ÍNDICE Resumen
2
Abstract
2
Introducción
3
Antecedentes
4
1.
Murcia en el siglo XIX
4
2.
Fotógrafos
4
a.
Jean Laurent
4
b.
Laurent Rouede
5
c.
Guirao Girada
5
d.
Antonio Passaporte (Loty)
5
e.
Juan Orenes Gambín
6
Hipótesis de trabajo y objetivos de la investigación
7
Materiales y métodos
8
Resultados
9
1.
Catedral. Plaza del Cardenal Belluga. Plaza de los Apóstoles
2.
Mercado de Verónicas. Palacio Almudí. Plano de San Francisco
10
3.
Plaza de Santo Domingo
11
Conclusiones
9
12
1.
Catedral. Plaza del Cardenal Belluga. Plaza de los Apóstoles
12
2.
Mercado de Verónicas. Palacio Almudí. Plano de San Francisco
12
3.
Plaza de Santo Domingo
12
4.
Propuestas pos-COVID
13
Agradecimientos
14
Bibliografía y webgrafía
14
ANEXO
15
1)
Glorieta de España.
15
2)
Jardín del Malecón.
15
3)
Puente Viejo.
16
4)
Calle Trapería.
16
5)
Teatro Romea.
16
6)
Plaza de Santa Isabel.
17
7)
Plaza de Belluga
18
8)
Parque Ruíz Hidalgo
18
9)
Calle San Patricio
18
10) Parque de la Cruz Roja
19
1
Resumen Tras una observación de la realidad de la ciudad de Murcia después de haber experimentado un confinamiento, ha sido posible notar la importancia de los espacios abiertos. A partir de esa situación, surgió este proyecto de investigación, en el que se contemplan las diferencias entre la ciudad en el siglo XIX y principios del XX con la actualidad. El objetivo principal de esta investigación consiste en mostrar los cambios más significativos a través de la fotografía para, posteriormente, identificar si han sido positivos o negativos, teniendo en cuenta las necesidades surgidas a raíz del COVID-19. Sumado a las cuestiones planteadas por el coronavirus, el Ministerio de Cultura del Gobierno de España digitalizó algunas de las fotografías de Jean Laurent, lo que ayudó a tener un punto de partida a partir del cual fue posible empezar la investigación, pasando después también por otros fotógrafos como Loty o Guirao Girada. Abstract After an inspection of the reality of the city of Murcia after having been through a lockdown, it has been possible to notice the importance of open spaces. Based on this situation, this investigation project emerged, where the differences between the city in the XIX century and the start of the XX and the present were taken into account. The main objective of this project consists in showing the most meaningful changes through the photography in order to, afterwards, identify if they have been positive or negative, taking into account the necessities issued from COVID-19. Joining the questions that appeared because of coronavirus, the Ministry of Culture of Spain Government digitized some of the photographs by Jean Laurent, which helped to set a starting point from which was possible to start the project, passing through other photographers such as Loty or Guirao Girada.
2
Introducción La presente investigación tiene como objeto profundizar en el urbanismo de la ciudad de Murcia en el siglo XIX y principios del XX, con la intención de mostrar cómo era la ciudad en ese siglo y posteriormente compararla con la actualidad, apreciando los cambios o la ausencia de ellos. A lo largo del proyecto, serán mencionadas y trabajadas las siguientes localizaciones de la ciudad: ● ● ●
Catedral de Murcia y alrededores (Plaza de Belluga y Apóstoles). Uno de los centros de la ciudad en el aspecto representativo y religioso. Mercado de Verónicas. Una zona de comercio tradicional en la ciudad de Murcia. Plaza de Santo Domingo. Una plaza de gran tránsito de personas y cuya función ha cambiado en los últimos doscientos años.
Añadidas a estas localizaciones, también se han estudiado otras que se han trabajado con menor intensidad. Véanse en el anexo. Primeramente, varios temas de investigación para trabajar fueron expuestos y tras una valoración intensiva, añadiendo la búsqueda de información de cada uno de estos temas, finalmente se llegó a la conclusión de que profundizar en la evolución urbana de Murcia podría ser un tema muy interesante de trabajar. Además de esto, la decisión de haber escogido el tema a desarrollar en este trabajo se debe a la necesidad surgida a raíz del COVID-19 de observar los cambios en la ciudad y mostrar esta información desconocida para la mayoría de la población y que valoren los espacios comunes de la ciudad, pero no solo eso, sino que también llevar el tema a otro nivel y, tras finalizar el trabajo, realizar una página web para que los resultados no solo lleguen a los lectores, sino que también a cualquier persona que acceda a internet. A la hora de realizar el trabajo, la metodología aplicada consiste en: la comprensión de documentos sobre el tema internet, para la extracción y redacción de la información encontrada; la lectura de libros y páginas oficiales, para encontrar las fotografías de los siglos XIX y XX que van a ser utilizadas; la realización de fotografías en la ciudad, para poder establecer una comparación entre el pasado y el presente; y finalmente, la interpretación de todos los datos obtenidos para la redacción completa del trabajo. Durante la búsqueda de información, han surgido distintos imprevistos que han contribuido a las dificultades en la realización del proyecto. En primer lugar, aunque gracias a la digitalización de fotografías de Jean Laurent en la península fuera posible encontrar estas, no todas eran de la Región de Murcia o posibles de recrear, por lo que fue necesario analizar un gran número de fotografías, para su posterior descarte, y por este motivo, la búsqueda de información fue extensa y dificultosa. Además, hay que añadirle que debido a la Navidad, había partes de la ciudad que contaban con decoraciones navideñas que impedían la visión de estas, por lo que algunas fotografías tuvieron que ser realizadas más de una vez. Finalmente, gracias a un arduo esfuerzo y una búsqueda exhaustiva, ha sido posible la completa realización de este trabajo de investigación, pudiendo completar todos los objetivos previstos.
3
Antecedentes 1.
Murcia en el siglo XIX
Cuando el siglo XVIII estaba llegando a su fin, sucedieron dos de los acontecimientos que más han marcado la historia de la humanidad: las revoluciones americana y francesa. A partir de ahí, la historia europea quedaría ligada a sus consecuencias ideológicas y sociales, que se tradujeron en una concienciación de amplios grupos sociales de las posibilidades que ofrecían las ideas liberales. El siglo XIX no comenzó con buen pie en España, pero fue especialmente malo para la Región de Murcia. La Guerra de la Independencia de 1808 tuvo su prólogo en la rotura del pantano de Puentes en Lorca, seis años antes. Al terminar la guerra en 1812, otro conflicto igual de importante comenzó: la pugna entre liberales y absolutistas. Dicha pugna vino acompañada de un periodo de modernización de los pueblos y gentes europeos. Lo importante fue que hacia 1834, había mejoras en ciertos aspectos urbanísticos en la ciudad. Además, la burguesía entendió la necesidad de adaptar la ciudad a las nuevas exigencias de la sociedad burguesa y la economía capitalista y emprendió su mejora potenciando y adaptando ciertos elementos en la ciudad moderna. Un cambio fundamental fue el derivado del proceso desamortizador que permitió la apertura de nuevos espacios urbanos como plazas (Romea, Santa Isabel) o espacios como el Teatro Romea, el Museo de Bellas Artes o el actual IES Licenciado Cascales. Avanzando el siglo se introducen nuevas mejoras como el alumbrado, se crearon los cuerpos de bomberos y guardia municipal, se controló el abastecimiento de agua de calidad y se veló por la calidad del pan servido a las clases populares como medidas de garantizar el orden y prevenir motivos que condujeran al levantamiento social (Ayuntamiento de Murcia, sf). Es importante señalar como hábito de los murcianos el paseo dominguero y la asistencia al Romea. La costumbre de caminar al aire libre será la base del desarrollo de jardines, paseos arbolados y espacios públicos destinados al recreo. Es una práctica que se ha mantenido hasta la actualidad. Tras el covid-19 arquitectos y urbanistas defienden la recuperación del espacio público arbolado para disfrute de todos los ciudadanos (Pérez Picazo, 1986). Las desamortizaciones permitieron la aparición de plazas como la de Santa Isabel. Podría decirse que la calidad de vida en Murcia capital mejoró con respecto a la del siglo anterior; mejora que podía verse reflejada en los gastos municipales de 1864 que ascendían a 1.249.944 pesetas, es decir, aproximadamente siete mil quinientos euros (Ayuntamiento de Murcia, s.f.). 2.
Fotógrafos
Para la realización de este trabajo, las fotografías utilizadas de la ciudad de Murcia han sido obtenidas de colecciones de los siguientes fotógrafos. a. Jean Laurent Jean Laurent Minier nació en 1816 en Garchizy pero abandonó su país natal para instalarse en Madrid, donde en 1844 se dedicó a ser maestro jaspeador. Posiblemente conoció la fotografía gracias a su cuñado que era fotógrafo en la Bretaña francesa. En 1855 obtuvo un privilegio de invención para la aplicación de color a las fotografías y un año más tarde abrió un establecimiento fotográfico en un espacio que previamente había sido de Charles Clifford, otro importante fotógrafo. Se especializó al principio en el retrato, pero poco a poco fue diversificando las temáticas, incluyendo vistas de ciudades y monumentos, de espectáculos y de los nuevos caminos de hierro. En 1860 fue nombrado fotógrafo de cámara por la reina Isabel II. Al año siguiente, publicó el primero de sus catálogos comerciales. A esto se le añadirá la apertura de una tienda en París para comercializar su trabajo. En 1881, Laurent se retiró y cedió la empresa a su hijastra, que sería trasladada a un edificio en el barrio madrileño de Pacífico. Cinco años después, Laurent ya había castellanizado su nombre a Juan, y falleció dejando tras de sí el archivo visual español más importante de la época. En 1975 el Estado compró el archivo de Laurent, constituido por cerca de 12.000 negativos de vidrio, que se encuentra actualmente en el Instituto de Patrimonio Cultural de España. Las imágenes que produjo esta empresa a lo largo de tantos años de actividad se custodian en numerosas colecciones públicas y privadas, tanto en España como en el extranjero (Ministerio de Cultura y Deporte, 2021). 4
b. Laurent Rouede Laurent Joseph Agricol Rouedebn o Laurent Rouede nació en Avignon, Francia, el 28 de diciembre de 1819, hijo de Maurice Rouede, de profesión “propriété foncière” y de Jeanne Marie Genesiese, así consta en su partida de nacimiento en la que figura con el nombre completo de Laurent Joseph Agricol Rouede. El término propriété foncière en francés designa a las propiedades inmuebles, por lo que atendiendo a la ocupación de Maurice podemos deducir que la familia Rouede debió de disponer uno o varios edificios en renta que constituirían el sustento familiar. El propio Laurent Rouede aparece igualmente como propietario en la partida de nacimiento de su hijo, el también fotógrafo y pintor Émile Rouede Reynaud, nacido en Avignon el 6 de enero de 1848. La razón por la cual Rouede escogió España como lugar de trabajo estaría igualmente sujeta a especulaciones. Quizá el negocio inmobiliario de su familia dejó de ser rentable para la familia Rouede y el cabeza de familia se viera obligado a buscar una nueva ocupación. No podemos olvidar por una parte la atracción casi romántica que ejercía un país como el nuestro sobre muchos ciudadanos franceses, debida en parte a la influencia de la literatura de viajes de la época. Por otra parte, tampoco podemos pasar por alto el hecho de que tras esta elección haya motivos mucho más pragmáticos. Así, por ejemplo, el fotógrafo francés pudo haber elegido las ciudades de Murcia y Almería para desempeñar su labor porque en ellas la fotografía comercial se encontraba escasamente desarrollada y, por lo tanto, podía operar sin apenas competencia (Martínez Jódar, 2014). c. Guirao Girada Luis Federico Guirao Girada, nacido el 21 de junio de 1848, fue un hombre formado en derecho, profesión que nunca ejerció. Su vida transcurrió siempre repartida entre Madrid y Murcia, lugares éstos en los que desarrolló su puesto de político: fue diputado en Madrid en las Cortes y ejerció como concejal del Ayuntamiento de Murcia en 1909, así como senador del reino por la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Fue un humanista que gozó de una situación económica brillante, hecho que le permitió dedicar parte de su tiempo libre a aficiones como la música, los automóviles, la navegación, la pintura y la fotografía. De este modo, sintió una gran admiración y atracción por las actividades artístico-científicas, así como por los inventos e innovaciones. La fotografía tenía todas esas cualidades y además le ofrecía la posibilidad de poder utilizar, personalmente, un nuevo medio de creación, de expresión. Esta importante inquietud le hizo ser miembro fundador de la Sociedad Fotográfica de Madrid y suscriptor de la revista La Fotografía. Dentro de lo puramente práctico tuvo una especial pasión por la modalidad estereoscópica. Por el cuidadoso tratamiento de la luz, la madurez de la composición y la riqueza de detalles, la obra de este aficionado podría quedar encuadrada dentro de un naturalismo realista. Su producción es amplia, encontrándose en sus negativos asuntos como: fotografía urbana de Murcia, Madrid, Toledo, Aranjuez, San Sebastián, Barcelona, etc, grupos familiares, modelos en estudio, retratos, desnudos, marinas, composiciones dramáticas, autorretratos, escenas populares, interiores, fuentes, arquitectura monumental o paisaje. Gran parte del archivo de Luis Federico Guirao Girada pertenece, en la actualidad, a la colección particular de la fotógrafa e historiadora María Manzanera, la cual desde hace tiempo ha dejado testimonio, a través de sus escritos, del importante papel de este autor para la fotografía histórica de la Región de Murcia (Vázquez Casillas, s.f.). d. Antonio Passaporte (Loty) Antonio Passaporte, nacido el 24 de febrero de 1901 en la ciudad de Évora, era hijo de José Pedro Braga Passaporte que trabajó como fotógrafo de la Casa Real y del que desarrolló el gusto por la fotografía. Por motivos políticos, a los 10 años tuvo que partir con su familia a Angola. Seis años después regresó él solo a Évora. Posteriormente, continuando sus estudios en Lisboa, manifiesta su fascinación por el cine y la fotografía. Su carrera de fotografía comienza en los laboratorios de Películas Cinematográficas de Madrid, tras partir a la ciudad en 1923, donde se casaría con Gregoria Blanco. Más tarde, siendo vendedor de papel fotográfico de la empresa Carlos Alberty, viaja continuamente de España a Argentina, lo que le lleva a fotografiar intensamente. La entonces ministra de Cultura y Turismo Español 5
se interesa y le ofrece la oportunidad de editar tarjetas, que firmará con el nombre con el que sería conocido: Loty, que es una mezcla de los nombres de sus compañeros, López y Alberty. En 1939, terminada la guerra, se trasladó a Lisboa, donde continuó ejerciendo la fotografía. Al año siguiente, se dedicó a la producción de tarjetas postales con la ayuda de su familia. Durante los años 40, se dedican a hacer un estudio fotográfico de Portugal. Su esfuerzo y arduo trabajo le dan la fama de “imágenes cazador”. El conjunto de imágenes de su ciudad natal ocupan gran parte de esta década de trabajo frenético. A partir de 1965 comienza a abandonar de forma gradual la práctica de la fotografía, en parte como consecuencia de la competencia con la que ya no es capaz de competir. De este modo, termina la agencia denominada “Fototécnica Loty”, poniendo en orden las cámaras, como afirma su hijo. En sus últimos años de vida, Antonio se dedicó a escribir sus memorias y a la investigación de sus orígenes familiares. En 1983 falleció en Lisboa por una enfermedad que afectó a su memoria (Venegas, 2016). e. Juan Orenes Gambín Nació el 21 de junio de 1927 en la calle Verónicas de Murcia. Estudia perito mercantil y entra en contacto con la fotografía durante su período de servicio militar. En 1949 comenzó su trabajo en la droguería de la calle Verónicas, donde compartía también la venta de productos fotográficos, hasta el final de su vida profesional en 1992. Fue fundador y presidente de la Agrupación Fotográfica Murciana de Educación y Descanso desde 1965 hasta 1973, cuando dimitió. Con su carácter amigable ha representado para todos los fotógrafos de la región un punto de referencia, siendo su establecimiento centro de reunión de profesionales y aficionados que compartían conocimientos y experiencias, bien para salir de dudas en el revelado o bien para pasar un buen rato compartiendo charla entre olores a naftalina y demás químicos. La droguería de Verónicas ha sido un punto emblemático de la historia de la fotografía en Murcia para toda una generación. Juan Orenes se interesó en la temática social y costumbrista, fotografiando personas en sus tareas cotidianas y celebraciones. Observando en este sentido la Semana Santa murciana en numerosas fotografías de los pasos, en especial de la procesión del Viernes Santo, pero también de penitentes y auroros. Su temática es muy variada e incluye paisajes rurales y urbanos, panorámicas del Mar Menor o una curiosa serie sobre molinos de viento. Siempre respondió a intereses personales, ya que no era un fotógrafo profesional. Es visible en su trabajo una búsqueda de lo estético mediante el uso de recursos técnicos y juegos del claroscuro (Archivo General de la Región de Murcia, s.f.).
6
Hipótesis de trabajo y objetivos de la investigación Después de que la idea de realizar un proyecto de investigación sobre la Región de Murcia en el siglo XIX y principios del XX fue ofrecida, decidimos escogerla y ampliar nuestros conocimientos para después plasmarlos en el trabajo, con la ayuda de la lectura de blogs y páginas web sobre el tema, al igual que la consulta de libros y páginas oficiales para poder encontrar las fotografías antiguas y posteriormente recrearlas. A la hora de darle un enfoque al trabajo, nos surgieron cuestiones sobre cuáles habían sido los cambios principales, qué cambios habían sido positivos o negativos, qué partes de la ciudad se mantenían iguales, etc. Con el fin de responder a todas las cuestiones, fue necesario plantear dos tipos de objetivos: generales y específicos: ●
Objetivos generales: realizar una investigación sobre la ciudad de Murcia en el siglo XIX y principios del XX y compararla con la actualidad.
●
Objetivos específicos: ○
Indagar sobre los cambios en la ciudad y sus posibles motivos y consecuencias.
○
Aprender más acerca de los fotógrafos detrás de cada fotografía de los siglos XIX y XX.
○
Realizar recreaciones actuales de las fotografías utilizadas y apreciar los cambios en primera persona.
○
Debatir sobre los cambios apreciables y deducir si han sido positivos o negativos para la ciudad.
○
Avanzar propuestas pos-COVID a través del urbanismo táctico
7
Materiales y métodos En este apartado se explicarán los materiales y métodos empleados en la realización del trabajo de investigación. Para la realización de este proyecto, los materiales utilizados han sido páginas web, fotografías, obras literarias y blogs, aunque no hayan sido utilizados todos para la realización final del trabajo. En cuanto a las fotografías, se ha empleado una cámara CANON, el modelo EOS 400D, cuyas características son las siguientes:
Características
Imagen 1: Elaboración propia, 2022. Cámara CANON EOS 400D.
Año
2006
Tipo de cuerpo
Réflex Digital (DSLR)
Megapíxeles
10.1
Tipo y tamaño del sensor
CMOS 22.2 x 14.8 mm
Puntos de enfoque (manual)
9
Resolución máxima
3888 x 2592
Montura
Canon EF/EF-S
ISO
Auto, 100, 200, 800, 1600
Peso (en gramos)
556
La metodología empleada en cuanto a la realización de los antecedentes ha sido la recapitulación de la información obtenida para a continuación redactarla con el fin de llegar al mejor resultado posible. Para esto, en un primer momento, el enfoque del proyecto ha sido extraer la mayor cantidad de información sobre el tema, para posteriormente, filtrar los datos y utilizar las fuentes óptimas. A la hora de realizar las fotografías, ha sido necesario visitar el centro de Murcia llevando la cámara y observando las fotografías antiguas con las que se contaba previamente para poder recrearlas con la mayor exactitud posible. Para ello, se ha seguido la ruta que se muestra a continuación:
A.- Paseo del Malecón B.- Mercado de Abastos de Verónicas C.- Puente Viejo D.- Glorieta de España E.- Catedral de Murcia F.- Calle Trapería G.- Plaza de Santo Domingo H.- Teatro Romea I.- Plaza de Santa Isabel J.- Plaza de Santa Catalina
Imagen 2: Google Maps, 2021. Plano de la ciudad. 8
Resultados 1. Catedral. Plaza del Cardenal Belluga. Plaza de los Apóstoles
Imagen 2: Loty, 1934. Fachada de la Catedral de Murcia en el siglo XX. Imagen 3: Elaboración propia, 2022. Fachada de la Catedral de Murcia en la actualidad.
Imagen 4: Loty, 1934. Fachada de la Capilla de los Vélez en el siglo XX. Imagen 5: Elaboración propia, 2021. Fachada de la Capilla de los Vélez en la actualidad. En el siglo XIX, las plazas que se encuentran alrededor de la Catedral eran espacios públicos en los que tanto transeúntes como vehículos, carros en este caso, eran libres de circular. Al mismo tiempo, no había ningún tipo de lugares de restauración y, aunque existieran establecimientos comerciales, las plazas seguían siendo un lugar de encuentro donde realizar cualquier tipo de actividad de forma gratuita. Por otro lado, doscientos años después, es decir, en el siglo XXI, ambas plazas están ocupadas casi en su totalidad por sitios de restauración cuyas mesas y sillas privadas se expanden por las plazas. Además, son más transitadas que antiguamente y desde el año 1995, son áreas exclusivamente reservadas para transeúntes. Solamente se pueden encontrar vehículos oficiales como ambulancias o furgones policiales en casos excepcionales.
9
2. Mercado de Verónicas. Palacio Almudí. Plano de San Francisco
Imagen 6: Loty, 1934. Mercado de Verónicas en el siglo XX. Imagen 7: Elaboración propia, 2021. Mercado de Verónicas en la actualidad.
Imagen 8: Loty, 1934. Fachada de una Audiencia de Murcia en el siglo XX. Imagen 9: Elaboración propia, 2021. Fachada del Museo Almudí en la actualidad.
Imagen 10: Loty, 1934. Plano de San Francisco en el siglo XX. En el siglo XIX, la plaza que se encuentra entre el Mercado de Verónicas y el Palacio Almudí, que antes era una Audiencia, era un espacio público por el que solo transeúntes podían transitar y en el que se encontraba una extensión del Mercado de Verónicas, pero al aire libre. El antiguo Mercado de Verónicas se utilizaba, como su propio nombre indica, como un mercado en el que la gente, mayoritariamente las mujeres de Murcia, asistían para hacer sus compras. Por otro lado, doscientos años después, es decir, en el siglo XXI, el Mercado de Verónicas ya no tiene la extensión que solía tener ya que ahora no vemos puestos en la calle, sino que carreteras. En cuanto a la arquitectura, sigue siendo igual que antaño, obviando la pequeña plaza que había a mano izquierda que hoy en día no existe y en la que, en su lugar, se ha hecho una carretera. Sobre el Palacio Almudí, se sigue viendo su fachada igual que en el siglo XIX, pero podemos observar que a la derecha se han levantado edificios nuevos.
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3. Plaza de Santo Domingo
Imagen 11: Girada, 1890. Plaza de Santo Domingo en el siglo XIX. Imagen 12: Elaboración propia, 2021. Plaza de Santo Domingo en la actualidad.
Imagen 13: Google Maps, 2022. Plaza de Santo Domingo vista desde arriba en la actualidad. En el siglo XIX la plaza de Santo Domingo, cuyo nombre sigue siendo el mismo al igual que su localización, se encontraba y se encuentro en el centro de Murcia siendo una de las zonas de tránsito más importantes de esta ciudad. La antigua plaza de Santo Domingo se utilizaba como mercado en el que la gente, mayoritariamente las mujeres de Murcia, asistían para hacer sus compras como pasaba con el mercado de Verónicas; sin embargo, este era utilizado como mercado solo los jueves al contrario que Verónicas como hemos dicho anteriormente. Por otro lado, doscientos años después, es decir, en el siglo XXI este recinto ha sufrido muchos cambios; principalmente podemos observar la plantación de árboles siendo la estrella de la plaza el ficus que fue plantado en 1893 por Codorniú. Otros aspectos a destacar son la cantidad de bares que han aparecido alrededor de esta, siendo una parte importante de la vida de Murcia, y también el número y el tamaño de los árboles plantados.
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Conclusiones 1. Catedral. Plaza del Cardenal Belluga. Plaza de los Apóstoles Tras haber visto las diferencias entre las plazas que rodean la Catedral desde el siglo XIX hasta la actualidad, el cambio más significativo y notable es la restauración, que tiene tanto aspectos positivos como negativos. Por un lado, es cierto que la restauración aumenta el empleo y podría ser más atractivo para los turistas que gastarían más y así también habría una mejora en la economía y la calidad de vida. Pero, por otro lado, después de la pandemia hemos notado la importancia que tienen los espacios al aire libre, como en las plazas abiertas, y la distancia personal, la cual no es posible cuando hay tanta restauración cerca una de otra. Y no solo quitan parte de la plaza, sino que además para poder sentarse para charlar o apreciar las vistas que la Catedral ofrece, las únicas sillas disponibles son las de los restaurantes que te terminan forzando a consumir algo para poder permanecer ahí, es decir, te obligan a pagar por sentarte en una plaza que solía ser pública, y por si no fuera suficiente, los toldos con los que cuenta los diferentes restaurantes impiden y obstaculizan la libre contemplación de los edificios singulares de cada plaza, especialmente la Catedral y el Palacio Episcopal. Otro detalle importante a mencionar son los grandes maceteros localizados en las entradas de las plazas. Estos fueron colocados tras los atentados terroristas que, aunque sucedieron en Barcelona, causaron temor en el resto del país. La función de estos maceteros es impedir que vehículos puedan pasar por la zona de forma violenta y peligrosa, puesto que por su gran peso es muy difícil moverlos. Estos maceteros no solo se encuentran en la plaza del Cardenal Belluga, sino en todos los lugares que son más transitados en la ciudad. 2. Mercado de Verónicas. Palacio Almudí. Plano de San Francisco Después de ver las diferencias del Mercado de Verónicas, el Palacio Almudí y sus alrededores desde el siglo XIX hasta la actualidad, podemos ver que el cambio es significativo pues observamos que había elementos que en la actualidad no están, esto tiene tanto aspectos positivos como negativos. Por una parte el derribo y nueva construcción de edificios y carreteras ha ocasionado un aumento del empleo y una mejor circulación automovilística por el centro de la ciudad. Pero, por otro lado, la destrucción de antiguas plazas y nueva construcción de carreteras y viviendas en el centro de la ciudad nos hace replantearnos, sumado a la crisis del COVID-19, que, como hemos dicho anteriormente, necesitamos más espacios abiertos como antiguamente con el Mercado exterior de Verónicas o la plaza que se situaba enfrente de esta, que ofrecía vistas al Río Segura. Pero actualmente han sido derribados o modificados para la creación de carreteras. También se puede observar que el Mercado de Verónicas ha perdido la fama que antiguamente tenía debido a la construcción masiva de supermercados que han hecho que el antiguo comercio se desvalorice y que cada vez menos gente compre en estos lugares. 3. Plaza de Santo Domingo Tras observar las diferencias entre la antigua plaza de Santo Domingo del siglo XIX y la actual del XXI, podemos ver que el cambio es significativo pues observamos que había elementos que en la actualidad no están y esto tiene tanto aspectos positivos como negativos. Por un lado, se ven claros los aspectos negativos de estos cambios. Se puede apreciar la gran diferencia que supone la plantación de árboles y del gran ficus de Santo Domingo, al igual que la inauguración de bares y otros tipos de restauración. Pues la primera supone un impedimento a la hora de querer admirar la iglesia, ya que los árboles obstaculizan la visión; los bares y restaurantes hacen de una plaza pública una privada y elitista en la que tienes que pagar si quieres sentarte, aunque no podemos negar que es una de las pocas plazas con bancos en el centro de la ciudad. Por otro lado la masiva vegetación no deja ver las infraestructuras de los alrededores, anteriormente se podía ver desde la otra punta de la plaza la iglesia de Santo Domingo; sin embargo, estos árboles crean un techo natural que protege del sol que como sabemos los murcianos el grado de insolación es elevado durante varios meses al año. En añadido, estos maceteros hacen del espacio muy limitado, por lo que hoy en día no se puede realizar el antiguo mercado de Santo Domingo. También podemos observar que la fama que esta plaza tenía se está perdiendo ya que no es un centro de ocio a día de hoy.
12
4. Propuestas pos-COVID Cuando se habla de alternativas para después de la pandemia es interesante utilizar conceptos más elaborados como el de urbanismo táctico. El urbanismo táctico como herramienta para implementar cambios reversibles en la ciudad se ha extendido ampliamente durante la última década y en España muchas ciudades ya lo han puesto en práctica. Aunque todavía no es una herramienta lo suficientemente extendida ni incorporada en las políticas municipales, sería de gran utilidad en el escenario pos-COVID y podría ser ésta una buena oportunidad para mostrar sus beneficios. Esta propuesta se basa en el cambio de uso temporal del espacio público no requiere más esfuerzo que el de eliminar un porcentaje de usos excluyentes para dejar espacio a las personas, y este proceso podría mejorarse ofreciendo cualidades mínimas que favorezcan la actividad de personas diversas. Estos espacios que necesitamos están siendo usados y privatizados por bares ya que nos están quitando el derecho a contemplar ciertos lugares y monumentos de la ciudad desde un banco o una silla, ahora estos asientos son privilegios de la gente que tiene que pagar para sentarse por ejemplo en los bares de la catedral y observar. Nosotros proponemos espacios libres para poder observar Murcia específicamente desde un banco y preferiblemente con sombra y este derecho que parece que todos tenemos se está viendo dificultado por la masificación de terrazas. Nuestra propuesta consiste en desplazar estas terrazas a otras zonas e instalar bancos y espacios de sombra en la ciudad. Sumado a la sombra, queremos estudiar también las zonas destinadas a los parques y que estas deberían ser más arboladas y con césped, ahora se opta por pavimentar el suelo y hoy en día se ve cada vez menos un suelo de tierra y césped (Véase en el anexo, imágenes 18 y 31). La esterilización nos ha hecho despegarnos cada vez más de la naturaleza que anteriormente convive con los ciudadanos de Murcia, lo que buscamos son lo que se consideran malas hierbas, pero que especialistas en urbanismo táctico las denominan hierbas espontáneas pues enriquecen el suelo y dan vitalidad a la zona, tanto la implantación de estas hierbas como la de árboles y plantas traerán de vuelta esas zonas de vegetación que buscamos, dejando la urbanización por un proceso ecológico que acerque más a los ciudadanos a la naturaleza. En general, queremos que se implante en parques y jardines, dejando de lado la losa que busca un beneficio económico para ser usada como soporte de barracas y otras festividades y volviendo a las hierbas espontáneas. Por tanto sería conveniente avanzar en estas direcciones: más participación ciudadana en el espacio público evitando la invasión de plazas y jardines por terrazas de establecimientos de hostelería y una mayor naturalización de parques, jardines y otros espacios públicos cambiando las losa y el cemento por vegetación.
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Agradecimientos Los autores de este proyecto de investigación queremos agradecer sinceramente a Manuel Gálvez y Virginia Verdú; profesores del IES Saavedra Fajardo que nos han ayudado en la realización del trabajo, especialmente a Manuel Gálvez, que ha sido nuestro tutor en este proyecto. Además, queremos agradecer a nuestros compañeros de clase: Alicia Madrid, Anabel Mesa del Castillo, Verónica Marín, M. Susana Vignacq, Rosana Torres, Dayhan A. Rodríguez, Ana Alemán, Jesús Alemán, Mario Bastida, Celia Calmache, José Antonio Gálvez, Elena García, Víctor Manuel Garre, Amaia Giraldo, Silvia Herrero, Álvaro López y Abril María del Valle; por hacer este proyecto más ameno durante las horas de trabajo. Finalmente, queremos agradecer a nuestra familia y amigos que nos han apoyado en la realización de este proyecto. Bibliografía y webgrafía ARCHIVO GENERAL DE LA REGIÓN DE MURCIA (2021). ES.30030.AGRM/286 / Juan Orenes Gambín, fotógrafo. Recuperado de <https://archivogeneral.carm.es/archivoGeneral/arg.detalle_documento?idDetalle=3595024> Consultado [26 de octubre de 2021]. AYUNTAMIENTO DE BARCELONA (2021). Urbanismo táctico. <https://www.barcelona.cat/urbanismetactic/es> Consultado [10 de febrero de 2022]. AYUNTAMIENTO DE MURCIA (2021). El siglo XIX, el siglo <http://www.murcia.es/web/portal/siglo-xix> Consultado [26 de octubre de 2021].
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de
PÉREZ PICAZO, M (1986). Oligarquías municipales y liberalismo en Murcia, 1750-1845. Murcia: Universidad de Murcia. VÁZQUEZ, J. (2018). Laurent Rouede: un fotógrafo francés en la Murcia del siglo XIX. Recuperado de <https://dbe.rah.es/biografias/54730/luis-federico-guirao-y-girada> Consultado [26 de octubre de 2021]. VENEGAS, C. (2016). Antonio Passaporte: una cámara de los años 30. Recuperado <https://blogs.hoy.es/guirisporextremadura/2016/09/07/antonio-passaporte-una-camara-de-los-anos30/?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F> Consultado [26 de octubre de 2021].
de
14
ANEXO 1)
Glorieta de España.
Imagen 14: Laurent, 1871. Glorieta de España en el siglo XIX. Imagen 15: Elaboración propia, 2022. Glorieta de España en la actualidad. 2)
Jardín del Malecón.
Imagen 16: Loty, 1934. Edificio del siglo XX. Imagen 17: Elaboración propia, 2021. Edificio trasladado al Jardín del Malecón en la actualidad.
Imagen 18: Ayuntamiento de Murcia, s.f. Jardín del Malecón enlosado en la actualidad.
15
3)
Puente Viejo.
Imagen 19: Girada, 1890. Puente Viejo en el siglo XIX. Imagen 20: Elaboración propia, 2021. Puente Viejo en la actualidad. 4)
Calle Trapería.
Imagen 21: Orenes, siglo XIX. Plaza de Santo Domingo en el siglo XIX. Imagen 22: Elaboración propia, 2021. Plaza de Santo Domingo en la actualidad. 5)
Teatro Romea.
Imagen 23: Girada, 1896. Teatro Romea en el siglo XIX. Imagen 24: Elaboración propia, 2021. Teatro Romea en la actualidad.
16
Imagen 25: Archivo General Región de Murcia, s.f. Teatro Romea en el siglo XX. 6)
Plaza de Santa Isabel.
Imagen 26: Girada, 1896. Plaza de Santa Isabel en el siglo XIX. Imagen 27: Elaboración propia, 2021. Plaza de Santa Isabel en la actualidad.
17
7)
Plaza de Belluga
Imagen 28: Archivo General Región de Murcia, s.f. Plaza Belluga en el siglo XX. 8)
Parque Ruíz Hidalgo
Imagen 29: Archivo General Región de Murcia, s.f. Parque Ruíz Hidalgo en el siglo XX. 9)
Calle San Patricio
Imagen 30: Archivo General Región de Murcia, s.f. Calle San Patricio en el siglo XX. 18
10) Parque de la Cruz Roja
Imagen 31: Ayuntamiento de Murcia, 2013. Parque de la Cruz Roja en la actualidad.
19