La Puerta de la Villa - Nº 26
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SOBRE LAS PROYECTADAS OBRAS DEL CONVENTO
CONSIDERACIONES PARA QUE EN EL MISMO PODAMOS TENER UNA VERDADERA CASA DE LA CULTURA
D
Antonio RODRÍGUEZ ARANDA
isentir de un acuerdo municipal, aunque no es infrecuente, tampoco es grato; pero difundir ideas mediante un escrito, es un derecho constitucional. Por ello, el hecho de dar a conocer nuestra opinión sobre el tema a que el presente artículo se refiere, no debe entenderse como crítica a un proyecto, sino como un deseo de que, a ser posible, el mismo se modifique.
a través de los mismos, dar acceso a las habitaciones interiores y permitir que sean independientes. Esto posibilitaría tener una Casa de la Cultura digna del pueblo en que radicará. En caso contrario podremos tener un segundo salón de actos que a lo largo del año se utilizará algunas veces, pero no una Casa de la Cultura con dependencias suficientes ni adecuadas. Ello por lo que después diremos.
El padre Francisco de Santa María (1567-1649), que era hijo de una hermana de Santa Teresa y fue cronista de la orden del Carmen, a la que pertenecía, escribiendo sobre la fundación del convento de Sabiote y de las ayudas recibidas para tal fin, dijo: “con esto se fabricó un cuarto del convento”. O lo que es lo mismo, no la totalidad, sino la cuarta parte de la obra proyectada. Este problema de obras no acabadas y de carencia de dependencias, subsistió durante los tres siglos y medio que las monjas lo habitaron, e incluso se acentuó después.
EL PROYECTADO SALÓN DE ACTOS EN EL CONVENTO Y EL PROBLEMA DE CARENCIA DE HABITACIONES INDEPENDIENTES En el referido proyecto arquitectónico, la obra fundamental es la construcción de un salón de actos con 300 butacas en la nave lindera al convento de la calle del Carmen, (siempre que, como suponemos, la misma tenga la superficie necesaria para ello, ya que en caso contrario habrá de tomarse terreno circundante). Por otra parte, como las habitaciones de dicho convento son tan escasas que pueden contarse con los dedos de una mano, si las pocas que hay pasan al salón, como va a ocurrir, la Casa de la Cultura carecerá de dependencias, no ya numerosas, sino mínimas y esenciales. Examinando el plano, puede observarse que la entrada desde la calle al salón de actos necesariamente ha de hacerse a través del convento, ya sea por su puerta principal o por la que se haga en la calle del Carmen, con lo cual este noble edificio se convertirá en antesala del dicho salón. Pero es que, además, las dependencias existentes en el corredor de la derecha se utilizarán como camerino, aseo y vestíbulo del mismo, por lo que en toda la planta baja quedará frente a éstas una única habitación de unos 40 m2 que se destinará a biblioteca. La sala de la escalera (que tiene 42 m2), servirá como archivo Y en la planta alta, además de los servicios, habrá dos despachos (de 24 y 18 m2 cada uno), así como una sala de 50 m2 a la que en el plano no se da ningún uso, tal vez por ser paso obligado para acceder a la cabina de proyección del salón. De todas formas, como no vemos que haya dependencias para salas de lectura, de reuniones e incluso bar, bien puede habilitarse ésta, aunque sea de paso.
LA OBRA INACABADA DEL CLAUSTRO La obra inacabada más representativa del convento es el claustro. Viéndolo desde el patio puede observarse que si bien la planta baja tiene arcos en los cuatro lados, en la primera planta sólo los hay en dos, pero como en los otros dos no llegaron a construirse, se hicieron sendos tejados. (Ver fotos). Al tratarse el tema del claustro en un extenso estudio de carácter histórico y documental, que se publica en la memoria del proyecto arquitectónico de rehabilitación del convento y acondicionamiento para Casa de la Cultura, de Sabiote, se dice textualmente: “El claustro es la parte más interesante desde varios puntos de vista: primero, por su propio valor arquitectónico; segundo, por la importancia del tracista -Alonso de Vandelvira-, y en tercer lugar por ser, posiblemente, uno de los más antiguos del Carmelo en Andalucía”. Todo ello nos lleva a la conclusión de que acabar la obra del claustro, además de una finalidad estética y de remate de un proyecto, tiene otra muy positiva, cual es la de hacer dos nuevos corredores, para,