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OTRA FAMILIA FELIZ
Hoy como nunca, se ve cumplida la frase del periodista Abelardo Casanova Labrada –tuve el gusto de trabajar con él, en El Sonorense—bajo cuya sombra surgieron muchos reporteros que por ahí siguen— “los activistas de hoy, serán los funcionarios de mañana…”. Término acuñado en los años setentas, aplicado a estudiantes universitarios –de la Unison— creyentes en el garlito de “cambiar a la sociedad”, de un “cambio” total en aras de la eterna mentira de la “igualdad social” y, demás frases basadas en una falsa concepción del comunismo en boga entonces. Claro, al fin, jóvenes; arcilla moldeable en manos de poderosos intereses, muchos pagaron con la muerte, cuando erróneamente tomaron la ruta sin retorno de las armas, de la violencia –verbigracia la sangrienta Liga 23 de Septiembre —mientras otros, como siempre ocurre, aga- na en el Alma Mater, que era un contento. Obvio, recitando textos de Carlos Marx –jamás trabajó como muchosde estos entes— de Lenin y, demás “defensores de los proletarios”, mientras iban y venían a Suiza y, a Alemania entre otros países; todo, a costillas de los “idiotas útiles”. Hoy, el futuro anunciado por nuestro inolvidable Abelardo Casanova en aquellos años, llegó para muchos de tales tránsfugas de todo trabajo digno y, que por todas las formas lograron enquistarse en la jugosa nómina universitaria de la cual chuparon como buenas sanguijuelas. Abundan los nombres: Jorge Taddei Bringas, a quien la nube de “mota” fumada en aquellos “años locos” lo premió con el puesto que hoy detenta en la Secretaría de Bienestar, desde el cual buscó blindar a su familia, haciendo diputada a su hija Celeste y, a su otro hijo, nada menos que director de la empresa para plotar el litio en Sonora. Lo único que van y, están explotando –claro, para su bienestar económico— es la ignorancia sobre tan inalcanzable elemento y, si quiere enterarse --¿le interesará? – el gobierno federal y estatal, sobre esta mentira, vean la excelente conferencia del maestro investigador de geología de la Unison, Efrén Pérez Segura. Demasiadas disgregaciones, para lo que fue pensada esta columna: cómo, la “milagrosa” 4T, amén de llevar al Olimpo a varios de tales tipos, también lo hizo con Armando Moreno Soto, todo un fósil universitario para hacerlo rector de la Universidad Estatal de Sonora –UES— quien de entrada, olvidando su pasado en aras de los “jodidos” aplastados por la “derecha reaccionaria” quiso despedir a varios trabajadores de la institución. Va: para no “ser menos” que su cómplice de aquellos “años felices” en la Unison –Jorge Taddei Bringas— también le entró al concepto de la “familia feliz” en aras de “tirar el piojo” y, ¡zaz!, locar a su esposa –funge o finge—como periodista— María Dolores Rodríguez Tepezano nada menos que en la nómina del Infonavit. Nada menos que con un “franciscano” sueldo cercano a los ¡noventa mil pesos! como gerente consultora master; así que adiós a las penurias económicas y todas las idioteces propias de los “proletarios”. La misma señora, la cual mientras su marido ha caído desmayado por la ansiedad de carecer de mariguana; arma en la farmacia del Isssteson, todo un “pancho” cuando le dicen que no tienen en existencia Tafil, la que suministran a los drogadictos y, que a la postre cumple aquello de “brincar del sartén a la lumbre”. Van los testimonios para avalar lo aquí escrito y, en breve cómo esta gente, encabezada por Jorge Taddei, preparan el asalto para tomar el control de la Unison. “¡La suerte está echada!”.

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