Vislumbrar la naturaleza de Dios y del hombre es una tarea gigantesca y de enorme dificultad, dada la variedad de nombres que los diferentes investigadores y autores dan a Dios y cómo conciben al Absoluto, a la Esencia o Raíz Una Primigenia, al Gran Arquitecto de Universo o al Dios de nuestro Sistema Solar. Se dice que Dios es uno solo y que para encontrarlo, basta interiorizarse en el Yo Soy. Seguramente encontraremos puntos de tangencia, pero también caminaremos aparentemente divorciados, primordialmente por las diversas concepciones y grados de desarrollo consciencial y conciencial de cada persona.