La Política del Post-anarquismo
Por Saúl Newman Traducción de Alicia Zárate
En los últimos años, a la política de izquierda revolucionaria* se le han planteado algunos nuevos desafíos. Uno de ellos, y no de menor importancia, es el resurgimiento del Estado autoritario y agresivo con su nuevo paradigma de la seguridad y de la biopolítica. La “guerra al terrorismo”, última máscara que utiliza para reafirmar el principio de la soberanía del Estado, traspasando los límites tradicionalmente impuestos por instituciones legales, o por las políticas democráticas. A ello, se ha sumado la hegemonía de los proyectos neoliberales de la globalización capitalista, y el obscurantismo ideológico de la así llamada Tercera Vía. La profunda desilusión sufrida al inicio del colapso de los sistemas comunistas -hace casi dos décadas- produjo un vaciamiento teórico de la izquierda revolucionaria. Esta casi siempre se ha opuesto, sin éxito alguno, tanto al crecimiento de la extrema derecha en Europa, cuanto al “conservadurismo larvado”, cuyas derivaciones ideológicas siniestras recién comienzan a vislumbrarse.