La Habana, ¿la paz de los vencedores o los vencidos? (1ª Parte) Por Gearóid Ó Loingsigh El proceso de paz con las FARC en La Habana, Cuba ya lleva un año y medio. Es la hora de mirar el proceso y el apoyo que recibe con una mirada crítica. ¿hacia dónde va el proceso? ¿Cuáles son las perspectivas reales? ¿Realmente están negociando el futuro de una nueva Colombia? ¿O por el contrario, negocian la misma Colombia con algunos retoques? Lo que le ha faltado en este proceso es una mirada crítica. Las ONG, pensando en sus proyectos posconflicto están salivando y soñando con la plata y la oportunidad de aumentar su perfil. Los políticos poco o nada tienen que agregar y los mal llamados intelectuales de la izquierda yacen postrados sin la más mínima posibilidad ni ganas de hacer una crítica. Su capacidad intelectual (que no debemos exagerar) queda suspendida, pues ellos también serán ganadores del proceso, con los proyectos, los análisis, las nuevas entidades que seguramente surgirán, requerirán de su “talento”. Eso se ve con el ejemplo de Alejo Vargas, un intelectual, dizque de la izquierda. En la revista Semana, Vargas escribió un articulo titulado Conversaciones de la Habana: avizoran una mejor sociedad. Aunque citó algunos comunicados lo hizo sin la más mínima crítica real. Su artículo era más un intento de animar a una población que en su vida cotidiana es apática respecto a las conversaciones. Según él hay algo fundamental: [y] ese es el aporte de todos los ciudadanos, debemos darle un claro apoyo político a estas Conversaciones y a los Acuerdos que allí se llegue y debemos todos, de una manera pedagógica, cada vez buscar más compatriotas amigos para la paz- porque muchos colombianos siguen confundidos, dubitativos o posiblemente mal informados. Así los Acuerdos y el esfuerzo invertido por todos se torna irreversible.1 No es el único intelectual acrítico y trataremos a otros en la segunda parte. La rendición es tan abyecta, en su caso por lo menos, que pide un apoyo claro a un proceso secreto y pide buscar con cierta pedagogía más amigos de un proceso sobre el cual no tenemos suficientes datos respecto a su contenido para ser pedagógicos. No es un error de su parte, como un destacado profesor universitario sabe bien que para la pedagogía se requiere saber de que se está hablando. Es chistoso que dice que hay algunos colombianos que están mal informados. Frente a un proceso donde se negocia todo en secreto, no es sorprendente que haya gente mal informada, de eso se trata para que no haya discusión sobre su propósito y su alcance. Tampoco hay una reflexión sobre las lecciones del pasado, ni una verdadera mirada a los procesos en otros países, como El Salvador y Guatemala. Este artículo se divide en dos, la primera parte pretende mirar brevemente a otros procesos y la segunda parte entrará a mirar al proceso actual. 1 Vargas, A (2013) Conversaciones de la Habana: avizoran una mejor sociedad, Semana Edición 382, 2013.