah se encontraron representadas un conjunto de figuras humanas y de animales, entre las que se distinguen los doce signos de las constelaciones del Zodíaco. (El Zodíaco, Historia y pervivencia en el arte medieval.). Desde Egipto se propagó a Grecia. En Grecia, en el s. VIII a.C. aparecen referencias de algunas constelaciones (Osa Mayor, Osa Menor, Pléyades y Orión) en las obras de Homero La Ilíada y La Odisea y en Los Trabajos y días de Hesíodo, también del siglo VIII y en la obra de Aratro, Fenómenos, del siglo III a. C. aparecen descritas por primera vez las constelaciones actuales, a excepción de Libra, a la llamada Las Pinzas, relacionándola con Escorpio. En la obra Catasterismos de Eratóstenes, s. III a. C., se explican los orígenes de las constelaciones según la mitología griega y constituye una referencia obligada para los astrónomos posteriores. Tras la incorporación de Grecia como provincia romana, 146 a. C. empieza a desarrollarse la astronomía y astrología en Roma. Merecen ser citadas dos obras sobre astronomía; Astronomía poética de Higino y Los poemas astrológicos al emperador Tiberio de Manilio. Varrón introdujo el signo de Libra y la primera publicación de un horóscopo en Roma data del 62 a. C.

3.2. Presencia de la mitología clásica en la civilización occidental. La mitología griega es el conjunto de mitos y leyendas pertenecientes a la cultura de la Antigua Grecia, que tratan de sus dioses y héroes, la naturaleza del mundo, los orígenes y el significado de sus propios cultos y prácticas rituales. Formaban parte de la religión de la Antigua Grecia, que tenía como objeto de culto básicamente a los dioses olímpicos. Los mitos griegos intentan explicar los orígenes del mundo y detallan las vidas y aventuras de una amplia variedad de dioses, héroes y otras criaturas mitológicas. Estos relatos fueron originalmente difundidos en una tradición poética oral, si bien actualmente los mitos se conocen principalmente gracias a la literatura griega. 3


Las fuentes literarias más antiguas conocidas, los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea, se centran en los sucesos en torno a la guerra de Troya. Dos poemas del casi contemporáneo de Homero, Hesíodo, la Teogonía y los Trabajos y días, contienen relatos sobre la génesis del mundo, la sucesión de gobernantes divinos y épocas humanas y el origen de las tragedias humanas. También se conservaron mitos en los Himnos homéricos, en fragmentos de poesía épica del ciclo troyano, en poemas líricos, en las obras de los dramaturgos del siglo V a. C., en escritos de los investigadores y poetas del período helenístico y en textos de la época del Imperio romano de autores como Plutarco y Pausanias. La mitología griega ha ejercido una amplia influencia sobre la cultura, el arte y la literatura de la civilización occidental y sigue siendo parte del patrimonio y lenguaje cultural occidentales. Poetas y artistas han hallado inspiración en ella desde las épocas antiguas hasta la actualidad y han descubierto significado y relevancia contemporáneos en los temas mitológicos clásicos.

3.2.1. Presencia de la mitología clásica en el léxico español. La mitología clásica ocupa una parte importante en diversos campos semánticos del léxico español: En Geografía, Asia (Continente cuyo nombre es en honor a una Oceánide), Océano Atlántico (su nombre tiene origen en el Titán Atlas), Mar Egeo (por Egeo, rey de Atenas), Egipto (este país tiene su nombre por el héroe hijo de Posidón), Europa (el nombre de este Continente es en honor a una de las amantes de Zeus), existen otros muchos lugares cuyos nombres provienen de la mitología griega, al igual que palabras del léxico geográfico como Arco Iris (por la diosa Iris), Atlas (por el Titán), Aurora (por la Aurora romana o Eos griega), Eólico (referente a los vientos, en honor a Eolo), Boreal, Céfiro, Euro y Noto (relativo a los vientos del Norte, Oeste, Este y Sur, en honor a los dioses de los vientos). En Botánica, anémona (flor en la que se convirtió la sangre de Adonis, amante de Afrodita, cereal (por Ceres, nombre romano de Deméter, diosa de la agricultura), narciso (joven que se enamoró de su imagen reflejada en un río). En Zoología, hidra, (nombre del monstruo que mató Hércules en uno de sus trabajos), Medusa, (monstruo con cabellos en forma de serpiente, que fue matado por Perseo). Proverbios y frases famosas; Cuerno de la abundancia, (de uno de los cuernos de la cabra Amaltea, que fue quien amamantó a Zeus, manaban frutas y alimentos constantemente), es un símbolo de prosperidad; la flecha de Cupido, (Cupido tenía la posibilidad de provocar amor u odio), es un símbolo de amor; la caja de Pandora, (caja llena de males y desgracias, que Zeus dio a Pandora para que los extendiera entre los hombres), representa el origen de males y desastres; la manzana de la discordia, (la manzana que la diosa Eris destinó ‘para la más bella’ en la boda de Peleo y Tetis, encendiendo una disputa entre Hera, Atenea y Afrodita que terminaría provocando la Guerra de Troya), designa el origen de una disputa o conflicto; el talón de Aquiles (Aquiles era inmortal, a excepción del talón porque su madre los sumergió sujetándolo por el talón en la laguna Estigia, que tenía la propiedad de volver inmortal a quien se bañara en él), se emplea para referirse al punto flaco o débil de una persona o cosa. 3.3. Influencia de la mitología grecolatina en los signos del zodiaco. 3.3.1. Etimologías de palabras clave. Dejando atrás el origen de los signos, es de vital importancia conocer palabras clave relacionadas con el tema de la astrología zodiacal para lograr comprender con éxito toda la información referente a los signos del zodiaco y a su génesis. Es muy importante diferenciar los términos astrología y astronomía. La palabra astrología (del latín astrologĭa y del griego ἀστρολογία) está formada por tres palabras griegas: ἀστήρ (aster=estrella), λóγος (logos=palabras, expresión y tratados) y el sufijo -ια (-ia=cualidad). La definición de la misma sería el estudio de los astros con el fin de predecir el futuro. En cambio, la palabra astronomía (del latín astronomĭa y del griego 4


ἀστρονομία) está compuesta por dos palabras griegas, ἀστήρ (aster=estrella), y νόμος (nomos=regla, norma, orden). Haría referencia a la ciencia que estudia el movimiento de los cuerpos celestes. No obstante, palabras como horóscopo y zodiaco, provenientes de la cultura grecolatina, se presentan continuamente en este proyecto. Zodiaco (del latín zodiăcus y del griego ζῳδιακός) proviene de la palabra ζωον (zoon=animal) y también de la palabra εἶδος (eidos=idea, aspecto). Se suele traducir la palabra zodiaco por “el camino de los animales” o “con aspecto animal”. Esta palabra es definida como la zona celeste que comprende los doce signos. La palabra horóscopo (del latín horoscŏpus y del griego ὡροσκόπος) está formada por dos palabras griegas: ώρα (hora) y σκοπέω (scopeo=observar). Literalmente sería el que observa la hora pero la verdadera definición sería la predicción del futuro según la posición de los astros y de los signos del zodiaco en un momento dado. 3.3.2. Etimologías de los signos del Zodíaco. Por otra parte, los nombres por los que hoy conocemos cada signo derivan de palabras grecolatinas. Ordenados por orden respectivo de cada signo, sus etimologías son las siguientes:

Signo

Etimología Griega

Etimología Latina

Aries

Κριός

Arĭes

Tauro

Tαυρος

Taurus

Géminis

Διδυμιοι

Gemini

Cáncer

Καρκίνος

Cancer

Leo

Λέων

Leo

Virgo

Παρθενος

Virgo

Libra

Ζυγόν

Libra

Escorpio

Σκορπιός

Scorpio

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Sagitario

Τοξότης

Sagittarius

Capricornio

Αιγόκερως

Capricornus

Acuario

Υδροχόος

Aquarius

Piscis

Ιχθύες

Pisces

3.3.3. Mitos. Cada signo del Zodíaco se apoya en un mito de carácter divino y heroico, que ayuda a elaborar una hipótesis sobre la personalidad de los portadores de cada signo; en algunos casos, puede referirse a más de un mito. A continuación se presenta una breve recopilación de cada uno de los mitos asociados a los signos del Zodíaco. El mito de Aries se representa con el vellocino de oro que Jasón debe buscar en la Cólquide. Es el mito de Frixo y Hele, que fueron transportados por un carnero dorado volador, enviado por su madre, huyendo de la muerte. Un representativo mito de Tauro es el que narra cómo Zeus se transformó en toro para raptar a Europa. También se le atribuye al signo de Tauro la muerte del minotauro de Cnosos por Teseo, el hijo de Minos. Géminis en la mitología se identifica normalmente con los dos hermanos mellizos Pólux y Cástor, hijos de Leda, pero de distinto padre. Zeus, adoptando la figura de un cisne, seduce y fecunda a Leda, que da a luz a Pólux, hijo inmortal de Zeus, y a Cástor, hijo mortal de Tindáreo, esposo de Leda. Cáncer suele estar apoyado por el mito de Karkinos, el cangrejo que Hera invocó para defender a la Hidra de Lerna, el monstruo policéfalo con el que Hércules luchó en su segundo trabajo. Aunque Karkinos no logra vencer a Hércules, lo hiere en un pie, y Hera decide recompensarlo colocándolo en el Olimpo. Uno de los mitos al que se asocia Leo es al del primer trabajo de Hércules, que consistía en capturar al león de Nemea, un despiadado monstruo al que consigue dar muerte. La figura más representativa de Virgo es la de Deméter, madre de Perséfone, desesperada por el rapto de su hija Perséfone por el dios Hades. Para conocer Libra es necesario saber que fueron los romanos los que dividieron la figura de Escorpio en dos partes iguales y colocaron la figura de Julio César en una de las dos partes. Libra representa la pelea amorosa de Psique y Cupido, que después de la intervención de Venus, se equilibraría la balanza y como resultado nacería Libra. Escorpio, en Mesopotamia eran monstruos, mitad hombres y mitad escorpiones. En la mitología griega representa el Escorpión, que intenta picar a Orión por haber violado a la diosa Ártemis. El mito de Sagitario, por norma general se asocia con el centauro Quirón, hijo de Saturno, quien, después de ser herido por Hércules con una flecha envenenada, pide a Júpiter que le conceda la muerte. Aunque este mito sea al que más se ciñe al signo, también se asocia con Ixión, padre del centauro Quirón.

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Capricornio se relaciona a menudo con la cabra Amaltea, que amamanta a Zeus y lo rescata de su padre Cronos y de los titanes, agradecido Zeus, la convierte en constelación. También con varios personajes como Cronos o el dios Pan, quien, escapando de la serpiente Tifón, se lanza al río Nilo, convirtiéndose así en un ser mitad pez y mitad macho cabrío. Normalmente el signo de Acuario se relaciona con el mito de Ganímedes, el príncipe troyano, que Zeus rapta en forma de águila, para nombrarlo copero de los dioses en el Olimpo. También se ha relacionado con Deucalión, quien, junto a su mujer Pirra, sobrevive al diluvio universal con el que Zeus castiga a los hombres. El signo Piscis son los peces que envía Posidón para salvar a Afrodita y a su hijo Eros del gigante Tifón. También representa al delfín que Posidón envía a Anfitrite para convencerla de que se case con él. Posidón, en agradecimiento, sitúa esta constelación en el cielo.

4. Hipótesis de trabajo y objetivos de la investigación. Los signos zodiacales, tanto en su origen etimológico como en su origen mitológico, no son meras habladurías ficticias creadas por los astrólogos. Se plantea desmentir la creencia de calificar los signos zodiacales como simples invenciones sin fundamento y demostrar el amplio origen grecolatino que muestran en obras clásicas. Este origen grecolatino ha influido en diversos campos semánticos a lo largo de los siglos, como en la literatura, en la industria cinematográfica, en la creación de contenido digital, en el ámbito televisivo. Se pretende enfocar la influencia de los signos y su origen mitológico en términos artísticos, tanto en pintura, como escultura. En breves palabras, la hipótesis en la que sienta las bases esta investigación se resume en el hecho de que los signos zodiacales poseen un extenso origen grecolatino y esto ha dejado huellas en multitud de aspectos en la actualidad. ¿Los signos zodiacales son realmente hechos fundamentados en otros anteriores o simplemente son invenciones y, realmente, nunca han existido como tal? Esta es la hipótesis que se podrá descifrar a lo largo del trabajo. Dejando atrás la hipótesis del proyecto, se pretende abrir los ojos y demostrar la actual importancia que tienen las civilizaciones de la Antigüedad, tanto en su aspecto lingüístico como en su dimensión cultural.

5. Materiales y métodos. Hay que señalar que se han utilizado una serie de libros de la editorial “De Vecchi” de los que se ha extraído la información sobre la personalidad de los doce signos del zodiaco. Del “Diccionario de mitología griega y romana” (Pierre Grimal, 1951) se ha recogido información sobre los mitos con los que se relaciona cada signo. Para conocer el origen de las etimologías de dichos signos se ha revisado “La Real Academia de la Lengua Española” y el “Breve diccionario etimológico de la lengua castellana” (Joan Coromines, 1990). Como se ha mencionado en los antecedentes, los textos mitológicos se extrajeron de diversos libros clásicos, como “La Ilíada”, “La Odisea” e “Himnos Homéricos” de Homero, “La Teogonía” y “Los Trabajos y los días” de Hesíodo, “Biblioteca Mágica” de Apolodoro, “La Metamorfosis” de Ovidio, “Fenómenos” de Germánico, “Fábulas” y “Astronomía poética” de Higino, “Catasterismos” de Eratóstenes, e infinidad de libros más. Estos textos se han analizado con la intención de conocer el trasfondo grecolatino de cada signo. La influencia de los signos en el ámbito artístico-cultural se ha documentado en diversas galerías y museos plagados de pinturas y esculturas con una temática mitológica influenciada por cada uno de los doce signos zodiacales. Claros ejemplos de estos pueden ser el Museo del Prado en Madrid o la Gallería degli Uffici en Florencia.

6. Resultados. 6.1. Aries.

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La Primera Casa, es decir, la Puerta del Cordero es la que abre el ciclo que ya no se volverá a cerrar; el Zodiaco. Aries es el que comenzará una serie encadenada de signos zodiacales y el que llevará las riendas del zodiaco. El glifo de Aries está representado con la cabeza de un carnero con unos cuernos que nacen de esta misma. Aunque se asemeja también a un útero femenino con trompas de Falopio o, si lo giramos, al aparato reproductor masculino en erección; característica de potencia creadora. La etimología de este signo proviene de la palabra latina “aries” que significa «carnero». La misma palabra también se le atribuye al «ariete», que lo podemos observar en su genitivo singular “arietis”. Esto es debido a que los carneros eran usados a menudo como ariete para derribar paredes. En concordancia a esto, se le atribuye el elemento fuego, que en el caso de Aries es el fuego explosivo que es caracterizado por las embestidas del ariete. También representa el fuego de la quema y del sacrificio porque los carneros solían ser sacrificados. El mito que más se relaciona con Aries es el del vellocino de oro; unión de Posidón, el dios de los mares, metamorfoseado en carnero y Teófana, transformada en cabra por este. Atamante junto a Néfele tiene a Hele y a Frixo. Su segunda esposa es Ino, la hija de Cadmo, que le tenía recelo y desprecio a los hijos que el rey Atamante tuvo con su Néfele, su primera mujer. Ino sabotea el grano persuadiendo a las mujeres del país para que tostaran lo que iba destinado a la siembra. Su marido, el rey Atamante, preocupado por la situación de escasez de alimento, decide enviar a unos emisarios para consultar el oráculo. Ino se adelanta a este acontecimiento y sabotea a los emisarios que se dirigían al oráculo de Delfos y cuando estos regresan, afirman que Frixo y Hele debían ser sacrificados, como se cita en el texto de Ovidio. Néfele, como aparece en este texto de “Fastos II”, les da a ambos hijos el vellocino de oro, para que sobre su espalda, huyan hacia Cólquide. OVIDIO, “Fastos I”, vv.311-314, Editorial Gredos, Madrid, 1988. “El mensajero anunció que el oráculo exigía la muerte de Hele y del joven Frixo. Y cuando los ciudadanos e Ino impulsaron al rey, que se negaba a aceptar la orden despiadada, Frixo y la hermana, con las sienes ceñidas de cintas, aparecieron simultáneamente delante del altar, lamentando su común destino. La madre (Néfele), conforme colgaba por casualidad del éter los vio y con las manos aturdidas hirió el pecho desnudo y saltó, acompañada de los nimbos, a la ciudad criadora del dragón (Tebas) y sacó de allí a sus hijos y para que emprendieran la huida les entregó un carnero reluciente en oro.” En el texto de “Argonáutica II” de Apolonio de Rodas se puede observar cómo Frixo llega a la ciudadela de Eetes, pero su hermana Hele cae accidentalmente al mar y se ahoga, conmemorando esa zona como “el Estrecho de Helesponto”. Otra versión narra que no se ahogó sino que es rescatada por Posidón, con el que tiene tres hijo: Álmope, Peón y Edono. Finalmente, el vellocino de oro es sacrificado a Zeus Crónida. APOLONIO DE RODAS, “Argonaútica II”, vv 1141-1148, Madrid, Editorial Gredos, 1996. “Que un tal Frixo, un Eólida, vino a Ea desde la Hélade, sin duda creo que tal vez lo hayáis oído vosotros ya antes, Frixo, que llegó a la ciudadela de Eetes, montado en un carnero, al que Hermes hizo de oro - y su vellón todavía ahora podríais verlo extendido sobre las frondosas ramas de una encina – luego, según sus indicaciones, lo sacrificó en honor de Zeus Crónida, entre todas sus advocaciones, como protector de los fugitivos”. En el mito del vellocino de oro se pueden apreciar diversas características de Aries y de los nacidos bajo dicho signo. A simple vista, el vellocino representa a Aries y además, es hijo de un carnero y una cabra, aunque en realidad no fuesen animales, estaban metamorfoseados en ellos. Siguiendo un orden cronológico, se pueden deducir los instintos naturales y destructivos de Ino al querer acabar con los dos hijos de su cónyuge. Néfele es la representación del fuego energético de Aries, cargado de energía vital, apreciable en regalarles el vellocino a sus hijos para lograr su salvación. Pero, también aparece el fuego contrario de este signo; el fuego del sacrificio, que aparece explícito en la muerte de Hele y en el sacrificio del vellocino a Zeus Crónida en la ciudadela del rey Eetes. Si Hele se hubiese salvado y hubiese sido fecundada por Posidón, en vez del fuego del sacrificio, resaltaría una característica implícita en su glifo; la de la capacidad de creación.

6.2. Tauro. El signo zodiacal de Tauro tiene un círculo que simboliza la cabeza del toro con un semicírculo encima que indica las astas del toro. Realmente, la versión más conocida de su significado es la de un útero femenino 8


fecundado. Este útero en Aries permanece vacío y preparado para fecundar, y en Tauro, en plena primavera, aparece fecundado. Etimológicamente hablando, este signo proviene de la palabra latina “taurus” que significa toro. Representa la unión del toro a la tierra llena de cosechas, frutos, flores, es decir, recién fecundada y representando el florecimiento de la primavera. La figura masculina del toro en la mitología acaba convirtiéndose en femenina, asemejándose a una vaca próspera y fértil. Esto nos confirma la relación con su atributo; la tierra. Los mitos referentes al signo de Tauro representan la fuerza de la fecundidad, la unión con la tierra y las divinidades femeninas agrícolas. El más conocido es el mito griego que narra la leyenda de Europa; la joven de origen fenicio de la que Zeus se enamora perdidamente. Este texto hace referencia a la hija de Agénor (rey de Fenicia), Europa, a quien, mientras estaba jugando en la playa, Zeus, el padre de los dioses, rapta transformado en un toro blanco para llamar su atención y no atemorizar a la joven. El toro era bellísimo y, a pesar de que al principio le atemoriza acariciarlo, termina ofreciéndole flores en la boca y finalmente, Europa, cautivada por su belleza, se acerca a él y comienza a acariciarlo. Sin ningún temor sube sobre él y Zeus aprovecha para trotar sobre la orilla de la playa mientras ella ríe y disfruta. Este se introduce con Europa hacia mar adentro y llega a Creta donde se transforma en mortal y la posee. En recuerdo de ello, Zeus le regala al cielo la constelación de Tauro. OVIDIO, Metamorfosis II, vv. 859-873, CSIC, Madrid 1988. “Se maravillaba la hija de Agénor de que sea tan hermoso, de que no amenace con ataque alguno; pero, con todo lo manso que era, al principio no se atreve a tocarlo. Después se acerca y le ofrece flores en la blanca boca…Tan pronto retoza y salta en la verde hierba, como apoya el costado de nieve en la rojiza arena; y habiéndole quitado el miedo poco a poco, ya le ofrece el pecho para que le dé golpecitos su mano de virgen, ya los cuernos para que en ellos le entrelace guirnaldas de frescas flores. Se atrevió también la regia doncella, sin saber a quién montaba, a sentarse en la espalda del toro, y a partir de entonces el dios se va alejando insensiblemente de la tierra y de la parte seca de la playa,…hasta llevarse su botín a través delas líquidas llanuras del mar abierto.” Este mito tiene una segunda parte, y es que de la fecundación de Europa nacen tres hijos (Minos, Radamantis y Sarpedón). Minos, el futuro y famoso rey de Creta, se pelea con sus hermanos por temas de herencia y le pide ayuda a Posidón, dios de los mares. Posidón acepta el trato y pacta con Minos que va a invocar un toro para que él mismo lo sacrifique. En ese momento, un toro aparece entre los mares, pero, al ser de tan suma belleza, Minos es incapaz de sacrificarlo y lo intercambia por uno menos hermoso. El dios, enfadado, se venga de él haciendo que Pasífae, su mujer, se enamore del toro. Pasífae puede calmar su necesidad camuflada en una ternera de madera, diseñada por Dédalo, se une al toro y es fecundada. Esta unión trae al mundo a un ser monstruoso de cuerpo humano y cabeza de toro al que se da el nombre de Minotauro y, al que, por su fiereza y agresividad, es encerrado en el laberinto que Dédalo había construido en el palacio de Cnosos. Para no exponerse al monstruo que se alimentaba de carne humana, el pueblo estaba obligado a sacrificar con frecuencia a jóvenes como alimento suyo. Un día, Teseo, que estaba casado con Ariadna, hija de Minos y Pasífae, decide matar al monstruo y, ayudado por Ariadna, que le proporciona un ovillo de hilo para no perderse en el laberinto, consigue matarlo. GERMÁNICO, Fenómenos, vv 531 y ss, (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981) “Allí se encuentra el astado Toro (TAURUS), por cuyo aspecto fue engañada Europa, abandonando su lecho virginal; llevada en lo alto de su espalda a través de las aguas se dio cuenta del engaño, dando a luz en la playa el fruto de sus entrañas para un marido cretense” El mito es repetido con algún matiz que varía en “Fenómenos” de Germánico. Uno de los matices que varía con respecto al anterior es que Europa se percata del engaño mientras estaba encima del toro. En el mito griego aparecen todos los elementos esenciales del signo de Tauro: la naturaleza humana, que rechaza la divinidad ante el placer de los sentidos, que se puede observar en Zeus que disfruta de Europa; la fertilidad que se aprecia en el hecho de que Europa tenga tres hijos y uno de ellos, Minos, restablecerá la relación entre el toro y el hombre; la fuerza de los instintos y del poder que nos lleva a renegar de los compromisos adquiridos, en el caso de Minos; los apetitos insaciables y violentos en el caso del Minotauro; la capacidad racional y el sentido del sacrificio de Teseo y el amor protector de Ariadna. Sobre todo, se remarca el conflicto entre racionalidad e irracionalidad, característica muy típica de este signo.

6.3. Géminis. 9


El signo géminis tiene por glifo dos íes mayúsculas que no son otras que el numeral romano II. Esto representa lo equivalente, ya que, el numeral realmente son dos íes idénticas y es por ello que este símbolo está normalmente simbolizado por personas u objetos que comparten una misma apariencia. La etimología de Géminis proviene del latín “Geminus”, en plural “Gemini” que significa gemelos y esta del griego “Διόσκουροι1”, que significa Hijos de Zeus. Para los romanos, estos dioscuros o gemelos eran los dioses protectores de la caballería. El atributo que Géminis presenta es el aire, que en el caso de Géminis, genera un tipo de inteligencia lógica y racional. El símbolo de Géminis debido a su cualidad zodiacal; mutable y doble, suele ser la representación de dos gemelos que en términos mitológicos, los que más se ajustan son Cástor y Pólux. Los hermanos Cástor y Pólux son los gemelos más representativos de toda la mitología. Su mito cuenta que ambos nacen de Leda pero de distinto padre, pues Pólux, también llamado Polideuces es hijo de su esposo, es decir, el rey Tindáreo. Sin embargo, Cástor es obra de Zeus, quien adopta la forma de un cisne para seducir a Leda. El hecho de que se les considere gemelos es debido a que al tener relaciones sexuales con ambos el mismo día, en el vientre de Leda se producen dos huevos; siendo uno de ellos, terrestre y mortal, caso de Cástor, y el otro, celeste e inmortal, caso de Pólux. APOLONIO DE RODAS, Argonaútica I, vv 147-150, Madrid, Editorial Gredos, 1996. “Y también la etolia Leda hizo venir desde Esparta al robusto Polideuces y a Cástor, experto en corceles de veloces patas. En la casa de Tindáreo, ellos los había alumbrado en un solo parto, a sus hijos muy amados. “ Ya adultos, en una batalla, el héroe Cástor muere, lo que desalienta a Pólux y le hace entrar en una gran depresión, de la que intenta salir pidiéndole a su padre Zeus que devuelva a la vida el cuerpo de su hermano mortal. Aunque al principio Zeus no lo quiere aceptar, decide que los dos hermanos pasarían la mitad del año en el reino de Hades y la otra mitad en el Olimpo. Ciñéndonos a este texto, también existe la versión que cuenta cómo Zeus al verse imposibilitado de unir a los dos gemelos en el Tártaro, uno de los lugares del inframundo, decide colocarlos como la constelación de Géminis. 2. GERMÁNICO, “Fenómenos”, vv 531 y ss, (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). “También están los Gemelos (GEMINI), que nunca bajaron al Tártaro, sino que el propio padre de los dioses colocó en el cielo a los hijos de Leda como signos siempre muy favorables a los marineros” El mito de Cástor y Pólux, sin duda, es el que más mantiene relación con el signo Géminis. Estos gemelos siempre han sido honrados tanto en la mitología griega como en la mitología romana. El hecho de que Cástor era famoso como domador de caballos hace que se le relacione con un dios de la caballería. Otras fuentes, como aparece en el texto de Germánico, asignan a los Dioscuros la función de patrones de los marineros. También cabe destacar de estos dos hermanos sus caracteres opuestos, es decir, la contrariedad que presentan Cástor y Pólux; una dualidad que solo difiere en el amor del uno hacia el otro. Esto representa al signo Géminis, en ese sentido antagónico y dual.

6.4. Cáncer. El glifo de este signo podría parecer en una primera impresión el símbolo del Yin y el Yang, pero esta no es la única observación, también nos recuerda a dos espermatozoides y con esto, al inicio de la vida como símbolo de fertilidad y un gran representante de la familia pero aparte de esto, se asocia con las pinzas del cangrejo Karkinos. La etimología de Cáncer se halla en la palabra latina “cancer” y esta proviene del griego “καρκινος2” significando cangrejo y esta figura se ve presente tanto en su simbolismo como en la misma constelación. El signo Cáncer es el primer signo de agua; un elemento con gran sensibilidad, y por ello, se le considera el más sensible y emocional y debido a esto, los poseedores de este signo suelen estar muy condicionados por los afectos más cercanos. El agua de Cáncer no es ni el agua de los estanques de Escorpio, ni el agua de los mares de Piscis, sino que es el agua del manantial, que se caracteriza por tener un principio y un fin, asemejándose a la vida. 1La 2

transliteración al alfabeto latino es Dióskuroi. La transliteración al alfabeto latino es Karkinos.

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Entre los mitos de Cáncer el más conocido sin duda es el relacionado con el segundo trabajo de Heracles, que, como se observa en el texto de Hesíodo, consistía en acabar con la Hydra de Lerna. Heracles saca de su madriguera a una monstruosa serpiente policéfala, que, como nombra Ovidio en su texto, posee cien cabezas ramificadas. OVIDIO, Metamorfosis IX, vv.69 y ss, CSIC, Madrid, 1988. “Era aquella fecunda por sus propias heridas, y ninguna cabeza, de entre las cien que tenía,…Este monstruo, ramificado gracias a las culebras que nacían de la carnicería, y al que hacía crecer, yo lo dominé, y una vez dominado, lo enterré” Al intentar acabar con ella encuentra un impedimento, de cada cabeza que se dispone a cortar nacen dos nuevas. Sin embargo, Heracles, junto a su compañero Yolao, quema cada cabeza cortada para que cicatrice y no vuelva a regenerase. Hera, mujer de Zeus y enemiga de Heracles, temerosa de que Heracles venza al monstruo, ordena al gigantesco cangrejo Karkinos que ayude al monstruo que ataca a Heracles. Karkinos hiere al héroe en un pie, pero Heracles lo aplasta y acaba con la Hydra. HESÍODO, Teogonía, 308-319, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1996. “Tifón…en tercer lugar engendró a la perversa Hydra de Lerna…A ella la mató el hijo de Zeus, el Anfitriónida Heracles con su despiadado bronce, con ayuda del belicoso Yolao,…” En el texto de Germánico aparece cómo Juno3, agradecida con Karkinos por el valor demostrado defendiendo a la Hydra, aunque no consiguiera vencer a Heracles, decide colocar su figura en el zodiaco como la constelación de Cáncer. GERMÁNICO, Fenómenos, vv531 y s., (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). “A ti también Cangrejo (CANCER) con motivo de la muerte por asfixia de la Hydra inagotable llevada a cabo por el Alcida, por atreverte a morderle, te premio con una bella constelación. Juno, hija de Saturno, madrastra siempre pendiente de sí misma, nunca libre de preocupación”. Es evidente que este mito es el que más se acerca a Cáncer; posee similitudes tanto en características generales como en específicas. Desde lo más general, fijándonos en el nombre de “cancer” ya hay una relación directa con el signo, ya que, este nombre es la etimología latina de Cáncer que, al igual que el personaje mitológico, se representa con un cangrejo. Por otra parte, Karkinos habitaba en la laguna de Lerna, la laguna mantiene relación con el elemento de Cáncer, que no es otro que Agua. Detalles más específicos, nos ayudan también a entender la relación con Cáncer. Por un lado, el movimiento de los cangrejos, en este caso de Karkinos, representa el movimiento de las altas y bajas emocionales, y la acción de esconderse en un caparazón refleja la introversión de Cáncer. Por otro lado, sin embargo, no solo el ser un cangrejo se relaciona con el signo, ya que, en su comportamiento durante el mito se puede observar que la labor de Karkinos es la de cuidar o proteger a la Hydra; hecho que simboliza el sentimiento de protección propio de Cáncer. Otro mito en el que se apoya Cáncer es el de Narciso, un joven bellísimo, pero inconsciente de su belleza. Su madre, la ninfa Liriope, consulta sobre el destino de su hijo al vidente Tiresias y este le dice que vivirá mientras no se conozca. Un día, mientras Narciso estaba cazando ciervos, descubre que alguien le sigue. Esta era la ninfa Eco, que, sometida a una maldición sólo podía pronunciar la última palabra de la persona con la que conversase. Némesis, enfadada con Narciso porque no se enamoraba de la ninfa Eco, hace que se reflejara en las aguas de un lago y Narciso, que no había visto nunca su cara, al verla reflejada en el agua, se enamora de su propia imagen y no puede separarse de la orilla del lago hasta que, finalmente, se arroja a aquellas aguas provocando su muerte, creciendo a la orilla de aquel lago aquella flor con su nombre. OVIDIO, “Las metamorfosis”, Libro III, 339-510. “Persiste y, engañado de la alterna voz por la imagen: «Aquí unámonos», dice, y ella, que con más gusto nunca respondería a ningún sonido: «Unámonos», respondió Eco, y las palabras secunda ella suyas, y saliendo del bosque caminaba para echar sus brazos al esperado cuello.”

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En mitología griega es llamada Hera.

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Este mito, a pesar de no estar tan estrechamente ligado con Cáncer como el de Karkinos, posee pequeños detalles que se asemejan a Cáncer. En primer lugar las aguas del lago que acaban con la vida de Narciso; esa fusión del personaje con el agua que podría ser la misma que la que se le atribuye a Cáncer, siendo este su elemento. Por último, la personalidad de los personajes; de Eco se muestra no solo la introversión que caracteriza a Cáncer, también muestra la prudencia y el miedo a salir del bosque para ver al hombre del que se había enamorado. Sin embargo, de Narciso se puede destacar que vive mucho a través de su interior, tanto, que se enamora de él mismo; esa personalidad emocional es la que caracteriza a Cáncer.

6.5. Leo. El signo de Leo posee como glifo un círculo del cual nace una línea ondulada que sube y vuelve a bajar adoptando una forma ondulada similar a un cabello. El glifo representa la melena de un león, concretamente, del León de Nemea. Este signo proviene etimológicamente de la palabra latina “Leo”, cuyo significado es León, como se puede deducir. El atributo de Leo es el fuego, pero no un fuego mundano, es decir, el fuego de la realeza y la representación del poder; el fuego solar de los rayos del sol, catalogando al sol como una de las divinidades primarias (Helios) y que bendecía al máximo exponente de la sociedad, como es el caso de la cultura faraónica en Egipto; o, incluso el fuego como muestra de vida y fuerza vital, es decir, cuando el sol se apague, todo se acabará. Este atributo de grandeza lo ha convertido en un signo superior a todos los demás, siendo así el más poderoso y el líder del zodiaco. La figura más representativa de Leo en mitología es el León de Nemea, que se suele considerar hijo de Tifón y Equidna, o de Ortos y Quimera. Este León fue asesinado por Heracles, hijo de Alcmena y Zeus, por lo tanto, calificado como héroe. El mito se ubica en la época de Los Doce Trabajos de Heracles, concretamente, en su primer trabajo. En este trabajo, el rey de Micenas Euristeo y primo de Heracles, le ordena matar al León de Nemea. Heracles era súbdito de su primo debido al retraso de su nacimiento y por ello era el encargado de mandarle Los Doce Trabajos a Heracles. Otra versión relata que fue súbdito de su primo porque cometió un asesinato involuntariamente; mató a los hijos que Euristeo había tenido con Mégara. Tras esto, Heracles fue hacia el oráculo de Apolo Pitio en Delfos y este le confiesa que debe someterse a su primo durante doce años para solucionar su pecado y alcanzar la inmortalidad. El León de Nemea era procedente de Nemea como el mismo nombre indica y fue criado por Hera. La esposa de Zeus lo situó en esta región y este comenzó a atemorizar a la gente del pueblo, ya que, devoraba tanto personas como ganados. El León tenía una piel impenetrable que no podía ser atravesada por ninguna especie de arma. Heracles va hacia su guarida y primero, se dispone a lanzarle flechas y a atizarle con un garrote de olivo y una espada de bronce. Al no funcionar esto, Heracles decide amenazarlo con golpearlo con su mazo para que se aparte de una de las dos entradas que tenía la cueva. Heracles, después de distraerlo, tapona una entrada de la cueva. El León de Nemea, al no tener escapatoria, intenta huir por la otra salida, pero el héroe le tiende una emboscada y le da muerte asfixiándolo entre sus brazos. HESÍODO, “Teogonía”, 326-333, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1996. “El león de Nemea al que Hera, la ilustre esposa de Zeus, tras haberla criado, lo puso en las colinas de Nemea, calamidad para los hombres. Allí destruía las tribus de los hombres que habitaban el lugar…Pero a él lo venció el vigor de Heracles”. Tras multitud de intentos por desgarrarle la piel al monstruo que yacía muerto en el suelo, Atenea, la diosa de la sabiduría y de la guerra entre otras cosas, metamorfoseada en bruja, le confiesa que puede desgarrarle la piel con las propias garras del León. En el texto de Germánico se hace referencia a Heracles, ya que, después de esto, lleva la cabeza del León de Nemea como yelmo y la piel como manto. Después de esto vuelve a Micenas y le entrega al rey Euristeo la prueba de que había asesinado al despiadado monstruo. Euristeo, asustado por la hazaña de su primo y a la vez rabioso por su regreso, le prohíbe la entrada en la ciudad y le encarga el resto de los trabajos a través de un heraldo. GERMÁNICO, “Fenómenos”, vv 531 y ss, (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). 12


“Cerca de él estará el León de Nemea”. Se puede apreciar en este texto la mayor conexión con el signo Leo y el León de Nemea. Pero también se aprecian las características de este signo en el León; símbolo de fuerza, realeza y poder y de su atributo, el fuego. En el caso de Heracles, se pueden observar rasgos de Leo en su fuerza, tanto física como vital; su positivismo y valentía al derrotar al León de Nemea; y finalmente, el sentimiento de arrepentimiento visto de forma positiva, ya que, asesina de forma inconsciente a las hijas del rey Euristeo.

6.6. Virgo. Virgo posee como glifo una eme con una diagonal sobre el último palo. Este glifo, al igual que el símbolo con el que se refleja Virgo, es una esquematización de la virgen María, la madre de Cristo; símbolo de la pureza interior y la fertilidad humana. También puede representar una mujer doblando sus piernas con la intención de guardar su virginidad. La etimología de Virgo, del latín “virgo”, significaba doncella o mujer joven, lo que puede explicar varias de sus personificaciones todas femeninas, entre ellas: Astrea, Afrodita y Deméter. Su atributo es la Tierra y esto se aprecia en la objetividad y el valor que le da Virgo a los logros materiales. La tierra de este signo representa una tierra virgen y sin cultivar; característica de la pureza. Más que en un mito, el signo Virgo se apoya en la figura de la diosa Deméter; diosa que, como aparece en un fragmento de Hesíodo, es hija de Cronos y Rea y que, tras haber sido devorada junto a sus hermanos por su padre Cronos, son salvados por Zeus. Todos los hermanos, es decir, los dioses Olímpicos luchan juntos en la Titanomaquia contra su padre Cronos y los hermanos de este, los titanes, a los que vencen. Deméter, después de esta victoria, recibe las funciones de protectora de cosechas y de la fertilidad de los campos. HESÍODO, “Teogonía”, vv454-458, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1996. “Rea, sometida por Crono, engendró gloriosos hijos: Hestia, Deméter, Hera, de sandalias de oro, el robusto Hades…y el prudente Zeus, padre de dioses y hombres.” Los principales atributos de Deméter eran la espiga y la amapola, que representan, como bien dice el texto de Ovidio, las cosechas y la agricultura, nutricia pura de la tierra verde y cultivada. Esto simboliza la fertilidad; la tierra como base de alimentos y de vida. OVIDIO, Metamorfosis V, vv.341- 343, CSIC, Madrid, 1988. “Fue Ceres4 la primera que hendió los terrones con el ganchudo arado, la primera que dio al mundo cosechas y alimentos maduros, la primera que dio leyes, todo es don de Ceres.” Todos los mitos en los que aparece Deméter, como se observa en este texto de “Fenómenos”, suelen relacionarla como una virgen idolatrando su faceta de diosa y pronunciando sus características positivas, entre ellas la piedad. GERMÁNICO, “Fenómenos”, vv.531 y s, (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). “Luego la piadosa virgen (DEMÉTER).” El mito más representativo de Deméter es el rapto de su hija Perséfone, llevado a cabo por Hades. El rapto es de vital importancia debido al cambio que se presenta tanto en Deméter como en sus cultivos; cuando Perséfone reside con su madre, esta mantiene un comportamiento alegre y hace que la tierra produzca fruto pero, cuando se marcha, Deméter se entristece y sus cultivos se debilitan. Estos meses que no está con su hija corresponden al invierno, ya que nada florece ni fructifica. Dentro del rapto de Perséfone se encuentra otro mito protagonizado por Deméter. Este mito narra cómo mientras busca a su hija, en medio de la desesperación, Deméter, disfrazada de anciana, visita Eleusis. Ahí se encarga del cuidado de Demofonte, el hijo menor de la reina Metanira. Deméter se encariña tanto con el niño que quiere realizar un ritual para concederle la inmortalidad. La reina Metanira lo descubre y sofoca bruscamente el 4En

mitología griega es llamada Deméter.

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ritual. Por ello, Demofonte no consigue la inmortalidad. Deméter, agradecida por haber sido acogida por la familia, y, como se observa en el fragmento de Apolodoro, en compensación, enseña al hijo mayor de Metanira, Triptólemo, el arte de la agricultura. Como ayuda le regala un carro alado tirado por dragones y cargado de semillas con las que incrementó el cultivo. APOLODORO, op. cit. I, V, 2. “Para Triptólemo, el mayor de los hijos de Metanira, construyó un carro de dragones alados y le entregó el trigo con el que sembrase todo el mundo habitado, elevándose por el cielo.” Por una parte, la razón por la que Deméter y su multitud de mitos son representativos para Virgo y por lo que se le considera una especie de virgen es debido a que las inquietudes del personaje la llevan a la búsqueda de la perfección, la armonía y el orden de la naturaleza; inquietudes como las que se observan en el rapto de su hija Perséfone. También cabe a destacar la relación de esta diosa con el trabajo agrario y la naturaleza, lo que se ajustan al signo Virgo, que se encuentra influenciado por el elemento tierra. Por otra parte, la constelación de Virgo presenta una figura femenina que sostiene en su mano izquierda una espiga de cereal, atributo de Deméter y por lo que ningún otro personaje mitológico encaja tanto con Virgo como ella. También, hablando de la constelación, su aparición tomó fecha en la primavera que es lo que señala el regreso de Perséfone, es decir, la eliminación del invierno con el que Deméter reflejó su tristeza. Al volver su hija junto a ella y con ello el inicio de la primavera, causó un nuevo crecimiento de los cultivos; símbolo de la fertilidad y la perseverancia de Deméter hasta encontrar a Perséfone, ambas características propias de los que se encuentran bajo el dominio de Virgo.

6.7. Libra. El glifo de Libra se puede confundir con una letra omega mayúscula griega “Ω”, pero en realidad, el semicírculo con bordes curvos hacia fuera y con dos líneas rectas paralelas debajo, representa una pesa; la pesa de la balanza, la pesa de la justicia. Este signo proviene etimológicamente de la palabra latina “libra”, cuyo significado es balanza. El atributo de Libra es el aire, el cuarto de los elementos y se asocia más al espacio mental debido a su ligereza. Dentro del espacio mental, el aire, que representa a este signo, es, por una parte, el de la creación estética, la belleza y la seducción; pero, por otra parte, representa el pensamiento de justicia, que presenta la inteligencia del conocer qué está bien y qué no lo está. Este aire también es identificable con la inclinación de la balanza, que en cualquier momento uno de los platillos se puede tornar, un aire que en cierto modo expresa gravedad. Primero se hablará de Temis, una titánide diosa de la Justicia, que es representada portando una balanza y una espada, y aparece con los ojos vendados, debido a su pseudónimo de “Temida”, al ser tremendamente poderosa. Esta diosa es hija de Urano y Gea y hermana de los dioses Olímpicos. Con Zeus, tuvo a las Moiras5, Cloto, Láquesis y Átropos. Estas tres hermanas eran las responsables del hilo de la vida de todos los mortales y simbolizaban nacimiento, vida y muerte respectivamente. Con Zeus también engendra a las dos generaciones de Horas; las primeras son catalogadas como diosas del orden y de la naturaleza, mientras que las de la segunda generación son las llamadas “diosas de la justicia”. Las de la segunda generación son únicamente tres: Eunomia, que es la diosa de la ley y el orden, que procede del griego “Εὐνομία6”, que significa buena ley o buen orden; Dice, que es la diosa de la justicia moral, procedente del griego “Δικη7”, que significa justica; e Irene, que era la diosa de la paz, cuyo origen es la palabra griega “Ἐιρήνη8”, que significa paz. En el siguiente texto de la “Ilíada” es una de las pocas apariciones de Temis en la mitología. Después de que Hera, se pelease con su marido, Zeus, y fuese expulsada del Olimpo, volvió y todos los dioses olímpicos le ofrecieron una copa de néctar. Hera, sin embargo, aceptó la copa de Temis; la primera que acudió a su encuentro. HOMERO, “Ilíada”, vv 86-92.

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En la cultura latina eran conocidas como las Parcas. La transliteración al alfabeto latino es Eunomía. 7 La transliteración al alfabeto latino es Dike. 8 La transliteración al alfabeto latino es Eirene. 6

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“Y Hera, rehusando las demás, aceptó la que le presentaba Temis, la de hermosas mejillas, que fue la primera que corrió a su encuentro, y hablándole le dijo aladas palabras: -¡Hera! ¿Por qué vienes con esa cara de espanto? Sin duda te atemorizó tu esposo, el hijo de Cronos. Analizando a Temis en su totalidad, podemos observar el sentido de la justicia de Libra en que Temis suele aparecer portando una espada. Además de esto, Temis porta una balanza, característica directa de Libra. También caracteriza a la justicia su cualidad como diosa de la justicia, y la de sus hijas; las Horas de la segunda generación, las cuales representan la justicia, sobretodo Dice y Eunomía. Irene es la Hora que equilibra la restricción. En sus otras hijas, las Moiras, se pueden observar el equilibrio en la línea de la vida, es decir, ellas controlan el tiempo a su antojo y poseen mucha responsabilidad, Láquesis en especial, porque controla la duración de la vida de los seres mortales. Temis, a pesar de ser la representación de la justicia de Libra, en el texto de Homero se puede apreciar la exaltación de la belleza al describirla con hermosas mejillas. Libra también suele aparecer representada con la diosa Afrodita. Esta diosa representa los lados de la balanza aunque tiende a inclinar uno de estos: uno, el de la belleza serena y natural y otro, el de la seducción, la belleza buscada y la lujuria. El mito perteneciente a Afrodita que más se acerca a Libra es el de su nacimiento. Este mito es de los más famosos de la mitología griega y viene perfectamente explicado en la “Teogonía” de Hesíodo. Hay que remontarse al mito de la castración de Urano con el objetivo de comprender este mito a la perfección. El texto narra cómo Urano, que es el titán primordial que representa el cielo y casado con otra titánide primordial que representaba la tierra, Gea, sentía mucho rechazo por sus hijos y miedo por la posible pérdida de su reino debido a alguno de estos. Estos sentimientos de Urano hacia sus hijos, los seis Titanes y las seis Titánides, desembocan en una enajenación mental, que provoca que los arroje uno tras otro al Tártaro, es decir, al principio del inframundo. Gea, cansada de estos sucesos, les pide a sus hijos que se venguen de su padre, mas únicamente efectúa la venganza el de más temprana edad. Cronos le corta los testículos a su padre, Urano, con una hoz de acero. Tras esto, de la sangre que brotó se fecunda accidentalmente Gea y surgen así los Gigantes, las Erinias y las Melias. Mientras tanto, Cronos lanza al bravo mar los genitales, creándose así una unión entre Talasa, que es la representación femenina del mar, y los genitales de Urano. Más tarde surge una espuma en el mar y de esta, como se cita en el texto, nace una joven. La joven entre olas y espuma, va hacia la isla de Citeres y más tarde es conducida hacia Cipros. HESÍODO, “Teogonía”, 147 y s. “Y las partes que había cercenado, Cronos las mutiló con el acero, y las arrojó desde la tierra firme al mar de olas agitadas. Flotaron mucho tiempo sobre el mar, y del despojo inmortal brotó blanca espuma, y de ella salió una joven. Y primero fue llevada esta hacia la divina Citeres; y de allí, a Cipros la rodeada de olas.” En los siguientes versos de la “Teogonía” se muestra que la joven que emergió de entre las aguas era la diosa de la belleza, del amor y del erotismo, Afrodita. Esta diosa era llamada por distintos nombres, haciendo alusión al texto, son los siguientes: Citerea, porque aborda a Citeres; Ciprogenia, porque arriba a Cipros o Chipre; y Filomedea, que proviene de “μεδεα9”, del griego, que significa genitales. También se puede considerar como una diosa de la fecundidad y de la vida secundaria a Deméter, y por esto, crecía hierba bajo sus pies. HESÍODO, “Teogonía”, 151 y s. “Abordó la tierra la bella y venerable Diosa, y la hierba crecía bajo sus pies encantadores. Y fue llamada Afrodita, la Diosa de hermosas bandeletas, nacida de la espuma, y Citerea, porque abordó a Citeres; y Ciprogenia, porque arribó a Cipros la rodeada de olas, y Filomedea, porque había salido de las partes genitales”. En el ámbito de la belleza, el mayor exponente de Libra es la diosa de la belleza, Afrodita. Este mito expresa diferentes concordancias con Libra, desde simbología hasta en la personalidad del signo. Una de las características que más resalta de este signo es la búsqueda del equilibrio, que resalta en Cronos cuando asesina a su padre Urano. Esto también se puede apreciar como un signo de justicia. “El Nacimiento de Venus” es el ápex de belleza de la mitología y esta característica es típica de los nacidos bajo el signo de Libra; la suma grandeza de nacer la diosa de la belleza de la espuma del mar y al arribar a Cipros e ir creando vegetación bajo sus pies se puede identificar con la búsqueda de la estética que posee Libra.

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La transliteración al alfabeto latino es medea.

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6.8. Escorpio. Este signo es representado mediante una especie de letra eme, que simboliza una serpiente o un escorpión, con una flecha apuntando en dirección horizontal, que, realmente, es un aguijón reflejando la clara toxicidad del escorpión, expresada tanto en las personas bajo el dominio de Escorpio, como en el aguijón que le clava el escorpión a Orión. La etimología de este signo procede de la palabra latina “Scorpio” que significa escorpión. La toxicidad y la turbiedad de este signo se representan en el agua que lo caracteriza, que, a pesar de ser agua putrefacta y estancada, es la más fértil. Esto hace que Escorpio tenga como atributo el agua. Escorpio también está asociado con el líquido seminal, que es vida en estado potencial. En la mitología de Escorpio encontramos dos mitos: el más conocido es el mito que narra la vida de Orión, pero también se le atribuye a Escorpio el mito de Perséfone. Los mitos de Escorpio representan el renacer interior de uno mismo, la perseverancia por conseguir lo que se proponga, la fertilidad y el sentimiento de venganza, típico de las personas Escorpio. El segundo mito relacionado con este signo zodiacal es el rapto de Perséfone. Este texto narra la historia de Perséfone, diosa de los infiernos e hija de Zeus y Deméter. Su tío, hermano de Zeus y rey de los infiernos, Hades, se encapricha de ella y la rapta mientras recoge un narciso en el llano de Etna, en Sicilia, montándola en su carro de oro conducido por yeguas inmortales tal y como se narra en este texto. Ella clama, angustiada, el nombre de Zeus, pero este conocía el rapto llevado a cabo por su hermano Hades, Hécate, diosa de la hechicería y de la magia, escucha los gritos de Kore (otro nombre griego de Perséfone). Después del rapto, Deméter, diosa de la vida, la agricultura y la fecundidad, busca a su hija por toda la Hélade, y fue entonces cuando Hécate le aconseja que le pregunte a Helios, ya que el sol lo ve todo, incluso el lugar dónde estaba Perséfone, y este le confiesa que Hades la había raptado. HOMERO, “Himnos Homéricos II” (AKAL). “De pronto, mientras Perséfone estaba arrancando un narciso, bajo sus manos, se abrió la tierra y de ella brotó el dios que a muchos humanos acoge, el hijo de Cronos, el cual la sujetó por la cintura y la izó sobre su carro de oro tirado por yeguas inmortales, en tanto que ella, recalcitrante, lanzaba fuertes gritos e invocaba al gran padre Zeus poderoso y excelso. Pero nadie entre los dioses y entre los hombres mortales oyó sus voces. Tan sólo Hécate de luminosa diadema, la hija de Perses que cándida tiene la mente y el divino Helios, hijo de Hiperión, oyeron los alaridos.” La consecuencia de la búsqueda de Deméter fue la paralización de la vida y una tremenda helada, que los griegos la calificaron como el primer invierno. Deméter le pide a Zeus que interceda ante Hades para que devuelva a su hija. Más tarde, Zeus se lo pide a Hades, pero este se niega a devolverla con la excusa de que Perséfone comió cuatro, o, según otros, seis semillas de granada y les está prohibido salir del Hades a los que comen algún alimento del mundo infernal. Hades, finalmente, acepta devolverla con la condición de que Kore permanezca en el inframundo el número de meses del año acorde con el número de semillas que había comido. Perséfone permanecerá seis meses en la Tierra con su madre, como se menciona en el texto, y otros seis meses en el inframundo con su marido, Hades. OVIDIO, “Metamorfosis” V, 564 y 55. “Por su parte Júpiter10, para acomodar la diferencia que había entre Plutón11 y Ceres12, ordenó que Proserpina13 viviera seis meses al año con su marido y los otros seis con su madre.” Este mito representa todas las características de Escorpio. La consecuencia de la búsqueda de Deméter fue la paralización de la vida y una tremenda helada, que los griegos la calificaron como el primer invierno. Cuando Perséfone regresa a la Tierra, toda la vida y la naturaleza se reaviva, dando origen a la primera primavera. El período de tiempo de cuatro o seis meses en el que Perséfone permanece junto a Hades en el inframundo es concebido en Grecia como la estación del invierno. Al regreso de Kore comienza la primavera que se alarga hasta 10

En mitología griega es llamado Zeus. En mitología griega es llamado Hades. 12 En mitología griega es llamada Deméter. 13 En mitología griega es llamada Perséfone. 11

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el estío, y este ciclo se vuelve a cerrar con la marcha de Perséfone que conlleva la llegada del invierno. En Grecia existían únicamente estas tres estaciones, carecían de otoño. Tanto Deméter, que es la diosa de la vida, la fecundidad y la primavera, como la vuelta de Perséfone y con ello de la primavera, representa la fertilidad que es una característica muy típica de Escorpio. Otra característica que resalta de este mito es la complicidad entre Zeus y Hades e incluso, el engaño de Hades hacia Kore que muestra la toxicidad y los tejemanejes de Escorpio. Por último, representa también la perseverancia de Deméter por encontrar a su hija al perseguirla por toda la Hélade.

6.9. Sagitario. El glifo de Sagitario presenta una flecha apuntando hacia arriba que indica el camino a recorrer para crecer de forma armoniosa, lo cual está en sintonía con la importancia del pensamiento conscientemente orientado a sus metas y la aspiración a alcanzar sus objetivos, es decir, la ambición de Sagitario. Sagitario, del latín “Sagittarius”, significa «arquero» o «el que lanza flechas» y en la constelación se observa a este arquero como un centauro; ese ser mitológico, mitad hombre y mitad caballo. Posee patas de caballo y torso de hombre lo que lleva a una dualidad de pensamiento que a menudo se contradice. Por una parte, la mitad inferior de dicho ser representa la atracción por el placer, la pasión y las realizaciones más prácticas y concretas; por otra parte, la mitad superior refleja la aspiración a amplios espacios mentales. Este símbolo posee como atributo el fuego, lo que le hace ser más impulsivo e impaciente a la hora de desplegar toda la vitalidad. En la mitología, los personajes en los que se apoya el signo Sagitario son Quirón e Ixión. Por una parte, el centauro más significativo era Quirón, hijo de Cronos y Filira. Para engendrarlo, Cronos conquista a Filira metamorfoseándose en caballo, lo que explica su doble naturaleza. Este ser se dedicaba a sanar enfermedades y heridas, además de haber sido maestro de grandes dioses y héroes, como: Júpiter, Hércules, Aquiles, Ulises, Cástor y Pólux. El mito más destacado de este centauro narra cómo Hércules sale de caza a luchar con centauros y aunque, no intencionalmente, lanza una flecha impregnada de la venenosa sangre de la Hydra de Lerna (el monstruo que el mismo Hércules venció en su segundo trabajo) y alcanza la rodilla de Quirón, ocasionándole un gran dolor. Quirón se retira a su cueva deseoso de morir, pero no puede lograrlo, por ser inmortal. Finalmente, Júpiter le concede la mortalidad que el centauro ansia y, como aparece en el texto de Ovidio, el centauro Quirón, mitad hombre y mitad caballo, obtiene un lugar en el Olimpo en recuerdo de sus acciones. OVIDIO, Fastos V vv 379-381, Editorial Gredos, Madrid, 1988. “En menos de cuatro noches sacará su constelación Quirón, medio hombre completado con el cuerpo de un caballo.” Como se cita previamente, Júpiter le concede a Quirón un lugar entre las constelaciones. En este texto de Germánico se hace referencia a las armas de Febo (Apolo), las cuales no son otras que flechas, que aparecen en la constelación, ya que, el conjunto de estrellas forman un arquero que porta dichas armas. GERMÁNICO, Fenómenos, vv531 y s, (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). “Después se curvará el flexible arco de Sagitario (SAGITTARIUS) que después de haber venerado habitualmente a las Musas con humilde aplauso y de ser recibido en el cielo, brilla con las armas de Febo.” Este fragmento muestra otro episodio de la vida de Quirón. Se cuenta cómo Corónide muere asesinada por quien la fecunda, Apolo, dejando la crianza de su hijo Asclepio en manos de Quirón, quien le instruye y adiestra en la medicina. Se considera a Asclepio posteriormente el dios de la medicina y la curación. APOLODORO, Biblioteca Mitológica, X. 3-4, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1996. “Mientras ella se abrasaba, (Corónide) arrebató a la criatura de la pira y se la llevó al centauro Quirón, que la crió e instruyó en medicina y caza y cuando se hizo cirujano (Asclepio/Esculapio) y se hubo ejercitado mucho en ese arte, no solo impidió que algunos muriesen, sino que incluso reanimó a los ya muertos”. Otro mito cuenta cómo Patroclo socorre a Eurípilo que fue herido por Paris. En ese momento, Eurípilo compara al amigo de Patroclo, Aquiles, quien le instruye en la curandería, con el centauro Quirón, quien instruyó en esta a Aquiles, curándolo cuando Tetis le entrega a Quirón herido en el talón. 17


HOMERO, Ilíada XI, vv 832 y ss, Editorial Planeta, Barcelona, 1991. “Y le repuso entonces Eurípilo herido, diciendo: No hay defensa para los aqueos, Patroclo divino…quítame la saeta del hombro y la sangre negruzca lava con agua tibia y aplícame drogas calmantes, saludables, que dicen que Aquiles en ellas te ha instruido como a él le instruyera Quirón, el centauro más justo.” Los mitos en los que aparece Quirón nos ayudan a entender su relación con el signo Sagitario. Tanto el nombre del signo como su glifo representan a un arquero con flechas, esto se podría relacionar con la muerte del centauro, herido por Heracles con dichas armas. En recuerdo a la flecha con la que se envenenó Quirón, aparece Sagitario en su constelación con una de estas apuntando hacia arriba. Teniendo en cuenta que Sagitario se representa con un centauro, de tener que elegir uno, indudablemente sería Quirón, que se distinguía del resto de centauros por ser el más juicioso y sabio; entre otras características de los portadores del signo. Los mitos de la crianza de Asclepio o la de Aquiles también reflejan el arte de enseñar y la bondad de Quirón, es decir, ambas cualidades propias del nativo Sagitario. Por otra parte, otro mito en el que se apoya el signo de Sagitario es el de Ixión, quien se enfrenta a su suegro tras su boda. Este lo invita a su casa y, cuando llega, lo empuja a una fosa acabando con la vida de aquel hombre. Ixión entra en una especie de locura por el delito que había cometido y tiene tanto sentimiento de culpa, que ruega su muerte a los dioses, pero Júpiter, el único que siente compasión por él, finalmente, le hace un sitio en el Olimpo. Allí intenta violar a Hera, la esposa de Zeus, pero Ixión fue sofocado por Zeus, creando una nube a imagen de Hera, que era realmente la diosa Néfele. Más tarde, Ixión conoce a Néfele y de esta unión nace el primer centauro, antecesor de Quirón. Todos estos mitos ligados a Sagitario nos ayudan a analizar la dualidad que existe como característica de Sagitario; esa combinación armónica de lo mental (Quirón) y lo físico (Ixión).

6.10. Capricornio. El glifo de Capricornio no es otro que el ser poseedor de dos partes; la superior, de una cabra y la inferior, de un delfín. La luz de las tinieblas, las profundidades del agua contrasta con la luz espiritual que se alcanza al llegar a lo más alto de la montaña. Este proceso es llamado la ascensión espiritual. La etimología de este signo proviene del latín “capricornus”; palabra compuesta de la palabra latina “caper”, que significa «cabra» y de la palabra latina “cornu”, cuyo significado es «cuerno». En conjunto, “capricornus” significa «cabra con cuernos» o «macho cabrío». El elemento al que pertenece este signo es tierra; la tierra de las montañas a las que un ser con aspecto caprino asciende. Normalmente se simboliza a Capricornio con una «cabra-pez», relacionado con la diosa babilónica Ea. Esto refleja la dualidad entre tierra-agua que influye notoriamente en la personalidad de los portadores del signo como ocurre con los signos de doble naturaleza; Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. El signo Capricornio concentra multitud de mitos, aunque los más frecuentes son los referidos al dios Pan. En uno de sus mitos se cuenta cómo un horroroso monstruo, Tifón, decide atacarle, y cómo Pan se arroja a las cristalinas aguas del río Nilo, convirtiéndose en un anfibio; un ser mitad delfín, mitad macho cabrío. Cuando llega, se encuentra con que Tifón había desmembrado a Zeus, por lo que emite un agudo grito que hace que el monstruo levante la vista el tiempo suficiente para que Hermes, el mensajero de los dioses, logre recomponer todos los trozos de Zeus. En algunos casos no se identifica a Capricornio con Pan, sino con Egipan. Aunque teóricamente es el mismo personaje mitológico, ya que ambos huyen de la serpiente Tifón adoptando la forma de cabra-pez, hay autores que deciden diferenciar estos dos personajes. El mito de Pan contiene muchas de las características propias de Capricornio; en primer lugar, el personaje se ajusta completamente a la traducción del signo latino, ya que, el sátiro Pan conservaba un aspecto de macho cabrío. En segundo lugar, el hecho de que Pan sea semidiós de los pastores y rebaños ayuda a encajar a este con el elemento Tierra y por lo tanto, con el signo de Capricornio. Por último, entre otros rasgos de la personalidad de Pan encontramos la timidez y la introversión al huir de Tifón escondiéndose, y la perseverancia y el esfuerzo que ejerce al hacer aspavientos para lograr llamar la atención del monstruo; ambos rasgos propios de Capricornio.

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Otro mito al que se relaciona Capricornio es al de Cronos, hijo de Gea y Urano. Tal y como se ha relatado en el comentario sobre el signo de Libra, Urano arroja a todos sus hijos, seis titanes y seis titánides, al Tártaro por miedo a ser derrocado por uno de ellos, y sólo Cronos, por encargo de su madre, se rebela contra él y le corta a su padre los genitales con una hoz. Con las gotas de sangre que derramada es fecundada Gea y, de ahí, nacen criaturas como las Erinias, que eran personificaciones femeninas que perseguían a los culpables a modo de venganza. Estas le dicen a Cronos que sería destronado por alguno de sus hijos. Cronos, atemorizado, decide comerse a todos sus hijos que tiene con Rea. El siguiente texto muestra el momento en el que Rea, desesperada por haber perdido a Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón, cuando nace Zeus le entrega a Cronos una piedra envuelta en pañales, que devora sin sospechar nada. Ya adulto, Zeus consigue, mediante un brebaje que le suministra a su padre, proporcionado por su prima Metis, que expulse de su cuerpo a todos sus hermanos y logran entre todos derrocarlo. APOLODORO “Biblioteca Mitológica” I, I, 6. “Se lo entregó a los Curetes y a las ninfas Adrastea e Ida para que lo criasen. Por tanto, ellas alimentaban al niño con la leche de la cabra Amaltea, mientras los Curetes armados custodiaban a la criatura en la cueva y entrechocaban los escudos con las lanzas para que Cronos no oyera la voz del niño. Y Rea, envuelta una piedra en pañales, se la daba a Cronos para que se la tragara como si fuera el niño recién nacido. Existe relación entre el mito de Cronos y Capricornio, y esto se debe a la influencia del planeta Saturno, que recae sobre este signo, esto se puede observar en el pesimismo y la melancolía de Capricornio, reflejada el sufrimiento de Cronos al enterarse que será derrocado por su hijo. También la ambición y el fijarse objetivos que les hace no detenerse hasta alcanzarlos, como fue el objetivo Cronos al acabar con su descendencia, son propios de este signo. Como bien se cita en este texto, se produce la guerra de los Titanes o «Titanomaquia» que enfrenta a todos los hijos de Cronos y Rea contra Cronos y sus hermanos, los Titanes. Una lucha entre Titanes y Dioses que culmina con la victoria de estos últimos, que se reparten el poder del mundo, siendo Hades, el encargado del inframundo y el mundo de los muertos; Poseidón, el de los mares y; Zeus, el de los cielos. La cabra Amaltea, la misma que alimentó a Zeus, parte con él para luchar contra los titanes, y les inspira pánico, embebiendo la caracola marina, que había sido descubierta por Eratóstenes. Zeus, en agradecimiento, la pone en el cielo. GERMÁNICO, “Fenómenos” vv 531 y s., (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). “El descubridor de la caracola (CAPRICORNIO); a cuyo sonido la generación más dichosa de dioses emprendió las guerras con los Titanes, acompañando a Júpiter en el combate, recibió la gloria por su veneración y mantuvo también en la constelación su doble forma. Este fue, Augusto, el que llevó al cielo y devolvió a los astros maternos tu ser divino, en cuerpo mortal, en medio del asombro general y el pánico de tu patria.” La cabra Amaltea, evidentemente, establece una relación con Capricornio; no únicamente por su aspecto caprino, como nombra el equivalente latino de Capricornio, sino que el personaje debía ser una cabra con cuernos y no hay otro personaje mitológico que se acerque tanto a esta definición como la cabra Amaltea, ya que, además de ser una cabra, posee unos cuernos un tanto especiales. Se dice que un día la cabra se rompió un cuerno y que más tarde llenó con obsequios como flores y frutas antes de entregárselo a Zeus, quien lo tomó y subió al cielo junto a ella, colocándolo en su constelación. Aquel cuerno roto no es otro que el cuerno de la abundancia; un poder que Zeus le confirió. Se decía que quien lo poseyera obtendría en su interior aquello que deseaba. Por último, también cabe a destacar que su labor de criar a Zeus cuando es perseguido por su padre refleja la amabilidad y, sobretodo, la generosidad que caracteriza a los nativos de Capricornio.

6.11. Acuario. El signo zodiacal Acuario posee como emblema dos líneas onduladas horizontales. Estas representan la superficie del agua como fuente de vida. En Egipto estas aguas eran las del Nilo. La etimología de este signo corresponde a la palabra latina “aquarius”, traducida como «portador de agua», lo que se ve presente en su símbolo; una figura masculina que sostiene entre los brazos un cántaro del que fluye agua continuamente. Esta agua es, al igual que una característica de los portadores del signo, el conocimiento, que fluye hacia las nuevas generaciones, es decir, el agua de vida que cuando entra en contacto con el aire, siendo este el atributo de Acuario, se funden en él dos energías: las humanas y las cósmicas. 19


Los mitos en los que se apoya este signo son los de Deucalión y Pirra y, el de Ganímedes. También se le atribuye el mito de Hefesto. Por una parte, el mito de Ganímedes, relata que un hermoso príncipe troyano, como se puede observar en el texto, fue raptado por Zeus bajo el aspecto de un águila para llevarlo consigo volando hasta el Olimpo y así tenerlo cerca, pero para ello, como era propio de Zeus, adopta la forma de un animal que en este caso fue la de un águila. Volando con Ganímedes entre sus garras lo lleva hasta el Olimpo donde Zeus asigna a Ganímedes la función de copero de los dioses, es decir, el encargado en verter el néctar divino. APOLODORO, Biblioteca Mitológica, III. XII, 2,3, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1996. “A Ganímedes lo raptó Zeus a causa de su belleza mediante un águila y lo situó en el cielo como copero de los dioses.” Después de esto, Zeus en honor a su belleza colocó su imagen en el cielo como portador de un cántaro que contiene el néctar que acostumbraba a repartir. OVIDIO, Fastos II, vv 147-148, Editorial Gredos, Madrid, 1988. “Ya el muchacho del Ida (Ganímedes) asoma hasta medio vientre y escancia aguas transparentes mezcladas con néctar.” En este mito se resaltan varias de las características del signo Acuario. En primer lugar, el nominativo singular del signo es ”aquarius”, que se traduce como portador de agua e indudablemente, el mito de Ganímedes es el que más se ajusta a la traducción de Acuario, ya que cuenta la trayectoria de un joven hasta llegar a ser el portador del néctar divino en otras palabras; el agua. También comentar que Zeus en este mito se metamorfosea en un águila, por lo que esto alude al atributo aire de Acuario. Por otra parte, otro mito vital es el de Deucalión, que cuenta cómo Zeus enfadado por los errores de los hombres, decide destruirlos con un enorme diluvio. Al enterarse Deucalión por parte de su padre Prometeo, construye un arca para refugiarse con Pirra, su mujer, y como dijo Prometeo, el diluvio se lleva a cabo y, solo Deucalión y Pirra se logran salvar. El mito continúa con la llegada de la pareja al monte Parnaso, donde le piden, con súplicas, a Zeus, a través del oráculo, que repueble la tierra. Su respuesta fue que debían cubrirse los ojos y luego recoger y lanzar por encima de sus hombros los llamados huesos de la Gran Madre. Pensaron que se trataba de las piedras de la Madre Tierra, y deciden recogerlas y lanzarlas; las piedras, que lanzaba Pirra, se convirtieron en mujeres y las que lanzaba Deucalión, en hombres. Así renació la humanidad. OVIDIO, Metamorfosis I, vv.125- 415, CSIC, Madrid, 1988. “No ha habido hombre más excelente ni más amante de la justicia que Deucalión, ni tampoco mujer alguna más temerosa de los dioses que la suya. Cuando Júpiter vio que el mundo estaba cubierto de una líquida sábana formando un inmenso estanque, y que un solo varón quedaba de tantos miles, adoradores de la divinidad ambos y que una sola mujer quedaba de tantos miles, dispersó los nubarrones, hizo que las lluvias cesasen.” Analizando varios puntos del mito se puede llegar a la conclusión de que las aguas de las que Deucalión huye serán en cierta manera las que Acuario deja fluir de su cántaro. No obstante, otra relación entre el mito de Deucalión con el signo Acuario es la del diluvio universal, que refleja una nueva generación; la purificación y la renovación, la limpieza de culpa y de prejuicios propia del nativo Acuario. Otro mito a destacar es el de Hefesto, hijo de Hera y Zeus, y dios del fuego, quien es expulsado del Olimpo debido a su fealdad y cuidado por unas ninfas. Conforme crecía, fue desarrollando dotes como herrero, tratando y fundiendo metales en su fragua, pero se enamora de Afrodita. Este enamoramiento, como muestra Homero en “La Ilíada”, le incita a elaborar obsequios para ella que él mismo fabrica en su fragua, y le lleva a tener un comportamiento astuto y egocéntrico hasta conseguir casarse con ella. Sin embargo, Afrodita engaña a Hefesto con Ares, el dios de la guerra, aunque sus encuentros no duran mucho, ya que, Hefesto, al enterarse de ello por mediación de Apolo, fabrica una red para que los amantes se queden enredados en ella y después llama al resto de los dioses para que se burlen de ellos. HOMERO, op. cit ., XVIII, 394 y s. “A su lado durante nueve años forjé numerosos primores, broches, enroscados pendientes, botones de flor y collares en el fondo de una profunda gruta.” 20


La personalidad de Hefesto no es la que más coincide con las características de los nativos de Acuario, aun así, comparte un pequeño detalle; la dualidad entre el deseo de obtener grandes objetivos con visión amplia y el encasillamiento o la no obtención de los ideales que busca y esto puede observarse en que, a pesar de buscar el amor de Afrodita y luchar por ello, aunque ella se casa con él, al mismo tiempo comete adulterio con Ares.

6. 12. Piscis. El glifo característico de Piscis está gráficamente representado por dos cavidades de ángulos cóncavos apuntando hacia un epicentro del cual nace un hilo conector entre ambas. Ambas líneas representan a los dos peces; el derecho hacia arriba representa la evolución y el izquierdo hacia abajo, la involución. Este glifo se caracteriza por una dualidad entre dos pensamientos, entre el psíquico y el físico; entre lo positivo y lo negativo; o incluso la mayor antítesis de todo el zodiaco. El hilo conector que une a estos polos opuestos es un hilo de plata que representa el equilibrio y los puntos en común entre los dos peces, es decir, entre la antítesis. Este signo proviene del nominativo plural de la palabra latina “piscis” que significa «pez», que a su vez “pisces” significa «peces» en cuanto a términos etimológicos se refiere. El atributo de este signo es el agua y esto se puede observar claramente en la representación gráfica del signo, dos peces. El agua que caracteriza a este signo es un agua en pleno movimiento y revolución, aclarando que la duodécima casa hace retornar el círculo zodiacal, empezando así por la primera casa, Aries. En cuestiones mitológicas, se le puede atribuir a Piscis diversidad de mitos y dioses. Los dos dioses con los que este signo está identificado son Posidón y Afrodita. Posidón, o Neptuno en Roma, es el dios que ejerce dominio sobre este signo zodiacal. Dentro de la figura de Posidón, el mito más característico de Piscis es el momento en que Posidón, a través de Delfino, ruega a Anfítrite que lo acepte como esposo. Como narra en este texto de “Catasterismos”, Anfítrite que era una ninfa marina o nereida, e hija de Nereo y Doris, fue cortejada en diversas ocasiones por el dios de los mares, Posidón. Este mito comienza en Naxos, una isla del mar Egeo, en la cual Anfítrite que estaba bailando con las demás nereidas fue avistada por Posidón. Este se enamora perdidamente de ella, pero ella desea mantener su virginidad y huye hasta los confines del mundo para evitar la desesperada persecución que estaba ejerciendo el dios. Angustiada por no poder escapar, Anfítrite se refugia con el titán Atlas y mientras tanto, Posidón no cesa de enviarle distintos mensajeros pidiéndole y rogándole matrimonio. Finalmente, el dios del mar envía a Delfino como su última esperanza. Anfítrite acepta al fin el matrimonio con Posidón y este, en agradecimiento, coloca a Delfino en el firmamento adoptando la constelación de Piscis. ERATÓSTENES, “Catasterismos”, 31. “Cultura Clásica” AKAL. “Cuando Posidón quiso tomar a Anfitrite por esposa, ella, procurando con celo guardar su virginidad, lo evitó huyendo hacia Atlas. De suerte que también la mayoría de las nereidas, mientras ella estuvo oculta, se escondían. Posidón mandó a muchos buscadores, entre ellos, también, al delfín; errante a lo largo de las islas de Atlas, tras toparse con ella la denunció y la condujo ante Posidón, quien se casó con ella y estableció muchos honores en el mar para el delfín: resignó que fuera sagrado y colocó en el cielo el conjunto de su figura.” Tras la unión matrimonial de Anfítrite y Posidón, la nereida concibe al futuro dios mensajero de los mares, Tritón, y a la diosa marina defensora de la isla de Rodas, Roda. En este texto comenta cómo Helios desposa a Roda, es decir, se enamora de ella y seca la isla de Rodas, que iba a ser inundada por un diluvio. Para agradecérselo, Roda se casa con Helios. APOLODORO ”Biblioteca Mágica”. Libro I, “Poseidón se unió a Anfítrite, hija de Océano y nacieron Tritón y Roda, a la que desposó Helios” En este mito aparecen infinidad de características que son relativas a Piscis, aunque la mayoría son meras contradicciones. El primer elemento a destacar es Delfino, cuya silueta transformada en pez fue colocada en el firmamento, mas también es importante conocer las diversas dualidades y contraposiciones a las que está sujeto este mito: el deseo amoroso-carnal de Posidón enfrentado con la cautela y coherencia psíquica de Anfítrite al querer mantener su virginidad; la antítesis de un sol abrasador (Helios) que seca el agua marina que inundaba Rodas (Roda); la existencia de una repetición en el tiempo, es decir, todo va a volver a suceder en el intervalo de tiempo que sea necesario, como sucede en la Duodécima Casa al retornar a la Primera, enfatizando en el 21


matrimonio de Anfítrite y en el de su hija Roda; y lo más importante, la figura de Delfino resaltando el cordón de plata que une las dos dualidades, en otras palabras, las antítesis, que en este mito han sido los instintos físicos de Posidón en contraposición con el razonamiento psíquico de Anfítrite. Hay otro mito a destacar referente a Piscis, que a su vez lo es también a Posidón y a Afrodita. El mito trata de la persecución que ejerce el gigante Tifón a Afrodita y a su hijo Eros. Pan, el semidiós de los pastores y los rebaños, avisa a estos dioses para que huyan. La única salida que encuentran es lanzarse al mar. A pesar de esto, Tifón continúa persiguiendo a la madre y al hijo. Afrodita y Eros se atan con una cuerda para un nado más sencillo y evitar su separación. Los dioses se metamorfosean en peces y huyen finalmente del gigante de tamaño descomunal. Como conmemoración le hacen un hueco en el firmamento, creándose así la constelación de Piscis. La segunda versión de este mito difiere en cómo Afrodita y Eros se salvan de Tifón. La ubicación de esta versión es diferente; el Río Éufrates. Madre e hijo se esconden en los cañaverales del Río Éufrates y dos peces enviados por Posidón, el dios de los mares, guían a ambos dioses hacia su salvación. Estos peces son transformadas en constelación en forma de regalo de los dioses. En ambas versiones hay referencias a Piscis, la más clara; la transformación de los dos peces en constelación. En el caso de la primera versión, coincidiría más con la constelación, descrita en este texto por Eratóstenes: el pez boreal, el menor, con doce estrellas representaría a Eros, debido a que es el hijo; el pez Austral, el mayor, con quince estrellas representaría a su madre, Afrodita. El sedal que lo une, o hilo de plata, representaría la cuerda con la cual se atan los dos. A la vez, ambos dioses representan el amor, pero se expresa una dualidad en el término de “amor”; el amor de Afrodita es un amor lascivo y sexual, referido al erotismo, mientras que el amor de Eros, es un amor romántico al ser un dios alado, representado con forma angelical, encargado de lanzar flechas para enamorar a las personas. ERATÓSTENES, “Catasterismos”, 21: Piscis. “El pez boreal posee doce estrellas, y el austral quince. El sedal que los retiene unidos tiene tres estrellas en la parte del pez boreal y otras tres en la del austral. También son tres las que se extienden hacia el oriente, y otras tres en la convergencia. Suman un total de doce. El conjunto completo de los dos peces y su enlace es de treinta y nueve estrellas.” Otra antítesis aparece de forma oculta y subliminal en la personalidad de Eros. Esta se puede apreciar en su carácter bromista al lanzar flechas para hacer travesuras, en vez de ejercer como dios del amor de forma bondadosa. Se puede sobreentender en el texto diferentes rasgos de la personalidad de Piscis, como el cántico a la vida y el amor entre madre e hijo; la benevolencia y simpatía de Posidón hacia ambos dioses al enviarle los dos peces salvadores; la intervención liberadora de Piscis; finalmente, la acción de lanzarse al mar despreocupadamente, huyendo de la realidad a su mundo protagonizado por un psiquismo imaginario. Como observamos en este texto de Germánico, Piscis son dos divinidades asirias. Esto se relaciona con una tercera alternativa del mito anterior o, incluso, catalogando al mito como uno independiente. El mito asirio narra la historia de Derceto, una diosa de la mitología asiria que poseía cola de pez y torso humano. Esta se arroja al lago Ascalón para morir después de una serie de pecados que comete, pero un pez gigante la salva, convirtiéndose en la constelación de Piscis y transformando la teoría de los dos peces en una caracterizada por un único pez gigante. GERMÁNICO, “Fenómenos”, vv 531 y ss, (Traducción de F. Calero, Anales de la UNED, 1981). “Los Peces (PISCES) dos divinidades asirias concluyen el ciclo anual. Entonces vuelve a empezar la serie antes descrita (del Carnero, del Toro, de los Gemelos, después el Cangrejo, luego el León, la Virgen, el Escorpión, Sagitario, el híbrido Capricornio, Acuario y los dos peces).” Finalmente, retomando el atributo de Piscis, es decir, el agua, que está en continuo movimiento crea una analogía del ciclo que acaba de finalizar. Se repite el suceso del Zodiaco, abriéndose todas las Puertas Zodiacales a su debido tiempo, descrito por los astros. Vuelve a empezar por el Carnero y a acabar por los dos Peces.

7. Conclusiones. Después de haberse realizado una gran y amplia investigación basada en una extensa documentación y aplicando diversidad metodológica, hay que remontarse a las hipótesis del proyecto para comprobar si se han 22


verificado o se han refutado. Se cree que los astrólogos no inventaron los signos zodiacales sin más, sino que tienen sus fundamentos en un origen grecolatino, sin quitarle importancia a la astrología y al estudio de constelaciones. Esta es la hipótesis principal de esta investigación; el tronco del que salen ramas. Después de realizar el extenso análisis de mitos y documentarse acerca de ellos, se ha llegado a la conclusión de la posible documentación de los astrólogos en mitología para decidir las formas de las constelaciones. Por ejemplo, Eratóstenes en su obra “Catasterismos” hace referencia a la mitología cuando quiere resaltar en qué se basan las constelaciones zodiacales. A parte del estudio astrológico del firmamento, hay que recabar en la mitología para poder asignarle a cada conjunto de estrellas una figura, ya sea de humano o de animal, sino parecen únicamente estrellas interconectadas; sin la mitología no podríamos asignarles el sobrenombre de “constelación”. También se ha llegado a otra conclusión partiendo de la hipótesis principal; los astrólogos, a la hora de explicar la personalidad que poseen los nacidos bajo cada signo zodiacal, han observado los diferentes mitos relatados en obras clásicas. Como se ha podido deducir a lo largo del trabajo, los diferentes mitos o dioses, a los que se hace referencia, están en mayor o menor concordancia con sus signos correspondientes, por ejemplo, en el caso de la diosa Afrodita que se identifica con el signo de Libra. Tras esto, se ha supuesto que los signos zodiacales, aparte de fundamentarse en mitos que posean la figura que caracteriza a su signo, es decir, Cáncer que representa al cangrejo Karkinos, también se basan en mitos en los que se relacionan con sus características personales, por ejemplo, en el caso de “El Rapto de Perséfone”, que está ligado estrechamente a Escorpio en términos de carácter. Definitivamente, se piensa que los astrólogos se han basado en diferentes aspectos en la mitología para realizar sus experimentos ya sean en el ámbito de las constelaciones o de la personalidad. Acerca de la hipótesis principal del proyecto se han originado nuevas hipótesis secundarias. Una de ellas es la creencia que consiste en la influencia de la mitología grecolatina, concretamente la mitología zodiacal, en el ámbito artístico. Después de repasar infinidad de obras artísticas; tanto esculturas, como pinturas, se ha llegado a la conclusión de la importancia que tiene el zodiaco en el campo de las artes. Existiendo desde “El Nacimiento de Venus”, obra maestra de Botticelli realizada en pleno Renacimiento, hasta “El León de Nemea”, obra de Francisco de Zurbarán, realizada durante el Barroco; ambas basadas en mitología zodiacal y de gran importancia cultural en nuestra sociedad actual. Estas dos obras han sido dos simples ejemplos, pero es inimaginable la cantidad de obras de artistas conocidos que se apoyan en una temática principal de carácter mitológico. No se pretende quitar importancia a los pintores ni a su capacidad estética de creación, pero cabe destacar que sin la mitología, muchas obras actuales, las cuales ocupan la mayoría del patrimonio artístico de los siglos de Oro del arte, no hubieran sido posible. La última hipótesis secundaria de esta investigación es la creencia de la importancia de las culturas de la Antigüedad, tanto en lengua como en cultura. Se puede comprobar la gran importancia subliminal, en algunos casos, y directa en otros, de Roma y de la Hélade a lo largo del desarrollo del proyecto. Se ha podido confirmar la influencia grecolatina que poseen las civilizaciones actuales que, en mayor o en menor rango, se ha extendido en diferentes aspectos hasta más allá de las lenguas romances. A lo largo del proyecto se ha podido apreciar la relevancia de estas, por ejemplo, en términos etimológicos. Las civilizaciones, las culturas, los idiomas y dialectos, nuestra forma de vida e infinidad de cosas más no serían lo que actualmente son sin la previa existencia de dichas culturas, a las que hoy en día se les da tan poca relevancia.

8. Agradecimientos. Este proyecto no podría haberse llevado a cabo de no ser por el IES Saavedra Fajardo. Por ello, se le agradece el dar la oportunidad de presentar un trabajo como este y dejar que profesores formados en sus campos se tomen el tiempo de leer este proyecto. Se le reconoce el mérito al director del centro, Francisco Alemán Conejero, entre otros, dado que ha hecho posible la realización del trabajo por alumnos de la modalidad de Humanidades y gracias a esto, permitir visibilizar la importancia del griego y del latín entre otras destrezas del campo humanístico. También se quiere agradecer el apoyo recibido de María Asunción Ruiz García, la tutora de este proyecto y profesora de cultura clásica en el instituto donde se ha realizado, sin sus correcciones y aportaciones, habría sido imposible realizar este proyecto. Del mismo modo, dar las gracias a Virginia Verdú Tortosa puesto que ha sido quien ha ayudado a asentar las bases el proyecto y a estructurarlo en sus clases de investigación, donde ha mostrado como llevar a cabo el proyecto correctamente, proporcionando apoyo en todo momento. Se le quiere agradecer 23


también a Ira García González, profesora de cultura clásica del instituto, el haber proporcionado contenido escrito acerca de mitología grecolatina. Además de todo esto, se desea agradecer a todos los alumnos y compañeros que han aportado información acerca del tema, que han apoyado este proyecto a pesar de ser de Humanidades, y que han favorecido al buen rendimiento de las clases en las que se redactaba la memoria escrita del proyecto. Por último pero no por ello menos importante, agradecer el apoyo que los familiares han aportado durante todo el proyecto porque la fuerza que han proporcionado día tras día y los ánimos para seguir adelante han hecho toda su realización mucho más amena.

9. Bibliografía. APOLODORO (S. I o II d.C.). Biblioteca mágica. Imperio Romano. APOLONIO DE RODAS (S. III a.C.). Argonáuticas. Alejandría, Egipto. CARAGLIO, Constanza; BERTRAND, Chiara (2004). Aries. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. CARAGLIO, Costanza; BERTRAND, Chiara (2004). Cáncer. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. CARAGLIO, Costanza; BERTRAND, Chiara (2004). Tauro. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. ERATÓSTENES (1999). Mitología del firmamento (Catasterísmos). Madrid: Alianza Editorial. Traducción por GUZMÁN GUERRA, Antonio. GARRO, Francesca; BERTRAND, Chiara (2004). Escorpio. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. GARRO, Francesca; BERTRAND, Chiara (2004). Piscis. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. GERMÁNICO (275 a.C.). Fenómenos. Reino de Macedonia, Antigua Grecia. GRIMAL, Pierre (1951). Dictinnaire de la mythologie grecque et romaine. París: Presses Universtaires de France. Traducción al castellano por PAYAROLS, Francisco (1981). Diccionario de mitología griega y romana”. Barcelona: Edición Paidós Ibérica. HESÍODO (S. VIII o VII a. C.). Teogonía. Tebas, Antigua Grecia. HESÍODO (siglo VIII a. C.). Los trabajos y los días. Tebas, Antigua Grecia. HIGINO (S. II a.C.). Astronomía Poética. Antigua Roma. HIGINO (S. II a.C.). Fábulas. Antigua Roma. HOMERO (S. VII a.C.). Himnos Homéricos. HOMERO (S. VIII a.C.). Ilíada. Antigua Grecia. HOMERO (S. VIII a.C.). Odisea. Antigua Grecia. MARTIN, René (1992). Dictionnaire culturel de la mythologie gréco-romaine. París: Éditions Nathan. Traducido al castellano por GALLARDO LAUREL, Alegría (1996). Diccionario de la mitología griega y romana. Madrid: Espasa Calpe. MUTTI, Maria Grazia; BERTRAND, Chiara (2004). Virgo. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. OVIDIO NASÓN, Publio (12 d.C.). Fastos. Imperio Romano. OVIDIO NASÓN, Publio (S. VIII d.C.). Metamorfosis. Antigua Roma. ROSSI, Rolando; BERTRAND, Chiara (2004). Leo. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. SALTARINI, Doris; BERTRAND, Chiara (2004). Sagitario. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. SALTARINI, Doris; BERTRAND, Chiara (2004). Acuario. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. SALTARINI, Helene Kinauer; BERTRAND, Chiara (2004). Capricornio. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. SALTARINI, Helene Kinauer; BERTRAND, Chiara (2004). Libra. Barcelona: De Vecchi. Traducción por PUJOL I FOYO, M. À. VIRGILIO (99-19 a.C.). Eneida. Imperio Romano. VIRGILIO (29 a.C.). Geórgicas. Imperio Romano. 24


10. Anexos: Galería artística e historiografía del arte. 10.1. Aries.

ANÓNIMO (45 y 79 d. C.) Frixo y Hele, fresco. Ilustración de un libro de 1902.

10.2. Tauro.

ANÓNIMO (Siglo VI a.C.). El Rapto de Europa, cerámica griega «Hidria etrusca». Museo della Villa Giulia, Roma. 25


10.3. Géminis.

GRUPO DE SAN ILDEFONSO (Hacia el 10 a.C.). Cástor y Pólux, Ofrenda de Orestes y Pílades, mármol esculpido.

10.4. Cáncer.

DE ZURBARÁN, Francisco (1674). Hércules lucha con la hidra de Lerna, óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid. 26


10.5. Leo.

DE ZURBARÁN, Francisco (1674). Hércules lucha con el león de Nemea, óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid.

10.6. Virgo.

RUBENS, Pedro Pablo; SNYDERS, Frans (1615-1617). Ceres y dos ninfas, óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid. 27


10.7. Libra.

BOTTICELLI, Sandro; FILIPEPI, Alessandro (1484). El nacimiento de Venus, temple sobre lienzo. Galleria degli Uffizi, Florencia.

10.8. Escorpio.

BERNINI, Gian Lorenzo (1621-1622). El rapto de Proserpina, esculpida en mรกrmol. Galleria Borghese, Roma. 28


10.9. Sagitario.

RUBENS, Pedro Pablo (1630-1635). La educación de Aquiles, óleo sobre tabla. Museo del Prado, Madrid.

10.10.

Capricornio.

DE GOYA Y LUCIENTES, Francisco (1820-1823). Saturno devorando a su hijo, técnica mixta sobre revestimiento mural trasladado a lienzo. Museo del Prado, Madrid. 29


10.11.

Acuario.

LE SUEUR, Eustache (1650). El rapto de Ganímedes, óleo sobre lienzo. Musée du Louvre, París.

10.12.

Piscis.

ANÓNIMO (Fin Siglo V a C.). Posidón y Anfítrite, cerámica griega «copa».

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