En una noche despejada, en un lugar lejos de las luces de la ciudad, es posible ver el cielo estrellado en todo su esplendor (...) Los objetos del cielo: el Sol necesario para la vida, la Luna que gobierna las noches y cambia continuamente su cara, las estrellas que parecieran estar fijas y otros objetos brillantes que se salen del cotidiano movimiento, los planetas errantes entre las estrellas, todos ellos han fascinado al hombre y ocupado su mente desde que éramos cazadores-recolectores.