En plena temporada de la belleza, la representante de Carabobo en el Miss Venezuela, Margreth Isava, se considera digna embajadora del gentilicio valenciano porque, en sus palabras, “me define el espíritu luchador de la tierra de libertadores; soy feliz y tranquila como las aguas de Puerto Cabello; vibro con la pasión de una magallanera. Me muevo al ritmo del centro industrial del país y me impulso al son del tambor costeño”.