17 de julio de 2016
No. 1097
PERIODISMO CATÓLICO; FE QUE SE HACE CULTURA
AÑO 22
$13.00
VENTANA ABIERTA Por Jaime Septién
Pero, ¿qué es esto?
observacatholic
elobservadorenlinea.com
FOTO: P. FRANCISCO F. GAVIDIA ARTEAGA
H
ace poco murió en el ruedo de Teruel (España), el torero Víctor Barrio. El tercer toro de la tarde, de la ganadería de Los Maños (de nombre «Lorenzo») le atravesó el pulmón y el corazón. Nos gusten o no las corridas; seamos «animalistas» o «taurófilos», la muerte violenta de un ser humano que se está ganando la vida como puede, ha de llenarnos de tristeza. Algo de mí muere con él, según el poema de John Donne. Pero, Dios mío, hay que ver los comentarios en las redes sociales de algunos «animalistas». Por ejemplo, el de Vicent Belenguer, en Facebook, que calificaba al diestro como «asesino de toros» y que se alegraba «mucho de su muerte». Añadía: «Bailaremos sobre su tumba». ¿Qué es esto? ¿A dónde hemos llegado? Las redes sociales se están convirtiendo –como decía Umberto Eco- en el estercolero del mundo, donde un desalmado tiene mucho más poder que cualquier hombre de bien. Porque ¿no me va a decir usted, amable lector, que este tipo de comentarios como los del señor Belenguer, quien además se dice maestro de escuela, no son típicos de un malvado? Y lo peor es que la nueva generación nutre su vida de redes. Un estudio reciente, a nivel mundial, muestra que estos chicos –entre 15 y 30 años—pasan en promedio 3.2 horas al día viendo sus teléfonos celulares: 49 días cada año dedicados ¿a qué? Por desgracia, muchas ocasiones, a acosar o a ser acosados.
En la imagen, el Santuario de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, un Santuario indígena en San Juan Dehedó, Amealco, Querétaro, donde la semana pasada maleantes profanaron y robaron objetos sagrados y las especies eucarísticas. El obispo de Querétaro, monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, ha pedido reparación y perdón a Dios. El Santuario y todas las parroquias de la diócesis están realizando actos de desagravio. Pero también -como en todos los sacrilegios-- los fieles podemos (y debemos) hacerlo en lo particular, visitando al Santísimo y resguardándolo; pidiendo por la conversión de nuestros corazones y de quienes cometieron este terrible acto.
OPINIÓN
Los cristianos, esas víctimas incómodas
La mamitis, ¿causa de anulación matrimonial?
JORGE E. TRASLOSHEROS PÁGINA 15
POR MARIO DE GASPERÍN GASPERÍN
PÁGINA 8
TEMA DE LA SEMANA
Suspensión de cultos hace 90 años PÁGINAS 4-6
OBISPO EMÉRITO DE QUERÉTARO
Liturgia y piedad popular
PÁGINA 16
ACTUALIDAD
Coppola, Nuncio de la guerra civil africana, enviado a México
PÁGINA 17