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PERÚ / PERU
Pre-hispanic traditions seem stronger now than they were 50 years ago. There was a sort of revitalization of this culture, in a search for the country’s lost identity. There is no clear argument or rejection, only the acceptance of this magic millenarian culture and what happened to the culture after the arrival of immigrants from different parts of the world. In the midst of this cultural hybridization, of the multitude of influences in Peru, artist Rafael Lanfranco brings forward one more. As an artist that comes from a traditional conservative family, in which art wasn’t regarded as an appropriate path even at a tender age, he has become the answer of the never ending pondering: who are we?
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on pequeños seres que se mezclan entre sí para dar lugar a nuevos personajes. Son creaciones de cómic, pero hechos realidad a través de la escultura. Poseen un cuento, una historia, un mito sobre su origen y, como si fuera poco, se apoderan de la mitología precolombina para dar origen a un nuevo mundo.
Finding oneself, being aware of who we are and what we want is complex. In the world of Wakos, created by Lanfranco, the characters are a reflection of this very question. Nowadays, culture expands, becomes more diverse and adapted, and it spreads from country to country. In the artist’s own words: “These pieces were originated in a moment in which Peru had grown a lot, especially in terms of its economy, and we had the belief that ‘nobody could stop us’, that we were going to ‘become the first world’. That is when I created Wakos, somewhat conveying a skepticism, because the country still has a lot of challenges ahead, many issues to solve... It’s the same with the
Huaca, es un concepto quechua que se utilizaba para designar a todas las sacralidades, como santuarios, templos, ídolos, tumbas, lugares sagrados, entre otros, y se difundió por todo el imperio como tal, siendo una palabra de uso generalizado y que, además, según las tradiciones pre-hispánicas de Perú poseían personalidad propia, formando parte de los panteones locales. Esta especie de deidad, institución y lugar físico, era también elegida para depositar ofrendas, por lo que eran saqueadas durante los primeros años de la invasión americana. Pero la historia del Perú, así como la de Latinoamérica, se vio fuertemente golpeada por la invasión española. Todo en este mundo cambió, las costumbres, la
RAFAEL LANFRANCO APROPIARSE DE LA HISTORIA SEIZING HISTORY Por Elisa Massardo. Lic. en Historia y Estética (Chile). Imágenes cortesía del artista. Representado por Galería Artium.
Wave, 2015, acrílico, tinta y lápiz sobre papel, 73 x 50 cm.
religión, el idioma; todo se sacó con fuerza, muerte, alcohol y sangre de estas tierras en un exterminio que no se alcanzó a terminar.
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hey are tiny beings that merge together to create new characters. They are comic book characters, but materialized through sculpture. They tell a story, they have a history, a myth about their origin, and, they seize pre-Columbian mythology to give rise to a new world. Huaca is a Quechua concept used to designate all sacralizations such as sanctuaries, temples, idols, tombs, and sacred sites among others. The word spread through the entire empire and it was commonly used. In fact, according to pre-columbian traditions, huacas had a personality of their own, as they were a part of the local mausoleums. This sort of deity, institution and physical space, was also the place where offerings were made, so they were looted during the first few years of the American invasion. However, Peru’s history, and Latin American history in general, was greatly shook by the Spanish invasion. The whole world changed, the customs, religion, language; everything was took by force, death, alcohol and blood in an extermination that was never completed.
Las costumbres pre-hispánicas en el Perú parecieran ser ahora, más fuertes que hace 50 años. Existe una especie de recuperación de la estas y de lo criollo, en una búsqueda de identidad perdida a través de todo el país. No hay un punto claro ni hay rechazo, solo aceptación hacia la mágica cultura milenaria originaria del continente y a lo que ocurrió posteriormente a la cultura en el país con la llegada de inmigrantes de diferentes latitudes. Es en medio de esta hibridación cultural, de las múltiples influencias hacia el Perú, que el artista Rafael Lanfranco se posiciona como uno más. Como aquél artista que proviene de una familia tradicional y conservadora, donde el arte no era una opción en los inicios de su vida, pero se ha convertido en una respuesta a esta inquietud constante sobre ¿quién somos? Encontrarse, tener claro quiénes somos y qué queremos es complejo. El mundo de los Wakos, creado por Lanfranco son un reflejo de lo mismo. La cultura actualmente se multiplica, se hace diversa, se acopla y se transmite de un país a otro. En palabras del artista: “Estas piezas nacen en un momento en el que Perú venía creciendo mucho, económicamente sobretodo, y con esa creencia de ‘no nos para nadie’, de que ‘íbamos a ser primer mundo’. Es ahí, donde Wakos aparece, de alguna manera Watch, 2016, tinta y lápiz sobre papel, 28 x 21 cm.
characters, with me and the world in general, because with the notions of capitalism and consumerism, there’s a great dichotomy with reality, one that’s manifested through the high anxiety, depression and stress rates.”
a neck, one head, wings, a tail, a giant and deadly weapon, now becoming a formidable warrior. The two spherical titans started to move in a dance in which only one will be left standing. The ritual war begins,” the myth states. And in this war, a simple mistake caused an arm to break, followed by a decapitation. A light shone over the thickest darkness and the Kámac energy, which was contained before, was released in an explosion to create the Wako universe.
The World of Wakos From a world that has always existed and will always exist, the Wakos send us a message: “Hello, we are the Wakos, our universe is a constant, like the comings and goings of the sea. It’s not possible to find a beginning or an end, only cycles. Everything that starts ends, and everything that ends begins again.” For them, everything is in perpetual motion.
With this breaking up of the Kámac, where the intensity of this force made it enter another universe, it adopted several shapes: Wako. heads, entities of pure energy, adapting primitive animal shapes from different worlds. However, all the shapes that were broken have a tendency for reunification, almost as memory of the Peruvian present about its origins and the pre-hispanic culture, that is currently unified with elements pertaining to kawaii aesthetic, especially in these Wakos). The union was accomplished through a process of evolution, hybridization or miscegenation of Wakos. Each union generates a state of serenity that, paradoxically attracts violence and creates a new conflict, where someone will die again and create a new world, because every cycle starts over and over again eternally.
In the beginning two spheres were confronted (WAKO.rbes), two ovoid beings like two planets: the golden-male, and the silver-female, opposite and complementary. They were both at peace, in a state of serenity, until one unavoidably approached the other in a sort of radical attraction. They awakened in their closeness, emitting a strong light from their eyes, and with their already fragmented bodies they filled they emptiness that surrounded them with matter: “The Kámac energy can be seen in between the lines, like the blood of an open wound, and crustacean-like extremities emerge; two arms, two legs,
Termite, 2014, acrílico y lápiz sobre papel mural en tabla, 51 x 30 cm.
Loneliness, 2015, acuarela, acrílico y lápiz sobre papel mural en tabla, 53 x 25 cm.
representando cierto escepticismo frente a esto, porque este país aún tiene muchos retos por delante, tiene muchísimo que resolver… es lo mismo que pasa con los personajes, conmigo y el mundo en general, porque entre lo que plantea el capitalismo y el consumo hay una gran dicotomía con una realidad que se manifiesta a través de los altos índices de ansiedad, depresión, estrés”.
como la sangre de una herida abierta, emergen extremidades, articuladas como un crustáceo; dos brazos, dos piernas, un cuello, una cabeza, alas, una cola, y un arma gigante y mortífera de lo que ahora es un formidable guerrero. Los dos titanes esféricos empiezan a moverse en este baile del que solo uno saldrá parado. La guerra ritual comienza”, señala el mito de origen de estos seres. Y en esta guerra, un simple error hizo que un brazo se desprendiera, seguido de esto fue decapitado. Una luz iluminó la oscuridad más densa y el Kámac, que antes estaba contenido, se libera en una eyaculación explosiva para dar inicio al universo de los WAKOS.
El mundo de los Wakos Desde un mundo que siempre existió y existirá, los Wakos envían un mensaje: “Hola, somos los Wakos, nuestro universo es una constante, como las idas y venidas de las olas del mar. No es posible encontrar un comienzo ni un fin, solo ciclos. Todo lo que comienza termina, y todo lo que termina, vuelve a empezar”. Para ellos, todo está en perpetuo movimiento.
Pero es en esa ruptura del Kámac, donde la intensidad de aquella fuerza lo hace entrar en otro universo, este adopta diversas formas: Wako. heads, unidades de energía pura y otros adoptan las formas primigenias de animales de los diferentes mundos. Todas las formas que se desprendieron, sin embargo, tienden a la reunificación (casi como en un recuerdo a la actualidad peruana sobre sus orígenes y la cultura prehispánica, que actualmente se unifica con elementos de la estética kawaii, sobre todo en estos Wakos). Esta unificación se da a través del proceso de evolución, del mestizaje o del cruce de los Wakos. Cada unificación genera un estado de calma que, paradójicamente, atraerá a la violencia y se generará un nuevo conflicto, donde alguien morirá nuevamente y creará otro mundo porque cada ciclo comienza de nuevo, una y otra vez, eternamente.
Al principio se confrontaron dos esferas (WAKO.rbes), dos seres ovoides como planetas: dorado-masculino y plateada-femenina, opuestas y complementarias. Ambas se mantenían en paz, en estado de serenidad, hasta que inevitablemente una se acercó a la otra en una especie de atracción radical. En su cercanía despertaron, emitiendo una fuerte luz desde sus ojos, con sus cuerpos ya fragmentados llenaron el vacío de su alrededor con materia: “El Kámac se deja entrever entre las ranuras, Moth, 2014, acrílico y lápiz sobre papel mural en tabla, 51 x 30 cm.
Noche sin luna, 2015, acrílico y lápiz sobre tela, 200 x 84 cm.