LA NIÑA
DE COVATIERRA Cuenta la historia que hace muchos años cuando el mar supo alejarse de la costa, muy al sur de la hacienda Paramonga, quedo una larga franja húmeda y fangosa. rodeada de cerros tan altos, que cuando te pones sobre ellos, observas en el horizonte la inmensidad del mar y al pie de los cerros una alfombra verde de totorales acompañado del triste silbido del viento y el cantar doloroso de las aves.
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