REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 01
Editor responsable Haro, Agustin
Organismo(s) / Persona(s) responsable de la publicación // Polich, Mariangel //Córdoba, Julio Javier //Haro, Agustin
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//San Miguel de Tucumán
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//El Siambón
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//Tucumán
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REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 03
Índice SECCIÓN ARTÍCULOS 10 | “Que se vaya la Patria al ajo...” El año XV, las milicias cívicas y los espacios de resistencia al poder
artiguista en Montevideo Pablo Ferreira Rodríguez 24 | ¿El indio Amarillo sitia El Salto? Reconstrucción histórica y reflexiones metodológicas en
torno a un confuso episodio (Salto, 1853) Nicolás Duffau 36 | ¨Cipriano Castro, El Hombre del Destino¨: Representaciones caricaturales del ¨Bloqueo pa-
cífico¨,1902-1903. Andres Murcia Neira 48 | La fotografía como documento social. Las “marchas cañeras” de la UTAA y su exposición
mediante el fotoperiodismo en Uruguay, (1961-1971). Belén Ramírez Bueno
SECCIÓN TUCUMÁN 62 | La esclavitud a través de documentos coloniales Análisis de documentación histórica sobre es-
clavos en la ciudad colonial de San Miguel de Tucumán Luciana Chavez 72 | Entre la escuela y el taller: Una relación perdurable en la memoria de los obreros ferroviarios taficeños.
Alberto Sosa Martos
SECCIÓN RESEÑAS 84 | Javier Yuste, Jablonka, Ivan / Historia de los abuelos que no tuve, El Zorzal,
Buenos Aires, 2015 Miguel Ángel Ochoa 88 | Natalia García / El Caso Vigil Historia sociocultural, política y educativa de la Biblioteca Vigil (1933-1981),
FHYMAR ediciones, Rosario, 2014 Gerónimo Manuel Aguilar
TRANSCRIPCIÓN DE DOCUMENTOS 92 | AHT. Archivo Historico de Tucumán, Normas establecidas para la incorporación de voluntarios y
efectivos del batallón de infantería n°11 y de granaderos a caballo para emprender la campaña a Chile, 1815. Sección Complementaria-Bando (copia) Caja VI. Exp 3. Fojas 1-2 Julio Javier Córdoba
ANEXO//SECCIÓN COLABORATIVA 96 | Guerra Civil de 1891: Causas y Desarrollo
Rosario Meza Martínez
ANEXO//EXPERIENCIA DIDÁCTICA 104 | Viajes por la historia
Pablo Javier Melara
Palabras preliminares “Nos echábamos en cara, recíprocamente, nuestro “mal
aprendizajes provechosos para ambos, haciendo hincapié en
carácter”; después nos reencontrábamos, más unidos
una historia para todos a modo de superar las barreras de la
que nunca, en el odio común a la mala historia y a los
historia elitista, enclaustrada, sólo para especialistas y alejada
malos historiadores -y a los malos franceses que tam-
de las demandas sociales. Una historia para todos fundada
bién fueron malos europeos. Ahora me quedo aquí, co-
en la humildad de construir colectivamente desde nuestras
mo un árbol al que el rayo ha despojado de la mitad de
ciudades, países e instituciones, afrontando las barreras que
sus ramas.”
han puesto la historia en una vitrina -ajena e inerte- para la
1
inmensa mayoría de la gente. Presentar un quinto número y la apertura de un tercer año, es algo que nos parecía casi utópico cuando Revista Historia
Abrimos este tercer año con novedades, Mariangel Polich se
para Todos se encontraba en planes, allá por noviembre de
sumó a la co-dirección de la revista. Además, iniciamos un
2014. Discusiones sobre el mundo digital de por medio, nos
vínculo de reciprocidad junto a la Sociedad de Estudios Histó-
lanzamos a esta aventura editorial, como una necesidad de
ricos, Arqueológicos y Geográficos de Chile – con su corres-
crear un espacio abierto a la variedad de temáticas desde una
pondiente Boletín – que se cristaliza hoy: a partir de este nú-
mirada propia de la “alta divulgación”. Divulgar pero con las
mero, podrán leer un artículo de su boletín – como así también
bases propias de un trabajo de investigación, de una histoire
ocurrirá en sus publicaciones -. Para esta edición de Revista
problème.
Historia para Todos, leerán el Premio Nacional Estudiantil de Historia y Geografía (2016), “Guerra Civil de 1891: causas y
La idea de construir un espacio que se enriquezca de la di-
desarrollo” de Rosario Meza Martínez publicado en el Boletín
versidad de aportes, implica con ello la pluralidad de temas,
Nº XVIII.
espacios, disciplinas, opiniones y personas. La aspiración de posibilitar la elaboración de conocimiento científico, en un
Podemos decirles que nos sentimos sumamente agradecidos,
sentido de crecimiento, de apertura, de debate basado en la
esperanzados por cómo Revista Historia para Todos continúa
responsabilidad y el respeto, ayuda a nutrir una idea de co-
surcando el devenir, creciendo cada vez más. Este año nos
nocimiento para la comunidad, que conjugue tanto al público
decidimos a abrir una convocatoria anual que supliera las an-
como a aquellos que producen, en un proyecto que genere
tiguas convocatorias por número y el resultado fue sorpren-
1 Semblanza y editorial de Lucièn Febvre sobre el fusilamiento de Marc Bloch. Publicada originalmente en Mèlanges d’Histoire Sociale, VI, 1944. Publicado al castellano en Historia y sociedad, Nº6, pp. 221 – 224, 1999 ISSN electrónico 2357-4720. ISSN impreso 0121-8417
dente. La cantidad de colaboraciones superaron ampliamente nuestras expectativas, llevándonos a cerrar tempranamente ambas convocatorias. Esto fue una muestra para nosotros, significó el doble desafío: el de seguir generando conocimien-
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to y participación de estudiantes, licenciados, magísteres y doctores y empezar a conformar un espacio de saberes que comience a demostrar un poco más de multidisciplina. Para esta edición volvemos a contar con la ayuda de artistas tucumanos para ilustrar las portadas de Revista Historia para Todos. En este caso, Graciela Beatriz Rivas nos permitió compartir su fantástica obra “Sociedad por Caleidoscopio”. Dentro del contenido, el número 5 cuenta con diez producciones propias de la revista, lo que lo convierte en uno de los más extensos. Las temáticas son de las más variadas van a poder descubrir bajo una lectura muy interesante. Además, volvemos a tener disponible la sección de Historia de Tucumán con dos magníficos aportes provenientes de la historia y la arqueología. ¿Particularidades para aclarar? El artículo de Belén Ramírez no cuenta con imágenes porque no recibió la autorización del fotógrafo para utilizarlas. Queremos agradecer a todos los que hicieron posibles que Revista Historia Para Todos crezca cada año tanto, a los que publicaron en este número y a sus evaluadores, que día a día nos alientan para seguir adelante. Sin más, les agradecemos nuevamente por el apoyo constante y los invitamos a pasar, sentirse cómodos y leer un nuevo número de Revista Historia para Todos.
Junio/17 Agustín Haro Julio Javier Córdoba Mariangel Polich
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SECCIÓN
ARTICULOS
“Que se vaya la Patria al ajo...” El año XV, las milicias cívicas y los espacios de resistencia al poder artiguista en Montevideo Pablo Ferreira Rodríguez
El artículo tiene como punto de partida el estudio de dos sumarios instruidos a integrantes del cuerpo de milicias cívicas de Montevideo en julio de 1815 acusados de hablar contra el gobierno patriota y liderar un movimiento de insubordinación. Pretende, a partir de los episodios allí narrados, avanzar en el conocimiento de la vida política en la ciudad durante el breve período en que estuvo gobernada por las fuerzas artiguistas. El análisis del proceso de formación del cuerpo de milicias, de las resistencias y expectativas que generó a nivel de las élites, de las dificultades de alistamiento y los problemas de disciplina permiten conocer los límites que tuvo el artiguismo para lograr una base sólida de apoyo en la ciudad.
Palabras Clave: Montevideo, milicias, artiguismo.
INTRODUCCIÓN1
episodio político puntual, micro, de escasa trascendencia inmediata, pero que sirve como ventana para observar parte de
“El archivo es una desgarradura en el tejido de los días […]
la compleja y densa red de conflictos que marcaron la vida
algunos instantes de la vida de personajes ordinarios,
política en Montevideo durante los primeros meses en que la
pocas veces visitados por la historia,
ciudad tuvo un gobierno integrado al sistema de los pueblos
excepto si un día les da por reunirse en muchedumbres [...]”2
libres, liderado por José Artigas.3 Se trata de una ventana in-
usual, “huella en bruto de vidas que de ningún modo pedían expresarse así” al decir de la historiadora Arlette Farge, pero
El 20 de julio de 1815 se inició en la ciudad de Montevideo
que se ven compelidas a hacerlo al enfrentarse a una instancia
un juicio sumario contra el sargento José María Maza y tres
judicial. Los protagonistas son obligados a identificarse, con-
soldados del cuerpo de milicias cívicas “acusados de hablar
tar lo que pasó, explicarse, acusar, defenderse o justificarse,
contra el gobierno patriota” mientras hacían guardia en el fuer-
según el caso, lo que brinda una enorme riqueza a la fuente
te de San José la noche del 18 de julio. Pocos días después,
aunque también impone limitaciones. Son palabras en que se
se instruyó un segundo sumario contra otros tres soldados
juega “un destino” y que seguramente “contienen mucha más
del mismo cuerpo por haber promovido un “movimiento de
intensidad que verdad”.4
insubordinación”. Los dos episodios estaban ligados e involucraban a las milicias cívicas, recientemente formadas. La lectura de los expedientes judiciales permite acercarnos a un 1 El artículo es resultado de una investigación realizada en el marco del proyecto “Sujetos, formas y espacios de acción política en Montevideo, 1808-1817”, ejecutado entre 2014 y 2016 y financiado por la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Udelar en la modalidad Iniciación a la Investigación. La tutora del proyecto fue la Dra. Ana Frega. Una versión preliminar del texto se presentó en las VIas Jornadas de Investigación, Vas de Extensión y IVº encuentro de Egresados y Maestrandos, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Montevideo, 7 al 9 de octubre de 2015. 2 Farge, Arlette, La atracción del archivo, Valencia, Edicions Alfons el Magnanim, 1991, p.11.
3 Los expedientes judiciales que aquí se analizan se encuentran éditos en la colección “Archivo Artigas” (Comisión Nacional Archivo Artigas [en adelante CNAA], Archivo Artigas [en adelante AA], Tomo XXVIII, Montevideo, 1998, pp. 132-149). Habían sido publicados de manera fragmentaria por el historiador Agustín Beraza en el año 1959 (Beraza, Agustín, “Sumarios militares de la Patria Vieja, 1815, en Estado Mayor del Ejército, Boletín Histórico, Nos 80-83, Montevideo, 1959, pp. 64-77) y algunos aspectos de su contenido fueron referidos en un trabajo de la historiadora Ana Frega publicado en 1996 (Frega, Ana, “La dimensión de lo privado en tiempos revolucionarios” en Barran, José & Caetano, Gerardo & Porzecanski, Teresa (dir.), Historias de la vida privada en el Uruguay. Tomo I. Entre la honra y el desorden, 1780-1870, Montevideo, Taurus, 1996, pp. 149-171.) 4
Farge, Arlete, La atracción…, op. cit. pp.11 y 26.
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La formación de cuerpos de milicias y su participación política
Raúl Fradkin ha destacado el carácter “antiguo” y “polisémi-
ha sido un tema escasamente transitado por la historiografía
co” que tuvo la palabra milicia en la época que estamos ana-
uruguaya.5 Ello no se corresponde con el creciente interés que
lizando.7 Debemos recordar que la organización militar de los
el tema ha generado en Iberoamérica y en especial en la región
dominios españoles en América se sustentó en dos tipos de
del Río de la Plata, donde una variada producción académica
contingentes: las tropas regulares (también llamadas “vete-
viene analizando problemas como el alistamiento, la disciplina,
ranas” o de “línea”) y las milicias. Las primeras eran las que
la elección de los mandos, la composición social y las distin-
se dedicaban de modo profesional a la actividad militar; en
tas formas de incidencia política que lograron los cuerpos de
general fueron escasas y estuvieron concentradas en puntos
milicias.6
estratégicos para la defensa de los territorios imperiales. Las
5 Las milicias revolucionarias, formadas en la campaña oriental, fueron estudiadas en los años sesenta por Agustín Beraza (El pueblo reunido y armado, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1967) y recientemente, desde una perspectiva centrada en los procesos de reclutamiento y deserción por Daniel Fessler (“Desertores: entre el castigo y el indulto” en Frega, Ana (Coord.), Los orientales en armas. Estudios sobre la experiencia militar en la revolución artiguista, Montevideo, CSIC-Udelar, 2015, pp. 29-54). Sobre las milicias en Montevideo los antecedentes historiográficos son mínimos y muy recientes: un estudio de Ana Frega sobre el motín de los regimientos de Infantería Ligera y de Voluntarios del Río de la Plata en julio de 1810 (“Revolución y contra-revolución en Montevideo en 1810” en Frega, Ana [Coord.] (En prensa), La vida política en Montevideo: elites y sectores populares en tiempos de revolución, Montevideo, CSIC -Udelar.) y dos trabajos de Pablo Ferreira, uno en que aborda a las milicias urbanas españolistas y un intento de motín llevado adelante la noche del 20 de junio de 1814 (“Los amotinados de la Matriz. Una aproximación al estudio del conflicto social y político en el ocaso del poder español en Montevideo” en Avances de Investigación. Facultad de Humanidades y Ciencias de la educación 2011-2012. Montevideo, FHCE-Udelar, 2012, pp. 23-42) y otro texto donde analiza la “revolución de los cívicos” de setiembre de 1816 (“Ciudadanos en armas. La experiencia de la milicia cívica en Montevideo, 1815-1817” en Claves. Revista de Historia, Nº 2, Montevideo, Enero-Junio 2016, pp. 9-45). Para la etapa del Uruguay independiente los trabajos de Mario Etchechury han avanzado considerablemente sobre el alistamiento miliciano en Montevideo durante la Guerra Grande (véase entre otros «De colonos y súbditos extranjeros a ‘ciudadanos en armas’. Militarización y lealtades políticas de los españoles residentes en Montevideo, 1838-1845» en Revista Universitaria de Historia Militar, Cádiz, Vol.4, N.º 8, 2015, pp.119-142). 6 De la extensa bibliografía que aborda estos aspectos para el período de la revolución y las guerras de independencia nos parece pertinente destacar los trabajos de Tulio Halperin Donghi (“Militarización revolucionaria en Buenos Aires, 1806-1815” en Halperin Donghi, Tulio [Comp.], El ocaso del orden colonial en Hispanoamérica, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1978 [publicado por primera vez en inglés en Past and Present, N.º 40, julio de 1968], pp. 121-158 y Revolución y guerra. Formación de una élite dirigente en la Argentina criolla. 2ª ed. corregida, Buenos Aires, Siglo XXI, 2014 [1ª ed. 1972]),
milicias por su parte eran concebidos como “cuerpos formados de vecinos de algún País o Ciudad que se alistan para salir a la campaña en su defensa, cuando lo pide la necesidad y no
Juan Marchena (Ejército y milicias en el mundo colonial americano, Madrid, Mapfre, 1992), Oreste Carlos Cansanello (De Súbditos a Ciudadanos. Ensayo sobre las libertades en los orígenes republicanos. Buenos Aires, 1810-1852, Buenos Aires, Imago Mundi, 2003), Manuel Chust y José Serrano (“Milicia y revolución liberal en España y en México” en Chust, Manuel & Marchena, Juan, Las armas de la Nación. Independencia y ciudadanía en Hispanoamérica (1750-1850), Madrid, Iberoamericana, 2007, pp. 81-110), Gabriel Di Meglio (¡Viva el bajo pueblo! La plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo (1810- 1829), Buenos Aires, Prometeo Libros, 2007 y “Las palabras de Manul. La plebe porteña y la política en los años revolucionarios” en Fradkin, Raúl O. (ed.) ¿Y el pueblo dónde está? Contribuciones para una historia popular de la revolución de independencia en el Río de la Plata, Buenos Aires, Prometeo, 2008, pp. 67-106), Raúl O. Fradkin (“Tradiciones militares coloniales. El Río de la Plata antes de la revolución”, en Heinz, Flavio (Comp.), Experiências nacionais, temas trasnversais: subsídios para uma história comparada da América latina, Sao Leopoledo, Editora Oikos, 2009, pp. 74-126, consulta digital en http://historiapolitica.com/dossiers/lasguerras/, 10 noviembre 2014), Víctor Gayol (“Las milicias nacionales en la construcción del Estado-nación en España e Hispanoamérica, siglo XIX: hacia un balance historiográfico”, en Ruiz Ibañez, José Javier (coord.), Las milicias del rey de España. Sociedad, política e ideología en las monarquías Ibéricas, Madrid, Fondo de Cultura Económica, Red Columnaria, 2009, pp. 460-480), Flavia Macías (“Ciudadanos armados” y fuerzas militares en la construcción republicana decimonónica”, en Senado de la Nación Argentina, Identidad Nacional: hacia la Argentina del Bicentenario. Reflexiones sobre el concepto de ciudadanía, Buenos Aires, Honorable Senado de la Nación, 2010) y Emilio Harari (“La organización miliciana en Buenos Aires (1810-1820): creación, reclutamiento y elección de oficiales”, en Temas Americanistas, Número 31, Sevilla, Grupo de investigación “Andalucía y América: tierra y sociedad”, 2013, pp-98-123). 7
Fradkin, Raúl, “Tradiciones militares...”, op.cit., p. 12.
en otra ocasión”.8 La adscripción a la milicia podía ser activa,
El artículo se divide en cuatro partes. En la primera se busca
en el caso de los vecinos varones movilizados que realizaban
reconstruir la nueva geografía de poderes que se configuró en
un servicio estacional y de variable duración, o pasiva, en la
los primeros meses en que el artiguismo gobernó la ciudad. En
que se incluían quienes no se hallaban en actividad, por mi-
el segundo se profundizan aspectos de la coyuntura política y
nusvalía física, por excepciones como las que se hicieron a
militar que va desde marzo a julio de 1815, reconstruyendo un
los comerciantes o porque habían cumplido con la carga del
escenario que consideramos signado por múltiples miedos e
servicio.9 Los integrantes de la milicia activa debían realizar
incertidumbres que incidieron en el accionar de los protagonis-
semanalmente ejercicios disciplinarios, tenían a su cargo pa-
tas. En el tercer apartado se analiza la constitución del cuerpo
trullas nocturnas y guardias rotativas en distintos puntos de
de milicias cívicas, trabajando los alcances del reclutamiento,
las ciudades, y en situaciones extraordinarias, podían estar en
la elección de mandos, las obligaciones que implicó el servi-
situación de servicio permanente y a disposición para entrar
cio y las expectativas que generó su formación entre diversos
en combate en defensa de la ciudad. Solo en esos casos se
actores políticos. En la última parte se abordan los episodios
estipulaba el cobro de prest, una especie de salario por las
del 18 y 19 de julio sobre la base de los sumarios referidos
jornadas en servicio.
más arriba, rescatando aspectos de la experiencia miliciana en diálogo con la coyuntura política.
En el Río de la Plata los cuerpos milicianos adquirieron gran protagonismo a partir de las invasiones inglesas. Tulio Hal-
perin, en forma pionera, estudió la militarización de la ciudad de Buenos Aires a partir de las invasiones inglesas y destacó
EL AÑO XV, MONTEVIDEO Y UNA NUEVA GEOGRAFÍA DE PO-
cómo las milicias otorgaron a sectores de la élite criolla un es-
DERES
pacio político “peligrosamente independiente”, que contribuyó
Montevideo fue un bastión “leal” a las autoridades metropoli-
a la formación de un “liderazgo alternativo”, en momentos en
tanas luego de 1810. Su gobierno, sus ejércitos y su población
que los grupos de poder tradicional se veían debilitados por
resistieron dos prolongados sitios impuestos por los ejércitos
la crisis peninsular. Asimismo, el autor analizó la forma en
revolucionarios, hasta que, bloqueada también por mar, la
que la milicia generó canales “institucionales” de comunica-
ciudad capituló ante el ejército de las Provincias Unidas en
ción entre estos sectores elitistas y la plebe urbana. Trabajos
junio de 1814. En la banda oriental del Río de la Plata el frente
recientes han avanzado en esa línea destacando cómo la mi-
revolucionario había tenido desde 1811 dos componentes: el
licia propició la emergencia de “pujantes ámbitos civiles”, fue
ejército enviado y dirigido por las autoridades de Buenos Aires
fundamental en los procesos de formación de ciudadanía y
y las diversas fuerzas conformadas en la campaña y lideradas
habilitó formas de acción colectiva específicas, tal el caso de
por José Artigas, un ex oficial del ejército español, que desertó
los motines, que permitieron a los sectores plebeyos influir en
y se puso al servicio de la junta de Buenos Aires en febrero de
la toma de decisiones.
1811. Diversos hechos acaecidos entre 1811 y 1814 fueron
10
11
12
generando un progresivo distanciamiento entre los mandos El episodio que se analiza en este artículo contribuye a mos-
militares y las autoridades bonaerenses y las fuerzas lidera-
trar cómo las milicias cívicas fueron un actor colectivo funda-
das por Artigas. La voz “orientales”, que solía denominar a la
mental que canalizó políticamente la resistencia que generó el
población que residía en un difuso espacio geográfico14, pasó
artiguismo entre las élites montevideanas. Puede ser también
a identificar a una de las vertiente políticas de la revolución rio-
incluido dentro de un ciclo más largo de episodios tumultua-
platense, caracterizada por postular la independencia absoluta
rios, de diverso signo ideológico y composición social, que tuvieron a la milicia como protagonista y como espacio de acción política.13 8 Real Academia Española, 1734, citado en Fradkin, Raúl, “Tradiciones militares...”, op.cit., p. 12. 9
Cansanello, Oreste, De súbditos…, op.cit, p. 55.
10
Halperin, Tulio, “Militarización revolucionaria...”, op.cit. p.136
11
Halperin, Tulio, Revolución y guerra…., op. cit., p.187.
12 Véase los trabajos de Gabriel Di Meglio (¡Viva el…, op.cit, y “Las palabras...”, op.cit) y Oreste Cansanello (De súbditos…, op.cit.) 13 Véase el concepto de “ciclo tumultuario” para el caso de la ciudad de Buenos Aires en: Fradkin, Raúl O., “Cultura política y acción
colectiva en Buenos Aires (1806-1829): un ejercicio de exploración” en Fradkin, Raúl O. (ed.), ¿Y el pueblo dónde está? Contribuciones para una historia popular de la revolución de independencia en el Río de la Plata, Buenos Aires, Prometeo, 2008, p. 28. Episodios anteriores y posteriores que evidencian el protagonismo miliciano en Montevideo en: Ferreira, Pablo, “Los amotinados de la Matriz...”, op.cit. y “Ciudadanos en armas….”, op.cit. 14 Espacio que podía referir al oriente del Río de la Plata, del Paraná o del Uruguay según diversas fuentes. Sobre este punto véase: Islas, Ariadna, “Límites para un Estado. Notas controversiales sobre las lecturas nacionalistas de la Convención Preliminar de Paz de 1828” en Frega, Ana (coord.), Historia regional e independencia del Uruguay. Proceso histórico y revisión crítica de sus relatos, Montevideo, EBO, 2009, p.179.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 11
Autor: Adolphe D´hastrel Título: Montevideo. El mercado, en otro tiempo. Ciudadela / Le marche dans l´ancienne Citadelle Litografía 57,5 x 45,5 cm Bibliotena Nacional Montevideo – Materiales Especiales, Colección Caviglia, Carpeta 2,, láminas. Fecha ca. 1839
del poder español y reivindicar la soberanía particular de los
“sistema de los pueblos libres”- que tuvo a José Artigas como
pueblos como objetivo de la revolución, ante las tendencias
“Protector”. La producción más reciente ha intentado despe-
centralistas que imperaron en la antigua capital virreinal.
garse de esta mirada y ha venido destacando otros aspectos; en especial se ha avanzado en la idea de que el período mar-
Las fuerzas revolucionarias que respondían al director supre-
có la fase más radical del proceso de cambios iniciado en la
mo de las Provincias Unidas gobernaron la ciudad desde junio
banda oriental en 1810. Tomando como base y enriqueciendo
de 1814, enfrentando el recelo de los españolistas y la hosti-
una línea de interpretación que encuentra su origen en los tra-
lidad de las fuerzas orientales que les impidieron controlar el
bajos realizados en la década de los sesenta por Lucía Sala,
conjunto de la provincia Oriental. En febrero de 1815, ante el
Julio Rodríguez y Nelson de la Torre, la historiadora Ana Frega
avance de los ejércitos del sistema de los pueblos libres en el
ha definido esta fase radical como aquella en que el control
litoral de los ríos Paraná y Uruguay, las fuerzas directoriales
político estuvo
abandonaron Montevideo y la ciudad pasó a manos orientales. “[...] en manos de aquellos grupos que ponían el énfasis en La historiografía uruguaya de cuño nacionalista ha destacado
cierto igualitarismo, tanto en lo referente a la participación del
esta etapa, que se extiende hasta enero de 1817, señalando
nuevo sujeto soberano en la toma de decisiones como en la
que en ella existió un gobierno artiguista sobre el conjunto de
puesta en discusión de los alcances del derecho de propiedad,
una “Provincia Oriental independiente”, que sería el anteceden-
convocando, canalizando o siendo impulsados por los <<más
te del futuro estado uruguayo.15 Esta tesis interpretativa, mini-
infelices>>, como solía llamar el artiguismo a los grupos no
miza el hecho de que la provincia Oriental conformó en esta
privilegiados de la jerarquizada sociedad colonial”16.
etapa, junto a otras provincias, una confederación -el llamado 15 Véanse como autores representativos de esta línea interpretativa: Acevedo, Eduardo, Anales Históricos del Uruguay. Tomo I, Montevideo, Barreiro y Ramos, 1933 (en especial el cap. XXIII); Ardao, María Julia, “El gobierno artiguista en la Provincia Oriental” en Narancio, Edmuno (dir), Artigas, Montevideo, Ediciones El País, 1951, pp. 121-134.
16 Frega, Ana, Pueblos y soberanía en la revolución artiguista. La región de Santo Domingo Soriano desde fines de la colonia a la ocupación portuguesa, Montevideo, EBO, 2007, p. 268. Antes se refirió a la obra de de Lucía Sala, Nelson de la Torre y Julio Rodríguez (Artigas y su revolución agraria 1811-1820, México, Siglo XXI, 1987)
Esta idea de una “fase radical” define un marco cronológico
solicitó “a nombre del pueblo”, que permaneciera Otorgués al
pero implica, a su vez, una tesis interpretativa sustentada en
mando de la ciudad. Finalmente, tras varias idas y venidas, el
dos pilares: la expansión de la propuesta confederal en las
20 de junio el Cabildo asumió el gobierno político y militar de
provincias del litoral y la radicalización de la revolución en la
la Provincia, debiendo articular su poder con un Comandante
Provincia Oriental a partir de la aprobación y puesta en marcha
de Armas -Fructuoso Rivera- subordinado a su mando pero
del “reglamento de tierras” del 10 de setiembre de 1815, que
que representaba el verdadero poder militar sobre el sur de la
otorgó posibilidades de acceso a las estancias y ganados de
provincia, y con Miguel Barreiro, llegado en agosto a la ciudad
los emigrados a los sectores más postergados de la sociedad
en calidad de “delegado” de Artigas.
colonial (“negros libres, sambos, indios y criollos pobres”).17 Lo que esta tesis no ha estudiado suficientemente es cómo se
MIEDOS E INCERTIDUMBRES
tradujo este radicalismo en la política montevideana y cuáles
¿Cuáles son los motivos de estos vaivenes políticos? Por un
fueron los vínculos entre las autoridades de la ciudad y el cen-
lado, el temor a una posible invasión española con apoyo lusi-
tro de poder artiguista ubicado a varias jornadas de viaje, en el
tano. La llegada de noticias que referían a una expedición es-
cuartel de Purificación.
pañola con destino al Río de la Plata, encabezada por el gene-
18
ral Pablo Morillo, generó a partir de los primeros días del mes El período que aborda este artículo fue una etapa de experi-
de marzo, extendidos temores entre las élites montevideanas
mentos, marchas y contramarchas, ajustes y realineamientos
que habían adherido a la revolución. Ello propició un clima de
en la geografía de poderes de la ciudad. Repasemos breve-
desconfianza hacia los españoles residentes, que hizo insos-
mente los cambios acaecidos en el breve lapso de tiempo
tenibles las actitudes y discursos conciliadores esbozados por
que va desde fines de febrero hasta agosto de 1815. Tras la
las autoridades al ingresar a la ciudad. Las acciones de defen-
salida de las tropas directoriales una “representación del pue-
sa ante la eventual expedición y el tratamiento a los españoles
blo” encabezada por el síndico procurador Juan María Pérez
fueron temas que se introdujeron en la lucha política y genera-
solicitó renovar la integración del Cabildo aduciendo que el
ron enfrentamientos al interior del Cabildo, entre partidarios de
anterior era “una hechura del gobierno de Buenos Aires”. Ello
una acción más contemporizadora (encabezados por Tomás
se realizó en acuerdo con el comandante Fernando Otorgués,
García de Zúñiga) y un sector que asumió una posición intran-
que había liderado el avance sobre la ciudad y era el principal
sigente (que tuvo por voceros a Juan María Pérez y Antolín
oficial oriental al sur del Río Negro. El alcalde de primer voto
Reyna). Entre las acciones tomadas durante esos meses po-
electo, Tomás García de Zúñiga, siguiendo lo que prescribía
demos destacar la constitución de una comisión para enten-
la legislación española en caso de ausencia de gobernador,
der en lo referente a las propiedades de personas “existentes
pasó a cumplir las funciones de gobernador político. Sin em-
en el ultramar enemigo” y la conformación de una Junta de
bargo, a los pocos días, José Artigas ordenó a Otorgués ingre-
Vigilancia que tuvo por función el control de los españoles.
19
sar con sus tropas a la ciudad y asumir el gobierno político y militar. A inicios de mayo, un nuevo oficio de Artigas ordenaba
Un segundo aspecto a ser tenido en cuenta es la presencia de
a Otorgués entregar el mando al Cabildo y trasladarse junto
los jefes y las tropas orientales, primero en las afueras y luego
a sus tropas a proteger la frontera norte de la Provincia ante
dentro de Montevideo. Sus mandos militares adquirieron un
los crecientes rumores de una expedición española de recon-
marcado protagonismo político y la presencia de las tropas al-
quista que contaría con el apoyo de fuerzas lusitanas. En ese
teró notoriamente la vida en la ciudad. En las fuentes dejadas
momento se produjo un complejo episodio político en que un
por las élites son constantes las referencias a los desórdenes
sector de las élites, resistiendo las disposiciones de Artigas,
producidos por estos soldados, mayoritariamente de origen rural y cuya disciplina era muy laxa. Mateo Magariños, un im-
17 “Reglamento Provisorio para el fomento de la campaña y seguridad de los hacendados de la Provincia Oriental, Cuartel General, Setiembre 10 de 1815”, en CNAA, AA, t. XXI, Montevideo, 1987, pp. 9398. 18 Sobre este punto han avanzado Sala, Lucía, de la Torre, Nelson y Rodríguez, Julio, Artigas y su revolución…, op.cit. cap. I y V y Frega, Ana, “La virtud y el poder. La soberanía particular de los pueblos en el proyecto artiguista” en Goldman, Noemí y Salvatore, Ricardo, Caudillismos rioplatenses, Nuevas miradas a un viejo problema, Buenos Aires, Eudeba, 1998, pp. 101-133. 19 “Acta de la sesión celebrada por el Cabildo de Montevideo, 26 de febrero de 1815” en CNAA, AA, tomo XXIII, Montevideo, 1990, pp. 163-164.
portante comerciante español, llevó un detallado diario personal durante estos meses. En junio de 1815 escribía respecto a los Dragones de la Libertad, el principal contingente armado oriental en la ciudad, que “el mejor es un Gran demonio” y describía la indisciplina imperante señalando que había montevideanos “que al turco se entregarían si se presentase aquí” con tal de protegerse de estos soldados.20 Los jefes militares
20 “Diario anónimo adjudicado a Mateo Magariños Baliñas, con anotaciones de Andrés Villalba”; en Boletín Histórico de Ejército, nº 73-74, Montevideo, 1957, p. 88.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 13
eran vistos como responsables de esos desórdenes, pero, al
Entre los días 10 y 12 de mayo se generó un hecho político que
mismo tiempo, como la última barrera para que los mismos
evidenció las tensiones del momento y las diferencias entre
no se generalizaran.21
sectores importantes de la élite montevideana y las órdenes provenientes de José Artigas.23 Frente a lo que se consideró el
Un tercer factor de inestabilidad fue la lucha facciosa a nivel
inminente arribo de una expedición española, Fernando Otor-
de las élites, proceso que estuvo ligado al punto anterior. Car-
gués recibió la orden de retirarse de la ciudad con parte de sus
los Anaya, importante saladerista y destacada figura de la élite
tropas a los efectos de proteger la frontera, delegando el man-
política montevideana, escribió varias décadas después de los
do político en el Cabildo. El 11 de mayo una “representación del
hechos dos textos, unos apuntes históricos y una memoria
pueblo” se presentó ante el cuerpo capitular con un petitorio
biográfica, que resultan fuentes de gran valor para el cono-
donde solicitaban la permanencia de Otorgués y el recambio
cimiento del período. Expresó en ambos una mirada crítica
del alcalde de primer voto Tomás García de Zúñiga y el regi-
sobre la etapa en que Otorgués encabezó el gobierno de la
dor Felipe Cardozo. Se los acusaba de haber tomado acciones
ciudad. Lo acusa de permitir que se detuviera a personas “p.r.
conciliatorias con los españoles, diferir su expulsión, otorgar
la sola prueba de haver servido con las Tropas de B.s. A.s”,
pasaportes para que algunos de ellos salieran hacia Río de Ja-
lo caracteriza como un “hombre ignorante que apenas sabía
neiro y suspender la aplicación de una contribución especial a
poner su firma” y señala que se rodeó de hombres “llenos de
sus casas de comercio.24 El resultado de la “asonada de mayo”
vivesas y ambicion” como los mencionados Juan María Pérez
fue la salida de los cabildantes antes mencionados y una ma-
y Antolín Reyna, el abogado Lucas Obes y el comerciante Juan
yor concentración de poder en manos del grupo que rodeaba
Correa.22 Este círculo, al que algunos contemporáneos llama-
a Fernando Otorgués. El desacato a sus disposiciones generó
ron el “partido” o la “facción otorguesista” basó su poder en la
malestar en el entorno de José Artigas. En carta dirigida al
capacidad de rodear de apoyo económico y político al nuevo
Cabildo y fechada el 24 de mayo se dio por exonerado de sus
gobierno. Juan Correa, Antolín Reyna y Juan María Pérez fue-
obligaciones “dejando en manos del Pueblo Oriental tomar las
ron sus principales abastecedores, permitiendo a Otorgués
medidas conv.tes p.a garantir su felicidad, y seguridad” en la
solucionar la alimentación y el vestuario para sus tropas en
medida que sus “provid.as ni [eran] respetadas, ni merec[ían]
los meses posteriores al ingreso a la ciudad. Se trataba de
la publica aprobacion”.25 El episodio evidenciaba lo endeble
figuras que habían adherido a la revolución desde sus inicios
que era el apoyo al artiguismo entre las élites montevideanas,
pero en su vertiente moderada, rechazaban el radicalismo
en momentos en que se convocaba un congreso provincial a
social y político del artiguismo, habían ocupado espacios de
reunirse en la ciudad de Mercedes y se preparaba la reunión,
gobierno en la etapa directorial y en la nueva coyuntura bus-
también en congreso, de representantes de las provincias que
caron rodear y valerse del apoyo de Otorgués para conservar
integraban el sistema de los pueblos libres.
influencia política. LA FORMACIÓN DEL CUERPO DE MILICIAS CÍVICAS Las milicias urbanas formadas durante el período colonial fue21 Las fuentes dejadas por las élites en referencia a los actos de indisciplina de estos cuerpos son múltiples. Lucas José Obes, abogado e integrante de la élite montevideana, en carta de fines de julio de 1815 a su amigo Francisco Juanicó que estaba emigrado en Río de Janeiro, le expresaba que los “dragones todo lo mancharon” y la ciudad “no se purificará de sus crímenes con expiaciones de medio siglo”. Compara la conducta de estos cuerpos con “los excesos del Sanculotismo” y relata con ironía y desprecio la historia de una joven “delicada, tierna como manteca, linda como la plata” que “no ha tenido ni miedo, ni asco” de un “sargentito” del Regimiento de Dragones con quien se casó. Señala Obes: “A mi juicio es la heroina de n.ra revolución q.e puede compararse, y aun exceder á la famosa Condocert por que si bien lo contemplamos esta mataba un tirano pero la otra se lo pone debajo, y vea Vd. Por si mismo qual de dos cosas pide mas animo [...]”. La carta está publicada en Falcao Espalter, Mario, “Epistolario del Doctor Lucas José Obes”, en Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, Tomo XV, Montevideo, 1939, p. 166. 22 Anaya, Carlos, “Apuntaciones históricas sobre la Revolución Oriental (1811-1851)”, en Revista Histórica, Tomo XX, Montevideo, Imprenta Nacional, 1954, pp. 336-337 y Anaya, Carlos, “Memoria autobiográfica de Carlos Anaya”, en: Revista Histórica. Publicación del Museo Histórico Nacional, Montevideo, Tomo XXXV, Diciembre de 1964, p.624
ron disueltas al ingreso del ejército de las Provincias Unidas en junio de 1814. Entre los meses de agosto y setiembre de ese año se conformó un nuevo cuerpo miliciano que tomó la denominación de milicia cívica y tuvo por modelo organizativo a los tercios formados en Buenos Aires entre 1811 y 1812.26 23 El episodio tiene pendiente un estudio en profundidad que avance sobre las motivaciones de los protagonistas y sobre las características específicas que tuvo esta acción política. Entre los trabajos que han avanzado en su estudio podemos destacar los textos ya referidos de Lucía Sala, Julio Rodríguez y Nelson de la Torre (Artigas y su revolución…, op.cit. pp. 85-91) y de Ana Frega (“La virtud...”, op.cit.). 24
Frega, Ana, “La virtud...”, op.cit., p. 123.
25 “Oficio de José Artigas al Cabildo de Montevideo. Cuartel de Paysandú, 24 de mayo de 1815”, en CNAA, AA, t. XXI, Montevideo, 1987, pp. 22-23. 26 Sobre las milicias cívicas de Buenos Aires véase Di Meglio, Gabriel, ¡Viva el bajo…, op.cit. y Harari, Emilio, “La organización miliciana...”, op.cit.
Estas milicias cívicas pueden ser consideradas como una
tes.30 Debían presentarse en los distintos cuarteles y portando
hibridación de tradiciones coloniales y elementos revolucio-
sus propias armas, lo que generó el extendido temor de que
narios. Tenían su antecedente en los cuerpos urbanos pero
estas fueran requisadas. En un oficio del Cabildo a los alcaldes
estaban influidas por la tradición revolucionaria de la “Guardia
principales, se les instaba a hacer entender a los milicianos
Nacional” francesa creada en 1789 para contrapesar el poder
que las armas “no se les quitarían sino q.e usandolas ellos
de los ejércitos reales y garantizar el orden ante la moviliza-
mismos contuibuiran al serv.o de la Prov.a”.31 Si nos atenemos
ción popular. Su convocatoria ya no apelaba al súbdito para la
a lo expresado en el ya referido diario de Mateo Magariños, la
defensa del rey sino que convocaban al “ciudadano en armas”
creación de la milicia generó expectativas entre algunos ene-
para proteger a la patria.
migos del nuevo orden. El autor del diario, que por entonces ultimaba detalles para emigrar hacia Río de Janeiro, refería en su
El 15 de mayo de 1815, en una coyuntura especialmente con-
anotación del 2 de julio, la realización de la primera revista del
flictiva que ha sido reseñada más arriba, el Cabildo solicitó a
cuerpo cívico y señalaba que entre ellos “hay excelente gente”
Fernando Otorgués la reorganización del cuerpo cívico, disuel-
y que por “debajo de cuerda se trabaja[ba] para que se les dé
to al ingreso de las tropas orientales. El objetivo era contribuir
fusil”. Expresó que el hecho lo hacía vacilar en su decisión de
en la protección de la ciudad ante el inminente arribo de la
salir de la ciudad y que iba a esperar un tiempo más. Veía en
expedición española y ayudar a imponer el orden y “hacer efec-
el cuerpo cívico una expectativa, tanto de restablecimiento del
tiva la seguridad individual”.27
orden, como también de que la milicia pudiera convertirse en apoyo local de la esperada expedición española.32
La convocatoria y organización de la milicia se realizó durante el mes de junio. Al Cabildo le correspondía el carácter de “co-
En la documentación son frecuentes las quejas de las autori-
mandante” del cuerpo lo que denota una clara reminiscencia
dades ante las dificultades que generaba lograr la concurren-
de la tradición miliciana colonial. El nuevo cuerpo tenía dos
cia de los milicianos a los ejercicios disciplinarios. El bando
armas: la infantería y la caballería de extramuros, estructu-
emitido por el Cabildo el 3 de julio, antes referido, denunciaba
radas en batallones y escuadrones respectivamente, los que
“la criminal indiferencia y apatía” con que “algunos individuos”
se dividían a su vez en compañías.28 Cada una de estas era
habían observado la formación del cuerpo de milicias.33 Dos
comandada por oficiales elegidos por los milicianos y tenían
meses después, el Cabildo ordenaba a Manuel Campus con-
plazas veteranas con el objetivo de contribuir a su formación
vocar al cuerpo de oficiales cívicos para hacerles “comprender
y disciplinamiento. La oficialidad veterana estuvo encabezada
sus responsabilidades”. Según el oficio, hacía tiempo que se
por el sargento mayor Manuel Campus Silba, militar de origen
observaba la “escandalosa, y reprehensible omision” de mu-
portugués, que tenía el grado de teniente y se encontraba re-
chos oficiales que no se prestaban al servicio. A “pretexto de
gistrado como “sin regimiento” en abril de 1815.29 Su designa-
achaques las mas veces ficticios” se excusaban de “las fati-
ción, así como la del resto de los oficiales veteranos, la realizó
gas” de los ejercicios, lo que generaba “que algunos pocos se
el Cabildo en carácter interino y fue elevada a consideración
sobrecarguen con el exceso de las vigilias que otros debieron
de José Artigas.
arrostrar”, generando “la relaxacion del Soldado” que tiende a “modelarse por lo que ve en Sus Xefes inmediatos”. Estos, co-
Las primeras dificultades estuvieron relacionadas con el alis-
mo “verdaderos ciudadanos”, debían “inspirar en sus subditos
tamiento. En un bando del 3 de julio de 1815 se estableció un
la pronta disposicion a sacrificar el reposo de sus personas en
plazo de tres días, “bajo pena de multa o prisión”, para que se
obsequio de la seguridad publica”.34
alistaran tanto los americanos como los extranjeros residen-
27 “Carta del Cabildo al Gobernador Fernando Otorgués, Montevideo, 15 de mayo de 1815” en CNAA, AA, t. XXIII, Montevideo, 1990, p. 392-393. 28 El registro más completo que hemos podido consultar corresponde a las listas del 30 de setiembre de 1815. Para ese momento la infantería cívica estaba integrada por seis compañías: una de granaderos, una de cazadores y cuatro compañías. En la lista se consigna un total de 452 milicianos. Véase Archivo General de la Nación, Listas de Revista del Ejército y Milicias de la Provincia Oriental (1815-1817), Montevideo, Tradinco, 2011, p.47. 29 1.
Archivo General de la Nación, Listas de Revista …, op.cit. p.
30 “Bando del Cabildo Gobernador, Montevideo, julio 3 de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., p. 33. 31 “Oficio del Cabildo Gobernador a los Alcaldes Principales. Montevideo, junio 30 de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., p.28. 32 “Diario anónimo….”, op.cit. pp. 88-89. Magariños salió de Montevideo el 29 de julio de 1815 hacia Río de Janeiro. 33 “Bando del Cabildo Gobernador, Montevideo, julio 3 de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., p. 33. 34 “Oficio del Cabildo Gobernador al Sargento Mayor Manuel Campus Silba, Montevideo, setiembre 9 de 1815” en CNAA, AA, tomo XXVIII, op.cit., p. 54.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 15
Estos problemas evidenciaban los límites de una convocatoria
Cordones habría contestado, también “a gritos”, “que el no era
miliciana que apelaba al ciudadano virtuoso sobre la base del
Soldado Veterano y que haria lo que le diese la gana”, y que si
deber y el derecho de defender la patria. Para amplios sectores
querían que actuara de modo distinto “le pusiesen la casaca” y
la milicia era mucho más una carga que un derecho, una activi-
lo “acuartelaran”. Según la nota enviada por Manuel Campus al
dad que quitaba horas de atención a los intereses particulares,
fiscal sumariante Pedro Lenguas, debió detenerlo por la fuer-
sin generar otra retribución que la gratificación moral de estar
za y enviarlo a la prevención para evitar “el mal ejemplo a las
protegiendo el “sistema de la libertad”. Estas tensiones las ve-
demás compañías”. Cordones intentó resistirse, lo increpó por
remos reflejadas en las sumarias sobre los episodios del 18 y
ser “portugués” y acusó al gobierno de ser “tan pícaro” como él
19 de julio de 1815.
por “nombrarlo jefe de Americanos”.38 Horas después, estando Manuel Campus en el fuerte de San José se le acercó el te-
“PITANDO EN LA LISTA”, “FORMANDO CORRILLOS” Y “HA-
niente Juan Ponce a expresarle que la compañía de cazadores
BLANDO CONTRA EL GOBIERNO”
en su conjunto pedía por la libertad de Cordones. A Ponce se
El 18 de julio de 1815 un miliciano cívico de 18 años, Juan
sumaron los soldados Apolinairo Gayoso y Domingo Torreyro
José Aleman, que formaba parte de la compañía de cazado-
señalando que si no se ponía de forma inmediata en libertad
res (integrada al batallón de infantería) ingresó a uno de los
a Cordones “ellos quedarían presos junto con el”, generando
cuartos del fuerte de San José a retirar un “cartucho”. Según
“corrillos” y poniéndose a la cabeza de un grupo que marchó,
el testimonio que brindó en un sumario iniciado dos días des-
“en un gran murmullo”, hasta la plaza Mayor y se concentró
pués, se encontraba cumpliendo una guardia a las órdenes
frente al cabildo. Los hechos siguientes son algo confusos;
del sargento Juan José Maza. En el cuarto, protegidos del frío
de las distintas declaraciones sabemos que Manuel Campus
imperante, conversaban Maza y los soldados Luis Masariego y
y algunos de sus ayudantes se dirigieron al cabildo y le ad-
Francisco Cordones. Según Aleman, que declaró no haber sido
virtieron a los cívicos allí reunidos “que lo mejor que podían
visto por los otros milicianos, Cordones se habría expresado
hacer era retirarse”. Ante el “desorden general” y en presencia
molesto con “el tal Portugués este q.e nos quiere amolar”, ha-
del Alcalde de primer voto Pablo Pérez, Campus hizo detener
36
ciendo referencia al sargento mayor Manuel Campus Silba.
al joven soldado Lucas Ellauri, uno de los que encabezaba el
El otro soldado, Masariego, se mostró de acuerdo añadiendo
grupo, generando que los “demas hecharan a correr”. Ellauri,
que en el gobierno eran “unos picaros desde el primero hasta
detenido y temiendo las represalias, habría empezado “a llorar,
el último”. Finalmente, el sargento Maza agregó que a los inte-
diciendo q.e el no tenia la culpa y q.e nada tenia q.e pedir”,
grantes del gobierno había que “dejarlos gozar del sol mientras
siendo liberado horas después por el gobierno.39
35
dura”.37 Por estos hechos se instruyeron dos sumarios: uno contra JoAl día siguiente, mientras se pasaba revista al conjunto del
sé María Maza, Luis Masariego, Francisco Cordones y Juan
batallón de infantería cívica, se le realizó una advertencia a
Golan, “acusados de hablar contra el gobierno patriota en
Francisco Cordones -“con bastante moderación” según el
la noche del 18 de julio”, y un segundo contra Domingo To-
testimonio de Manuel Campus- por encontrarse “formando
rreyro, Apolinario Gayoso y Francisco Cordones, “acusados
Corrillos y conversando a gritos, pitando [fumando], y hacien-
de insubordinación y simentadores de este delito en toda la
do quanta clase de desorden, q.e es inesplicable”. Ante ello,
Compañía” durante la lista del 19 de julio.40 El expediente que
35 El cartucho es una carga de pólvora y municiones que se colocaba en un fusil. 36 La referencia despectiva al Sargento Mayor en función de su origen portugués debe entenderse teniendo en cuenta que la banda oriental era un territorio fronterizo entre las posesiones de las coronas españolas y lusitanas. En 1811 los lusitanos habían invadido en apoyo de los leales montevideanos, permaneciendo hasta 1812. En 1815, como se ha visto, se extendían los temores sobre una expedición española que contaría con apoyo lusitano, en un escenario político global marcado por el consenso restauracionista de las monarquías europeas. 37 “Declaración de Juan Josef Aleman en juicio Sumario al Sargento de la Compañía de Cazadores, José María Maza y a los soldados Luis Masariego, Francisco Cordones y Juan Gowland, acusados de hablar contra el gobierno patriota la noche del 18 de julio de 1815”, Montevideo, julio 20-22 de 1815, en CNAA, AA, t. XXVIII, op. cit., pp. 134-135.
contiene el primer sumario se inicia con una nota del Cabildo, fechada el 20 de julio, dirigida al sargento mayor Manuel Campus Silba donde se da por enterado de los hechos, insultantes contra su persona “y opuestos directamente al sagrado sistema de nra Libertad” y ordena se forme la sumaria.41 Esta 38 “Oficio del Sargento Mayor del Batallon de Civicos de Infanteria, Manuel Campus Silva dirigido al fiscal Pedro Lenguas, Montevideo, 24 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit. pp. 144-145. 39 Las citas del párrafo corresponden al oficio de Manuel Campus al fiscal Pedro Lenguas antes citado con excepción de la referencia al “gran murmullo” que corresponde a la declaración del 2º Ayudante del Batallón de Cívicos Juan Formoso (CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit. p. 146). 40
CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., pp. 134 y 143.
41
“Oficio del Cabildo al Sargento Mayor de cuerpo cívico Ma-
fue instruida por un integrante del cuerpo cívico, el ayudante
tra cómo la milicia tenía también el carácter de espacio de
mayor Pedro Lenguas y fue designado para actuar como es-
sociabilidad.45 Luego fue interrogado el sargento José María
cribano Felipe Moreno, que era sargento primero.42
Maza, de 21 años, que también negó las acusaciones. Lo único que habría sucedido, según su declaración, era el “exceso” de
El 21 de julio se iniciaron los interrogatorios. El pri-
Golan “con la mujer del Ten.te Bermudez”.46 Posteriormente
mer indagado fue Juan José Aleman, que había delatado los
le tocó el turno a Bermudez, que declaró tener treinta años y
hechos y de quien hemos trascripto lo medular de su testimo-
no saber escribir. Esto último podría denotar un carácter más
nio. El segundo interrogatorio, realizado en un calabozo de la
plebeyo que coincide con las referencias sobre el cuerpo de
cárcel pública, se le practicó a Francisco Cordones que declaró
Dragones y en especial sobre la compañía de morenos que
tener veinte años, ser “hijo de familia” y encontrarse “contraido
dirigía.47 Según su testimonio, había concurrido al Fuerte junto
a mantener a su madre viuda”. Como se señaló, había sido
a su familia, para conversar con Luis Masariego que era su
protagonista tanto de los hechos del día 18, como de los acae-
padrino. Estando allí, un miliciano de “nación inglesa trato de
cidos al día siguiente. Cuando se le preguntó si sabía por qué
excederse con su familia”, él lo increpó diciéndole “que la Patria
lo habían detenido dijo presumir que estaba preso “p.r. haver
no le daba esas libertades” y aquel le habría respondido, que si
estado pitando en la lista”. Sobre los hechos de la noche del 18
era así, “la Patria se fuera al ajo”.48 Se suceden luego las decla-
de julio refirió que estando de guardia en el fuerte llegó de visi-
raciones de varios testigos que declaran que no hubo injurias
ta con su familia el teniente Pedro Bermudez, de la compañía
contra el sargento mayor, ni contra la patria, coincidiendo en
de morenos de los Dragones de la Libertad. En ese marco, un
referir el episodio que involucraba al inglés Golan, que si bien
miliciano “de nación Inglesa” y de apellido “Golan” (Gowland43),
no era el acusado inicial, fue puesto en prisión el mismo día 21
se habría sentado junto a una de las señoras que acompañaba
e interrogado al día siguiente.
a Bermudez y “ech[ado] un ajo”. Este hecho habría incomodado a Bermudez, que tras retirar a su familia, retornó “á recon-
De Juan Golan o Gowland sabemos muy poco.49 Era inglés se-
benir á Golan p.r la insolencia”, generándose una discusión en
gún sus compañeros, tenía 14 años y no profesaba “religión”,
la que el inglés señaló que estaban “en tiempo de Livertad” y
“aunque cre[ía] en dios y por el jura[ba]”, según consta en su
que si ello no era así, “se fuera la Patria al ajo”. Acto seguido
declaración.50 Juan Arteaga, uno de los testigos, expresó que
el sumariante preguntó a Cordones si había hablado contra el
“aquel inglés era simple” lo que en el lenguaje de la época po-
Sargento Mayor, el gobierno o “el sistema de la livertad”, lo que
dría denotar “ingenuidad”, “pureza” o incluso entenderse como
fue negado, expresando que solo había dicho “q.e ellos eran
referencia a una supuesta “falta de entendimiento”.51 Lo que
unos Soldad.s q.e Servian sin Sueldo y con gusto” y por tanto “no devia ser tan mecanico q.e les quisiese privar el fumar a la Lista”.44 Luis Masariego, que también estaba encarcelado, declaró ser comerciante, tener 24 años y estar casado. Contestó de modo muy similar a Cordones, negando las acusaciones que se le imputaban y haciendo referencia a los dichos del inglés Golan. Un aspecto interesante de su declaración es la referencia a que no se encontraba de guardia, sino que había ido “de paseo” a “visitar a sus compañeros” junto a otro miliciano, José Bujan y Estevez. Habrían recorrido, junto a otros soldados, las inmediaciones del fuerte y regresado tarde a su casa, lo que muesnuel Campus Silba, Montevideo, 20 de julio de 1815, en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit, pp. 132-133. 42 Ambos integraban la plana veterana del batallón de infantería cívica. 43 En toda la sumaria los indagados y los sumariantes refieren al inglés como Juan Golan. Cuando es interrogado este firmó como John Gowland. 44 “Interrogatorio realizado al Soldado de Cazadores del Batall.n de Milicia Civica de Inf., Francisco Cordones, Montevideo, 21 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., pp. 135-136.
45 “Interrogatorio realizado al Soldado de Cazadores del Batall.n de Milicia Civica de Inf., Luys Mazariegos, Montevideo, 21 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., pp. 136-137. 46 “Interrogatorio realizado al Sargento 2º de la Comp.a de Cazador.s de la Milicia Civica de Inf.a, Juan José Maza, Montevideo, 21 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., pp. 138-139. 47 Esto no implica necesariamente que Pedro Bermudez fuera de origen africano ya que las compañías de morenos solían ser comandadas por oficiales blancos. 48 “Interrogatorio al Teniente de Dragones Pedro Bermúdez, Montevideo, 21 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit. pp. 139-140. 49 Presumimos que se trata de John Gowland y Philips nacido en Londres en 1802 y llegado en 1814 a Montevideo. Este fue por mucho tiempo considerado, según el memorialista Isidoro de María, “el inglés más antiguo” de la ciudad. Años después se convirtió en una figura distinguida de la élite montevideana, gran comerciante y estanciero (véase De María, Isidoro, Montevideo Antiguo. Tradiciones y recuerdos. Tomo II, Montevideo, 1976, p. 33). 50 “Confesión de Juan Golan, Montevideo, 22 de julio de 1815, en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., p. 142. 51 Diccionario de Autoridades (1726-1739), consulta digital en http://www.rae.es/recursos/diccionarios/diccionarios-anteriores-1726-1996
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 17
parece claro es que no lo consideraba un joven que pudiera
según las ordenanzas correspondía a los amotinados la “pena
estar encabezando un levantamiento. Cuando se lo interrogó,
capital”, pero agregó que tratándose de “una milicia urbana”,
Gowland reconoció haber dicho la frase que todos le atribuían
que no tiene “declarado el fuero”, cuyos integrantes “no tienen
pero aseguro que lo dijo “en broma p.r estár un poco embria-
conocimiento ni se han sujetado al rigor de las leyes” y “solo
gado pero no con idea de insultar á la Patria.”53
se les considera como unos vecinos dedicados al beneficio del
52
pais”, era suficiente castigo la prisión de doce días que habían Finalmente, los tres acusados iniciales fueron absueltos por
sufrido. Debían dar una satisfacción al sargento mayor y ser
el fiscal, aduciendo falta de pruebas, aunque se aconsejó a
apercibidos, para lo sucesivo, de que recibirían el más seve-
sus jefes tener “particular celo” en vigilar su comportamiento.
ro castigo “a fin de estimular el respecto y subordinacion a
Sobre Gowland, señaló el fiscal que era “notorio q.e no e[ra]
sus jefes”. A los atenuantes anteriores agregó el hecho de que
Enemigo del Sistema”, que lo sucedido sería “efecto de la em-
los soldados veteranos habían cometido “crimenes de mayor
briag.z” y recomendó mantenerlo arrestado hasta su nuevo
enormidad, sin q.e se les haya impuesto el menor castigo”.
turno en el servicio, para evitar que se repitan los hechos.54
Finalmente, expuso que la aplicación de penas más graves “causaria en lo gral del pueblo zelos y resentimientos” que
El segundo sumario, referido a los hechos del día 19, era bas-
“acarrearian graves perjuicios”.56
tante más grave en sus implicaciones políticas. Domingo Torreyro, Apolinario Gayoso y Francisco Cordones eran acusados
El dictamen del asesor del Cabildo pensamos abona la inter-
de liderar un “movimiento de insubordinación”. También aquí
pretación de que las milicias constituyeron un actor político
actuó como fiscal Pedro Lenguas y como escribano Francisco
reactivo al artiguismo. Su fidelidad al “sistema” debía ganarse
Navarro, sargento de la cuarta compañía del batallón cívico.
y por ende se sugería minimizar las penas. Las declaraciones
Como señaláramos, el expediente se inició con un oficio firma-
de los protagonistas, aun en un contexto tan difícil como el
do por Manuel Campus Silva solicitando el sumario a Torreyro
de una sumaria judicial, evidencian la existencia de un clima
y Gayoso por ser “cavezas de motín, p.a pedir la libertad de
de rechazo al nuevo orden político, especialmente en sectores
Cordones” y a este último “por la falta de respeto que tubo a
cercanos a las élites, que se expresó en diversas situaciones
la lista” y por ser “el motor del desorden” que se notaba en la
coyunturales que lo hacían posible.
compañía desde que se había alistado.
55
A MODO DE CIERRE Los testigos que declararon en el expediente fueron el ayu-
La experiencia de gobierno artiguista sobre Montevideo fue
dante Juan Formoso y los sargentos Feliciano Muñoz y Felipe
efímera. A mediados de 1816 los portugueses invadieron la
Moreno, los que confirmaron lo declarado por Campus Silva.
provincia Oriental con un numeroso ejército. En la madrugada
Sin embargo, la sumaria se detuvo debido a que el fiscal soli-
del 3 de setiembre, con los lusitanos acercándose a la ciudad,
citó ser relevado del caso al ser aludido en su declaración por
una conspiración en que participaron sectores de la milicia
uno de los testigos. El expediente se elevó al sargento mayor
cívica, se hizo de forma efímera con el poder, tomando prisio-
y este pasó las dos sumarias al Cabildo para que determine
nero al delegado artiguista Miguel Barreiro. La conspiración
los pasos a seguir. Finalmente, el expediente llegó a manos de
fue doblegada en el transcurso de ese mismo día por fuerzas
Francisco Llambí, uno de los asesores del Cabildo. Su dicta-
leales, pero mostró lo endeble de los apoyos artiguistas en la
men, que cierra el expediente, es particularmente interesante.
ciudad. El 20 de enero de 1817 ingresaron los portugueses a
A los acusados en la primera sumaria (Maza, Masariego, Cor-
Montevideo sin que mediara mayor resistencia. Parte impor-
dones y Golan) los considera inocentes, confirmando la posi-
tante de las élites apoyaron de modo entusiasta al nuevo go-
ción del fiscal. Con respecto a la segunda sumaria, expuso que
bierno. No nos referimos a los leales españolistas como podría pensarse, sino a sectores de la élite patriota, revolucionarios
52 “Interrogatorio realizado a Juan Arteaga, cabo 2º de la Comp.a de Cazador.s del Batall.n de Milicia Civica de Inf.a, Montevideo, 21 de julio de 1815, en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., pp. 141-142.
de la primera hora que vieron en los lusitanos una alternativa
53 “Confesión de Juan Golan, Montevideo, 22 de julio de 1815”, en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit, p.142.
mo Sargento Mayor a Pablo Zufriategui, que había sido oficial
54 “Dictamen del fiscal Pedro Lenguas, Montevideo, 22 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit. pp. 142-143. 55 “Oficio de Manuel Campus Silva al 1er Ayudante Pedro Lenguas y al Sargento 1º de la 4ª Compañía del batallón de Infantería Cívica, Francisco Navarro, Montevideo, 22 de julio de 1815” en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit., pp. 144-145.
de orden y estabilidad ante el radicalismo artiguista. En marzo, fue reorganizado el cuerpo de milicias cívicas y se designó coen la etapa anterior.57 56 “Dictamen del asesor del Cabildo, Francisco Llambí, Montevideo, 28 de julio de 1815”, en CNAA, AA, t. XXVIII, op.cit. pp. 150-151. 57 Sobre la “revolución de los cívicos” de setiembre de 1816 véase: Ferreira, Pablo, “Ciudadanos en armas...”, op.cit. En el mismo
La política montevideana, inserta en un esquema amplio de
niales, pero se volvían porosas en la coyuntura revolucionaria.
soberanías en lucha y nuevas configuraciones de espacios y
Al mismo tiempo, los expedientes permiten apreciar aristas de
jurisdicciones, amerita enfoques renovados que indaguen so-
la conflictividad política. Así aparecen las referencias al origen
bre sus formas específicas y los lugares en que se desarrolló.
“portugués” del comandante y al gobierno como un “conjunto
La coyuntura analizada en este artículo estuvo marcada, para
de pícaros” que aprovechan su momento. Por otra parte, per-
las élites, por un altísimo nivel de incertidumbre, por el peso
miten acercarnos a la compleja relación entre los mandos ele-
de cinco años de revolución y por un horizonte de expectati-
gidos, las planas veteranas y los milicianos cívicos. Son esos
vas nada halagüeño. En tal sentido, el estudio de los diversos
jefes elegidos los que vienen a reclamarle al sargento mayor,
contingentes armados, y de la milicia en particular, resulta
oficial veterano, por la libertad de los soldados y ponen como
fundamental en tanto constituyó uno de los escenarios más
elemento de presión la adhesión del resto de la compañía. Re-
importantes de vida política en la ciudad. El motín miliciano
sulta también sugerente que hayan marchado hacia la plaza
integró lo que podríamos definir como un repertorio de accio-
Mayor a expresar su disconformidad. Es decir, el conflicto sur-
nes colectivas, que tuvo una clara raigambre hispánica y que
ge en la milicia pero la supera rápidamente y toma el espacio
se nutrió de la experiencia acumulada en episodios similares
público, ubicándose en el escenario principal de sociabilidad
en la ciudad y la región.58 Este tipo de acciones continuaron,
política de la ciudad. En tal sentido, muestra a la milicia como
con ligeras variantes, en la etapa lusitana-brasileña y en los
un espacio de acción política con fronteras porosas, que se
primeros años del Uruguay independiente.59 Por la forma en
vinculó a los demás lugares de la política montevideana.
que se constituyeron las milicias, se organizaron y reclutaron sus miembros, fueron la expresión en armas de una sociedad
Otro aspecto difícil de discernir refiere a la posición social de
que, al menos entre sus élites dirigentes, fue reactiva al arti-
los involucrados. El uso del tratamiento de don, que podría
guismo. Las dificultades para el alistamiento y los constantes
indicarnos el carácter de vecinos de los involucrados, es utili-
problemas de indisciplina pueden leerse desde este punto de
zado de forma casuística en los expedientes. Francisco Cor-
vista. ¿Quiénes podrían estar dispuestos a integrarla? ¿Qué
dones se definió como “hijo de familia”, Luis Masariego declaró
beneficios se podría encontrar en hacer los ejercicios y las pa-
ser comerciante y en ocasiones es referido como “don” y Juan
trullas nocturnas? Entre las élites fue evidente una persistente
Ponce, el teniente de la compañía, fue un importante comer-
tensión entre las obligaciones del servicio y el abandono de los
ciante que tenía negocios de consignación en sociedad con
intereses particulares que debían postergarse para servir “a la
Juan María Pérez (síndico procurador y uno de los más gran-
patria”, según consta en innumerables fuentes.
des comerciante de la ciudad). Lucas Ellauri, el joven miliciano detenido cerca del cabildo integra una de las familias más
Varios de estos problemas aparecen al acercarnos a la lectura
destacadas de la élite montevideana.60 De Apolinario Gayoso
de los expedientes analizados. Por un lado emerge la actitud
y Domingo Torreyro no tenemos datos y es muy poco lo que
de rechazo a los intentos de disciplinar a cuerpos que se ven
conocemos de Pedro Bermúdez. Lo que parece claro, tanto por
como “vecinos en armas” y se consideran eximidos de obliga-
la información disponible sobre los participantes, como por
ciones que consideran propias de la tropa veterana. Un hecho
las motivaciones que expresaron, es que no estamos ante un
menor, como es el “pitar en la lista”, aparece en la coyuntu-
tumulto o motín plebeyo, más bien consideramos que fue ex-
ra cargado de significados. Era expresión del derecho a ser
presión de sectores cercanos a la “gente decente” de la ciudad.
considerados de modo distinto al soldado de línea. Debemos tener en cuenta que las fronteras entre ambos tipos de con-
En síntesis, el pequeño episodio permite acercarnos al mo-
tingentes armados estaban definidas en las ordenanzas colo-
mento político y social que vivía la ciudad a mediados de 1815. También a las dificultades que tuvo el artiguismo para
artículo, en página 38, se refiere la trayectoria de Pablo Zufriategui. 58 El concepto de repertorio lo tomamos de la obra de Charles Tilly (“Repertorios de acción contestataria en Gran Bretaña: 17581834”, en Traugott, Mark (Comp.), Protesta Social. Repertorios y ciclos de la acción colectiva, Barcelona, Editorial Hacer, 2002) que lo entiende como un conjunto limitado de formas aprendidas, conocidas y actuadas en experiencias anteriores de acción política. 59 Referencias bibliográficas sobre episodios anteriores en nota al pie n.º 13. Sobre la etapa lusitana véase: Frega, Ana “Proyectos políticos y faccionalismo militar. Ecos de la crisis de la monarquía portuguesa en Montevideo, 1820-1824” en Illes i Imperis, N.º 17, Barcelona, Universitat Pompeu Fabra, 2015, pp. 57-90.
consolidar una base de apoyo entre las élites de la principal ciudad de la provincia Oriental y único puerto ultramarino de la liga federal. Explicar estas dificultades, que erosionaban la
60 Hijo de Juan Ellauri, comerciante vizcaíno llegado al Río de la Plata a fines de la década de 1770. Su hermano, José Longinos, era cuñado de Lucas Obes figura fundamental en la política montevideana de la época, sobre quien hemos hecho referencia en el artículo. Era, a su vez, concuñado de Nicolás Herrera, por ese entonces exiliado en Río de Janeiro, pero que había sido Ministro de Gobierno del Director Gervasio Posadas y de Carlos María Alvear. Véase Apolant, Juan, Génesis de la familia uruguaya, Montevideo, 1975, p. 1308.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 19
retaguardia política y militar del artiguismo en su momento de
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Pablo Ferreira Rodríguez
Profesor de Historia (IPA, Uruguay) y Magíster en Ciencia Política (FCS, Udelar, Uruguay). Actualmente cursa el Doctorado en Historia (FHCE, Udelar). Docente e investigador del Departamento de Historia del Uruguay (FHCE, Udelar); becario de la Comisión Académica de Posgrados (Udelar) e integrante del Sistema Nacional de Investigadores (ANII). Integra el grupo “Crisis revolucionaria y procesos de construcción estatal en el Río de la Plata”, dirigido Ana Frega y Nicolás Duffau y ha participado en diversos proyectos de investigación sobre las primeras décadas del siglo XIX en la región platense. pablo.ferreira2311@gmail.com
Harari, Emilio,“La organización miliciana en Buenos Aires
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 21
¿El indio Amarillo sitia El Salto? Reconstrucción histórica y reflexiones metodológicas en torno a un confuso episodio (Salto, 1853) Nicolás Duffau
En este artículo propongo recuperar un acontecimiento, que se inscribe en la crisis política que vivió el Uruguay luego de la finalización del conflicto regional conocido como Guerra Grande (1838-1852), para reconstruir el supuesto sitio que tuvo lugar en la localidad de Salto en 1853 en apoyo al presidente depuesto Juan Francisco Giró. El hecho resulta expresivo de la situación política de todo el territorio oriental así como de disputas de tipo local. El efímero y confuso episodio interesa para realizar algunas apreciaciones metodológicas sobre la relación del historiador y sus fuentes y al mismo tiempo reducir la escala de observación para trabajar con documentación de las jerarquías políticas y de policía y que la historiografía aún no había considerado.
Palabras Clave: Policía, historia local, Uruguay
INTRODUCCIÓN
tóricas que conducen a equívocos o a interpretaciones que
Los historiadores enfrentamos a diario algunos problemas
contradicen a la propia documentación. Análisis partidistas,
metodológicos que dificultan nuestra tarea. Uno de ellos es
nacionalistas, teleológicos, que no siempre contribuyen a
la existencia de archivos incompletos o la carencia de toda
complejizar los acontecimientos históricos o los insertan en
la documentación sobre un mismo episodio. Esta dificultad,
relatos que deforman la visión presente en las fuentes. A esa
que podríamos resumir en la pregunta ¿qué hace el historia-
lógica no escapa el episodio con el que trabajaremos ya que el
dor cuando encuentra lagunas documentales?, tensiona en
investigador actual enfrenta algunos problemas, en la medida
términos metodológicos el vínculo entre los datos disponibles
que no cuenta con la totalidad de las fuentes para reconstruir
y los faltantes, entre una concepción histórica que durante
el acontecimiento, aunque -como intentaré probar- las propias
buena parte del siglo XIX y el XX aspiró a completar el archivo,
fuentes brindan pistas sugerentes sobre el devenir de los he-
prestando exclusiva atención a los contenidos documentales,
chos.
y otra que en las últimas décadas se preocupó por el carácter polivalente que presentan todas los fuentes históricas.1 Este
En este artículo se propone recuperar un acontecimiento, que
último aspecto implica asumir que todos los documentos pre-
se inscribe en la crisis política que vivió el Uruguay luego de
sentan silencios, omisiones en tanto son consecuencia de la
la finalización del conflicto regional conocido como Guerra
creación de hombres y mujeres de su tiempo, que optan por
Grande (1838-1852), cuestionar algunas construcciones his-
privilegiar un tipo de información sobre otra. Al trabajar con
tóricas sobre la participación política de los sectores popula-
esos materiales accedemos a una visión parcial sobre los he-
res y analizar la documentación histórica desde una óptica no
chos, fragmentaria y provisoria.
considerada por quienes escribieron sobre dicho suceso. En forma previa se impone explicar en forma somera el contexto
El segundo problema, estrechamente vinculado al primero,
histórico en el que trabajaré.
surge cuando nos encontramos con reconstrucciones hisTras la guerra, Juan Francisco Giró, presidente electo en 1852, 1 Al respecto seguimos a Farge, Arlette, Revel, Jacques, Lógica de multitudes. Secuestro infantil en París, 1750, Rosario, Homo Sapiens, 1998, pp. 27-38; Ginzburg, Carlo, “Indicios. Raíces de un paradigma de inferencias indiciales”, en Mitos, emblemas, indicios. Morfología e historia, Barcelona, Gedisa, 2008, pp. 185-239.
debió enfrentar levantamientos armados así como la resistencia de sectores dentro del Ejército y del propio gobierno. Pese al fin del conflicto, aún permanecían las tensiones respecto a la autoridad, la unidad de la nación, la relación entre los jefes
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 23
militares y las autoridades civiles, las dificultades para con-
que permiten entrever cierta intención por parte de Venancio
formar un gobierno estable, a lo que se suma la amenazante
Flores de apaciguar los localismos que resistían la política
presencia del Imperio del Brasil.
central.
El intento de Giró por formar la Guardia Nacional en julio de
El episodio invita a un análisis más complejo y al mismo tiem-
1853 fue el argumento utilizado por sus opositores para levan-
po contribuye a la necesaria reflexión metodológica del histo-
tarse en armas. Las fuerzas opositoras contaron con el apoyo
riador. Qué nos puede decir de la situación política del período
de los jefes de los batallones de línea que lograron imponer
un efímero episodio al parecer liderado por un personaje mar-
como ministro de Guerra y Marina a Venancio Flores, líder de
ginal. En este trabajo intentaré responder a esta interrogante,
la corriente opositora dentro del propio gobierno.2 Giró perma-
a través de un procedimiento que permita realizar algunas
neció en funciones casi dos meses más, pero su autoridad
apreciaciones metodológicas sobre la relación del historiador
fue cuestionada y resistida. En los hechos, dos poderes go-
y sus fuentes y al mismo tiempo reducir la escala de obser-
bernaban el país, y ambos reclamaban la legitimidad de sus
vación para reconstruir los hechos siguiendo documentación
decisiones. A fines de setiembre Giró renunció a la presidencia
generada por las jerarquías políticas y de policía del período.4
y, el 26 de ese mes, Flores asumió -acompañado de Fructuo-
Para ello analizaré en primer lugar las visiones que legó la his-
so Rivera (quien aún se encontraba en Brasil) y Juan Antonio
toriografía sobre ese acontecimiento.
Lavalleja (quien murió en octubre de 1853)- el triunvirato que ocupó el Poder Ejecutivo y la comandancia general del ejército
Los documentos utilizados provienen mayoritariamente de la
de campaña. Ese mismo día Juan Carlos Gómez, vinculado a
papelería de Policía que se conserva en el fondo del Ministerio
sectores liberales, se encargó del ministerio de Gobierno en
de Gobierno del Archivo General de la Nación de Uruguay. A
lugar del destituido Bernardo Berro, hombre de confianza de
partir de estas fuentes fragmentarias ha sido posible tensio-
Giró. Desde julio se sucedieron noticias sobre distintos levan-
nar la relación entre episodio y contexto. A pesar de la dificul-
tamientos armados e insubordinaciones en filas del ejército,
tosa reconstrucción de los hechos, el cuestionamiento a las
que buscaban respaldar al presidente.3
características de las fuentes habilita a tomar algunos rasgos relevantes del episodio para estudiar las tensiones que atra-
En ese marco de conflicto supuestamente tuvo lugar en la lo-
vesaban al Uruguay luego de la Guerra Grande. Ello implica
calidad de Salto –lindera con Brasil y con las provincias del
pensar el “sitio” de Amarillo como un fenómeno propio del con-
litoral argentino- un supuesto “sitio” dirigido por el capitán de
texto marcado por la construcción de una autoridad nacional
milicias Javier Amarillo quien habría oficiado como emisario
y las formas de la política, en este caso, el enfrentamiento a
de los partidarios del presidente Giró. Las reconstrucciones
escala local.
históricas posteriores insisten en que el apoyo al presidente depuesto fue el motivo que ocasionó el sitio de la ciudad. Sin
El artículo se dividirá en dos partes. En la primera trabajaremos
embargo, al analizar la documentación podríamos pensar que
sobre las versiones historiográficas posteriores sobre el episodio,
los hechos son más complejos, ya que el supuesto apoyo al
que permitirá, en el segundo apartado, presentar una reconstruc-
ex presidente se diluye si consideramos el intercambio entre
ción lo más completa posible, tarea que como se advirtió, está
las autoridades locales y los responsables del Poder Ejecutivo,
dificultada no solo por las carencias documentales sino porque las versiones que han quedado hablan más de las percepciones
2 Reyes Abadie, Washington, Vázquez Romero, Alfredo, Crónica general del Uruguay, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1980, vol. III, pp. 206, 207. 3 Eduardo Acevedo, Anales históricos del Uruguay, Montevideo, Barreiro y Ramos, 1933, vol. II, pp. 413, 414.
sobre los acontecimientos que sobre el suceso en sí.
4 Sin ninguna duda el trabajo es tributario del enfoque de Raúl Fradkin en La historia de una montonera. Bandolerismo y caudillismo en Buenos Aires, 1826, Buenos Aires, siglo XXI, 2006.
En 1945 Fernández Saldaña, esta vez en forma individual, dedicó una entrada, en su monumental diccionario de biografías a “Javier Amarillo” (“aunque tal vez la grafía pudiera ser Amarilla”) en la que lo presentó como un “indio” “[a]nalfabeto y sin capacidad para discernir claramente” lo que lo llevó a pelear “en uno u otro bando, según le vinieran las cosas y según lo que creía sus conveniencias.”6 Esta idea sobre la supuesta “ignorancia” política de Amarillo es una expresión típica de las construcciones historiográficas de la primera mitad del siglo XX, en las cuales los sectores populares eran presentados como meros seguidores de las elites. Al mismo tiempo reafirmaba la posición según la cual por un lado se encontraban los caudillos y sus huestes y por otro los doctores u hombres de las elites, estos últimos encargados de llevar adelante un tipo de política “civilizada”. En 1948 el mismo autor, publicó en el suplemento dominical del diario El Día, en un espacio destinado a la divulgación histórica, un artículo dedicado a Amarillo. Este último texto, que será el que más utilizamos, aporta nuevos datos sobre el episodio, aunque no modifica las consideraciones que Fernández Saldaña había realizado sobre Amarillo con anterioridad. Se basó en unas memorias manuscritas de Nicolás Viacaba, vecino de la localidad de Salto, a las cuales referencia pero no indica ubicación. Tampoco cruza esa fuente histórica con otros documentos que podrían enriquecer o complejizar los hechos. En el artículo Amarillo fue presentado nuevamente como capitán de milicias, probablemente oriundo de Soriano, y coEL INDIO AMARILLO EN LA VISIÓN DE JOSÉ MARÍA FER-
mandante de “un grupo de [treinta y siete] Indios” que sitió la
NÁNDEZ SALDAÑA
localidad de Salto en setiembre de 1853. De esos “indios” –a
El escritor y periodista José María Fernández Saldaña (1879-
los cuales aludiré más adelante- nada se sabe, pero el mis-
1961), oriundo de la localidad de Salto, fue quien realizó los
mo autor insiste que “[l]a tradición constante acordaba” que
únicos intentos de reconstrucción histórica sobre el supuesto
Amarillo y sus seguidores eran charrúas “proveniente[s] de los
sitio protagonizado por una partida de “indios” comandada
grupos autóctonos que siguieron al general Rivera después de
por un oscuro personaje llamado Javier Amarillo. Fernández
la campaña de Misiones.”7
Saldaña abordó en tres oportunidades el caso de Amarillo y aunque los trabajos están separados por casi treinta años, la
La reconstrucción histórica realizada por Fernández Saldaña
tónica en la visión sobre los sucesos se mantuvo.
anuló los posibles reclamos y demandas de Amarillo y sus seguidores; en ese relato, no se sabe cuáles eran las inclina-
La primera de esas reconstrucciones fue realizada por Fernán-
ciones políticas del supuesto jefe sitiador (tampoco hay una
dez Saldaña junto al también salteño, escritor y político César
preocupación por conocerlas), pero el mismo autor lo sindica
Miranda, en una historia de la ciudad de Salto, que publicaron
como un hombre que se levantó en armas para defender al
en 1920. Allí dedican un breve pasaje a Amarillo, a quien pre-
gobierno de Giró por lo que “buscó la anuencia de los jefes
sentan como un indio ignorante que sitió la ciudad en apoyo
blancos.” Esa idea según la cual Amarillo intentó ganar la cola-
al depuesto presidente Giró.
5
5 Fernández Saldaña, José María, Miranda, César, Historia general de la ciudad y el departamento del Salto, Montevideo, Imprenta Nacional, 1920, p. 72.
6 Fernández Saldaña, José María, Diccionario uruguayo de biografías. 1810-1940, Montevideo, Librería Anticuaria Americana, 1945, p. 57. 7 Fernández Saldaña, José María, “El Indio Amarillo sitia El Salto”, en El Día [suplemento dominical], Montevideo, 28 de noviembre de 1948, p. 2.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 25
boración o el beneplácito de personas vinculadas a la corrien-
fue destituido contra su voluntad y reemplazado por, el hasta
te política popularmente conocida como “blanca” (seguidores
entonces senador por Salto, Tomás Gomensoro, hombre de
de la tradición de Manuel Oribe, líder de una de las corrientes
confianza de Venancio Flores. Pero los documentos confirman
durante la Guerra Grande, con estrechos vínculos en Buenos
que Alcain desobedeció las órdenes del Poder Ejecutivo y per-
Aires) no está sustentada en fuentes históricas y no parece
maneció en funciones hasta el 6 o 7 de octubre. Fernández
desprenderse de la documentación consultada.
Saldaña sostiene que la intención del ex jefe político era iniciar una sublevación en todo el departamento, para lo cual contaba
Es probable que esa relación que estableció Fernández Salda-
con algunos partidarios que se encargarían de restituirlo en su
ña entre Amarillo y el partido blanco se vincule al rol de Tomás
cargo. Los supuestos conspiradores acordaron que Amarillo
Gomensoro, flamante jefe de Salto, como partidario de la di-
retirara a sus hombres de la ciudad y entablaron una nego-
visa colorada. Sin embargo, Gomensoro, contrariamente a lo
ciación con Gomensoro. Fernández Saldaña no abunda en el
que sostiene el artículo-, no asumió la jefatura hasta el mes de
contenido de la negociación, pero luego de la reunión la máxi-
octubre, en reemplazo del depuesto Bernardino Alcain. Ese es
ma autoridad departamental se mostró dispuesta “a entrar en
uno de los primeros errores en que incurrió el historiador: datar
conversaciones” con el líder de los “sitiadores”. Esto permitió
el sitio de Amarillo en setiembre de 1853, cuando los hechos
que Gomensoro consiguiera la “palabra del capitán [Amarillo]
–si se produjeron- ocurrieron a fines de octubre o comienzos
de que no atacaría al pueblo retirándose al día siguiente para
de noviembre. Las fechas utilizadas en las tres ocasiones por
seguir las operaciones en campaña.”9
el escritor e historiador salteño no son las que figuran en los documentos. Tal confusión (a priori posible de ser cometida
En noviembre de 1853, el mismo autor sitúa a Amarillo en So-
en forma involuntaria por cualquiera que realiza una recons-
riano junto a Francisco Laguna, donde participó de acciones
trucción histórica), no sería completamente inocente. Datar el
contra las fuerzas gubernamentales. A comienzos de diciem-
supuesto sitio a partir del 21 de setiembre, coloca los aconte-
bre, Amarillo fue detenido por la Policía de Paysandú, “entró en
cimientos en el marco de los distintos enfrentamientos que
tratativas con el comandante José Mundell, jefe de vanguardia
provocaron la caída de Giró el 24 de ese mes y la asunción
del jefe político Ambrosio Sandes” quien lo detuvo y “lo hizo
dos días más tarde de Flores como jefe del Poder Ejecutivo.
fusilar el 1º de diciembre” de 1853.10
Aunque no es posible saber si la confusión en las fechas fue deliberada, la cronología elaborada –en tres ocasiones- por
Los tres textos hasta aquí trabajados presentan errores, omi-
Fernández Saldaña permite en efecto presentar los hechos
siones y una constante deformación sobre el posicionamiento
como un intento de levantamiento protagonizado por un se-
de Amarillo o los hechos que protagonizó a los que denomina
guidor de Giró.
“sitio”. Esa interpretación pierde de vista la dimensión local de los acontecimientos y la posibilidad de abordarlos atendiendo
Otro error cometido por Fernández Saldaña, sería referirse a
otros aspectos que no sobresalen solo en una disputa general
un “sitio” –tal vez basándose en las memorias de Viacaba-
entre partidarios y opositores del depuesto presidente.
cuando esa idea de la localidad rodeada no figura en los documentos. Es dable pensar que más que un sitio se trató de un
La reconstrucción realizada por Fernández Saldaña no agota
intento de diálogo o negociación con los jefes políticos que,
las diversas derivaciones del supuesto sitio del “indio” Ama-
sin embargo, generó alarma en la ciudad. Alarma acentuada
rillo. Si bien esas reconstrucciones aportan datos de interés
por el origen étnico de quienes componían el grupo liderado
y valía, también es posible encontrar otras aristas dentro del
por Amarillo. La incertidumbre que generó la cercanía de los
mismo episodio, que dan cuenta no solo de los hechos en sí,
“indios” de Amarillo “duró unos cuantos días”, ya que estuvie-
sino también de los significados que atraviesan a las fuentes
ron apostados en la entrada de la ciudad a la espera de “las
y sus posibles usos historiográficos. De eso me ocuparé en el
noticias que le trasmitieran sus amigos del pueblo, haciéndole
apartado siguiente al utilizar la papelería de la Jefatura Política
saber los aprestos de resistencia.”8
y de Policía de Salto, que permitirá entender otras complejidades.
Importa detenerse en el rol de algunas personalidades locales quienes parecen haber tenido mayor incidencia que el propio Amarillo en las preocupaciones de las autoridades del período, entre ellos el depuesto jefe político Bernardino Alcain. Según Fernández Saldaña, el 6 de setiembre de 1853 Alcain 8 Fernández Saldaña, “El Indio Amarillo…”, Ibídem.
9 Fernández Saldaña, “El Indio Amarillo…”, Ibídem. 10 Fernández Saldaña, “El Indio Amarillo…”, Ibídem. En el texto escrito junto a Miranda afirman que fue fusilado el 13 de diciembre y en el diccionario biográfico alude al 19 del mismo mes.
El “sitio” del “indio” Amarillo en la documentación histórica: po-
cada departamento. Esto repercutió en Gomensoro, quien en
lítica local y temores colectivos.
varias de sus comunicaciones se mostró inquieto por la existencia de grupos de vecinos que podrían encabezar un movi-
Como fue señalado el 24 de setiembre el hasta entonces pre-
miento en su contra.
sidente Juan Francisco Giró solicitó asilo en la legación francesa y el 26 Flores asumió la titularidad del Poder Ejecutivo.
Una nota enviada por Gomensoro al ministro de Gobierno me-
Esto provocó la remoción de varios jefes cercanos al depues-
ses después de los hechos permite sopesar los temores del
to presidente, entre ellos el de Salto, Bernardino Alcain, quien
jefe político. Los policías del departamento no cobraban sus
contradijo las ordenes gubernamentales y no abandonó la je-
salarios desde hacía nueves meses y los haberes eran abona-
fatura política hasta el 6 o 7 de octubre. Tomás Gomensoro
dos por un grupo de comerciantes. Por tanto, es posible pen-
asumió la jefatura el 8 de octubre, fecha en la que difundió una
sar que las dudas de Gomensoro se vinculaban a la sospecha
“Proclama” destinada a todos los salteños, en la que informó
que despertaba la posibilidad de que los integrantes de las
sobre su toma de posesión del mando e insistió en que en el
filas policiales de la capital departamental respondieran a los
departamento “reina el más satisfactorio orden y tranquilidad
comerciantes antes que a la autoridad designada por el Poder
pública.” Por lo que pidió confianza “en la autoridad que seguirá
Ejecutivo. Qué ocurría si esos comerciantes estaban confabu-
en el mismo orden normal en que ha marchado hasta aquí” y
lados con Alcain. Claramente no hay una respuesta, sin embar-
aseguró que se encargaría de proteger “vuestras personas y
go deberíamos contar con esa posibilidad como parte de los
propiedades, acatando Las Leyes como norte de sus accio-
temores de Gomensoro.
nes que siempre ha sabido obedecer vuestro conocido amigo.”11 Esa tranquilidad presente en la proclama de Gomensoro
Es probable que el recelo de Gomensoro estuviera vinculado
(que buscaba no causar alarma, es cierto) no se encuentra en
hacia aquellos vecinos que abonaban los salarios atrasados
sintonía con el supuesto clima de ebullición que, según Fer-
de la policía y tenían mayor ascendencia sobre los encargados
nández Saldaña, atravesó la ciudad del Salto en los meses de
de mantener el orden. Si bien el jefe político no fue explícito en
setiembre y octubre de 1853. En una nota enviada el día 9 al
sus notas, esa mirada sobre la actuación de Alcain, los comer-
ministro de Gobierno, Gomensoro afirmó que el departamen-
ciantes de la localidad y otros actores políticos como los inte-
to se encontraba “completamente tranquilo.” Aquí se abren
grantes de la Junta Económico Administrativa, permite pensar
dos vías de interpretación interesantes; por un lado la escasa
que había mucho temor del jefe político y probablemente cer-
preocupación sobre la presencia de un posible levantamiento
teza sobre una insurrección local. De acuerdo al memorialista,
externo al departamento y, por otro, la invisibilización de Ama-
y presbítero de Salto, Rafael Firpo, la Junta Económica y la
rillo y sus “indios” que no figuran en los documentos emitidos
mayor parte de las reparticiones públicas estaban en manos
por la principal autoridad departamental.
de partidarios de Giró.13 Pero Gomensoro también contaba con
12
aliados. Entre ellos Venancio Flores quien partió con su escolEn el caso de Salto, un conflicto político general se mezcló con
ta hacia el norte del río Negro, probablemente para participar
situaciones de carácter local que permitirían entrever una dis-
directamente de la pacificación de Salto, Paysandú y Tacua-
puta vinculada a la situación interna del departamento. Esto
rembó donde había rumores de sublevación.
es interesante para pensar que en Salto lo que estaba en juego eran alineamientos y reposicionamientos de carácter local tras
El malestar en filas policiales, cierto grado de fricción entre la
la caída del presidente y el ascenso de Flores como conductor
Jefatura y la Junta, más las disputas entre partidarios y oposi-
del Poder Ejecutivo. Es probable que el principal opositor a Go-
tores del presidente depuesto, generaron el clima propicio para
mensoro, y en consecuencia a Flores, fuera Alcain, quien pudo
una posible insurrección. La puja entre poderes podría explicar
actuar en connivencia con Amarillo u otros jefes militares de
la actuación de Amarillo, quien tal vez se encontraba confabu-
la región. A su vez, según consta en la documentación, Alcain
lado con un grupo político local. No debería ser este aspecto
tenía una gran ascendencia sobre los integrantes de la Junta
la única vía para explicar el supuesto sitio de la ciudad, pero no
Económico Administrativa, cuerpo municipal que actuaba en
lo podemos descartar como una variable que jugó un papel de cierto peso en un contexto de disputas políticas mayores. Ello
11 Archivo General de la Nación, Documentos de la Administración Central (en adelante AGN-DAC), Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1011 [Salto, 8 de octubre de 1853, Proclama de Tomás Gomensoro a los habitantes de Salto]. 12 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1011 [Salto, 9 de octubre de 1853, nota de Tomás Gomensoro al ministro de Gobierno].
no implica desconocer que Amarillo y sus seguidores tuvieran sus propios reclamos políticos, aunque en las fuentes no logramos acceder a su visión de los hechos. En ese sentido en13 Firpo, Rafael, Historia del Salto Oriental. Desde su fundación hasta nuestros días, Salto, Talleres Gráficos de Cruz Pérez, 1912, p. 117.
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contrar un expediente judicial con interrogatorios serviría para
a Flores y exigió que se mantuviera en su cargo a Ambrosio
explicar con mayor claridad las motivaciones del supuesto
Sandes, jefe político y de policía de Paysandú. El mantenimien-
sitio y el desenlace de los hechos (aunque los expedientes ju-
to de Sandes en el cargo, en un contexto donde los jefes polí-
diciales no expresan la voz “pura” de los sectores subalternos).
ticos fueron mayoritariamente renovados, fue tal vez la carta
A su vez permitiría ver qué grado de coordinación existía entre
de negociación de Gómez para contar con un hombre de su
Amarillo y otros posibles conspiradores contra el gobierno de
confianza en su zona de actuación.
Flores, no solo en la zona de Salto, sino en los departamentos linderos como Tacuarembó.
Una de las principales quejas de Gomensoro era la falta de respuesta de Gómez a sus notas. Este último estaba en con-
A comienzos de noviembre de 1853 el ministro de Gobierno
tacto con el comandante general de la campaña, Flores, quien
informó “a los jefes políticos de Salto, Paysandu y Soriano”
tampoco comunicó al jefe de Salto sobre los intercambios que
que contaba con pruebas sobre el accionar de “los enemigos
mantenía. Como señalamos, el 6 de octubre –dos días antes
de la tranquilidad pública” quienes “intentan alterarla en varios
de la asunción de Gomensoro- Gómez escribió una extensa
departamentos por un movimiento armado que proyectan ha-
nota a Flores en la que desmintió los rumores sobre su des-
cer estallar el día ocho o el día once del corriente Noviembre.”
lealtad. En la carta rechazó la posibilidad “de marchar a tener
Por tanto, “ha creido conveniente además prevenir a V.S. de la
una entrevista con U. que importaría mucho” porque conta-
probabilidad de semejantes tentativas para que no descuide
ba con información certera sobre posibles sublevaciones de
medio alguno de prevenirlas y ahogar en su primera manifes-
“hombres que desean anarquizar estos departamentos y que
tación cualquier trama contra el sosiego de la República.”14 Es
mi presencia en ellos los contiene y no harán nada.” Solicitó
a partir de las comunicaciones entre el jefe político y de policía
un voto de “confianza” con el cual “travajaria con más empeño
de Salto, el ministro de Gobierno y la comandancia general
para asegurar la tranquilidad que sin ella no tendremos patria.”
del Ejército, que podemos establecer una fecha más precisa
A su vez, aprovechando sus estrechos vínculos con Entre Ríos,
del supuesto sitio de Amarillo que coincide con los rumores
se mostró dispuesto a buscar ayuda fuera de las fronteras del
sobre insurrecciones y levantamientos armados. En caso de
territorio oriental, por lo que pidió la “confianza” de Flores por
haber tenido lugar, el sitio ocurrió entre el 9 y el 11 de noviem-
ser un “verdadero amigo.”16 Es sumamente interesante que Gó-
bre y no a mediados de setiembre como sostuvo Fernández
mez se presente como alguien capaz de contener a los hom-
Saldaña. A su vez este autor no problematizó la relevancia del
bres que estaban dispuestos a levantarse en armas. Es proba-
militar Servando Gómez que contribuye a explicar los temores
ble que Flores se viera obligado a entrar en negociaciones con
de Gomensoro.
Gómez (tal vez reservadas y de ahí la ausencia de información a Gomensoro) para evitar posibles insurrecciones. Uno de los
Gómez, jefe militar que actuaba al norte del río Negro, ma-
puntos de la negociación pudo ser el mantenimiento de San-
nifestó inicialmente su oposición al triunvirato nombrado al
des en el cargo; otro, la designación del propio Gómez al frente
frente del Poder Ejecutivo (ya había protagonizado un intento
de la comandancia militar del litoral.
de levantamiento armado en 1852 en contra de la designación de Flores como ministro de Guerra). Dicho militar había sido
Esto permite pensar que la situación se debió a una disputa en la
comandante de Paysandú en 1851 y tenía vinculaciones en
que estaban involucrados varios de los hombres cercanos a Flo-
la divisa blanca, el bando federal y cierta cercanía, por actuar
res, entre ellos Gomensoro, en contra de un posible levantamiento
bajo sus órdenes, a Justo José de Urquiza. El diario El Orden,
armado protagonizado por Servando Gómez quien contaba con
partidario de Flores, publicó el 10 de octubre correspondencia
respaldos de carácter local o regional, tal vez entre ellos Alcain
interceptada en la que figura una nota enviada por Bernardo
y Amarillo. Otro factor a considerar es el cambio de posición del
Berro a Gómez el 29 de setiembre, en la que el ex ministro soli-
Imperio de Brasil, que en octubre se mostró dispuesto a ayudar
citó la colaboración de “uno de los más distinguidos patriotas
a Giró para cumplir con los tratados de alianza de 1851 que im-
y guerreros del país” para reponer a Giró en su cargo. Advirtió
plicaban la defensa militar del territorio oriental.17 Por tanto, a las
a su vez que recibiría “las ordenes convenientes” para iniciar
amenazas internas se agregó el temor por un posible ingreso de
rebeliones “en los tres departamentos de [Pay]Sandú, Salto y
tropas imperiales e incluso llegaron a tener lugar noticias sobre
Tacuarembó.” Desconocemos cuál fue la reacción de Gómez
desembarcos de tropas entrerrianas.
15
ante esta solicitud, pero el 6 de octubre hizo público su apoyo 14 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Montevideo, 3 de noviembre de 1853].
16 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1011 [Paysandú, 6 de octubre de 1853, nota de Servando Gómez a Venancio Flores].
15 El Orden, 10 de octubre de 1853, p. 2.
17 Reyes Abadie, Vázquez Romero, Op., Cit., p. 209.
Desde fines de octubre y hasta comienzos de noviembre se
frente a posibles ataques de bandas de hombres armados.20
sucedieron las notas de Gomensoro al ministro de Gobierno,
Si seguimos al médico francés Martin de Moussy, quien reco-
a jefes políticos o a comandantes militares para conocer el
rrió el litoral del río Uruguay durante este período, había entre
paradero de Gómez. Si bien las fuentes resultan muy proto-
los hombres de las zonas orientales al norte del río Negro, un
colares y no abundan en los detalles, la insistencia de Gomen-
temor permanente por las consecuencias que podía generar
soro expresa sus temores, los cuales eran compartidos por
la guerra.21
otras autoridades como los ministerios de Gobierno y Guerra y Marina.18 El 9 de noviembre Gomensoro comunicó al minis-
Si bien el sitio al Salto parece no haber ocurrido, y las fuentes
tro de Gobierno, Juan Carlos Gómez, su decisión de “poner en
apuntan en esa dirección, los rumores sobre el mismo cum-
guardia el Departamento a mi cargo”, por lo que repartió “[m]
plieron una función muy importante. Y fueron utilizados tanto
as de 270 fuciles y un número crecido de tercerolas” entre “na-
por los opositores al gobierno, como también por sus parti-
cionales y extranjeros que espontáneamente han concurrido
darios ya que, sobre la base de un supuesto levantamiento,
[a] armarce alarmados por rastros de nuestra guerra pasada.”
armaron la ciudad. Antes que estudiar la veracidad o credibi-
El temor ante un posible ingreso a la ciudad por parte de tro-
lidad de los rumores es más importante conocer su función y
pas bajo el mando de Servando Gómez, más que el “sitio” de
su capacidad de generar consecuencias sociales o políticas,
Amarillo, sería la explicación para entender por qué en octu-
en especial en acontecimientos que se caracterizan por su fu-
bre-noviembre de 1853 la ciudad de Salto se armó para resis-
gacidad (riñas, peleas, tumultos, levantamientos, asonadas).
tir un posible ataque. No parece probable que las autoridades
Esa importancia de los rumores, el carácter muchas veces
pertrecharan la ciudad por la amenaza de menos de cuarenta
anónimo de la información obtenida sobre supuestos levanta-
“indios” mal armados. La descripción realizada por Gomensoro
mientos, podría ser pensada como una expresión propia de los
coincide con lo que sostiene Fernández Saldaña sobre la posi-
sectores subalternos que a través del rumor lograban formular
ción que adoptó el pueblo de Salto (aunque el jefe político no
su parecer.
alude a ningún sitio a la localidad). En la nota Gomensoro no identificó, quiénes eran esos supuestos enemigos, ni mencio-
La idea de Amarillo como una amenaza figura en una nota
na a Amarillo entre ellos. Por tanto, ¿por qué armar al depar-
enviada el 20 de noviembre por José Agustín Reyes, alcalde
tamento? ¿Por qué entregar armas a los vecinos para que se
ordinario de Salto, a Gomensoro, que la prensa reprodujo quin-
defendieran de una supuesta invasión, cuyos líderes o motivos
ce días más tarde. En ella Reyes alude a las sublevaciones en
no se explicitan? Es el propio Gomensoro quien responde a
Tacuarembó por “el traidor Barbat” y se refiere a “la desobe-
nuestras interrogantes cuando hacia el final de la misiva alude
diencia del comisario Amarilla” [sic] quien “vino con su reunión
a los temores que “ha[n] hecho recelar a todo el vecindario
de vándalos sobre esta villa.” Si bien no confirma que se haya
del Salto que el General Gomez pudiera tener parte en tales
producido un sitio, si es posible ver qué Amarillo estuvo en las
rumores” de invasión .
inmediaciones de la ciudad tal vez con pretensión de generar
19
“alarma.”22 Esto provocó, según Reyes, la enérgica respuesta El punto se torna más problemático si tomo en cuenta que
de la población local y de trescientos hombres que integraban
la mayor parte de las fuentes escritas sobre el episodio reco-
la Guardia Civil.
gen testimonios orales o confieren un rol fundamental a los rumores. Por tanto, el investigador actual no solo se encuen-
En los documentos la preocupación local estaba íntimamente
tra ante representaciones de lo que sucedió, sino sobre todo
vinculada a Gómez y a posibles conspiraciones dentro de la
ante comentarios acerca de lo que podría o pudo suceder. El
propia capital departamental. En otras palabras, la informa-
supuesto “sitio”, la posición de Gómez, ponen de manifiesto el valor de los rumores y los temores existentes en los pueblos 18 En la papelería del Ministerio de Guerra y Marina hay un celoso seguimiento al uso de los recursos económicos utilizados por Gómez. Si bien podría ser interpretado como parte de las actividades administrativas naturales a cualquier jerarca dispuesto a saber cuál es el paradero de los fondos públicos, podríamos pensar que expresa la preocupación de la autoridad ministerial. Véase por ejemplo, Archivo General de la Nación, Documentos de la Administración Central, Ministerio de Guerra y Marina, Caja 1458, carpeta 119. 19 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Salto, 9 de noviembre de 1853, carta de Tomás Gomensoro al ministro de Gobierno, Juan Carlo Gómez, y a Venancio Flores].
20 Distintos trabajos historiográficos han analizado el rol de los rumores como una manifestación de malestar social y sus efectos sobre los comportamientos, las prácticas sociales y los acontecimientos políticos. El texto más importante en esa dirección es el trabajo, publicado por primera vez en 1932, por Lefebvre, Georges, El gran pánico de 1789. La Revolución Francesa y los campesinos, Buenos Aires, Paidós, 1986, en especial pp. 191-199; Farge, Revel, ob., cit., pp. 89-111. 21 “Notas de viaje por el Río Uruguay, por Martín de Moussy” (1859) Prólogo de Alfredo Castellanos, en Revista Histórica. Publicación del Museo Histórico Nacional, Montevideo, Monteverde y Cia., 1991, año LXXXIV, tomo LV, vol. II, p. 534. 22 El Orden, 7 de diciembre de 1853, p. 2.
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ción que las autoridades departamentales fueron recogiendo expresa un fuerte seguimiento a Gómez quien se encontraba próximo a la localidad, aunque en una posición indeterminada. Ese temor ante el ataque (por parte de un hombre que ya había comandado un asalto a la ciudad durante la Guerra Grande) podría explicar la conducta de algunos actores locales partidarios del gobierno que presionaron a Gomensoro para que entregara armas. Un ojo en la posible invasión externa y otro en la escena local explicarían esa necesidad de armarse. Con cierto desánimo el propio jefe político comunicó sus vanos intentos por disuadir a los vecinos: “he querido hacer comprender que no es así [el posible ataque de Gómez], tomando el ejemplo ostensible que el General ha manifestado públicamente sus deseos de paz y pleno reconocimiento del Ecmo. Gob.o.” Pero los habitantes de la localidad seguían los hechos con nerviosismo y no logró “negarle las armas que me han pedido, y tiene U. hoy a esta Villa como al caballo troyano.”23 ¿Dónde estaba esa necesidad de entregar armas? Podríamos pensar que en algunas disputas y tensiones locales, como forma de amedrentar o amenazar a quienes podían estar conectados con una intentona revolucionaria. Para ello, Gomensoro azuzó la figura de Gómez, personaje carente de estima y temido entre los habitantes de Salto como forma de justificar el per-
pleta paz y vuelta la calma a sus habitantes”, luego de la al-
trechamiento. En esas consideraciones Amarillo no figura ni
teración generada “por la rebelión del cabecilla Amarillo que
una sola vez, aunque es bueno aclarar que la documentación
con 37 gauchos andaba huyendo de la persecución q.e. las
se encuentra incompleta.
autoridades con tezón le hacían.” Y a su vez confirma que Amarillo, “con todos los demás compañeros”, se encontraba
Las tensiones locales se marcaron nuevamente el 22 de
en manos de José Mundell, ante quien se había presentado vo-
noviembre fecha en la que Gomensoro pidió postergar las
luntariamente el 24 de noviembre. En esta nota tampoco alude
elecciones de representantes del departamento y despertó
al sitio.25 Es esta la primera de las comunicaciones relevadas
el malestar de sus opositores. El argumento del jefe era “que
en la que Gomensoro menciona a Amarillo como cabecilla de
hallándose este Departamento con 300 Guardias Nacionales
una rebelión y lo coloca al frente de treinta y siete “gauchos”.
en armas y en persecución de los conspiradores [Jacinto] Barbat y Amarillo obsta esto para poder hacer las elecciones con
Otro aspecto presente en las fuentes y que abre un intere-
toda la concurrencia para el grande acto.”24 Es este el primer
sante diálogo con la obra de Fernández Saldaña es que en
texto en el cual confirmamos, a través de una autoridad, la pre-
la papelería consultada Amarillo y sus seguidores no son til-
sencia de Amarillo en las inmediaciones de Salto y Paysandú
dados de “indios”, esto lleva a cuestionar que el grupo tuviera
(recordemos que la misiva de Reyes se publicó en la prensa
un componente étnico exclusivo. Las evidencias sugieren que
a comienzos de diciembre). Y fue el argumento utilizado por
los llamados “indios” habían sido reclutados en el medio rural
Gomensoro para suspender unas elecciones en las que sos-
de una zona con elevada presencia indígena como el departa-
pechaba la derrota de las fuerzas gubernistas.
mento de Soriano, pero el uso de la palabra “indio” podría ser un recurso despectivo tal vez presente en las fuentes y luego
El 29 de noviembre Gomensoro comunicó al ministro de Go-
trasladado a la historiografía. Probablemente Amarillo tuviera
bierno “que todo el Departam.to a su cargo se halla en com-
ascendencia indígena, tal vez no charrúa –como sostiene su único biógrafo- y si chaná, que había sido la base del pueblo
23 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Salto, 9 de noviembre de 1853, carta de Tomás Gomensoro al ministro de Gobierno, Juan Carlo Gómez, y a Venancio Flores]. Subrayado en el original. 24 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Salto, 22 de noviembre de 1853, Tomás Gomensoro al ministro de Gobierno].
de Soriano.26 Más allá de intentar establecer una genealogía 25 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Salto, 29 de noviembre de 1853, Tomás Gomensoro al ministro de Gobierno]. 26 Sobre la presencia indígena en Soriano Barreto, Isabel, Estudio
–algo extremadamente dificultoso por la ausencia de fuentes-
través de sus cabos. Esa supuesta jerarquía militar, y la ascen-
interesa el uso que realizó Gomensoro de la palabra “gaucho”
dencia de Amarillo sobre los demás, reproducían los cargos
para presentar a los integrantes del grupo. No parece existir en
que ostentaban en su pasado miliciano o en el ejército31, por
las comunicaciones del jefe político una intención por probar
lo que podríamos pensar en una coordinación mayor. Pero a
los orígenes de Amarillo, pero al usar la idea de “gauchos” bus-
su vez, la dispersión de los hombres podría dar cuenta de una
caba reproducir el tono despectivo que equiparaba al gauchaje
estrategia bélica cercana al funcionamiento como montonera
con los delincuentes o los bandidos rurales.27
o como una especie de guerrilla, a través del accionar de partidas que recorrían la zona rural de varios departamentos. Esta
Una nota enviada por Mundell el 24 de noviembre confirma la
presunción se confirma si tomamos en cuenta las considera-
presencia de Amarillo y su consiguiente persecución por parte
ciones del sargento mayor Francisco Dairault, quien en la dé-
de las autoridades policiales del departamento de Paysandú,
cada de 1840 recorrió el litoral del río Uruguay en su carácter
quienes lo seguían desde el 21. El propio Mundell en una no-
de integrante del ejército riverista. El militar alude brevemente
ta fechada el 21 de noviembre pero publicada el 30, confirma
en sus noticias a “un tal Amarillo” seguidor del bando riverista
esa persecución pero restó importancia a Amarillo y consideró
que actuó en la zona de Soriano. En esa breve referencia, Dai-
prioritario “desbaratar a Barbat” en Tacuarembó, quien sí “era
rault sostiene que Amarillo era “montonero”, que llevó adelante
28
la cabeza principal” del movimiento. Amarillo buscaba pasar
acciones de guerrilla y por su actuación era considerado “la
desde Paysandú a Tacuarembó, donde una sublevación había
pesadilla del enemigo.”32 Es este el único momento en todo
provocado el derrocamiento del jefe político Eufracio Balsamo.
el voluminoso texto en que Dairault se refiere a montoneros y
A fines de noviembre de 1853 Balsamo abandonó Tacuarem-
montonera, probablemente para referirse a una forma especí-
bó con destino a Rio Grande do Sul por la sublevación en su
fica de hacer la guerra.
29
contra de algunos elementos partidarios del otrora depuesto presidente Giró30.
La pista de Amarillo se pierde a fines de noviembre cuando ya no figura en los documentos. No tenemos noticias directas so-
Sobre las notas de Mundell podemos subrayar dos aspectos
bre él o sus seguidores. Otro aspecto interesante, que ayuda a
de cierto destaque. El primero de ellos es que afirma haber
cuestionar la visión sobre un sitio y el grado de involucramien-
mantenido con Amarillo una comunicación epistolar, dato in-
to de Amarillo en el mismo es la absoluta ausencia de noticias
teresante porque permite suponer que Amarillo, o alguno de
en la prensa, que cubrió los levantamientos pero no adjudicó
sus acompañantes, podía leer y escribir. Esto matiza nuestros
particular destaque al capitán de milicias “indio”.33 Los diarios
argumentos sobre la preponderancia de una cultura oral, pero
reprodujeron partes oficiales, notas enviadas por Flores, que
también cuestiona esa idea del supuesto líder de los treinta y
contribuyen con el investigador actual en la medida que per-
siete gauchos como un hombre ignorante y bárbaro, tal como
miten acceder a comunicaciones que no se preservaron en la
lo presentó Fernández Saldaña.
documentación inédita.
El segundo dato es que Mundell afirma que Amarillo y sus
Fernández Saldaña insiste en que el supuesto líder del sitio fue
hombres se organizaban en torno a una estructura jerárqui-
fusilado por las autoridades policiales de Paysandú. Tal desen-
ca a la usanza militar, aunque también aglutinaban algunos
lace no figura en la papelería consultada. La única referencia
seguidores momentáneos a los que había mandado reunir a
con que contamos para pensar que ese pudo haber sido su destino es la existencia de una comisión militar dirigida por
biodemográfico de la población de Villa Soriano, Montevideo, Universidad de la República, 2011, pp. 82, 83 y pp. 112, 113. Amarilla era un apellido de ascendencia indígena y común en la zona de Soriano. Véase Arias, Alfonso, La Capilla Nueva de Mercedes. Primeros pobladores de su jurisdicción, Soriano, s.d., 1988. 27 de la Fuente, Ariel, “Gauchos”, “Montoneros” y “Montoneras”, en Goldman, Noemí, Salvatore, Ricardo, Caudillismo rioplatenses. Nuevas miradas a un viejo problema, Buenos Aires, EUDEBA, 1998, p. 272. 28 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Paysandú, 21 de noviembre de 1853, José Mundell a Tomás Gomensoro]. 29 El Orden, 30 de noviembre de 1853, p. 2. 30 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Tacuarembó, 23 de noviembre de 1853].
César Díaz (quien había quedado en forma interina al mando del Poder Ejecutivo y del ministerio de Guerra y Marina tras la salida de Flores a campaña), la cual se encargó de los juicios 31 AGN-DAC, Fondo Ex Ministerio de Gobierno y Ministerio del Interior, caja 1012 [Daymán, 24 de noviembre de 1853, José Mundell a Tomás Gomensoro]. 32 Dairault, Francisco, “En el Ejército del Gral. Rivera durante la Guerra Grande. Segunda parte”, en Boletín Histórico del Ejército, Montevideo, Estado Mayor del Ejército, 1976, números 167-170, p. 177. 33 Aunque la prensa del período actuó en ese contexto condicionada por los debates acerca de la libertad de imprenta, que fueron interpretados por algunos colectivos políticos, y sus expresiones periodísticas, como un intento por cercenar la libre expresión.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 31
sumarios por delitos de traición o conspiración contra el Esta-
Al reunir un conjunto de evidencias no alcanzamos una res-
do que condenó a muerte a varias de las personas que habían
puesta para algunas de las dudas sobre las motivaciones de
participado de los levantamientos de noviembre. Así lo señala
Amarillo y sus seguidores o posibles vinculaciones. Tampoco
el historiador Eduardo Acevedo, quien, sobre la base del rele-
podemos descartar la actuación de las elites locales, divididas
vamiento de prensa del período, registra el “fusilamiento del
en autoridades que reclamaban el ejercicio de las funciones de
capitán Javier Amarillo en Paysandú bajo la acusación de trai-
gobierno a escala local (Jefatura Política, Junta Económico
ción.”34 Las ejecuciones tuvieron lugar –incluso se publicaron
Administrativa), quienes recurrieron a Amarillo y sus seguido-
solicitadas que pidieron su suspensión - pero desconocemos
res para resolver sus propios conflictos. El supuesto sitio de
cuántos hombres murieron.
Amarillo no fue una intentona aislada, pero esta última inter-
35
pretación no debe conducir a una mirada paternalista de “el CONSIDERACIONES FINALES
indio Amarillo” y sus “gauchos”. Probablemente también ellos
El fusilamiento de Amarillo no figura en ninguno de los docu-
jugaron su propia partida, plantearon sus reivindicaciones y
mentos relevados. Su estela se pierde con la persecución de
actuaron en consecuencia. No sería descabellado pensar que
las autoridades de Paysandú y su posterior detención a fines
Amarillo fue una suerte de intermediario entre las demandas
de noviembre. De sus seguidores tampoco tenemos rastro.
plebeyas y las posiciones de distintas elites locales. Aunque,
Las evidencias son fragmentarias, poco claras. Los vínculos
dadas las carencias documentales, desconocemos cuáles
sociales o políticos de Amarillo tampoco quedan explicitados
fueron las demandas de esos “indios” (si es que todos eran
en ninguno de los testimonios y su supuesta relación con
indios).
el bando de seguidores de Giró es, sin duda, una atribución posterior. Una vez que se produjeron los acontecimientos una
El artículo contribuyó a plantear las dudas que asaltan al his-
mezcla de ausencia documental y reconstrucción histórica
toriador cuando se enfrenta a grandes lagunas documenta-
selectiva deformaron el relato sobre los hechos.
les que permiten una reconstrucción parcial. Sin embargo, la tensión entre el caso y el contexto, los silencios de los docu-
El investigador actual no cuenta con ninguna prueba sobre
mentos y los datos que recogen, deben entrar necesariamente
la participación de Amarillo en un sitio a la ciudad de Salto;
en la consideración. Los documentos del período presentan
tampoco sabemos si el supuesto líder y sus seguidores tenían
la ventaja de haber sido producidos en el mismo contexto de
un rasgo identitario común, qué lazos sociales los podían unir
los acontecimientos que narran, pero tienen la desventaja de
entre sí. En todo caso parece que en las reconstrucciones pos-
trasladar los posicionamientos de las elites letradas. Por eso
teriores obró el origen étnico o la fama para presentar al grupo
el historiador debe estar atento al contenido documental, pero
de treinta y siete hombres como indios comandados por un
también a quiénes produjeron esos documentos y a su inser-
capitán de milicias. Si bien las motivaciones de Amarillo y su
ción en tramas y redes sociales y políticas. La documentación
reducido grupo parecen poco claras, no debería descartar la
trabajada fue creada con una utilidad momentánea, inmediata
posibilidad de que tuvieran cierto grado de autonomía política
a los hechos, sin embargo, ayuda al investigador en su recons-
y que actuaran en función de intereses que les eran propios.
trucción y permite ver distintas voces sobre un mismo acon-
Presentar a los “indios” “sitiadores” como una mera gavilla de
tecimiento, cuando no las estrategias de actores sociales y
ignorantes, seguidores del líder de turno, tal como hizo Fer-
políticos que ocultaron o deformaron la información.
nández Saldaña, impide explorar en sus posibles motivaciones políticas o sociales.36
Estudiar un acontecimiento fugaz, poco específico, de límites y actores difusos permitió trazar un panorama más complejo sobre los sucesos ocurridos en 1853. A su vez intentamos
34 Acevedo, Op., Cit., p. 503.
incorporar al cuerpo principal del relato los procedimientos de
35 El Orden, 4 de diciembre de 1853, p. 3.
investigación, las limitaciones documentales y las dificultades
36 No solo políticas o sociales si no también, por ejemplo, culturales o económicas si seguimos, para el mismo período en que trabajamos, a de la Fuente, Ariel, Los hijos de Facundo. Caudillos y montoneras en la Provincia de La Rioja durante el proceso de formación del estado nacional argentino (1853-1870), Buenos Aires, Prometeo, 2007. También Goldman, Noemí, “El levantamiento de montoneras contra “gringos” y “masones” en Tucumán, 1887: tradición oral y cultura popular”, en Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. E. Ravignani”, Buenos Aires, número 2, primer semestre de 1990. Ambos autores complementan la documentación histórica con relatos orales, canciones y leyendas populares sobre los “montoneros” y “gauchos”.
interpretativas que asaltan al historiador. Aquello que parece evidente no siempre lo es. A decir de Arlette Farge, ese “santuario de las palabras pronunciadas y sin embargo muertas”37 tiene que ser profanado con insistencia, sometiendo a la documentación a una especie de asedio hermenéutico que muestre otras posiciones sobre un fenómeno. Más aún si tenemos en 37 Farge, Arlette, La vida frágil. Violencia, poderes y solidaridades en el París del siglo XVIII, México, D.F., Instituto Mora, 1994, p. 13.
cuenta las reconstrucciones posteriores que muchas veces
BIBLIOGRAFÍA
trasladaron el desprecio o rechazo hacia los sectores popu-
ACEVEDO, Eduardo, Anales históricos del Uruguay, Montevi-
lares, cuyas demandas, propuestas y variadas formas de or-
deo, Barreiro y Ramos, 1933, vol. II.
ganización fueron asociadas a efectos residuales de luchas entre “caudillos” y “doctores” o a formas “primitivas” de hacer
ARIAS, Alfonso, La Capilla Nueva de Mercedes. Primeros po-
política.
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REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 33
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Nicolás Duffau
Investigador de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República e integrante del Sistema Nacional de Investigadores. Docente de grado y posgrado. Actualmente se desempeña como profesor adjunto del Departamento de Historiología del Instituto de Historia de la FHCE y es coordinador, junto a Ana Frega, del grupo de investigación Crisis revolucionaria y procesos de construcción estatal en el Río de la Plata. nduffau@fhuce.edu.uy
¨Cipriano Castro, El Hombre del Destino¨: Representaciones caricaturales del ¨Bloqueo pacífico¨,1902-1903. Andres Murcia Neira.
El presente artículo procura delinear las representaciones caricaturales desplegadas desde la prensa estadounidense sobre el pueblo venezolano y su presidente Cipriano Castro, en ocasión del bloqueo naval anglo-germano, efectuado sobre los principales puertos del país sudamericano en diciembre de 1902. Mediante la observación de un corpus de ciento cincuenta caricaturas, en compañía de artículos editoriales, se develarán los aspectos criteriales de representación visual y textual más recurrentes en la opinión pública norteamericana en relación con los diversos actores implicados en tal incidente.
Palabras Clave: Venezuela, Cipriano Castro, Bloqueo pacifico.
INTRODUCCIÓN.
1903, sobre los principales puertos de la costa venezolana,
Habitual objeto de interés para la observación desde el ámbito
por parte de la alianza naval anglo-germana, con participación
artístico, la caricatura política no ha recibido suficiente aten-
italiana, a fin de recobrar el cumulo de deudas cuyo pago el
ción por parte de la disciplina histórica como evidencia docu-
gobierno venezolano, entonces en cabeza del presidente Ci-
mental apta para reconstruir particularidades inmanentes a
priano Castro, había suspendido mediante decreto del 24 de
todo proceso histórico. Éste ensayo pretende contribuir, en
abril de 1900.5 Intereses económicos europeos de gran magni-
una pequeña medida, a subvertir tales patrones, consideran-
tud venían siendo perjudicados en el marco de una Venezuela
do al material documental de tipo visual, loable para poner de
diezmada por la continua ola de revueltas, pronunciamientos
1
manifiesto los imaginarios imperantes en la opinión publica de un periodo y espacio determinados. Se le habrá de consi-
3 Kemnitz, Thomas Milton, Op. Cit, 84
queo sobre los principales puertos de Venezuela sin previa declaración de guerra, lo cual habría de ser concebido como un ¨pacific blockade¨. Tal concepto era novedad propia del siglo XIX, encontrando su puesta en práctica, por vez primera, en 1827, cuando Gran Bretaña, Francia y Rusia conjuntamente bloquearon las costas griegas, ocupadas por tropas otomanas, a fin de forzar al Sultán a aceptar mediación en el marco de la Guerra de Independencia Griega (1821-1832). Respecto a su definición, resulta problemática su aplicación en el caso venezolano por la ambigüedad implícita en el término. La contrariedad fue puesta de manifiesto cuando, en septiembre 11 de 1887, en sesión del Instituto de Derecho Internacional, reunido en Heidelberg, un Comité Especial de Investigación, presentó un reporte donde declaró que el establecimiento de un bloqueo naval sin guerra no era contrario a las leyes internacionales. Inmediatamente, fue presentado otro reporte por Friedrich H. Geffcken impugnando tal figura legal por ser injustificable su aplicación al margen de un estado de guerra, por perjudicar a la nación victima interrumpiendo sus relaciones comerciales con terceros estados. Véase Penfield, W. L., ¨The Anglo-German Intervention in Venezuela¨ en: The North American Review, Vol. 177, No. 560, July, 1903, 89-93;Washburn, Albert H., ¨The legality of the pacific blockade I¨ en: Columbia Law Review, Vol, 21, No.1, January, 1921, 56-57.
4 En nota del embajador alemán en Washington, del 20 de diciembre de 1901, en ocasión de los agravios venezolanos contra los intereses económicos de los súbditos del Reich, se propuso emprender un blo-
5 Carrero, Manuel, Cipriano Castro. El imperialismo y la soberanía nacional venezolana. 1895-1908, Caracas, Biblioteca de autores y temas tachirenses, 2000, 254
derar como un dispositivo que contiene un discurso, elaborado y difundido a la medida de los intereses de quienes aspiran manipular la realidad de los acontecimientos,2 moldeando la percepción cognitiva de los espectadores, los cuales tienden a asimilar de manera más inmediata las representaciones visuales, de lo que lo harían con las de carácter textual.3 El acontecimiento a referenciar es el denominado ¨Bloqueo pacífico¨4 efectuado entre diciembre de 1902 y febrero de 1 Kemnitz, Thomas Milton, ¨The cartoon as a historical source¨, en: The Journal of Interdisciplinary History, Vol. 4, No. 1, Summer, 1973, 82 h t t p : // w w w. j s t o r. o r g / s t a b l e / 2 0 2 3 5 9 (14/04/2016) 2 Kemnitz, Thomas Milton, Ibidem, 92
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caudillistas y revoluciones, que a lo largo del siglo XIX impidie-
La presencia de capitales europeos en el país caribeño habría
ron la instauración del orden político interno.6
de encontrar un medio versátil de inversión a fin de contrarrestar el influjo ascendente de los Estados Unidos en la región. El
Para comprender en una pequeña medida el carácter histórico
Gran Ferrocarril de Venezuela, construido entre 1888 y 1894,
del Bloqueo, no está de más referir brevemente las causas,
había sido financiado por un consorcio alemán, formado por
desarrollo y desenlace del mismo, antes de abordar el material
el Disconto Gesellschaft y el Norddeutsche Bank. Su costo
documental. Presenció la segunda mitad del siglo XIX un fuer-
inicialmente previsto fue de cuatro millones de marcos, que
te panorama de rivalidades entre las países con gran acervo
terminó ascendiendo a unos sesenta millones de marcos,8
industrial exacerbado por la súbita transformación del aparato
junto a una concesión de arriendo programada para noven-
productivo de naciones como Estados Unidos, Alemania, Ja-
ta y nueve años.9 El advenimiento de la crisis económica en
pón, Italia, Francia, las cuales consideraron menester movilizar
el país a finales de los noventa, catalizada por los bajos pre-
sus ingentes cúmulos de capital, producto de los acrecenta-
cios del café; el gran monto de la deuda externa; la continua
dos rendimientos de la mecanización económica, a lugares
inestabilidad política;10 la incapacidad de pago a los bancos
del exterior con las condiciones más propicias para optimizar
alemanes por el Gran Ferrocarril; el cierre del rio Orinoco al
la rentabilidad de sus inversiones. Así, la feroz competencia
comercio internacional, desde noviembre de 1899; la clausura
por la cooptación de nuevos mercados, que se tornó más
del sistema fluvial Zulia-Catatumbo en 1900, que impidió la
complicada para aquellos países desprovistos de territorios
exportación del café colombiano a través de Maracaibo;11 y las
coloniales de ultramar, pronto conduciría a la acentuación de
reclamaciones de las casas comerciales alemanas por daños
las tensiones que a futuro desembocaron en el desencadena-
contra su propiedad, causados entre 1898 y 1900, llevó a los
miento de la Primera Guerra Mundial. Dentro de la sucesión de
súbditos del Reich a pedir por la intervención directa de su
controversias interimperiales del periodo, Venezuela se perfi-
gobierno ante el régimen venezolano, para gestionar el cobro
ló en escenario de confluencia de aquéllos antagonismos, en
de sus deudas. Cipriano Castro encargó la creación, en 1902,
procura de desnivelar la balanza de capitales foráneos, presen-
de una Junta de Examen y Calificación de Créditos, la cual des-
tes en un país estratégicamente ubicado en las adyacencias
conoció más del 80% de los dieciséis millones de bolívares en
del mar Caribe, la principal zona de influencia exterior de los Estados Unidos, donde tanto Inglaterra como Alemania veían apetecible hacerse algún enclave en las cercanías del futuro Canal de Panamá.7 6 Fue precisamente el resultado de una de estas, el que le abrió las puertas del poder a Cipriano Castro, al entrar en Caracas el 22 de octubre de 1899, tras las sucesivas derrotas propinadas a las tropas gubernamentales, y conducentes a la huida del jefe de gobierno Ignacio Andrade, materializando el triunfo de la Revolución Liberal Restauradora. Movimiento político-militar iniciado el 23 de mayo de 1899, y que recibe tal denominación ante la pretensión de sus adherentes por restaurar la Constitución de 1893, que a su juicio el presidente Ignacio Andrade había violado en 1899 al disgregar en tres divisiones administrativas (Táchira, Trujillo y Mérida) el Gran Estado de los Andes, regresando a la disposición territorial establecida en la Constitución de 1863. 7 De acuerdo a tal contexto de rivalidades interimperiales, Federico Brito Figueroa califica el bloqueo como una conjura internacional contra Venezuela, ideada en los centros financieros metropolitanos, al mando de ¨la internacional de las finanzas¨, los
monopolios norteamericanos representados por el trust del asfalto y las empresas europeas. Mientras Yajaira Hernández Rubio, señala que detrás de la agresión naval contra Venezuela, están inscritos los conflictos interimperialistas sostenidos por Inglaterra, Alemania y Estados Unidos, compitiendo por delinear la distribución de sus respectivas áreas de influencia en el mundo, apropiándose de mercados donde bien puedan invertir sus capitales de manera ventajosa. Véase Brito Figueroa, Federico, Reflexiones sobre el bloqueo de las costas venezolanas en 1902, Caracas, Centro Nacional de Historia, 2008, 52 y 66; Hernández Rubio, Yajaira, Venezuela 1902-1903: Bloqueo y resistencia nacional, Caracas, Centro Nacional de Historia, 2008, 65. 8 Holger H. Herwig, Sueños alemanes de un imperio en Venezuela: 1871-1914, Caracas, Monte Ávila Editores, 1991 [1986], 37 9 Holger H. Herwig, Ibidem, 50 10 McBeth, Brian S., Gunboats, corruption, and claims. Foreign intervention in Venezuela, 1899-1908, Westport, Greenwood Press, 2001, 39 11 Holger H. Herwig, Op. Cit, 102
reclamaciones contra el gobierno.12 Esto molestó a las poten-
mano en territorio venezolano.18
cias acreedoras.
13
Las negociaciones finalizaron con la suscripción de los ProtoMientras que por el lado británico, sus intereses se vieron
colos de Washington el 13 de febrero de 1903, donde Venezue-
perjudicados por los daños infringidos al Ferrocarril Puerto
la se comprometió con las potencias bloqueadoras, y demás
Cabello-Valencia, las vías de Bolívar y Barquisimeto, el atraso
acreedores europeos, a hipotecar el 30% de sus ingresos de
en el pago de la deuda por el Ferrocarril Caracas-La Guaira, y
aduana correspondientes a los puertos de La Guaira y Puer-
el sobrecargo del 30% a las mercancías importadas desde la
to Cabello, para pagar a una Comisión Mixta que dispondría
colonia de Trinidad.14
de tal dinero consignado en el Banco de Inglaterra,19 además de acceder a la cancelación de 1´578.815 bolívares, en cinco
Oficialmente, el Bloqueo comenzó el 9 de diciembre de 1902,
abonos mensuales.20 Oficialmente el Bloqueo terminó el 14 de
cuando el vicealmirante británico Douglas, al mando de la es-
febrero de 1903, con el retiro de los buques de la alianza an-
tación naval de América del Norte y las Indias Occidentales,
glo-germana, previo pago de cinco mil libras a cada potencia
declaró el bloqueo de los puertos de Maracaibo, La Guaira,
acreedora.21
Puerto Cabello y otros de la costa oriental venezolana, ordenando el desembarco de efectivos para rescatar a sus repre-
Tal incidente fue una oportunidad para la prensa norteameri-
sentantes diplomáticos. El despliegue de los buques británi-
cana y europea de introducir en la opinión publica la caricaturi-
cos y alemanes desembocó en la captura y escolta de la flota
zación de Cipriano Castro y del pueblo venezolano, acudiendo
venezolana, asentada en La Guaira, hacia Curaçao, donde dos
a la reiterativa mención de estereotipos tradicionalmente asig-
barcos fueron hundidos. Cipriano Castro, a pesar de haber
nados a los latinoamericanos y recientemente desplegados
ordenado el arresto de los ciudadanos alemanes y británicos, y
en ocasión de la Guerra Hispano-Americana, tildándoles de
el secuestro de sus propiedades, abogó por resolver el pleito
inmaduros, ignorantes, perezosos, femeniles, racialmente vi-
por la vía del arbitraje, delegando en el embajador estadou-
ciados, proclives por naturaleza a la sublevación, la violencia,
nidense en Caracas, Herbert Bowen, la representación de los
el desorden y el crimen.22
15
16
intereses del país en las negociaciones con Londres y Berlín. Alemania se mostró reacia a tal proceso, pero se vio forzada
Mediante el presente escrito, pretendo denotar la complemen-
a aceptarlo el 25 de diciembre, ante la amenaza planteada por
tariedad existente entre las expresiones denigratorias conte-
señalando la disposición del almirante
nidas en las fuentes textuales, específicamente en las infor-
George Dewey y su escuadra naval, estandarte de la doctrina
maciones editoriales, y las caricaturas políticas publicadas en
Monroe, para actuar en caso de un eventual desembarco ger-
ocasión del Bloqueo naval. ¿Cuáles fueron las representacio-
Theodore Roosevelt,
17
nes caricaturales adjudicadas a Cipriano Castro y al pueblo 12 Holger H. Herwig, Op. Cit, 106 13 Además de los intereses alemanes y británicos, otras naciones europeas también se vieron seriamente perjudicadas en el cobro de sus deudas. Entre ellas Italia, Francia, Bélgica, España, Holanda, Suecia y Noruega. 14 McBeth, Brian S., Ibidem, 82 15 Pino Iturrieta, Elías (compilador), Cipriano Castro y su época, Caracas, Monte Ávila Editores, 1991, 76 16 Holger H. Herwig, Op. Cit, 116 17 Paradójicamente, antes de emprender el Bloqueo naval, el Reich había solicitado la anuencia del gobierno norteamericano para efectuar tal maniobra, comprometiéndose a recobrar sus deudas sin necesidad de capturar territorio venezolano de forma permanente. A lo cual Theodore Roosevelt, en mensaje al Congreso de la Unión, en diciembre de 1901, manifestó que la doctrina Monroe no habría de erigirse en garante de la mala administración de las repúblicas americanas en sus relaciones con otras naciones, declarando su intención de no inmiscuirse en los procesos de cobro de las naciones acreedoras, siempre y cuando no implique la captura de territorio americano. Afirmación reafianzada por el consentimiento previo, dado por el mismo Roosevelt, el 12 de julio del mismo año, al embajador alemán en Washington, y bajo las mismas condiciones. Penfield, W. L., Op. Cit, 87
venezolano, difundidas en la opinión pública norteamericana? ¿Se correspondieron las representaciones caricaturales con las informaciones textuales desplegadas por los cubrimientos editoriales de los diarios estadounidenses? ¿Qué categorías descriptivas fueron reiterativamente empleadas para caracterizar a cada uno de los participantes activos durante tal crisis internacional? El corpus de material gráfico seleccionado, consta de ciento cincuenta caricaturas, tomadas de una recopilación más amplia, elaborada por el historiador William Sullivan, titulada Cipriano Castro en la caricatura mundial, publicada en 1980 18 McBeth, Brian S., Op. Cit, 92; Pino Iturrieta, Elías (compilador), Ibidem, 123. 19 Pino Iturrieta, Elías (compilador), Op. Cit, 125 20 Holger H. Herwig, Op. Cit, 116 21 Pino Iturrieta, Elías (compilador), Op. Cit, 126 22 Johnson, John J. Latin America in caricature, Austin; London, University of Texas Press, 1980, 211
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 37
por el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y la Fundación
tenga gran impacto como instrumento mediador en las dispu-
para el Rescate del Acervo Documental Venezolano. Nuestra
tas por el poder a nivel nacional e internacional.26 Bien sabe la
atención habrá de centrarse en la identificación de las repre-
opinión pública estadounidense de finales del siglo XIX sobre
sentaciones adjudicadas a Venezuela, mediante su caracteri-
ello ante las intensas campañas de persuasión, donde los ór-
zación en tres categorías descriptivas concebidas al observar
ganos de información desempeñaron un rol elemental, a fin de
la reiteratividad de su uso dentro del corpus seleccionado: ani-
justificar la intervención armada del país en la guerra cubana
malización, personificación y personalización. Serán observa-
de independencia iniciada en 1895.
23
das bajo la premisa de que la adjudicación de tales representaciones no obedeció en modo alguno a razones arbitrarias y,
Considerada la Guerra Hispano-Americana como uno de los
en cambio sí deliberadas. Se complementará la observación
pilares que marcaron el tardío disparo de salida para el impe-
con un conjunto de órganos informativos seleccionados, para
rialismo norteamericano más allá de sus fronteras continenta-
poner de manifiesto la articulación existente entre las expre-
les, tal episodio no fue el único en contribuir, como bien lo hizo,
siones textuales y el discurso impreso en las caricaturas. Den-
a demarcar el lugar de los Estados Unidos en el tablero de las
tro la prensa referenciada, la mayoría corresponde a rotativos
potencias mundiales.27 El célebre episodio del ¨Bloqueo pací-
de filiación republicana y una marcada minoría demócrata, es
fico¨ puso a prueba el status de salvaguardia de la integridad
decir, eran de carácter partidista. Aunque su nexo en todos
del Hemisferio Occidental, que en materia de política exterior
los casos no era directo con las directivas de su respectivo
se había atribuido el gobierno estadounidense, tomando como
partido, pues en algunos casos solo se limitó a la expresión de
referencia el omnipresente discurso dado por James Monroe
simpatías desde comunidades afroamericanas (The Appeal),
en 1823.Y nada mejor para hacerlo que sentando una posición
pasando por informativos de intereses más regionales (The
de fuerza en el Caribe.
24
Topeka State Journal, Mower County Transcript, Goodwin´s weekly: a thinking paper for thinking people, White Oaks Eagle,
Abundaron las representaciones estereotipadas de los pue-
El Independiente, Hot Springs Weekly star), hasta la prensa
blos latinoamericanos, mostrándoles como perezosos, irasci-
con pretensiones de cobertura más amplia (New York Tribune,
bles, corruptos, criminales y racialmente viciados,28 siendo el
The San Francisco call, The Minneapolis Journal).
remanente conjunto de la añeja Leyenda Negra anti-española, difundida por los británicos, la cual halló en la Guerra Hispa-
VENEZUELA BAJO EL OJO DE LA CARICATURA NORTEA-
no-Americana un marco idóneo para su reactualización en
MERICANA.
manos de sus herederos norteamericanos. La observación
Han de resultar propicios los periodos de intensa agitación
del corpus seleccionado de caricaturas, de forma conjunta
política, para que la proliferación de la caricatura política ob-
con los pronunciamientos editoriales publicados por los prin-
25
cipales órganos de información en Estados Unidos en ocasión 23 Roger Chartier, toma en consideración dos sentidos de representación presentes en sus definiciones tradicionales. Por una parte, la representación es concebida como la exhibición de una ausencia. Y por otra parte, ha de ser entendida como la exposición de una presencia, la presentación pública de algo o alguien. El francés adhiere al primer sentido, en donde el objeto tiende a sustituir al cuerpo ausente, al margen de si existiere algún parecido o no. Así, la denominada «relación de representación», se define como el vínculo establecido entre la imagen presente y el objeto ausente. De aquí, se comprende uno de los aspectos más funcionales de la representación, ya que ésta es propensa a ocultar, en lugar de retratar adecuadamente a su objeto de interés. Chartier, Roger, El mundo como representación. Estudios sobre historia cultural, Barcelona, Editorial Gedisa, 2005 [1983], 57-58 24 Kress, Gunther & van Leeuwen, Theo, Reading Images. The grammar of visual design, New York, Routledge, 2006 [1996], 8 25 Lawrence Streicher, entiende la caricatura como la representación exagerada de los principales rasgos y características, inherentes a los objetos y personas que son del interés del artista. Traspolando tal definición al ámbito político, encuadra a la caricatura como elemento de ridiculización de personajes, grupos y organizaciones, implicadas en la constante lucha por el poder en la sociedad. Para Charles Press lo que diferencia a la caricatura política de la caricatura social, radica en la incapacidad de ésta para perturbar la distribución del poder en la sociedad, al eludir tratar con tópicos de carácter político, optando
del Bloqueo, permite identificar los principales aspectos criteriales29 desplegados reiterativamente, en relación al gobierno en su lugar, por tocar asuntos de la cotidianidad, que no requieren la adopción de una postura especifica en relación a determinado acontecimiento político. Procura la caricatura política interpretar naciones, personajes y acontecimientos, inscritos dentro de un periodo determinado, en miras de influenciar la percepción cognitiva del espectador y alentarlo a adoptar una actitud determinada. Ver Streicher, Lawrence, ¨On a theory of political caricature¨, en: Comparative Studies in Society and History, Vol. 9, No. 4, July, 431-432 y Press, Charles, The political cartoon, Rutherford, Fairleigh Dickinson University Press; London, Associated University Presses, 1981, 12-13 26 Streicher, Lawrence, Ibidem, 441 27 Pérez, Louis A. Cuba in the American imagination. Metaphor and the imperial ethos, Chapel Hill, The University of North Carolina Press, 2008, 2 28 Johnson, John J., Ibidem, 10-11 29 Estos aspectos se encuentra motivados por el interés denotado en el creador de las representaciones, al adjudicarle a éstas de manera deliberada un conjunto de significados permeados de connotaciones denigratorias o exaltativas. Esto es lo que Gun-
venezolano. Tales aspectos criteriales, han sido sistematiza-
el caso que nos ocupa, se identificó un amplio uso de aquella
dos en tres categorías descriptivas: animalización, personifi-
para describir a los principales protagonistas del Bloqueo em-
cación y personalización.
prendido contra Venezuela.
Todas convienen en afianzar el imaginario norteamericano
En relación al corpus de caricaturas seleccionado, se encon-
de su posición como eje de control y seguridad sobre las
traron treinta y cuatro referencias a la animalización, de las
Américas. Puesto de manifiesto al subrayar la nocividad de
cuales Venezuela y Alemania detentaron gran protagonismo,
la presencia europea en el Nuevo Mundo, y al denotar la in-
correspondiéndole a la primera el 41%, y a la segunda un 26%.
ferioridad e incapacidad de Venezuela para actuar de forma independiente ante la crisis, sirviéndose de la exageración de
La particularidad de las representaciones de estos dos países,
los estereotipos insertos en los recursos gráficos y textuales
radica en su encuadramiento alrededor de la relación presa-de-
mutuamente complementarios; conducentes a definir el rol
predador. A pesar de que el Bloqueo fue una acción conjunta
de la caricatura política como expresión tangible de mitos de-
acometida entre Inglaterra y Alemania, fue ante esta última so-
liberadamente establecidos y orientados a irrespetar y de-
bre la que se cernieron las mayores aprensiones por una parte
gradar ante la opinión pública, tergiversando o confirmando la
de la opinión pública norteamericana. Frecuentes habrían de
versión oficial de los acontecimientos reales.
ser las referencias alemanas bajo la figura del lobo, el halcón,
30
31
32
el buitre y el perro. Todas asociadas con la voracidad y las preANIMALIZACIÓN.
suntas ansias de despojar terreno a un país vulnerable como
Han demostrado ser de gran conveniencia, las figuras anima-
Venezuela. En la prensa francesa y norteamericana circularon
les para encarnar valores físicos y morales de los personajes
rumores,35 sobre las presuntas intenciones alemanas por ad-
objeto de representación. Durante la Edad Media, la elabora-
quirir una base en el Caribe, para facilitar el abastecimiento de
ción de heráldicas para las casas reales de Europa, fue procli-
carbón a su flota.36 Tal empresa habría de efectuarse a costa
ve a animalizar a sus monarcas, inscribiéndoles dentro de un
de la Isla Margarita, bajo jurisdicción venezolana.37
ordenamiento jerárquico caracterizado por la selección deliberada de criaturas capaces de despertar temor y respeto, como el león y el águila.33 Sin embargo, además de su empleo bajo propósitos laudatorios, también funcionó como arma de propaganda política para el desprestigio de adversarios, mediante su representación con animales que connotaban mansedumbre, vulnerabilidad o rapiña, como el caso del lobo, el jabalí, el oso, la liebre, la oveja, el cordero, el asno, el cuervo, o el buitre.34 No habría de circunscribirse el empleo de la animalización a la Edad Media, pues tal recurso descriptivo también tuvo presencia en la representación satírica de la caricatura norteamericana, de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Para ther Kress y Theo van Leeuwen califican ¨criterial aspect of the object¨. Nunca es totalmente representado el personaje u objeto de referencia, solo lo son los aspectos que el interés particular del representador considera acordes a su aspiración inicial. Kress, Gunther & van Leeuwen, Theo, Ibidem, 7-13 30 van Leeuwen, Theo & Jewitt, Carey (editores), Handbook of visual analysis, Wiltshire, Sage, 2008 [2001], 140 31 Johnson, John J., Op. Cit, 22 32 Haywood, Ian, Romanticism and caricature, New York, Cambridge University Press, 2013, 5 33 Rincón, David Nogales, ¨Animalización, sátira y propaganda real: La metáfora y la alegoría animal como instrumento político en la Castilla bajomedieval (Siglos XIV-XV)¨, en: Revista Signum, Vol. 11, No. 1, 2010, 269 34 Rincón, David Nogales, Ibidem, 271
W. A. Rogers, ¨Poca lana para tanta gente¨ (Tinta sobre papel: 20,6 x 13,5 cm) marzo de 1903, Herald, New York Reproducido en: Cipriano Castro en la caricatura mundial, 169
Acorde con los atributos de depredación adjudicados a los supuestos intereses alemanes en el Hemisferio Occidental, estos adquirieron expresión gráfica mediante animales de connotación amenazante. La prensa editorial estadounidense fue proclive a describir tales intenciones empleando verbos asociados con tal estado de voracidad, como ¨morder¨, ¨arrancar¨, o ¨masticar¨. Un reporte del The Topeka State Journal, de 35 Pino Iturrieta, Elías (compilador), Op. Cit, 74 36 Holger H. Herwig, Op. Cit, 163 37 Holger H. Herwig, Op. Cit, 172
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 39
diciembre de 1902, al referirse a la pretensión anglo-germana
En las caricaturas observadas, frecuentemente se le ve en ac-
de apropiarse de las aduanas venezolanas, se pronunciaba en
titudes de protección hacia animales u objetos vulnerables re-
los siguientes términos:
presentando a las débiles y frágiles republicas latinoamericanas. Escenas no discordantes con las representaciones dadas
¨It looks as though England and Germany have bi-
a la doctrina Monroe, correspondientes al 12%, bajo la figura
tten off a larger morsel than they can conveniently
del perro guardián, en disposición de ataque hacia cualquier
masticate in South America. They threaten to take
intruso que se atreva a invadir su territorio.
charge of the Venezuelan custom houses and collect the tariff on imports until their claims are satisfied¨.38
PERSONIFICACIÓN.
(negrita mía)
Proporcionó la Guerra Hispano-Americana, un marco propicio para el despliegue de representaciones estereotipadas sobre
Asimismo, no resulta casual que, en abril de 1903, ya habiendo
el pueblo latinoamericano. Usualmente remarcó sus tradicio-
finalizado la crisis, el secretario de Estado alemán, von Rich-
nales connotaciones negativas, introducidas y aceptadas por
thofen, desaconsejara el envío a Ciudad Bolívar del cañonero
el imaginario de la opinión pública estadounidense,42 a fin de
¨Panther¨, otrora participe en las acciones del Bloqueo, para
retratarse como la antítesis de aquellas poblaciones meridio-
celebrar el cumpleaños del emperador, debido a la connota-
nales, percibidas como ajenas al progreso; proclives al desor-
ción negativa transmitida por su nombre, evocador de las su-
den; inferiores moral y racialmente, siendo apreciaciones muy
puestas pretensiones germanas en Sudamérica.
similares a las albergadas a mediados del siglo XIX respecto
39
a los negros del sur esclavista.43 La convicción de portar la Por otra parte, a Venezuela se le asignaron representaciones
responsabilidad de redimir a tales naciones atrasadas, les im-
atañentes a su condición de víctima ante el potencial despojo
pelió a intervenir en asuntos de índole exterior, en nombre de
que sufriría a manos de la avidez alemana. Así, las imágenes
un poder benévolo, justo y virtuoso, conducente a hacer del
de la vaca, la oveja, del pato y el polluelo, habrían de emplearse
mundo un lugar más seguro.44
como representación frecuente del país sudamericano, al momento de animalizarlo como una criatura vulnerable al acecho
La propagación de estos estereotipos encontró en el recurso
germano.
de la personificación, un instrumento útil para inscribirle dentro de la esfera de opinión gráfica. Ha de entenderse la perso-
Estados Unidos no quedó al margen de tal fenómeno descrip-
nificación como un proceso en el cual objetos inanimados o
tivo, aunque sería objeto de la adjudicación de connotaciones
nociones abstractas son representados por una figura anima-
más exaltativas, de acuerdo con su papel protector del hemis-
da.45 Es posible concebir la materialización de aquella perso-
ferio. De las referencias concernientes al país del norte, éstas
nificación a partir de características generales, propias de un
abarcaron el 12%, siendo el único animal que le representó el
conjunto de individuos, o de una personalidad determinada.46
águila. Reconocido símbolo nacional, propuesto por Phil Barton en 1782, inicialmente se tuvieron aprensiones sobre su
Desde la caricatura política, tales características provienen
adopción. Benjamin Franklin se opuso a ella por su carácter
de los tradicionales estereotipos, bajo la certeza de que las
depredador, entonces asociado con los ladrones, los pobres
imágenes, aún más que los dispositivos textuales, tienden a
y los malvados.40 Pero paulatinamente, en el contexto nortea-
reforzarles de manera perdurable.47 La magnitud en el empleo
mericano iría adquiriendo las significaciones de fortaleza y
del recurso de personificación dentro de nuestro corpus de re-
poder militar que ya habían sido delineadas en Europa desde
ferencia, permite apreciar que Inglaterra y los Estados Unidos
los tiempos del Imperio romano.
fueron objeto de mayor interés para la prensa norteamericana.
41
De las ciento diecinueve referencias de personificación identi38 ¨Parece como si Inglaterra y Alemania han mordido un pedazo más grande de lo que pueden masticar convenientemente en América del Sur. Amenazan con hacerse cargo de las aduanas venezolanas y cobrar el arancel sobre las importaciones hasta que sus demandas sean satisfechas¨. ¨Full leased wire report of the Associated Press¨, The Topeka State Journal (Kansas), December 15, 1902, 4
42 Johnson, John J., Op. Cit, 9 43 Johnson, John J., Op. Cit, 17 44 Pérez, Louis A., Ibidem, 6-10
39 Holger H. Herwig, Op. Cit, 189-190
45 Bloomfield, Morton W., ¨A grammatical approach to personification¨, en: Modern Philology, Vol. 60, No. 3, February, 163 h t t p : // w w w. j s t o r. o r g / s t a b l e / 4 3 5 6 6 0 (17/03/2016)
40 Press, Charles, Ibidem, 212
46 Bloomfield, Morton W., Ibidem, 164
41 Rincón, David Nogales, Op. Cit, 279
47 van Leeuwen, Theo & Jewitt, Carey (editores), Ibidem, 138
ficadas, el 33% le corresponde a Inglaterra, y el 44% a Estados
¨Since that time, all the movements of
Unidos.
England and Germany in regard to their interests in South America have been watched wi-
Es indudable el protagonismo de John Bull como figura re-
th much interest, and some little uneasiness¨ 50
presentativa de los británicos, y del Tío Sam para los Estados
(negrita mía)
Unidos. El primero, fue dado a conocer en 1712, por el panfleto titulado ¨The History of John Bull¨, elaborado por John
Y pese a haber concluido los momentos más álgidos de la
Arbuthnot. Para nuestro caso de interés dentro del marco de
crisis, en abril de 1903 aún se continuaba insistiendo en la
la alianza anglo-germana, suele aparecer como compañero de
pertinencia de mantener atenta observación, como lo expresó
las andanzas maquinadas por Alemania, cuya representación
Theodore Roosevelt en un discurso dado en Chicago:
mayoritariamente es personalizada en la figura de Guillermo II, pero que a pesar del escaso margen dado a la personifi-
¨The concern of our government was of course not to
cación teutonica, correspondiente al 5%, aparece aquí bajo la
interfere needlessly in any quarrel so far as it did not
figura del soldado, el marinero, e incluso, insistiendo sobre los
touch our interests or our honor, and not to take the
estereotipos y su funcionalidad para la degradación satírica y
attitude of protecting from coercion any power unless
distorsiva, como acordeonero obeso y mujer negra.
we were willing to espouse the quarrel of that power, but to keep an attitude of watchful vigilance and see
El Tío Sam monopoliza la personificación de los Estados Uni-
that there was no infringement of the Monroe doctri-
dos en tanto símbolo nacional. Su representación fue inspi-
ne – no acquirement of territorial rights by a European
rada en Samuel Wilson, de Troy, encargado del suministro de
power at the expense of a weak sister republic¨.51
carne a las tropas estacionadas en Nueva York y Nueva Jersey
(negrita mía)
durante la guerra con Inglaterra en 1812. El sobrenombre de 48
Tío Sam adquirió gran popularidad entre los soldados, quienes
Aunque Venezuela tiene poca cabida en el ámbito de la perso-
lo difundieron rápidamente, asociando las iniciales impresas
nificación, registrando apenas un 18%, al no contar con una
en los empaques de carne, U. S. (United States), con las de
figura como John Bull o el Tío Sam, sobre ella se cernieron
su sobrenombre (Uncle Sam). La primera caricatura inspirada
las representaciones más denigrantes. Se reprodujeron los
en él apareció en 1832, con el título ¨Uncle Sam in danger¨.49
estereotipos adjudicados a los latinoamericanos, que tanta resonancia obtuvieran cuatro años atrás durante la guerra en
En ocasión del percance venezolano, el discurso grafico tendió
Cuba.52 Fue recurrente ver a Venezuela encuadrada en la figura
a mostrarle en actitudes de permanente y atenta vigilancia,
del bandolero, del niño, la mujer y el vagabundo. Se afianzó la
sobre cualquier acción amenazante que las potencias euro-
presunción de su irascibilidad, tendiente a conductas crimina-
peas se dispusieran a emprender contra territorio sudameri-
les, perversas, subversivas e irracionales,53 al caracterizar el
cano. Por lo cual, no es raro hallarle a poca distancia de las
temperamento volcánico de los venezolanos, una condición
representaciones de John Bull y Guillermo II, observándoles
que presuntamente venía condicionada por el clima territorial:
apoyado sobre alguna cerca o algún muro; o advirtiéndoles seriamente sobre las repercusiones de transgredir los límites de la doctrina Monroe, por medio de la animalización canina de ésta última. Hilo argumentativo muy acorde con lo denotado por las fuentes textuales. Una, del 19 de diciembre de 1902, enfatiza el particular interés demostrado por la vigilancia de las maniobras anglo-germanas en Venezuela, desde el comienzo de las maniobras navales: 48 Miller, Ruth, ¨Stuck or Star-struck with Uncle Sam? Reevaluating relations between the U.S. and its national personification¨, en: Americana. The Journal of the American Studies Student Association, Vol. 8, 2010, 18 http://amstudies.byu.edu/media/documents/org/1185.pdf (25/04/2016) 49 Miller, Ruth, Ibidem, 18
50 ¨Desde ese momento, todos los movimientos de Inglaterra y Alemania en lo que respecta a sus intereses en América del Sur se han observado con mucho interés, y alguna pequeña inquietud¨. ¨Defiance to Europe. Venezuela precipitates crisis with great powers¨, Hot Springs Weekly star (South Dakota), December 19, 1902, 3 51 ¨La preocupación de nuestro gobierno era, por supuesto, no interferir innecesariamente en cualquier disputa en la medida en que no toque nuestros intereses o nuestro honor, y no tomar la actitud de proteger de la coerción a ninguna potencia a menos que estemos dispuestos a abrazar la disputa de tal potencia, sino de mantener una actitud de vigilancia vigilante y ver que no hubo violación de la doctrina Monroe - sin adquisición de los derechos territoriales de una potencia europea a costa de una débil hermana república¨. ¨The Monroe Doctrine. Excerpts from President Roosevelt´s Chicago speech¨, White Oaks eagle (New Mexico), April 9, 1903, 2. 52 Pérez, Louis A., Op. Cit, 17 53 Johnson, John J., Op. Cit, 210
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 41
¨German, England and Italian merchants settle in the volcanic states of Central and South America. We say volcanic for in those states there are pent up, noxious gases in the hearts of men as well as in the hearts of the mountains. The mountains are sometimes quiet for years, the people have eruptions every few weeks or months¨.54 (negrita mía) Acompañándolo, además con referencias a su inclinación natural por el crimen, aludiendo a la habitual resolución dada a los conflictos por los venezolanos, que presuntamente siempre habría de desembocar en derramamientos de sangre, lo cual la presencia de puñales, machetes y pistolas en las caricaturas aspiraban consolidar: ¨The greatest fear is that the Venezuelan, who are naturally of an impetuous nature, will retaliate for the bombardment by assault on the foreign residents, and that this may lead to more serious consequences and the shedding of blood¨.55 (negrita mía)
Bowman, ¨El juego en Venezuela – Castro todavía lleva la pelota¨ (Tinta sobre papel: 20,6 x 17,8 cm) 6 de noviembre de 1902, Tribune, Minneapolis. Reproducido en: Cipriano Castro en la caricatura mundial, 82
No quedó al margen, la consolidación del estereotipo sobre la
PERSONALIZACIÓN.
haraganería y vagancia del latinoamericano, remitiéndolo a la
Personificar los atributos característicos de un conjunto de
susodicha figura del vagabundo, en este caso, un vagabundo
individuos o de un personaje determinado, no siempre habrá
venezolano, señalando su pereza para el trabajo, la cual se di-
de verse materializado en la antropomorfización conducente
sipaba inmediatamente al predisponerse al hurto:
a personajes imaginarios, representativos de la identidad nacional como, por ejemplo, John Bull (Inglaterra), el Tío Sam
¨A vagabond gathers some followers around him, who,
(Estados Unidos), Marianne (Francia), o Zé Povinho (Portugal).
like him, are too lazy to work, but not too honest to steal;
Tales ¨abstracciones personificadas¨57 también son suscep-
they raise the cry of Liberty and human rights or some
tibles de inscribirse dentro de los principales protagonistas
other catch-words, and a revolution is fully hatched¨.56
políticos del momento con nombre propio.
(negrita mía) Comúnmente, en la caricatura política se recurre a desplegar 54 ¨Alemania, Inglaterra y comerciantes italianos se asientan en los estados volcánicos de América Central y del Sur. Decimos volcánicos para aquellos estados donde no están reprimidos, gases nocivos en los corazones de los hombres, así como en el corazón de las montañas. Las montañas están a veces en silencio durante años, las personas tienen erupciones cada pocas semanas o meses¨. ¨Monroe doctrine troubles¨, Goodwin´s weekly: a thinking paper for thinking people (Utah), December 20, 1902, 3 55 ¨El mayor temor es que el venezolano, que es naturalmente de carácter impetuoso, tomará represalias por el bombardeo, por asalto a los residentes extranjeros, y que esto pueda conducir a consecuencias más graves y al derramamiento de sangre¨. ¨Washington gets news. Dispatch from Minister Bowen tells of the attack¨, New-York Tribune (New York), December 15, 1902, 1 56 ¨Un vagabundo reúne a algunos seguidores a su alrededor, quienes, como él, son demasiado perezosos para trabajar, pero no demasiado honestos para robar; levantan el grito de la libertad y los derechos humanos o algunos otros de palabras-atrapantes, y una revolución está totalmente eclosionaron¨. ¨Monroe doctrine troubles¨, Goodwin´s weekly: a thinking paper for thinking people (Utah), December 20, 1902, 3
la imagen de presidentes, primeros ministros, monarcas, parlamentarios y congresistas, lo cual desemboca en un subtipo de personificación, que he denominado aquí como personalización. No obstante, usar al presidente como símbolo conlleva obnubilar ante el espectador la distinción entre su rol como símbolo de la nación, y su función como representante del gobierno. A pesar de ello, la personalización ha sido conveniente en momentos de crisis, donde la exposición de una figura fuerte de liderazgo se torna pertinente, a fin de congregar en torno suyo la defensa de los intereses nacionales.58 Para nuestro caso, Alemania abarcó la mayoría de las ciento cinco referencias de personalización, correspondiéndole el 55%. Solamente Guillermo II apareció ante la opinión pública norteamericana, como el principal abanderado de la empre57 Bloomfield, Morton W., Op. Cit, 170 58 Press, Charles, Op. Cit, 212
sa naval desplegada en aguas venezolanas, donde Inglaterra,
Uno de sus representantes más celebres, fue Cesare Lombro-
con una exigua presencia del 6%, y personalizada en la figu-
so, médico italiano, fundador de la Antropología criminal, dis-
ra de Eduardo VII, tío del monarca alemán, suele pasar por
ciplina dirigida a caracterizar al ¨uomo delinquente¨ a través
acompañante de la iniciativa de cobro germana, en ocasiones
de la medición e identificación de rasgos atávicos de común
mostrándose en aprietos por las desmedidas pretensiones de
presencia en los criminales y los animales.62 Sirvió como fun-
su aliado.
damento para justificar la presunta heredabilidad del crimen. Publicó en 1876, su obra más importante, ¨El hombre crimi-
Pero nuevamente es Venezuela, la que es objeto de las repre-
nal¨, donde afirma que la existencia de estigmas simiescos co-
sentaciones más injuriosas por parte de la caricatura esta-
mo una nariz achatada; mandíbulas grandes; orejas enormes;
dounidense. Con un 29% de las referencias, Cipriano Castro es
frente baja y estrecha; piel oscura; caninos prominentes; esca-
expuesto como la personalidad encarnadora de las actitudes
sa estatura; falta de elocuencia en el habla caracterizada por el
y conductas esbozadas por Venezuela durante el Bloqueo, ins-
predominio de expresiones onomatopéyicas; elevado umbral
taurando una imagen de personalización perdurable a lo largo
de dolor, entre otras, conducen a afirmar las inclinaciones de-
de la primera década del siglo XX.
lictivas de las llamadas razas bárbaras, salvajes e inferiores.63
59
Estados Unidos fue territorio fértil para tales planteamientos Se ha prestado la caricatura, desde sus inicios en la Italia del
de darwinismo social, encontrando en el desarrollo de la cra-
siglo XVII, a resaltar la presunta asociación entre la deformi-
neometría y la frenología, bajo los estandartes de Paul Broca,
dad física y la corrupción espiritual. Desde entonces, ha sido
Louis Agassiz y Samuel George Morton
60
usual que tales presunciones hallen respaldo en investigaciones sobre el cuerpo humano, que tienden a difundir nociones
Tanto desde allí, como desde Europa, Castro usualmente fue
acordes con su respectivo periodo histórico.
representado en la caricatura con la atribución de rasgos evocadores de bestialidad. Inclusive, en la prensa se difundieron
Así, en los siglos XVI y XVII, proliferaron los tratados de fisiono-
calificativos tildándole de ¨mono tropical¨, ¨mono lubrico¨,
mía, con ilustraciones de anormalidades y aberraciones corpo-
¨mono lascivo¨.64 En toda referencia textual de la prensa nor-
rales, entonces interpretadas como augurio de tragedias, sig-
teamericana sobre el mandatario venezolano, nunca faltó la
nificante de pecado, o expresión de la ira de Dios. Prontamente
enumeración precisa de sus rasgos físicos. En la recepción
habrían de ser incorporadas en la elaboración de retratos có-
de Año Nuevo, el 7 de enero de 1902, efectuada en la Casa
micos, donde los rasgos corporales eran idóneos descriptores
de gobierno venezolana, donde el embajador estadounidense,
de la personalidad. Por ejemplo, los ojos hundidos eran indica-
Herbert Bowen, fue invitado, la sobrina de éste describe a Cas-
dor de malicia, ira y sospecha, mientras que los ojos protube-
tro del siguiente modo:
rantes denotaban delirio, estupidez y pereza; del mismo modo, la excesiva curvatura de las uñas en un hombre, evocaba
¨ […] the military band, stationed on the upper ga-
las garras del cuervo, siendo indicador de su predisposición
llery surrounding the patio, struck up the natio-
al hurto. En general tendían a percibirse, las desproporciones
nal air of Venezuela. ¨Gloria al Bravo Pueblo¨, and
corporales, como significantes de bestialidad.61
we had our first glimpse of the President of Venezuela. He is of a decided Indian type, short, wi-
Contó el siglo XIX con sus propias teorías científicas de análi-
th a very black beard, and somewhat lame, form
sis corporal, de las que la caricatura política extrajo usufructo.
a wound received on the battlefield of Tocuyito¨.65 (negrita mía)
59 Diez años más tarde, aún continuaría siendo ampliamente caricaturizado durante su periplo europeo, debido al tratamiento de su enfermedad renal que se llevaría a cabo en Alemania, y tras el cual su compadre Juan Vicente Gómez, a quien le había encargado provisionalmente la presidencia durante su ausencia, decidió apropiarse del Ejecutivo en 1909, e impedir el regreso de Castro al país. Ante esto, Castro terminó sus días en el exilio, falleciendo el 4 de diciembre de 1924, en San Juan, Puerto Rico. 60 Cheng, Sandra, ¨The cult of the monstrous: Caricature, physiognomy, and monsters in early modern Italy¨, en: Preternature: Critical and Historical Studies on the Preternatural, Vol. 1, No. 2, 2012, 201 http://www.jstor.org/stable/10.5325/preternature.1.2.0197 (24/03/2016) 61 Cheng, Sandra, Ibidem, 204-208
62 Jay Gould, Sthephen, La falsa medida del hombre, Barcelona, Antoni Bosch, 1984 [1981], 119 63 Jay Gould, Sthephen, Ibidem, 123-128 64 Carrero, Manuel, Op. Cit, 286 65 ¨[…] la banda militar, estacionada en la galería superior que rodea el patio, percutió el aire nacional de Venezuela. ¨Gloria al Bravo Pueblo¨, y tuvimos nuestro primer vistazo del Presidente de Venezuela. Él es de un decidido tipo indio, bajo, con una barba muy negra, y algo cojo, formar una herida recibida en el campo de batalla de Tocuyito¨. ¨She danced with Castro. A New Jersey girl describes her reception at the Venezuelan White House¨, New-York Tribune (New York), October 19, 1902, 2
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 43
Por otra parte, en un cablegrama señalando un artículo de la
En un interesante artículo del Minneapolis Journal, Castro es
autoría de la esposa del embajador Bowen, publicado en In-
asimilado como monarca de Venezuela, presuntamente con-
dependent en la primera semana de enero de 1903, ésta lo
siderándose a sí mismo, como el ¨hombre del destino¨, y con-
caracterizó así:
firiéndose un aura mítica al afirmar tener de su lado al dios de la guerra:
¨His personal appearance is rather against him, as he is lame, short and dark visage, being of a de-
¨Cipriano Castro, President of Venezuela – Like Napo-
cided Indian type. […] His eyes are black and pier-
leon, that Man of Destiny has his star – The wonderful
cing, and he has every appearance of being a man
story of how Castro fought his way from muleteer to
who has perfect confidence in his own power to
President. […] How Castro became absolute monarch of
rule, and who is bound to rule with a rod of iron¨.66
Venezuela, and how he maintains his power – Although
(negrita mía)
a tyrant, he is socially the most democratic of men […] ¨I won¨ replied Castro, smiling sardonically, ¨because
Se deduce de aquello, que además de los rasgos físicos in-
the god of battles fought upon my side, and because
mediatamente apreciables, características como el origen
my opponents were damned fools¨.67
campesino y la presencia de la sangre indígena son elementos dignos de señalar para los medios norteamericanos, en
Se hace más explícito, el paralelo establecido con la figura de
tanto subyacentes a la personalidad de Castro, al momento
Napoleón Bonaparte, al señalar:
de elaborar su representación. ¨Castro did not worry. Like Napoleon, he believed in his Junto con la referenciación implícita de la inferioridad racial
star. He told people that he was going to be another
de Castro, el recurso de personalización también sirvió para
Napoleon – of whom, by the way, he is always fond of
acentuar las acusaciones de tirano. Continuamente se harían
reading and talking. […] ¨Like Napoleon¨ he once said to
asociaciones con figuras históricas como Cesar, Alejandro,
the writer, when he was Castro´s guest at La Victoria, ¨I
Tamerlán, Sardanapalus (último rey de Asiria), Napoleón Bo-
am the Man of Destiny. Yes¨ […] This Castro has Napo-
naparte y, como no podía faltar, Simón Bolívar. Omnipresentes
leonic ambitions, which are fed by a crowd of flatterers
son los trajes militares, dotados de su respectivo sable y revol-
who tell him that he is the greatest South American ge-
ver, y acompañados con el tradicional tricornio francés.
neral since Bolivar¨.68
Udo J. Keppler, ¨Castro, the cut-up. For the Sake of Peace and
CONCLUSIONES.
Quiet, Why Doesn´t South America
Fue proclive la caricaturización de Cipriano Castro y de los venezolanos, a denotar representaciones criteriales dirigidas a exponerlos como débiles, vulnerables, ignorantes, salvajes, barbaros, inclinados al crimen y el desorden. Se consolidó así un imaginario prejuicioso que los norteamericanos se habían
Ship Him to Some St. Helena?¨ (Litografía: 25,4 x 34,3 cm) 2 de Agosto de 1911, Puck, New York Consultado en: Library of Congress.
66 ¨Su apariencia personal está más bien contra él, ya que es cojo, bajo y de semblante oscuro, siendo de un decidido tipo indio. [...] Sus ojos son de negros y penetrantes, tiene toda la apariencia de ser un hombre que tiene absoluta confianza en su propio poder para gobernar, y que está obligado a gobernar con vara de hierro¨. ¨The central personality at Caracas¨, The Appeal (Minnesota), January 10, 1903, 1
67 ¨Cipriano Castro, Presidente de Venezuela - como Napoleón, aquel Hombre del Destino tiene su estrella - La maravillosa historia de cómo Castro se abrió paso de arriero a presidente. [...] ¿Cómo Castro se convirtió en monarca absoluto de Venezuela, y cómo él mantiene su poder? - A pesar de ser un tirano, él es socialmente el más democrático de los hombres [...] ¨Gané, respondió Castro sonriendo con sarcasmo, porque el Dios de las batallas luchó a mi lado, y debido a que mis oponentes eran unos malditos idiotas¨. ¨Castro, would be Napoleon¨, The Minneapolis Journal (Minnesota), February 13, 1904, 2 68 ¨Castro no se preocupó. Como Napoleón, creía en su estrella. Le dijo al pueblo que iba a ser otro Napoleón - de quien, por cierto, siempre fue aficionado a leer y hablar. [...] ¨Como Napoleón¨ dijo una vez al escritor, cuando fue invitado de Castro en La Victoria, ¨Sí, yo soy el hombre del destino¨. [...] Este Castro tiene ambiciones napoleónicas, las cuales son alimentadas por una multitud de aduladores que le dicen que él es el más grande general sudamericano desde Bolívar¨. ¨Castro, would be Napoleon¨, 2
creado de los latinoamericanos, mediante el prisma cubano,
h t t p : // w w w. j s t o r. o r g / s t a b l e / 4 3 5 6 6 0
durante la Guerra Hispano-Americana de 1898.
(17/03/2016)
Se pudo apreciar, que además de los tradicionales estereo-
Brito Figueroa, Federico, Reflexiones sobre el bloqueo de las
tipos tendentes a feminizar, infantilizar y racializar negativa-
costas venezolanas en 1902, Caracas, Centro Nacional de His-
mente a los latinoamericanos, también se recurrió al empleo
toria, 2008, 148.
de la animalización junto con la personalización, bajo connotaciones de bestialización, los cuales complementaron y re-
Carrero, Manuel, Cipriano Castro. El imperialismo y la sobe-
forzaron estereotipos que, desde las fuentes textuales de los
ranía nacional venezolana. 1895-1908, Caracas, Biblioteca de
órganos de información, se difundieron y contribuyeron a la
autores y temas tachirenses, 2000, 443.
construcción del ¨nosotros¨ norteamericano, como la antítesis del ¨otro¨ europeo y latinoamericano.
Chartier, Roger, El mundo como representación. Estudios sobre historia cultural, Barcelona, Editorial Gedisa, 2005 [1983],
Asimismo, es considerable la dimensión porcentual de las re-
276.
presentaciones dedicadas a Alemania, la cual da cuenta del mayor temor mostrado por la opinión pública norteamericana
Cheng, Sandra, ¨The cult of the monstrous: Carica-
hacia el imperialismo germano, por encima del británico o el
ture, physiognomy, and monsters in early modern
italiano. Sus aprensiones se denotan en el empleo de califica-
Italy¨, en: Preternature: Critical and Historical Stu-
tivos ferales para caracterizar sus presuntas ansias de apro-
dies on the Preternatural, Vol. 1, No. 2, 2012, 197-231
piarse de una base naval en el Caribe para el abastecimiento
http://www.jstor.org/stable/10.5325/preternature.1.2.0197
de carbón a su flota, un lugar estratégico ante su cercanía al
(24/03/2016)
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REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 45
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Andres Murcia Neira.
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Historiador egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro activo del Grupo de estudios históricos comparativos, y de la Línea de investigación en Historia Política y Social, ambos grupos adscritos al Departamento de Historia de la Universidad Nacional de Colombia. Autor del artículo titulado ¨El bombardeo de la plaza de Mayo en la caricatura política de ¨El Tiempo¨: Un estudio de caso desde el análisis multimodal del discurso sobre los sucesos argentinos de junio de 1955¨, a publicarse en el número XX de Goliardos. Revista estudiantil de investigaciones históricas. (Edición de la revista Goliardos a publicarse en noviembre del presente año)
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La fotografía como documento social. Las “marchas cañeras” de la UTAA y su exposición mediante el fotoperiodismo en Uruguay, (1961-1971). Belén Ramírez Bueno
Durante la segunda mitad del siglo XX, los debates en torno a la “nueva izquierda” latinoamericana se acentúan. Uruguay responde al proceso, manifestándose en el progresivo incremento de fracciones afines a los lineamientos de la Revolución Cubana. El objetivo de este artículo es abordar dicho debate, puntualizando en la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas como movimiento social y político, que en el decenio anterior manifestaba disconformidad, aunque en esta etapa se organiza. Conjuntamente, precisar la temática desde la visibilidad que obtenían las manifestaciones mediante los medios gráficos, sector en auge durante este período. El propósito corresponde en emplear fotografías como fuentes primarias no “tradicionales” para su investigación, determinando imágenes del archivo de negativos del periódico El Popular. Palabras clave: Fotografía – UTAA - El Popular.
INTRODUCCIÓN.
una transformación ideológica considerable, -que ligado al
Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, se origina un
contexto internacional-, se modifica en el continente america-
rearme de las potencias hegemónicas con referencia a los in-
no, marcando un precedente ante el accionar de los diversos
tereses en pugna. Ya desde el año 1940, la guía de la política
países latinoamericanos. La mayor variación del contexto,
exterior de Estados Unidos se caracterizaba fundamentalmen-
se produce desde el sector de la izquierda, iniciando debates
te, por hacerle frente a una posible amenaza de una revolución
complejos referentes a cómo desempeñarse a partir de los
comunista internacional. Las causas de los conflictos internos
cambios impulsados desde el ámbito internacional.1 Mediante
y el malestar social en el mundo en desarrollo, se la atribuían a
estos antecedentes, Estados Unidos manifiesta temor ante la
la amenaza representada en la Unión Soviética. La lucha con-
posibilidad de que se desarrolle “otra Cuba” en América Latina.
tra el comunismo, -el enemigo por excelencia-, era expresa-
Además, los gobiernos latinoamericanos anticomunistas y pro
da como una guerra ideológica. Los conflictos instalados, se
estadunidenses durante este período comienzan a observar
acentúan e incrementan notoriamente durante este período
a grandes sectores de estas sociedades como subversivos.2
histórico para el continente americano, convirtiéndose en un punto de interés esencial en la disputa.
Uruguay responde al proceso, manifestándose en el incremento de variados movimientos estudiantiles y de grupos políticos,
América Latina se caracterizaba por presentar una notoria
asociándose con un fuerte crecimiento del sector sindical. Es-
desigualdad en cuanto a la distribución de la riqueza y a las
te artículo se propone reflexionar sobre los debates instalados
modalidades de tenencia de la tierra, en donde el sistema de
en el seno de las izquierdas durante aquellos años, puntuali-
haciendas de la época colonial llevaba a que pequeñas élites
zando en el caso uruguayo de los trabajadores azucareros de
dominantes explotaran y por ende empobrecieran a los sectores más grandes de la población, ya sean campesinos o trabajadores rurales. A su vez, la mayoría de los países del continente americano detentaban gobiernos autocráticos y elitistas, promoviendo dicha desigualdad y aplicando represalias a cualquier tipo de manifestación de descontento social. Con el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, se produce
1 Estos debates son determinados por la historiografía como la “nueva izquierda” latinoamericana, dan cuenta de las diversas izquierdas que coexistieron durante este período y de la polémica que se generó respecto al camino a seguir a partir de los cambios. 2 Desde la década de los sesenta, se da inicio a la gestación de diversas acciones represivas ante cualquier intento de cambio de la izquierda u otro movimiento opuesto a la autocracia respaldada por Estados Unidos.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 47
Artigas (UTAA). Dicho grupo social, manifestaba descontento
nismo los medios gráficos en Uruguay, desde diversas mani-
respecto a su situación laboral con precedencia a los años
festaciones tales como el cine, las caricaturas y notoriamente
sesenta, aunque con la ebullición instaurada en el continente
la fotografía.
a partir del caso cubano y de las diversas variaciones coyunturales que padeció Uruguay, se organiza y funda su sindicato.3
Es atrayente la historia de estas fotografías, las cuales estuvieron extraviadas durante varios años, luego de que se clau-
Conjuntamente, el objetivo es abordar la temática de los ca-
surara el periódico, -meses después de instaurado el golpe de
ñeros determinando como fuentes para su investigación, fo-
Estado de 1973-, como parte del operativo represivo que tole-
tografías a partir del archivo de negativos del periódico El Po-
ró el país en aquellos años. A partir de su hallazgo en el año
pular. Las imágenes actúan como testimonios visuales, ricas
2006, se amplió considerablemente la posibilidad de investigar
en contenido social si se le aplica el cuestionario pertinente
sobre este trozo de la Historia del Uruguay, contada a través
para la obtención de mejores resultados. Son fuentes com-
del lente de los fotógrafos que integraron El Popular, funda-
plejas que pueden presentar ciertas limitaciones a la hora de
mentalmente por su mayor representante: Aurelio González. El
contar la historia, pero son diversos los elementos que apor-
valor documental de esta serie fotográfica, alcanza enormes
ta a la investigación histórica, dispares a lo que ofrecen otras
dimensiones para la construcción de los acontecimientos de
fuentes sobre el mismo período. Es pertinente en este sentido,
gran parte de los años sesenta y setenta del siglo XX.
adjuntar al análisis otros elementos que lo nutran, examinando bibliografía específica y explayando las condicionantes a tener
Teniendo en cuenta todas las aristas de la temática planteada,
4
en cuenta para el abordaje de documentación iconográfica.
el trabajo se va a enfocar en concebir a partir de las imágenes,
Paralelamente, se genera una correlación interesante entre la
los planteos y luchas de un sector poco estudiado desde es-
fotografía y la prensa para la época, en la que se destaca El Po-
te enfoque, determinando elementos de la historia social, que
pular pautando un perfil distintivo al de los medios oficialistas.
pueden pasar desapercibidos desde otro tipo de fuentes.
De hecho, este periódico reflejaba novedosamente su visión de los acontecimientos, cediendo un espacio a documentar a
NUEVOS FRENTES DE IZQUIERDA EN EL URUGUAY DE LOS
sectores populares, inadvertidos desde otros medios. Si bien
AÑOS SESENTA.
la instauración del periódico forma parte del plan de acción
Durante la década de los sesenta del siglo XX, Uruguay estaba
del Partido Comunista del Uruguay, la adopción de trasmitir la
sumergido en una importante crisis que comenzaba a gestar-
información incluyendo imágenes, no es casualidad durante
se desde la segunda mitad de los años cincuenta. El ideal de
esta época. En ese tiempo, cobraron un importante protago-
estabilidad definido desde diversas acepciones; “como el Uruguay no hay” ó “Suiza de América”, se desmoronaba a partir del
3 Es ineludible hacer mención a la figura de Raúl Sendic, en función de la influencia que tuvo en la creación del sindicato, además de verse como un sólido referente por parte de los trabajadores de la caña de azúcar. Sin embargo, se debe profundizar en este aspecto, dado que la concreción del sindicato no dependió únicamente del interés de Sendic por el sector, respaldado por un partido de izquierda, sino que responde a diversos factores coyunturales. En este sentido, podríamos interpretar la invención de la UTAA como resultado de su previa movilización, que en el nuevo contexto del país, acompaña el devenir histórico organizándose. 4 Al respecto, véase: Amador, Pilar, “La imagen fotográfica y su lectura”, en Amador, Pilar & Robledano, Jesús & Ruiz, Rosario (Eds.), Segundas Jornadas de Imagen, Cultura y Tecnología, Editorial Archiviana, Madrid, 2004, p. (225-239).
avance progresivo y exorbitante de la crisis.5 El modelo impulsado desde el neobatllismo, asociado al desarrollo de la industria nacional y al modelo agro-exportador no cuajó con los frentes de cambio que se estaban generando a nivel internacional y regional durante este período. En consecuencia, se determina un cambio del contexto social, político, 5 Para saber más sobre el Uruguay de los años cincuenta, véase: D’Elía, Germán, El Uruguay Neobatllista, 1946-1958, EBO, Montevideo, 1982 y Frega, Ana, “Como el Uruguay no hay” Apuntes en torno al Estado en los años cincuenta y su crisis”, en Revista Encuentros, Montevideo, N°2, 1993, p. (91-103).
ideológico y económico, entre otras coyunturas. Todos estos
mento constante durante este momento histórico, -marcando
cambios responden a los nuevos lineamientos en disputa des-
el antecedente de lo que sucederá a posteriori-, es la notable
de el orden internacional dentro del contexto de la Guerra Fría,
implementación de la violencia desde los diversos sectores
influyentes en América Latina originando el debate de los sec-
discordantes y la fuerte represión ejercida a este tipo de movi-
tores en pugna, especialmente discusiones en torno a la “nue-
mientos sociales por parte del gobierno.
va izquierda” latinoamericana sobre el procedimiento a seguir. En este panorama de clamor social y firmes represiones, se La historiografía marca dos posturas disímiles para compren-
genera un significativo crecimiento del movimiento sindical
der las posiciones de esa “nueva izquierda”, definiendo una
capaz de influir a vastas escalas, especialmente en el aspec-
izquierda revolucionaria o castrista, asociada a una transfor-
to social. El sindicalismo fue una figura de preocupación en
mación revolucionaria e inmediata de la realidad y una izquier-
los sectores dominantes, por su alto alcance en el grosor de
da reformista, ligada a una reforma pacífica como vía al So-
la población afectada. A su vez, a partir de los años sesenta,
cialismo.6 Este debate surgido en América Latina, ligado a las
comienza a surgir un creciente número de movimientos políti-
variaciones de los postulados internacionales predominantes
cos, algunos de ellos asociados a la guerrilla y al movimiento
en el continente, responde a un antecedente latinoamericano:
armado como medio de lucha.
el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. La ideología imperante a partir de este hecho desde las izquierdas, -desencade-
PROCESO DE SINDICALIZACIÓN: LA UTAA EN LA ESCENA
na en el seno de esas diferencias-, instancias de debate sobre
POLÍTICA.
cómo desarrollar la revolución en Latinoamérica, apostando a
Las “marchas cañeras” significaron un sólido antecedente en
métodos propios del continente y manifestando un leve desa-
la construcción del sindicalismo rural uruguayo. Son fiel refle-
pego a los postulados internacionales. Evidencia más notoria
jo, de la creciente movilización y sindicalización que estaba
de estas instancias, es la creación de la Organización Lati-
desarrollando el país, respondiendo a la fundación de su sin-
noamericana de Solidaridad (OLAS)7, compuesta por diversos
dicato por los autodenominados “peludos”8. En setiembre de
movimientos revolucionarios de América Latina, afines a los
1961, fundan la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas
planteos de la Revolución Cubana.
(UTAA) con apoyo y representación de Raúl Sendic9, militante del Partido Socialista y figura organizativa de El Coordinador10,
A partir de la modificación del contexto regional, sumado a
conformándose posteriormente en dirigente del Movimiento
la crisis económica que se venía gestando en Uruguay desde
de Liberación Nacional – Tupamaros (MLN-T).11
fines de los años cincuenta; en la década siguiente se acentúa considerablemente el contexto de la crisis. Uruguay experimenta un viraje de su posición apacible y de estabilidad, a un contexto de crisis económica desencadenando en un marcado descontento social, materializado en diversas manifestaciones de los sectores golpeados por la crisis. Otro ele6 Durante el período que estamos atendiendo, el alzamiento de los debates en torno a la “nueva izquierda” latinoamericana son complejos. Debemos plantearnos desde el inicio, la existencia de diversas izquierdas, disociadas a partir de discrepancias en aspectos ideológicos. No podría afirmarse que la izquierda latinoamericana responde a un grupo homogéneo. Sin embargo, en líneas generales se señalan dos posturas concretas para organizar la controversia presentada en los debates. En este sentido, se establece una distinción entre aquellos grupos políticos afines a la lucha armada, de aquellos que optaban por una vía pacífica. Dicha separación se reitera en la bibliografía consultada, para saber más respecto a los debates de la “nueva izquierda”, véase entre otros: Aldrighi, Clara, La izquierda armada: ideología, ética e identidad en el MLN-Tupamaros, Trilce, Montevideo, 2001 y Rey Tristán, Eduardo, A la vuelta de la esquina: la izquierda revolucionaria uruguaya 1955-1973, Fin de Siglo, Montevideo, 2006. 7 Para saber más sobre los debates surgidos en la Organización Latinoamericana de Solidaridad, véase: Rey Tristán, Eduardo, “La Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) y la polémica sobre las formas de la revolución latinoamericana. El caso uruguayo”, en Estudios sobre América: Siglos XVI-XX, Sevilla, AEA, 2005. p. (1693-1705)
8 Peludo; término con el que se autodefinían, todos los trabajadores vinculados a la caña de azúcar, a sus familiares y aquellos individuos que aunque no habiendo trabajado en la caña de azúcar, se sentían identificados con el sector por pertenecer y compartir un mismo espacio demográfico, asociado a trabajar la tierra. 9 Para conocer más sobre la figura de Sendic, véase: Blixen, Samuel, Sendic, Trilce, Montevideo, 2000. 10 La formación de El Coordinador, responde a una etapa previa de lo que posteriormente sería el MLN-T. Durante esta etapa, se efectúan acciones de denuncia y propaganda en relación a la situación de los trabajadores de la caña de azúcar y a las condiciones de tenencia de tierras. Al respecto, véase: Duffau, Nicolás, “El Coordinador (19631965): La participación de los militantes del Partido Socialista en los inicios de la violencia revolucionaria en Uruguay”, en Colección Estudiantes, Montevideo, N°30, 2008, p. (123) 11 El Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros fue uno de los movimientos políticos, asociado a la guerrilla y la lucha armada de superior alcance, se origina debido a su elevado número de adherentes y a su duración en el tiempo. Sin embargo, existieron diversos movimientos en esta línea pero más reducidos, que al momento no han teniendo la suficiente atención historiográfica. Para saber más sobre el MLN-T, véase entre otros: Gatto, Heber, El cielo por asalto: El Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) y la izquierda uruguaya (1963-1972), Taurus, Montevideo, 2004 y Aldrighi, Clara, Memorias de insurgencia: historias de vida y militancia en el MLN-Tupamaros. 1965-1975, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 2009 y Lessa,
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 49
Precedentemente a la fundación del sindicato, los trabaja-
LA FOTOGRAFÍA COMO FUENTE ICÓNICA. ALCANCES Y LI-
dores de la caña de azúcar ya exhibían disconformidad con
MITACIONES.
respecto a su situación laboral, reflejada en la modalidad
Las imágenes actúan como testimonios visuales, capaces de
de tenencia de tierras donde el mayor beneficio lo obtenían
reflejar algo que sucedió y que fue registrado por el objetivo
los propietarios. En este sentido, durante la década de 1960
de la cámara.15 Este tipo de fuentes desiguales a lo que asi-
adquiere importancia la cuestión agraria en los debates del
duamente trabajan los historiadores -referido a las fuentes
Parlamento uruguayo.12 Desde la concreción del sindicato,
escritas-, son válidas para la investigación histórica, en tanto
comienza a gestarse un plan de movilización de la UTAA, de
que sean sometidas a crítica rigurosa. Es primordial pautar las
acuerdo a las medidas impulsadas para hacer notar sus rei-
diferentes lecturas o niveles que se pueden perpetrar sobre las
vindicaciones. Las instancias de lucha plasmadas desde este
fuentes fotográficas para la investigación histórica, subrayan-
grupo político y social, vieron en las marchas la solidificación a
do los recaudos necesarios para su empleo en la producción
escalas mayores de la problemática que los aquejaba, muchas
del conocimiento y proyectando los aportes que brinda como
veces ignorado. En enero de 1962, se declaran en huelga y
fuente no “tradicional”.
conforman un campamento a orillas del arroyo Itacumbú. Los trabajadores permanecieron allí hasta el mes de abril, momen-
El uso de las fotografías para la producción de conocimiento
to de partida hacia Montevideo pautando la primera marcha.
histórico aún se encuentra en un proceso de incipiente aplica-
La ciudad de Bella Unión se transformó en un lugar represen-
ción. Se han generado discusiones en torno a su empleo como
tativo de lo que significaron las luchas populares de la época.
fuentes primarias para el estudio de la historia, referente a qué
Se realizaron cinco marchas desde la fundación del sindicato,
categoría pertenece. Generalmente los historiadores que no se
manifestándose en el lapso de una década (1962, 1964, 1965,
dedican a la historia gráfica o no se detienen en aprovechar las
1968 y 1971) las cuales implicaban trasladarse desde Bella
imágenes como fuentes de primer orden para la construcción
Unión-Artigas, hacia Montevideo, capital del país, en demanda
de conocimiento, acostumbran asociar a la fotografía como
del cumplimiento de la legislación laboral y social vigente, ade-
una forma de arte, englobando lo que entendemos como His-
más de la expropiación del latifundio , bajo el lema “tierra para
toria del Arte.16 En este sentido, sería valioso concebir a las
el que la trabaja”.14 Las imágenes de El Popular retratan sobre
imágenes como un medio para acceder a los objetivos plan-
estos acontecimientos, dando cuenta de los espacios en los
teados previamente en la investigación y no como una forma
que se desarrolló el hecho, la infraestructura, las relaciones de
de construcción. Es indispensable problematizar la fuente y
clase, género y edad de los retratados, entre otras categorías
someterla a crítica, ejerciendo las preguntas correctas para
que hacen al análisis de las fotografías. Son elementos útiles
obtener resultados significativos.
13
para comprender situaciones de la vida cotidiana de estas personas, capaces de generar un espectro amplio a partir de las
Existe una pequeña distinción en el empleo de esta fuente, que
imágenes, para la construcción histórica de los hechos.
refiere en hacer historia con fotografías y en hacer historia de las fotografías.17 Esta separación se encuentra emparentada con los aportes que brinda la fuente y con la sistematización de las preguntas pertinentes a las que debe ser sometida. Par-
Alfonso, La revolución imposible: los tupamaros y el fracaso de la vía armada en el Uruguay del siglo XX, Fin de Siglo, Montevideo, 2003. Sobre trabajos testimoniales, véase: Fernández Huidobro, Eleuterio, Historia de los Tupamaros, Prisma, Montevideo, 1987. 12 Entre 1960 y 1964 se presentaron 10 proyectos de Reforma Agraria en el Parlamento, nucleando a todo el arco ideológico. Responden a las importantes movilizaciones de la UTAA y a partir de los documentos sindicales. Sin embargo, esta cuestión no es novedosa para el período, marcando sus antecedentes de necesidad de reforma, desde la década de 1940. 13 Esta demanda se observa en las imágenes 1y 2 sobre las marchas, fundamentalmente a través de la cartelería donde pueden apreciarse diversas consignas, es recurrente la expresión “Tierra y Libertad. Expropiar ahora”. 14 Esta expresión es constante en la bibliografía, sobre la visión del propio sindicato sobre lo que significó este proceso, véase: https:// utaasindicato.wordpress.com/utaa/. Recuperado el 02 de junio de 2016.
15 La imagen se transforma inmediatamente en un documento social, donde juega un rol importante el polimorfismo que esta representa, en primera instancia lo que informa la imagen en sí, y por otro lado el texto que describe. 16 En reiterados casos, se genera en las historias gráficas, el adjunto de imágenes a lo que relata el texto, de modo ilustrativo sin plantear una pausa en el análisis de la fotografía. Esto puede incurrir en anacronismos, haciendo usos arbitrarios de las imágenes y tergiversando sus reales intenciones. Se debería evitar la incitación al realismo que se da con las fotografías, y pensar que lo que se observa es literalmente lo que se ve sujeto a interpretación. Hay que tomar con precaución la tan instalada controversia en asociar fotografía con verdad. 17 Sobre esta distinción y estudios de la historia gráfica, ha trabajado intensamente el historiador John Mraz, para conocer más sobre su trabajo, véase: Mraz, Jhon, “Ver fotografías históricamente. Una mirada mexicana”, en Mraz, Jhon & Mauad, Ana María, (Coord), Fotografía e Historia en América Latina, Centro de Fotografía de Montevideo, Montevideo, 2015, p. (13-51).
tiendo de esta premisa, son diversos los aspectos de lo social
tográfica y no con una única imagen, situando el testimonio
que se pueden obtener si se aplica el interrogatorio correcto a
visual en su contexto. El fotoperiodismo es destacable en esta
la imagen. En primera instancia, historia con las fotografías se
instancia, puesto que les otorga protagonismo a personas que
entiende por interpretar a la imagen haciendo hincapié en los
habitualmente no figuran en los estudios. La presencia de mu-
detalles de la vida diaria, observando aspectos históricos, de la
jeres y niños en diversas situaciones, les concede un lugar en
cultura material, las condiciones laborales, las variaciones en
la historia que escapa a los textos, dando cuenta de su activa
paisajes urbanos y rurales, los usos y costumbres, y a su vez
participación de los procesos, en instancias de lucha como es
los aspectos menos evidentes de lo social; vinculado con las
el caso de las “marchas cañeras” de la UTAA. Un factor fun-
relaciones de género o étnico-raciales. Por otro lado, historia
damental para historiar las fotografías, es realizar un análisis
de las fotografías, se enfatiza en quién realizó esas imágenes
en el itinerario de esas fotos, observar los múltiples contextos
y con qué posibles intenciones. Las preguntas a la fuente van
por lo que transitan, ¿cómo se las leyó?, ¿cómo se las usó y
a depender de la idoneidad del historiador, sin embargo deben
cómo se las apropió? De manera de revalorizar su significado
respetar lecturas elementales. En base a lo expuesto con ante-
y obtener mayores herramientas al momento de utilizar otras
rioridad, es ineludible insistir en la complejidad de las fotogra-
connotaciones que hacen al análisis de las imágenes. De igual
fías como posible medio a la construcción de historia social,
modo, aportaría a la contextualización, el adjunto de un texto
por ende tienen que ser sometidas a análisis, siguiendo una
descriptivo a la imagen, aunque su ausencia no imposibilita
metodología apropiada a través de las preguntas guía para
su utilización, la vuelve un poco más compleja, debiendo optar
la investigación. Internalizar el interrogatorio a la imagen, es
por otros elementos auxiliares.20
preciso para desarrollar observaciones acordes y no incurrir en anacronismos. En este sentido, existen determinadas pre-
FOTOGRAFÍA Y PRENSA EN EL POPULAR.
guntas de fondo que no pueden pasar desapercibidas, ¿quién
Las transformaciones internas que afrontaba el Partido Co-
tomó la fotografía? ó ¿quién encargó que se realice esa foto-
munista del Uruguay (PCU) sobre fines de los años cincuenta,
grafía o serie de fotografías?, ¿cuándo fue realizada y dónde?,
veía en el aspecto de las comunicaciones, un eslabón primor-
¿qué o quién está representado en la imagen?, ¿de qué mane-
dial en su plan de acción durante el nuevo contexto del país.
ra?, ¿qué podría saberse del contexto que rodea la imagen?18 A
Por tanto, se reforzaron los niveles de militancia, generándose
través de los resultados, pueden comprenderse expresiones o
fuertes vínculos con organizaciones sociales y se implementa-
mentalidades dominantes allí presentes, de largo plazo y arrai-
ron nuevos medios de comunicación con la intención de lograr
gadas en los patrones socio-culturales.
un valioso alcance a nivel social. Durante los años sesenta, se generó un incremento de los medios gráficos en Uruguay,
La técnica es influyente en la representación de las imágenes,
donde se destacó El Popular como periódico de importante
elemento que debe tenerse en cuenta al momento de abor-
magnitud en sociedad. Dicho diario, pasó a suceder a Justi-
dar las fotografías. Consecuentemente, respondiendo a los
cia21, periódico que se editaba en el decenio anterior represen-
avances de la técnica, es posible para el historiador apreciar
tando las perspectivas del PCU. Dichos periódicos exponían
con atención detalles que no fueron intencionales o el centro
características desiguales, Justicia en su concepto presenta-
de la toma por el fotógrafo.19 No obstante, en la posterioridad
ba una edición de llegada al sector interno de la comunidad de
al hacer la lectura de las imágenes, esas peculiaridades son
comunistas, con intenciones de atraer a los lectores-afiliados.
atractivas de leer entrelíneas para la concreción de buenas
Sin embargo, El Popular nace con connotaciones distintas, en
historias sociales. Es aconsejable trabajar con una serie fo-
respuesta a las modificaciones internas del partido en vista del porvenir determinado por el nuevo contexto del país con
18 La intención con el planteo de las preguntas establecidas sobre la metodología de estudio con fotografías, sería sistematizar lo que suele asociarse al Quién, Cómo, Cuándo, Dónde, y que con apoyo de bibliografía y otros elementos, se lograrían responder. Las otras preguntas surgidas van a depender del historiador. Para conocer más al respecto, véase el audiovisual realizado por Proyecto Zorzal en entrevista a Magdalena Broquetas, sobre la utilización de imágenes para la investigación histórica, [disponible en: https://www.youtube.com/ watch?v=7KyZpVJOMso]. 19 Sería interesante observar los avances de la técnica, desde el surgimiento de la fotografía hasta entrado el siglo XX, ya que ha sido enorme el crecimiento de esta práctica, siendo influyente en diversos aspectos y afectando notoriamente la calidad y apariencia de las imágenes.
pretensión de alcance a nivel externo. El PCU se enfocó en promover la organización de diversos sectores vulnerables 20 Ante la falta de texto adjunto, se debe aportar a la contextualización de las imágenes desde la bibliografía específica y evitar el realismo de la imagen, ya que no hay nada más alejado que la expresión tan raída de “una imagen habla más que mil palabras”. 21 El Periódico Justicia, dejó de editarse sobre finales de 1956. Para realizar un análisis en mayor profundidad sobre el Partido Comunista del Uruguay, véase: Leibner, Gerardo, Camaradas y compañeros: una historia política y social de los comunistas del Uruguay, Trilce, Montevideo, 2012.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 51
del medio rural. En la base de medidas que pretendía desarro-
golpe de Estado, el periódico fue allanado en diversas ocasio-
llar, se volvía fundamental perpetrar una alianza estrecha con
nes por las fuerzas de seguridad. Ante su pronta instauración,
la clase obrero-campesina en la proyección de las ideas que
Aurelio González tomó los recaudos pertinentes ocultando el
perseguía. En líneas generales, la presunción del PCU residía
valioso archivo que contenía miles de imágenes tomadas a
en sostener que la revolución uruguaya tendría condición de
lo largo de más de una década de trabajo, anticipándose a
antioligárquica y antiimperialista, asociada a una revolución
la posibilidad de su pérdida tras el agravamiento de la situa-
agraria radical. La concreción de El Popular en febrero de 1957,
ción política del país. Por ende, ocultó cuidadosamente el ar-
determinó una herramienta de llegada a un vasto sector social,
chivo de imágenes en el Edificio Lapido, sitio donde fue sede
con la finalidad de denunciar situaciones laborales de varios
el periódico, ubicado en la calle 18 de julio, principal avenida
trabajadores del sector rural y obtener adherentes al ideal de
de Montevideo. Con la restauración democrática sobre 1985,
lucha del PCU. Desde El Popular se concedía cobertura a las
González retornó al país con el ideal de encontrar el impor-
manifestaciones impulsadas por diversos grupos de trabaja-
tante archivo de imágenes. Pero para su sorpresa, durante
dores de la zona rural, sean los arroceros, los remolacheros,
esos años el edificio donde funcionó el periódico había sufrido
los trabajadores del tambo y de la caña de azúcar, adjuntando
modificaciones edilicias, no dejando rastros de las fotografías.
a la labor periodística notorio apoyo y reivindicación de sus
No fue hasta el año 2006, que casualmente el relato le llegó
luchas. Asociado ideológicamente a la izquierda, el diario se
al actual propietario del espacio en donde fue sede el diario,
caracterizó por retratar diversos acontecimientos históricos
-convertido en un estacionamiento-, de la existencia de unas
durante el proceso previo a la dictadura, hasta la clausura de-
cajas que él creía podrían llegar a ser esas imágenes buscadas
finitiva de sus funciones por parte de las fuerzas represivas,
durante tantos años. Ciertamente se trataba del archivo de
luego de instalado el golpe de Estado el 27 de junio de 1973.
imágenes de El Popular, escondido antes del golpe de Estado
El grupo de fotógrafos que integraba el periódico, aparte de
en 1973.23 A partir de su hallazgo, estas fotografías pasaron a
documentar hechos de gran valor a través de la cámara, mili-
reflejar aquellas luchas y ser expuestas como símbolos de lo
taba junto a los manifestantes e influía sobre ellos respecto a
que significó el proceso previo a la dictadura civil-militar.24Es
la transmisión de información. El fotógrafo que se destaca es
enorme el valor documental que adquieren estas imágenes
Aurelio González, presentando una historia interesante en su
para la época y para su utilización para la historia, dado que
trayecto al periódico, encargado en su área y autor de diversas
uno de los intereses fundamentales desde El Popular radicaba
fotos que hacen a series vitales para el estudio de este perío-
en generar información relevante y desigual a la que presen-
do. En una época donde la comunicación era compleja y las
taban los medios de prensa oficialistas, con contenidos que
instancias represivas jaqueaban los mecanismos de acción,
mayoritariamente respondían a los intereses de los grandes
sumado a la introspección que supone la manifestación desde
partidos políticos. Se lograba destacar, a la clase trabajadora
diferentes medidas de lucha, este fotógrafo se transformó en
y se enfocaba el interés en la actividad sindical, produciendo
una suerte de orador de lo que estaba sucediendo en otras
foto reportajes orientados a sus manifestaciones e instancias
regiones, incentivando a los trabajadores manifestantes en
de lucha, siendo el único medio de carácter masivo capaz de
sus reivindicaciones. Si bien las fotografías tomadas en estas
darle luz a ciertos sectores invisibles en el marco de las res-
instancias responden a un interés puntual desde El Popular, en
tricciones del régimen. La trascendencia que adquieren estas
retratar lo que estaba sucediendo a escala sindical, no deja de
series de fotografías, además de retratar hechos históricos,
pesar la idea de que estos individuos además de tomar fotos
hacen a la construcción de la lucha sindical desde la izquierda
estaban ejerciendo su propia militancia siendo contemplados
de fines del siglo XX en Uruguay, representando un período de
por los trabajadores sindicalizados como “compañeros”. De no
grandes conflictos.
ser así, sería inviable la realización de este tipo de fotografías, que reflejan conciencia total por parte de los trabajadores de estas imágenes, ya que las fotos eran tomadas de manera dirigida. El archivo fotográfico presenta una historia peculiar, capaz de dar a conocer el itinerario que transitaron, derivando en posteriores usos y apropiaciones de esas imágenes.22 Previo al 22 La historia de estas imágenes es sumamente conocida, ha sido relatada por Aurelio González en diversas ocasiones a lo largo de tres décadas, cautivando multitudes y generando un interés en producir trabajos de corte biográfico en torno su figura. Asimismo, se destaca
su obra de carácter autobiográfico, donde Aurelio relata su experiencia en el periódico y expone detalladamente las fotografías anheladas durante tanto tiempo. Para saber más, véase: González, Aurelio, Fui testigo: una historia en imágenes, Centro Municipal de Fotografía, Montevideo, 2011. 23 En referencia a la historia del hallazgo del archivo de negativos de El Popular, el Centro de Fotografía de Montevideo realizó en 2007 el documental Al pie del árbol blanco. [Disponible en: https://vimeo. com/73467326]. 24 Actualmente las fotografías se encuentran bajo custodia del Centro de Fotografía de Montevideo.
FOTOGRAFÍA E HISTORIA. HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE
la construcción de narraciones históricas. Las marchas de los
UNA HISTORIA SOCIAL DE LOS CAÑEROS DE ARTIGAS.
cañeros a través de las fotografías describen de manera con-
Las fotografías de este reportaje, mayoritariamente y por ra-
cluyente, la carencia y la pobreza que padecía este sector. La
zones evidentes, están tomadas en la calle. Visualizando las
identificación en los cuerpos de su territorialización es notoria,
imágenes seremos capaces de acompañar el proceso de las
el ideal tan arraigado de diferenciación campo-ciudad y norte,
marchas reconociendo los múltiples espacios que transitaron.
se ven reflejados en estos individuos.26 Las imágenes retratan
Primeramente, se diferencias las escenas en donde en ciertas
diversos escenarios del proceso de estas marchas, ilustrando
instancias se permite divisar un fondo despoblado y con pre-
tramos en zonas rurales y otros en áreas urbanizadas. Las
sencia de vegetación. Las calles de tierra, remiten a sospechar
características físicas que presentan los sujetos, dan cuenta
que fueron tomadas en zonas rurales. [Adjunto de imagen 1]
de que son trabajadores, trabajadores de la tierra, con lo que
25
eso implica como distintivo en el cuerpo. A groso modo, las deDistintas imágenes de esta serie, permiten observar espacios
mandas referencian al cumplimiento de la legislación laboral y
urbanizados, a partir de los cuales se pueden percibir los as-
social vigente para los trabajadores del campo, aspecto con el
pectos de la cultura material: con presencia de construccio-
que se embanderó el Uruguay batllista durante largo período
nes, calles pavimentadas y con sendas, luces encendidas que
y que en los años sesenta los integrantes de la UTAA critican
distinguen el tiempo en día y noche, como dos instancias de
indirectamente. Las demandas de los trabajadores provocaron
ese recorrido. A su vez, se puede advertir a personas que no
la necesidad de fundar un sindicato para luego determinar sus
estaban participando activamente de la marcha y al transcurrir
medidas de movilización, enfocándose primordialmente en la
ésta en las inmediaciones de su morada, permanecían con-
acción de desplegar una lucha por la tierra, aspecto del que
templando lo que sucedía. Dicho elemento lo podemos obte-
se desprenderían otros reclamos. La acción sindical fue im-
ner visualizando la posición de esas personas en la imagen,
pulsada por la sanción de la Ley de Consejos de Salarios (Ley
alejadas del grupo concentrado en la marcha y a través de un
10.449) de 1943 que estableció ámbitos tripartitos de nego-
elemento clave para definir las relaciones de clase, que tiene
ciación de salarios y condiciones de trabajo. Sin embargo, los
que ver con la vestimenta que comparecen. [Adjunto imágenes
trabajadores agropecuarios no se insertaron en diversas leyes
2 y 3]
laborales aprobadas para los trabajadores del sector privado. La intención desde la UTAA era colocar la problemática como
Únicamente la imagen 4 genera confusión del lugar en el que
orden del día, dando cuenta de que era un asunto clave del de-
se realizó, habiendo una importante afluencia de personas.
sarrollo nacional, soporte del poder oligárquico. Fundamental-
En este caso, la distancia focal es muy larga, generando dos
mente, se aspiraba a obtener la expropiación del latifundio de
posibilidades: podría evidenciar cierta instancia sindical en un
30.000 hectáreas de tierra, para instaurar cooperativas entre
espacio físico preciso o sencillamente un acercamiento de la
los trabajadores de la caña de azúcar, efectuándose dichas
imagen de lo que simbolizaban las marchas. [Adjunto de ima-
peticiones al Parlamento en el ámbito de la Ley 11.02927 del
gen 4]
Instituto Nacional de Colonización (INC).28 En dicha Ley, se
Todas las fotografías son tomadas en blanco y negro, pese a
la tierra y su pertinente explotación, asociados a las mejoras
que era lo habitual en la época, esta utilización se acostum-
aplicables sobre la producción agropecuaria y el bienestar de
bra para transmitir en profundidad expresiones precisas y
los trabajadores rurales. De igual modo, en la base de recla-
para darle fuerza y dramatismo a la imagen. La mayoría de
mos que instaba el sindicato, se denunciaba el incumplimiento
exponen los cimientos a adoptarse sobre la distribución de
las fotografías están retratadas con cuantiosa profundidad de campo, pudiendo observar el foco en toda la imagen y desde una longitud focal corta, encuadrando mayor parte de las escenas. Sin embargo, existen aquellas que se enfocan en retratos puntuales, con un acercamiento superior de la imagen, con intenciones de mostrar aspectos precisos de un individuo partícipe de este hecho, pudiendo considerarse como una representación de la constante que experimentaba este sector. La presencia de personas en estas imágenes hace a 25 Esto último, evidencia la cobertura amplia que ejercía El Popular, -ubicado en Montevideo, la capital del país-, al trasladarse a las diversas zonas rurales de Uruguay registrando conflictos tan influyentes y comprometidos, como los que se desplegaban desde la capital.
26 Para un acercamiento de lo que significaron las marchas desde un perfil antropológico, véase: Merenson, Silvina, “Las marchas de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas. La producción ritual de una formación discursiva”, en Antropología social y cultural en Uruguay, Montevideo, Anuario Nº2009/2010, 2010, p. (71-88). 27 Para acceder al contenido completo que comprende la Ley 11.029, véase: https://www.impo.com.uy/bases/leyes/11029-1948/ Recuperado el 11 de noviembre de 2016. 28 En vista de que Uruguay no evidenció una Reforma Agraria como sí lo hicieron otros países del continente, sobre la década de los años cincuenta se creó el Ente Autónomo denominado INC, en respuesta a los intensos debates sobre la concentración de la tierra.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 53
de pagos salariales, las pésimas condiciones de trabajo, los
Atendiendo a diversos elementos que rodean a este grupo de
bajos salarios pagados mediante el “bono cartón” , reclamos
personas, es simple deducir la clase social que integran, espe-
de compensación por alimentación, un salario mínimo rural,
cialmente examinando la vestimenta que evidencian. [Adjunto
jornada laboral de 8 horas y descanso semanal. Dichos recla-
imágenes 5 y 6]
29
mos derivaron en paros realizados por la UTAA, conllevando en despidos y desalojos masivos. A su vez, se producían di-
Sin distinción de género, los individuos que discernimos que
ficultades de funcionamiento sindical ante la existencia de
están siendo partícipes de las marchas, exhiben un aspecto
“listas negras” , originando peligro real de desocupación para
menesteroso: sucios, varios de ellos descalzos y otros cal-
los asalariados rurales31. Todas estas peticiones son reflejo
zando alpargatas, lucen sombreros y boinas, un conjunto de
del contexto que integran en el continente, influenciadas en-
aspectos de la vestimenta, que se asocian a seres identifica-
tre otras cuestiones por el papel intervencionista de Estados
dos con lo rural. Por otro lado, se percibe el contraste de clase
Unidos, los golpes de Estado instaurados y el reciente derro-
mediante la vestimenta33 y la posición en el encuadre de la foto
camiento de Goulart en Brasil. En este sentido, se incremen-
de ciertas personas, que estaban ubicadas a un costado del
tan los debates acerca de la magnitud de la legalidad, la perti-
sector donde se estaban movilizando los cañeros, con actitud
nencia de la acción directa y la violencia32, siendo los cañeros
expectante y observando lo que sucedía. Entre las relaciones
un reflejo de dichos cuestionamientos. Todas sus demandas
de clase y de posición, cabe destacar la presencia de policías
pueden observarse en El Popular, fundamentalmente queda
en esas marchas, o al menos en uno de sus intervalos, que
evidenciado el itinerario de las marchas de forma persistente,
puede dar cuenta al clima tenso de control y represión que
en los años que se desarrollaron en el recorrido desde Bella
se iba gestando desde esta década. Es inevitable agregar, la
Unión a Montevideo. Quedan exhibidas, las expresiones de
relación de los cañeros con Raúl Sendic, individuo pertenecien-
cómo estaban dispuestas las condiciones laborales de estos
te a una clase social opuesta a este grupo de trabajadores,
individuos y las relaciones allí sugeridas entre clase, raza y
con formación académica y con un férreo vínculo al MLN-T.
género. Se perciben a trabajadores de la caña de azúcar ma-
[Imagen 7]
30
nifestando en reclamo de sus derechos. Hombres, mujeres y niños de diversas edades, interactúan e intercambian sus ex-
La figura de Sendic se vuelve harto influyente para la disputa
periencias en esta instancia de lucha común, en la que se los
de la UTAA, este colectivo lo estimaba como sólido referente
puede contemplar a todos partícipes por igual. Es importante
y precursor de sus luchas, detentando dentro de sus lemas,
destacar, que dicha diversificación de los sujetos participan-
gran parte en referencia a él.34 Se puede observar en las imá-
tes, provocó gran impacto social en relación a otras marchas
genes, que la cartelería empleada por estas personas durante
desempeñadas por trabajadores rurales precedentemente,
las marchas, dirigían textos tales como: “Por la tierra y con
donde se observaba mayoritariamente a hombres. Por tanto,
Sendic”; “Viva Raúl Sendic” ó “Raúl Sendic, líder campesino”.
la presencia de mujeres y niños, aporta a la construcción de
Sin embargo, sería importante profundizar en este aspecto,
historia social y nos permite hondar el análisis en este sentido.
dado que desde la visión de este grupo social, la figura de Sendic como político, es la respuesta más clara a la concreción de
29 Esta metodología de pago, implicaba el canje de estos bonos por mercadería de primera necesidad únicamente en las cantinas de las grandes empresas azucareras, ya sean Azucarera Artigas o CAINSA.
sus reivindicaciones. Si bien durante esta época, el interés de
30 Las conocidas “listas negras” en el sector rural, fueron un mecanismo de represión sindical ejercido por los empleadores, donde se tenía registro de los trabajadores sindicalizados o con intenciones de serlo. Con este tipo de información, se generaban despidos masivos y se optaba por no contratar a aquellos trabajadores “simpatizantes” del sindicato. Cabe adherir, que además era frecuente el empleo de violencia física por parte de los patrones a sus empleados.
que se venían generando desde el decenio anterior. Es conve-
31 Para profundizar respecto a cuestiones sindicales del sector rural, véase: González Sierra, Yamandú, Los olvidados de la tierra: Vida, organización y luchas de los sindicatos rurales, FESUR-CIEDUR-Nordan Comunidad, Montevideo, 1994. 32 El uso de la violencia por la policía para reprimir manifestaciones era usual en la época, para profundizar en las “marchas cañeras” desde esa perspectiva, véase: Juncal, Agustín, “Memorias a la intemperie: la primera marcha por la tierra en Uruguay”, en Clepsidra. Revista Interdisciplinaria de Estudios sobre Memoria, Buenos Aires, Vol.2, Nº3, 2015, p. (92-109).
Sendic por el sector incita y promueve su organización, no hay que dejar de lado que estas reivindicaciones no son nuevas, ya
33 En la imagen 5, se puede observar a un grupo de mujeres ubicadas dentro del encuadre en el extremo lateral izquierdo, con características físicas opuestas a las de los cañeros, portando zapatos, polleras, camisas y apariencia armoniosa. 34 Se han realizado estudios vinculados a la Historia Oral, partiendo de entrevistas a individuos que pertenecieron al sindicato, en los que se puede observar una importante admiración a la figura de Sendic. No solamente en relación a su influencia a nivel sindical, también se menciona sobre las conexiones que se daban con el MLN-T de varios de estos trabajadores. Del mismo modo, existen posturas antagónicas al respecto dentro de los testimonios abordados. Al respecto, véase: Merenson, Silvina, “(Des)marcaciones (trans)nacionales. El proceso de movilización y radicalización política de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (1961-1972)”, en Contemporánea: Historia y problemas del siglo XX, Montevideo, Vol.1, Nº1, 2010, p. (115-132).
niente contar con la presencia de un texto que acompañe a la
aplicados sobre estas fotografías para la época y aportaría en
imagen, de manera de significar su valor e intentar atender a
la profundización de la mirada al itinerario de esas imágenes,
las pretensiones del fotógrafo y la editorial en la cual se publi-
observándolas desde el presente y teniendo en cuenta los nue-
ca, si llegara a ser el caso. Es compleja la situación de varias
vos usos y apropiaciones a las que fueron sometidas. Se logró
series de fotografías, que carecen de estos datos, suponiendo
destacar a un grupo social que pasaba inadvertido por otros
para el historiador una dificultad al momento de la utilización
medios, ubicado en el extremo opuesto de la capital del país,
de la fuente, debiendo optar por diversos elementos externos
teniendo en cuenta que las grandes contiendas se generaban
capaces de aportar a la documentación de esas imágenes.
35
allí, y además de modo gráfico, impactando profundamente en
En esta instancia, el valor documental es notable retratando
la población lectora de un periódico masivo como El Popular.
un hecho histórico que se evidencia en las fotografías. Aunque
La información expuesta en las ediciones de dicho diario, fue-
esta serie no adjunta textos descriptivos, más que algunas de
ron de enorme influencia en el proceso de sindicalización que
las fotografías que exponen la fecha de realización, a través
estaban afrontando diversos grupos de trabajadores y espe-
de otros elementos del periódico y de sus representantes más
cialmente los trabajadores de la caña de azúcar.38
influyentes expuestos con anterioridad, podemos dar cuenta de las posibles presunciones de dicho diario respecto a este
7. CONCLUSIONES.
grupo social. La imagen puede modificar su significado a par-
Los debates que rodearon el ámbito de las izquierdas, han te-
tir del texto, así se han re contextualizado imágenes, a partir de
nido importante atención historiográfica en líneas generales y
la narración que se hace en referencia. Igualmente, adquiere
se han puntualizado en ciertos grupos políticos y sociales. Ma-
relevancia una fotografía cuando figuran personas con influen-
yoritariamente la atención se enfocó en el MLN-T como sector
cias, sean políticos u otros actores de época. En este caso, las
y en algunas personalidades puntuales que formaron parte,
imágenes sobre las “marchas cañeras”, informan de un colec-
existiendo una amplia producción al respecto. Sin embargo,
tivo, un sector social y movimiento sindical. Mediante dichas
coexistieron una amplia variedad de grupos de menor tama-
fotografías, podemos adoptar elementos de la cotidianidad de
ño en la misma dirección, que aún no han tenido la atención
estas personas, para complementar el análisis y así conocer:
historiográfica suficiente. A su vez, son escasos los trabajos
el sector al que pertenecen, cuáles son sus reclamos, cómo
que se enfocan desde una perspectiva de la derecha39, de mo-
entienden a la figura de Rául Sendic, entre otras condicionan-
do de poder contrastar parte de un mismo proceso. Es muy
tes. El significado de la imagen, puede variar de acuerdo al
amplio y diverso el debate surgido desde la izquierda durante
lugar en el que esté expuesta. El Popular definido como diario
la década de 1960, debido a los grandes cambios que estaba
de izquierda, identificado con las luchas de la UTAA, además
afrontando Uruguay a grandes escalas, tornándose complejo
de documentar los acontecimientos que estaban desarrollán-
y con abundantes aristas pertinentes de investigación, que
dose, ejercía su propia militancia, a través de la cámara y de la
aún no han sido exploradas. En el caso de los trabajadores
participación en estas instancias de lucha. Durante este perío-
de la caña de azúcar, existen trabajos enfocados en aspec-
do, las imágenes comenzaron a ocupar un lugar relevante en
tos políticos que se asocian a lo sindical, empleando fuentes
la postura de las izquierdas. La prensa por su carácter masivo
sindicales y en relación a la historia oral, tomando entrevistas
e influyente en la sociedad, destacaba como herramienta fun-
a diversos personajes protagonistas como eje. Esta práctica
damental para la política de la época, por ello la importancia
puede ser muy útil y es utilizada frecuentemente en la historia
que adquiere la publicación y divulgación de estas imágenes
reciente, pero también debe ser abordada con suma prudencia
en un medio de prensa, es sustancial. En este sentido, sería
y conocimiento.
36
pertinente para la investigación, consultar el archivo de prensa del periódico para constatar qué imágenes fueron publicadas y con qué textos descriptivos, en referencia a la delimitación de tiempo a trabajar.37 Esta acción permitiría conocer los usos 35 Para profundizar la temática de los archivos fotográficos, véase: Broquetas, Magdalena, “Las fotografías de archivo y sus (im)posibilidades al contar la historia”, en Lo que los archivos cuentan, Montevideo, Vol.2, N°2, 2014, p. (87-109). 36 El análisis debe ir acompañado de bibliografía y es necesario consultar otros elementos del estudio de imágenes, para alcanzar una preferente contextualización. 37 La justificación de trabajar el período comprendido entre 1961 y 1971, responde a la fundación del sindicato en el año 1961 y al trans-
curso de las marchas en el lapso de casi una década, partiendo la primera en 1962 y la última en 1971. 38 Podríamos considerar que las publicaciones exhibidas incentivaban a aquellos trabajadores carentes de información a la adhesión del sindicato. El periódico se enfocó en otorgar cobertura de las problemáticas de diversos sectores, personalizando su intención, otorgándole nombre a las familias, acompañando el relato que ejercían y adjuntando una imagen. De cierta forma, se humanizaba a la clase trabajadora. 39 Para conocer una perspectiva desde las derechas en Uruguay, véase: Broquetas, Magdalena, La trama autoritaria: derechas y violencia en Uruguay (1958-1966), Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 2015.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 55
Este artículo responde a un avance de investigación respecto
Blixen, Samuel, Sendic, Trilce, Montevideo, 2000.
a los trabajadores de la caña de azúcar, enfocado desde una fuente compleja y dispar a otras del mismo período. El empleo
Broquetas, Magdalena, “De íconos a documentos. Las fotogra-
de fotografías para la investigación histórica aporta diversos
fías de la huelga general de Uruguay en 1973”, en Mraz, John
aspectos de lo social, siempre que sea sometida a crítica y se
& Mauad, Ana María, (Coord), Fotografía e Historia en América
paute la necesidad de interrogarse cuestiones propias de la
Latina, Centro de Fotografía de Montevideo, Montevideo, 2015,
metodología científica. Una de las mayores dificultades que
p. (175-198).
afronta el historiador al momento de optar trabajar con fuentes fotográficas, tiene que ver con la conservación de las mis-
Broquetas, Magdalena, La trama autoritaria: derechas y violen-
mas y con la contextualización que se adjunta al pie de foto.
cia en Uruguay (1958-1966), Ediciones de la Banda Oriental,
En la mayoría de los casos no existe ese texto en las series
Montevideo, 2015.
40
fotográficas, por tanto se deben buscar mecanismos idóneos capaces de arrojar luz sobre el contexto de esas imágenes.
Broquetas, Magdalena, “Las fotografías de archivo y sus (im)
Trabajar con fotografías sobre los trabajadores de la caña de
posibilidades al contar la historia”, en Lo que los archivos cuen-
azúcar nos permitió conocer fundamentalmente, otros aspec-
tan, Montevideo, Vol.2, N°2, 2014, p. (87-109).
tos de ese grupo social y político, enfocado desde un ángulo peculiar. Las imágenes nos permiten acercarnos de manera
D’Elía, Germán, El Uruguay Neobatllista, 1946-1958, EBO, Mon-
vivencial a los acontecimientos históricos, teniendo presente
tevideo, 1982
los conocimientos del período a estudiar y determinando el contexto que rodea la imagen. El hecho de otorgarles protago-
Duffau, Nicolás, “El Coordinador (1963-1965): La participación
nismo a personas que frecuentemente pasan inadvertidas en
de los militantes del Partido Socialista en los inicios de la vio-
otro tipo de estudio, aporta notablemente a la elaboración de
lencia revolucionaria en Uruguay”, en Colección Estudiantes,
la historia social. Sería significativo el incremento de trabajos
Montevideo, N°30, 2008, p. (123).
que enlacen historia y fotografía, aplicando de manera crítica la metodología de investigación, trascendiendo el ilustracio-
Frega, Ana, “Como el Uruguay no hay” Apuntes en torno al Es-
nismo que suele aplicarse sobre las imágenes cuando se las
tado en los años cincuenta y su crisis”, en Revista Encuentros,
vincula a la historia.
Montevideo, N°2, 1993, p. (91-103)
IMÁGENES EN ORDEN DE APARICIÓN:
Gatto, Heber, El cielo por asalto: El Movimiento de Liberación
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7. Marcha de trabajadores cañeros. Marzo de 1964.
Nacional (Tupamaros) y la izquierda uruguaya (1963-1972),
El Popular. Fotos 0937-24_17-15FPEP, 0933-20_14-19FPEP,
Taurus, Montevideo, 2004.
0937-24_17-24FPEP, 0933-20_14-17FPEP, 0937-24_17-29FPEP, 0937-24_17-09FPEP, 0937-24_17-27FPEP/Centro de Fotogra-
González, Aurelio, Fui testigo: una historia en imágenes, Centro
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Belén Ramírez Bueno
Los Estados depredadores: la Operación Cóndor y la guerra
Estudiante avanzada de la Licenciatura en Ciencias Históricas, Opción Investigación. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República. Se está iniciando en Formación Docente con especialidad en Historia en el Instituto de Profesores Artigas. Realizó talleres y seminarios sobre Fotografía en el Taller Aquelarre y en el Centro de Fotografía de Montevideo. Expuso una muestra fotográfica colectiva en la sala Aurelio González del Taller Aquelarre. Actualmente investiga sobre las “marchas cañeras” de la UTAA en el Uruguay de los años sesenta, empleando fotografías como fuentes primarias para el estudio de la Historia.
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beleen.ramirez@gmail.com
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SECCIÓN
TUCUMÁN
La esclavitud a través de documentos coloniales Análisis de documentación histórica sobre esclavos en la ciudad colonial de San Miguel de Tucumán Luciana Chavez
La presencia de esclavos africanos en la Argentina, y más aún en las regiones del noroeste, continúa siendo un tema en discusión y continua elaboración. El presente trabajo consiste en un análisis documental de diversas fuentes escritas referidas a los esclavos africanos que habitaron la ciudad colonial de San Miguel de Tucumán siendo nuestro objetivo central el revelar la representatividad de los mismos en la documentación de la época. Así mismo, gracias a la información recaudada en cada uno de los documentos trabajados, nos fue posible aproximarnos de modo general a diversos aspectos de la dinámica social de la cual los esclavos fueron parte. Palabras clave: Esclavos – Tucumán colonial – Documentos históricos
INTRODUCCIÓN:
como hierro, azúcar y textiles3.
El ingreso de la población africana a las ciudades de la Gobernación del Tucumán se produjo desde los primeros años de la
En el caso puntual de la ciudad de Tucumán, es sabido que
colonia a partir del comercio de esclavos. En la mayoría de los
los primeros españoles que ingresaron a este territorio, como
casos estos eran traídos desde África hacia el puerto de Bue-
Diego de Almagro y Diego de Rojas, habrían incluido negros
nos Aires donde luego, gran parte de los esclavos arribados,
en sus huestes, y que conquistadores y colonos del Tucumán
eran transportados hacia la ciudad de Córdoba, lugar donde se
reclamaron insistentemente a la Corona se les permitiese in-
bifurcaba el camino hacia Chile y el Alto Perú1.
troducir esclavos para ser utilizados como mano de obra. Ya para principios del siglo XVII, es innegable la presencia de es-
Esta última ruta habría sido la más importante ya que hasta
clavos en la ciudad de Ibatín (primera fundación de la ciudad),
mediados del siglo XVIII, el comercio desde y hacia el Alto Perú
lo cual ha quedado plasmada en los registros de la época4.
constituyó el eje del tráfico general debido principalmente a la necesidad de mano de obra esclava para el trabajo forza-
De esta manera el objetivo de nuestro trabajo es aportar al
do requerido en las minas de plata potosinas, a causa de la
conocimiento general acerca de la esclavitud en la ciudad de
alta mortandad de los indígenas por las malas condiciones
Tucumán, durante gran parte del periodo colonial, a partir de
de trabajo a las que eran sometidos2. En este trayecto se tran-
la información obtenida del análisis de diversos documentos
sitaba de manera sucesiva por las ciudades del interior de la
históricos tales como testamentos, escrituras de compraventa
Gobernación del Tucumán (Santiago del Estero, Tucumán,
de esclavos, donaciones, hipotecas, entre otros. Dicho corpus
Catamarca, Salta y Jujuy) en donde muchos de los esclavos
corresponde puntualmente a protocolos de escribanía y series
eran revendidos, junto con diversos productos de contrabando
judiciales los cuales se encuentran en el Archivo Histórico de la provincia de Tucumán, siendo el periodo temporal de análi-
1 Assadourian, C.S. El Tráfico de esclavos en Córdoba 1588-1610 Cuadernos de Historia 22. Instituto de Estudios Americanistas. Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba, 1965. 2 Crespi, L. El comercio de esclavos en el Río de la Plata. Apuntes para su estudio. En: Cuadernos de Historia, Serie Ec. y Soc., N° 3, Arch. y Ftes., CIFFyH-UNC, Córdoba 2000, pp. 237-252
3 Guzmán, F. Africanos en Argentina. Una reflexión desprevenida. Andes Nº17. Salta, 2006. 4 La primera compraventa de esclavos, registrada de manera legal y cuya documentación se conserva, data del año 1606, 40 años después de la fundación de Ibatín. En la misma se detalla el ingreso de 4 esclavas africanas de origen Angola. A.H.T. P.E. Serie A. Vol.I Fs. 94 vta. 95. Año 1606
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sis circunscripto desde el año 1565, año de la primera funda-
cuando el objeto de estudio forma parte de un grupo subalter-
ción de la ciudad, hasta el año 17705.
nos. Tal como señala Goldberg: “cuando los españoles aceptaron el tráfico de negros, asimilaron junto con el toda una
El trabajar con fuentes históricas nos permite en este caso
estructura de prejuicios y estigmas con los que caracterizaban
acceder a un mundo de prácticas y representaciones de otro
la alteridad: salvajes, animales, brutales, desvergonzados, obs-
modo inaprensible. Si bien los esclavos no contaban con la
cenos”6, concepciones que con el tiempo, los hispano-criollos
posibilidad de expresarse directamente por escrito, es a partir
naturalizaron y mantuvieron en la creación subjetiva de una
de los indicios presentes en cada uno de estos documentos
identidad social: “el negro”. Por lo tanto el análisis crítico de las
lo que nos permitió dar cuenta acerca de variados aspectos de
fuentes nos llevó a interpretar a las mismas
la realidad de la cual los esclavos africanos formaron parte;
autenticidad en cuanto a fechas y lugares, sino también inter-
actividades, prácticas sociales, espacios habitados, ocupacio-
pretándolas desde su contexto de producción, analizando “lo
nes como así también diversas situaciones a las cuales fueron
dicho y lo no dicho”7 desde el lugar de su enunciación.
más allá de la
sometidos. De esta manera a continuación se presenta un análisis de Así mismo, si bien resaltamos la importancia de la informa-
cada uno de los documentos trabajados, centrando nuestra
ción que brindan este tipo de fuentes históricas no perdemos
descripción en las referencias, tanto directas como indirectas,
de vista las intencionalidades y matices discursivos muchas
acerca de los esclavos africanos y en la información que es
veces inherentes a cualquier clase de escritos, especialmente
posible de reunir a partir del trabajo documental.
5 El periodo temporal no fue una elección azarosa sino que, por el contrario, respondió a los objetivos planteados para la investigación centrándonos en aquellos momentos donde los estudios disponibles al respecto eran verdaderamente escasos haciendo necesario su estudio. Dos autoras han trabajado acerca de la temática de la esclavitud en Tucumán, una de ellas Gabriela Tio Vallejo, quien a través del relevamiento de listas de bautismos de la Iglesia Matriz y de su comparación con censos y padrones, ha aportado a la dimensión demográfica de la población africana en la ciudad de Tucumán durante mediados de la colonia (Tio Vallejo Aporte al Estudio de la dimensión demográfica y económica de la Esclavitud en el Tucumán Colonial. Tesis de Licenciatura en Historia. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán, 1990). Además esta autora ha analizado los documentos de las temporalidades pertenecientes a la Compañía de Jesús luego de su expulsión, con el fin de observar el rol económico de los esclavos en las haciendas Jesuíticas. (Tío Vallejo 1994. Proceso de Tasación y Venta de esclavos pertenecientes a los Jesuitas de Tucumán, La Rioja y Santiago del Estero, tras la expulsión de la compañía. Serie Documentos, Tucumán, Instituto de Investigaciones Históricas, Facultad de Filosofía y Letras, UNT. 1994). Para fines del periodo colonial y principios del independiente citamos principalmente el trabajo de Jovita Novillo: La Población Negra en Tucumán (1800 – 1820). Con especial referencia a los cuarteles urbanos y los curatos de los Juárez y Río Chico. Tesis de Maestría en Ciencias Sociales, Orientación Historia. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán, 2005. De esta manera nuestro aporte se centra en el estudio de un periodo temporal poco trabajo, principios y mediados de la colonia, a partir del análisis de otras fuentes documentales trabajadas por dichas autoras.
FONDOS DOCUMENTALES 1-Protocolos de Escribanía Los protocolos de escribanía (también llamados notariales), reúnen todos aquellos documentos originales referidos a hechos y actos jurídicos de los cuales se ha dado fe ante un escribano público o en su ausencia ante el alcalde ordinario de la ciudad. En estos libros encontramos una amplia variedad de expedientes relacionados a los esclavos tales como contratos de compra venta, donaciones, testamentos, poderes, hipotecas, dotes, cartas de libertad, entre otros. 1.1 Cartas de Compra venta Las escrituras de compraventa constituyen el instrumento más importante en el negocio de venta de esclavos. Estas transacciones, como la de los bienes raíces e inmuebles, se 6 Goldberg, M. Los negros de Buenos Aires. En Martínez Montiel M. (coord.): Presencia Africana en Sudamérica,Mexico. Ed. Consejo Nac. Para la Cultura y las Artes.1995, pp.529-607. Citado en Ruffer: Historias Negadas. Ed Ferreyra. Córdoba, 2005.p. 29. 7 Ruffer,M. Historias negadas. Esclavitud, violencia y relaciones de poder en Córdoba a fines del s. XVIII. Ed. Ferreyra. Córdoba 2005, p.29.
hacían mediante un acta rubricada por un escribano o alcalde
llamada Úrsula de solo diez años aclara que la misma la vende
ante la presencia de varios testigos quedando de esta manera
“ libre de enfermedad de gota ni de corazón, no tiene ningún
el traspaso del bien sujeto a los requisitos legales derivados
vicio de embriaguez, no es fugitiva, ni ladrona…”11. Otro es el
de este tipo de operación .
caso de la venta del esclavo Juan, en donde su dueño al mo-
8
mento de la venta declara que vende: Estas escrituras consistían en un documento simple el cual , en la mayoría de los casos analizados para nuestro periodo
“…particularmente por fugitivo que muchas veces se ha ido y
de estudio, comenzaban con la frase : “ Sepan cuantos esta
lo tiene de costumbre y con una prisión de hierro que tiene a
carta escritura de venta real perpetua enajenación de esclavo
los pies por ello, y por borracho, ladrón y enfermo del mal de
vieran como yo …” continuando con la presentación de las
orina y de ijada, delincuente, e con todas e cualesquier tachas,
partes involucradas en la transacciones, es decir el compra-
defectos y enfermedad que tiene al presente y adelante…”12 .
dor y vendedor. Luego se hacía referencia al bien en cuestión, mencionando el nombre del esclavo, edad aproximada, sexo,
Además de aspectos referidos a los esclavos en si, como ser
nación de origen, castas y en algunos casos si es que pre-
nombre, edad, sexo, origen y /o castas, oficios y posibles en-
sentaba algún oficio u ocupación, junto con el precio que se
fermedades, estos documentos nos revelan así mismo datos
pagaba por el mismo.
relevantes acerca de la familia y de las relaciones interétnicas que se forjaban entre la población de color y los demás seg-
Por ejemplo en la escritura de compraventa realizada por Isi-
mentos de la sociedad, ya que información tal como el estado
dro de Murga, vecino morador de la ciudad de San Miguel de
civil del esclavo y la clasificación social del conyugue eran
Tucumán en favor de don Juan Antonio de la Cruz también
datos necesarios al momento de concretar una venta.
vecino morador de la ciudad en donde detalla: que vendo por venta real un mulato esclavo mío llamado Roque criollo de
Citamos como ejemplo la escritura realizada por José Mar-
edad de dieciséis años por más o menos en precio y cuantía
tínez Lezama por la venta de su esclavo Vicente, en donde
de quinientos pesos corrientes de a ocho reales cada uno…” .
además de declarar que el mismo era negro, criollo y de edad
9
de veinticuatro años, menciona que dicho esclavo es “casado En esta clase de transacción resultaba necesario el describir
con Manuela, mulata libre…”13 .
los atributos físicos del esclavo, particularmente cuando este no se encontraba en estado satisfactorio, ya que de esto de-
Así mismo las cartas de compra venta al ser un instrumento
pendía en gran parte el valor del esclavo En la escritura de
legal que avalaban la operación comercial resultaba ser, en la
venta realizada por Don Juan Antonio Bazán, vecino encomen-
mayoría de los casos, un documentos muy detallado en donde
dero de la ciudad de San Miguel de Tucumán en donde vende
se describían todos aquellos aspectos que pudieran ser ne-
un mulato esclavo al General Luis José Díaz, vecino encomen-
cesarios al momento de realizar la transacción,. Por lo tanto,
dero de la ciudad de San Fernando y Valle de Catamarca, se
se registran datos claves acerca del comercio y de los me-
detalla lo siguiente: “…lo vendemos con todas sus tachas bue-
canismos de compra de los esclavos por parte de los vecinos
nas y malas presentes o secretas…sano de toda enfermedad
durante la colonia.
publica o secreta de mal de corazón, bubas, ojos claros y sin sista ni otra que le impida servidumbre…”10
Sirva de ejemplo el contrato de permuta entre Antonio Alurralde, vecino feudatario de la ciudad, y Francisco Sánchez de
Lo importante de esto es que con esta información los docu-
la Madrid, también vecino en el cual se detalla que uno de
mentos de compra venta dan cuenta acerca de las enferme-
los esclavos involucrados en el trueque fue comprado “…en el
dades que comúnmente padecían los esclavos junto con las
puerto de Buenos Aires de un mercader de los asientos que
adscripciones sociales más recurrentes utilizadas para ca-
tenían los franceses para el trato y contrato de negros, el cual
racterizar a la población de color. Esta clase de descripciones
compre bozal infiel que hice bautizar después de educarlo en
son frecuentes en las escrituras, por ejemplo Doña Catalina
los misterios de la fe…”14.
Costillas de Rojas al momento de vender una esclava mulata 8 Navarrete, M.C. Génesis y desarrollo de la esclavitud en Colombia. Siglos XVI y XVII. Cali: Universidad del Valle, 2005. 9 Archivo Histórico de Tucumán, en adelante A.H.T., Protocolo de Escribanía, en adelante P.E. Ser. A Vol.III Fs. 121 a 121 vta. Año 1692. 10 A.H.T. P.E. Serie A. Vol. VI Fs. 68 a 69. Año 1760.
11 A.H.T. P.E. Ser .A. Vol. IV Fs. 51 -52. Año 1701. 12 A.H.T. P.E. Ser. A. Vol. I Fs. 315 v. -317. Año 1608. 13 A.H.T. P.E. Ser. A Vol. III Fs. 275 – 276. Año 1697. 14 A.H.T.P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 306 vta a 307 vta. Año 1717.
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Estos documentos se constituyen por ende como una fuente
redactar en la escritura:
única para nuestro estudio ya que se caracterizan por la riqueza y variedad de datos que dan cuenta sobre las caracte-
“…y dijo dicho Mateo que quería ser libre y para ello trae la
rísticas generales de la población de color y su desarrollo a lo
cantidad de su valor y como con efecto trajo trescientos pesos
largo del periodo colonial.
en plata sellada y que estos pesos entregara al dicho su amo en pago del valor de su persona para salir de la servidumbre
1.2 CARTAS DE LIBERTAD
de esclavitud…” 17.
La esclavitud fue una institución marcada por el dominio del propietario, señor de derecho, sobre el esclavo, objeto de po-
En las manumisiones otorgadas por voluntad de los amos, en
sesión . Sin embargo dentro de la legislación que regulaba la
algunos casos a exigía ciertas condiciones o deberes por parte
vida de los esclavos se establecía que los mismos podían ser
del esclavo por ejemplo Doña Gerónima Costilla de Rojas le
manumitidos, pasando así a la categoría de libres y recuperan-
otorga la libertad a su esclavo mulato llamado Domingo, en
do su condición de sujeto.
remuneración por los servicios recibidos antes y después de
15
su viudez por parte del esclavo, exponiendo que este debía En términos generales existieron dos caminos para la obten-
cumplir con la condición de “acompañarla durante el resto de
ción de la libertad de un esclavo: La manumisión voluntaria
sus días…”.
expresada por el amo, en la mayoría de los casos en retribución por un largo y fiel servicio, y la compra “por precio justo
Estos documentos nos revelan entre líneas la relación que
y probado” por parte de terceros que quisiesen manumitirlo
se podía establecer entre amo esclavo, en aquellos casos en
como también por el propio esclavo.
donde se le otorgaba de manera voluntaria su libertad como también los diferentes mecanismos que ponían en juego los
Como el acto de manumitir era un procedimiento legal este se
esclavos para poder conseguir su libertad.
debía formalizar ante un escribano o funcionario de competencia. Jurídicamente la libertad del esclavo quedaba establecida
1.3 TESTAMENTOS
con la escritura de libertad, documento que respaldaba el acto
Los Testamentos son de los documentos más comunes en
de manumisión. El documento original quedaba preservado
el corpus del periodo colonial ya que el hecho de testar se
en el libro notarial y se le entregaba una copia al beneficiado
establecía como una costumbre dentro de la sociedad de la
como prueba de su nueva condición, por lo cual se convertía
época. Tanto ricos como algunos pobres, a excepción de los
en testimonio y evidencia tangible de la libertad obtenida16.
esclavos, mujeres y hombres se valían por igual de este instrumento jurídico y religioso para dejar por escrito sus últimas
Las cartas de libertad eran documentos formales en donde se
voluntades así como también el dar a conocer deudas y todos
establecían todos aquellos formulismos exigidos por la ley por
aquellos bienes, muebles e inmuebles, que había adquirido en
lo cual en su mayoría presentaban el mismo formato o estruc-
vida y, en algunos casos, detallar su correspondiente reparti-
tura. Primeramente se presentaba al propietario del esclavo
ción.
y luego a él o los esclavos que iba a ser beneficiado con su libertad, los cuales eran identificados con su nombre, edad,
Nuestro interés en este tipo de documentos recae en el he-
casta y si es que poseía alguna profesión. Era preciso declarar
cho de que el esclavo, al ser considerado como un objeto de
también las causas o razones por las cuales el esclavo había
propiedad, era incluido en los inventarios y tasaciones al
obtenido la manumisión, los condicionamientos de la misma,
igual que el resto de los bienes materiales del testador (ca-
su valor monetario y forma de pago en el caso en que se haya
sas, ropas, joyas, mobiliarios etc.). En estos inventarios se de-
efectuado.
tallaban además las características generales de los bienes suministrándonos, por ende información específica acerca de
En el caso de la libertad otorgada a Mateo, mulato esclavo del
los esclavos que habían tenido en su propiedad. Estos eran
Capitán Don Juan de Basualdo, esta fue otorgada por haber
identificados a partir de su nombre, edad, origen o casta, es-
pagado el propio esclavo su valor, así lo detalla el escribano al
tado civil, su valor, si es que presentaba alguna profesión u
15 Dimunzio, K.; García, C. La libertad deseada ¿La libertad otorgada…? Las cartas de libertad otorgadas a los esclavos en Córdoba entre mediados del Siglo XVIII y principio del siglo XIX. Ponencia presentada en las XIº Jornadas Interescuelas /Dpto. de Historia. San Miguel de Tucumán.2007. 16 Ibídem.
oficio, su estado de salud, entre otros datos relevantes. Como ejemplo presentamos el caso de Juana de Iriarte quien en su testamento declara lo siguiente:
17 A.H.T. P.E. Ser. A. Vol.V Fs. 369.Año 1754.
Escritura compra venta de esclavo. Archivo Histórico de Tucumán (A.H.T.) Protocolo de Escribanía, Volumen IV, Folios 59 a 60. Año 1701 (En la fotografía folios 59 y 59 vuelta.)
“…declaro además por mis bienes siete esclavos entre varones
años convaleciente de la peste que tiene dos hijas la una Isa-
y mujeres que son los siguientes Bernardo , negro de edad de
bel de once años y la otra llamada Juana de seis años y por ul-
veinte años poco más o menos ;Nicolás mulato de edad de
timo un hijo de la dicha Paula llamado Antonio de ocho años 19.
veinte y dos poco más o menos ; Felipe mulato de edad de diez y nueve años poco más o menos ; Juan negro de edad
Los remates en almoneda se registraban de la siguiente ma-
de doce años poco más o menos ; Isabel mulata de edad de
nera:
veinte y seis años poco más o menos y dos hijos suyos una llamada Feliciana de edad de cuatro años y la otra de pecho
“…en la ciudad de San Miguel de Tucumán en veintidós días
llamada Petrona…” .
del mes de Agosto de mil seiscientos noventa y cinco el alcal-
18
de ordinario de dicha ciudad capitán Simón de Avellaneda…. Otros casos particulares son aquellos en los cuales los escla-
mandó saquen las piezas de esclavos y esclavas por fin y
vos fueron destinados a remate almoneda pública. Este es el
muerte de doña Juana en la Plaza Pública y en concurso de
caso por ejemplo de Doña Juana Bravo de Laguna, mujer legi-
mucha gente y en presencia de los postulantes… y por voz de
tima que fue de Don Ramón Bautista Romano, quien luego de
Domingo negro esclavo del capitán José Martínez Lesama que
su muerte se procedió al remate de sus esclavos : Una negra
hizo oficio de pregonero en altas e inteligibles voces se fueron
esclava llamada Juana de cuarenta y cuatro años…enferma
pregonando los dichos esclavos , cada uno de por si y conti-
de la peste; una negra Josefa hija de la dicha Juana de quince
nuado los pregones el dicho esclavo y repitiéndolos se remató
años; otra esclava mulata llamado Paula de edad de treinta
José mulato de veinte años en el Capitán Juan Bautista de
18 Lizondo Borda, M. 1941.Documentos coloniales relativos a San Miguel y a la Gobernación del Tucumán siglo XVIII (1651-1684). Serie A Vol. VI. Publicación de la Junta Conservadora del Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán. 1941. Fs. 1 vta. a 3 vta.
Tobalina Ayala en 500 pesos de a ocho reales el peso de contado…repitiendo el pregonero ¡Ea , caballeros, ¿hay quien puje , 19 A.H.T. S.J. C. Caja 4 Exp. 5. Año 1695.
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hay quien de más? Que se ha de rematar al mejor ponedor!” y
un mil y cuatrocientos pesos..”
lo repitió muchas veces el pregonero…” . 20
En cordelería, bayetas y paños de quito de Lima que tasamos En este fragmento del remate que tuvo lugar por los bienes de
a nueve reales y cuartillo vara, y la de paño a cinco pesos….”21.
dicha Doña Juana Bravo de Laguna, se pone de manifiesto, además del destino de los esclavos, una actividad común de la época, el remate de bienes en la plaza principal. Tal como detalla el documento, esto se realizaba por intermedio del alcalde,
Generalmente se describían a los esclavos con mucho cui-
previo avisos y pregones, a fin de reunir la mayor cantidad po-
dado en los inventarios, debido a que dependiendo de sus
sible de “ponedores”, en donde dichos pregones eran llevados
características seria el valor adjudicado al momento de la ta-
a cabo por esclavos.
sación y por ende influiría en el monto total de la dote. Se los identificaba por su nombre, su edad, en algunas ocasiones se
1.4 CARTA DE DOTE:
hacía mención también de su origen, la condición civil y si es
En la época colonial era costumbre que los padres entregaran
que presentaba algún tipo de oficio y el estado físico y de salud
algunos bienes a sus hijas al momento de contraer matrimo-
del mismo.
nio a modo de ayuda o sostenimiento de las cargas matrimoniales.
1.5 ESCRITURAS DE DÉBITO Y DONACIONES Otros de los documentos coloniales en los cuales se hacen
Como constancia y a modo de garantía tanto para la familia
presentes los esclavos son las donaciones y en las escrituras
de la novia como para el propio marido se llevaba a cabo,
de débito o censos. Considerados como bienes materiales en
mediante acto notarial y frente a escribano o alcalde de turno,
ambos casos, los esclavos podían ser destinados a suplir, en
una escritura o carta de dote en donde se detallaban todos
concepto de garantía, algún tipo de deuda que había contraído
los bienes entregados junto con la correspondiente aceptación
su amo como así también eran entregados a modo de do-
del esposo.
nativo, en agradecimiento o retribución por parte de sus amos hacia algún tercero sea familiar, amigo, o institución religiosa.
Al igual que en los testamentos en las cartas de dote los esclavos eran también incluidos en los bienes dótales que los
Las escrituras de débito y censos, eran de las formas de prés-
padres entregaban para sus hijas.
tamo más comunes de las época las cuales se llevaban a cabo entre dos partes, una de ellas entregaba cierta cantidad de di-
Por ejemplo en la carta de dote otorgada por el Maestre de
nero y la otra se comprometía a devolverlo en un determinado
Campo Juan Martínez de Iriarte, teniente a Gobernador e Jus-
plazo junto con el pago de una renta anual fija (intereses) en
ticia Mayor junto a su mujer doña Ana de Yansi, con motivo
el caso de los censos. A modo de garantía para el prestamista
del matrimonio de su hija, doña Juana Martínez de Iriarte, con
se hipotecaban ciertos bienes de la otra persona, los cuales
el Capitán don Felipe García de Valdez, vecino morador de la
podían ser de distinta índole como tierras, casas, ganados,
ciudad de San Miguel de Tucumán en donde se detallan los
esclavos, etc.). En el caso de incumplimiento del pago en el
siguientes bienes designados como dote matrimonial:
plazo establecido o el de los réditos el prestamista tenía el derecho legal de confiscar aquellos bienes que habrían servido
“…Primeramente dos mil pesos en reales
de garantía.
En plata labrada y de torno, la llana a ocho pesos el marco y la
Estas transacciones se validaba a través de una escritura ,
de torno a diez pesos el marco que monta toda ella setecien-
frente a un escribano público o en su defecto con presencia
tos y sesenta y siete pesos y un real
del alcalde, en la cual se detallaba el nombre de quien solicitaba el préstamo (quien generalmente iniciaba la escritura) y
En joyas de oro y perlas en que entran un terno de esmeraldas
el del prestamista especificando el monto del préstamo, los
y otras preseas que tasamos en un mil y cuarenta pesos
plazos temporales para el pago junto con la declaración de el o los bienes que servirían a modo de garantía del contra-
Item dos esclavos el uno llamado Bartolo, criollo, negro, casa-
to. Citamos como ejemplo la escritura de débito realizada por
do con india de edad de veinte y cinco años , y Dominga, negra
doña Teresa Arias de Velázquez quien establece lo siguiente:
soltera y criolla de catorce años; tasados estas dos piezas en 20 A.H.T. S.J. C. Caja 4 Exp. 5. Año 1695.
21 A.H.T. P.E. Ser. A Vol. III Fs. 4 a 9. Año 1667.
“…Yo doña Teresa Arias Velázquez …que por la presente otor-
nativos a instituciones religiosas, ya sea para lograr la indul-
go que debo real y verdaderamente al Sargento Mayor don
gencia de su alma luego de su muerte como también para ga-
Nicolás Pone de León…la cantidad de mil doscientos pesos
rantizar los derechos parroquiales al momento de su entierro
en plata sellada corriente de a ocho reales el peso… los que
.Asimismo, se acostumbraba también el realizar donativos a
me obligo a pagar en esta ciudad dentro de los cuatro meses
otras personas por el amor que se le tenía o en agradecimiento
.y para seguro y pago de dicha cantidad dejo en poder del Rº
por algún favor recibido.
Padre Rector Carlos Gervasoni del Colegio de la compañía de Jesús cuatro esclavos nombrados, Clara, Catalina, Felipe y An-
Los esclavos al igual que cualquier otro bien eran también
tonio…y no haiga dado el debido cumplimiento de la expresa-
entregados como donativos por sus amos, los mismos fi-
da cantidad pueda el referido don Nicolás Ponce sacar dichos
guraban en las escrituras identificados por su nombre, sexo,
esclavos del poder del padre rector y venderlos hasta que se
edad aproximada y en algunos casos haciendo referencia a
cubran dicho debito…”.
categorías relacionadas al color de su piel tales como mulato,
22
negro o pardo . Lo interesante de estos documentos es que en su mayoría se identifican a esclavos sujetos bajo hipoteca a través de su
Un ejemplo de donación de esclavos es el caso de doña Ge-
nombre, muchas veces su edad y el valor monetario de los
rónima Costilla de Rojas mujer viuda del Capitán Don Luis de
mismos, como es el caso por ejemplo de la escritura de cen-
Toledo y Velazco dona un esclavo suyo al convento de San
so llevada a cabo por el Maestre de Campo don Urbano de
Francisco pidiendo a cambio su sepultura en dicho convento
Medina y Arce con el convento de San Francisco en donde se
junto con mil misas por su redención:
hipotecan dos esclavos : “…el dicho Juan es avaluado en cuatrocientos pesos y dicho Bentura en cuatrocientos cincuenta
“… Y dijo la dicha Geronima que dona y dono a favor del Con-
pesos y hacen la dicha cantidad de ochocientos y cincuenta
vento de Nuestro Señor San Francisco de esta ciudad y los
pesos…”.23
religiosos un mulato esclavo llamado José de diez años para que dé el puedan usar como suyo a quienes les transfiero en
Otro ejemplo que nos muestra la importancia de los datos que
dominio y señorío que tengo de dicho mi esclavo haciéndoles
brindan estas fuentes documentales es el caso de la escritura
donación por mi espontánea voluntad…..y se obligan a que al
de débito realizada entre el Maestre de Campo Martín Gómez
tiempo y cuando falleciera de esta presente vida la doña Ge-
Rosales quien al deberle a Pedro Núñez. Lugar Teniente Jus-
ronima de darle para su entierro en dicho convento sepultura
ticia Mayor y capitán a Guerra de la ciudad, la suma de seis-
preeminente y mil misas por su redención…”.25
cientos veintitrés reales le entrega:“…en rehenes un esclavo llamado Juan de veintiocho a treinta años con su mujer llamada
Otro ejemplo es el de doña Teresa Arias Velázquez ,viuda del
María Juana de veintitrés a veinticuatro años y su hija Ana
Maestre de Campo don Pedro Bazán Ramírez de Velazco
María que será de cinco o seis años, todos ellos negros…” 24
quien “…hace donación pura, mera y perfecta de una mulatilla esclava llamada María de edad de nueve años la cual dona
Aquí podemos observar que no solo se informa acerca de los
en recompensa de haberla cuidado a doña Juana Avellaneda
nombre y edad de los esclavos sino también sobre su condi-
como a su hija propia…”26.
ción civil, resaltando que las tres piezas de esclavos conformaban un grupo familiar además de hacer notar la categoría
2. FUENTES JUDICIALES
utilizada para designar a los mismos : “ todos negros”
Las fuentes judiciales constituyen un acervo de información privilegiada en donde al hondar en el conflicto particular a
En lo que respecta a las donaciones estas también se consti-
partir de la de la narración de los sucesos acontecidos, en las
tuían como acto jurídico en donde se dejaba constancia por
voces de quien acusa o atestigua, se irrumpe en la cotidianei-
escrito que una persona realizaba la donación de algún un
dad esbozando particularidades y elementos de la vida de los
bien material a un tercero generalmente en un acto agradeci-
miembros de una sociedad. Cada uno de los actores involucra-
miento o retribución.
dos en un juicio, sean acusados, testigos, defensores o jueces dejan entrever en sus declaraciones las conductas y valores
Era muy común en las mujeres de la elite realizar diversos do22 A.H.T.P.E. Ser. A Vol. V Fs. 236 a 237. Año 1744.
sociales, costumbres y hábitos que hicieron a la realidad cotidiana de la sociedad de la cual eran parte.
23 A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 328 a 329. Año 1719.
25 A.H.T. P.E. Ser. A Vol. IV Fs. 131 y vta. Año 1705.
24 A.H.T.P.E. Ser. A Vol. V Fs. 22 a 23. Año 1732.
26 A.H.T. P.E. Ser. A Vol. II Fs. 398 a 399. Año 1756.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 67
Ahora bien, tal como señala Ruffer27, al trabajar con estos do-
el orden de nuestra Santa Iglesia...”29.
cumentos es necesario hacer una reflexión sobre los diferentes portavoces que tenía la practica judicial, es decir, los ins-
O la declaración del negro Francisco en su defensa por ha-
trumentos discursivos de los cuales hacían usos sus actores,
ber huido de su amo:
con niveles de lenguaje diferentes y con mensajes dirigidos a distintos receptores, lo cual nos lleva a ser cautelosos y visua-
“…y dice el dicho Francisco en la pregunta que se le hizo que el
lizar las sucesivas construcciones; imponiendo la necesidad
motivo que tiene para no querer seguir a su amo don Antonio
de mirar la causa como una unidad pero con niveles diferen-
de Souza es porque habiéndole dicho que se quería casar con
tes; “lo dicho, lo no dicho y desde el lugar”28.
Leonor le respondió dicho su amo que lo había de matar castigándolo y para prueba de su verdad añade que mando su amo
Mediatizadas por las circunstancias, por la institución y por
echar un cuero en remojo que de el hizo un azote de tres rama-
el momento en el que se dice, la fuente judicial constituye sin
les para castigarlo en el monte y que habiendo ido al monte
embargo el único modo de acceder al mundo de prácticas y
y llevando consigo el azote suspendió el castigo para el día
representaciones de ese “otro” social, de aquellos sujetos que
siguiente y que esa noche se huyó temeroso de ese castigo…”
aunque no hayan tenido la suerte de expresarse por escrito están claramente insertos en el funcionamiento cotidiano del
Estos párrafos, más allá de la intencionalidad de quien los na-
núcleo social. En nuestro caso este tipo de documentos o na-
rra (esclavo y amo) nos ponen de manifiesto hechos tales
rraciones esbozan de manera particular y como ninguna otra
como los castigos impartidos hacia los esclavos , haciendo
fuente la vida cotidiana de los negros, su rol activo dentro de
incluso descripción de los objetos utilizados para tal fin. Asi-
la sociedad y la economía de la ciudad junto con la forma de
mismo es posible identificar al esclavo no solo como objeto de
sociabilizarse con el resto de los sectores de la sociedad.
propiedad sino como sujeto activo conocedor de las leyes y modos de accionar que tenía a su favor, haciendo uso de los
Un ejemplo claro de lo antes mencionado es la causa iniciada
mismos para su beneficio, en este caso particular logrando
por don Antonio de Sousa quien reclama se le devuelva su
contraer matrimonio y librarse de su amo al mismo tiempo.
esclavo Francisco quien, habiéndose escapado para contraer matrimonio con la negra Leonor, se encontraba habitando la
CONCLUSIONES
vivienda de Manuel García, amo de dicha esclava. Por su parte
La presencia africana en el país, y más aún en las ciudades
la defensa alega que dicho esclavo debía ser vendido a don
del noroeste, ha sido un tema durante mucho tiempo relegado
Manuel García ya que de acuerdo a la ley los esclavos debían
dentro de los estudios acerca de nuestro pasado. Si bien en
seguir al amo que ambos acordaran al momento de contraer
los últimos años han crecido las investigaciones referidas a
matrimonio, en este caso el propietario de la esclava Leonor.
diversos aspectos de la población africana, el reconocimiento acerca de su aporte dentro de la historia nacional aun no es lo
A lo largo del juicio y a partir de las declaraciones de los invo-
suficientemente conocido ni valorado. En este sentido nuestro
lucrados se narran diversas situaciones las cuales ponen de
trabajo busca contribuir al conocimiento acerca de la presen-
manifiesto situaciones comunes y particulares de la vida de
cia de esclavos africanos en la ciudad colonial de Tucumán,
dos esclavos así como el uso de variados recursos sociales
en donde cada uno de los testimonios analizados se presenta
de los cuales podían valerse para limitar la propiedad abso-
como una oportunidad de acceder a diversos aspectos de la
luta del dueño. Por ejemplo el momento de la unión en santo
realidad social de la cual fueron parte.
matrimonio: Los “negros” no fueron un suceso ajeno o excepcional, sino “por lo cual la dicha Leonor dijo que era su voluntad tomar
que por el contrario participaron activamente del escenario
estado de matrimonio con Francisco negro pero que no que-
cotidiano de la ciudad, fueron sirvientes y símbolo de ostenta-
ría ni era su voluntad seguirle a dicho su marido con su amo
ción de los vecinos más importantes, como objeto de propie-
Souza y habiéndole preguntado al dicho negro dijo que era su
dad representaron las dotes más acaudalas sirviendo también
voluntad casarse con la dicha Leonor pero que no quería se-
a modo garantía o donación entre sus propietarios y, lejos de
guir a su amo sino a los amos de la negra. Pasándose luego a
pasar desapercibidos, fueron también sometidos a remates
la iglesia en donde dicho ministro Bello los velo y caso según
públicos en la plaza principal de la ciudad. Estas narrativas no solo evidencian la presencia de esclavos
27 Ruffer, M. Historias negadas. Ididem. p.31. 28 Ibidem,p.29.
29 A.H.T. S.J. C. Caja 14 Exp. 35. Año 1754.
africanos en la ciudad sino que además dejan entrever, en sus
Lizondo Borda, M. 1941.Documentos coloniales relativos a
generalidades y particularidades, la representatividad que es-
San Miguel y a la Gobernación del Tucumán siglo XVIII (1651-
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Luciana Chavez
otorgada…? Las cartas de libertad otorgadas a los esclavos
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Curriculum Vitae: Arqueóloga, título de grado obtenido en la Universidad Nacional de Tucumán. Investigaciones orientadas en el área de arqueología histórica y en arqueología de la esclavitud. Actualmente becaria de CAPES (Coordenação de aperfeiçoamento de pessoal de nivel superior do Governo do Brasil) y lleva a cabo un máster en Memoria Social y Patrimonio Cultural en la Universidad Federal de Pelotas, RS. Brasil.
Guzmán, Florencia. Africanos en Argentina. Una reflexión des-
luchavez23@gmail.com
en Córdoba entre mediados del Siglo XVIII y principio del siglo XIX. Ponencia presentada en las XIº Jornadas Interescuelas / Dpto. de Historia. San Miguel de Tucumán, 2007. Goldberg, Marta. Los negros de Buenos Aires. En Martínez Montiel (coord.): Presencia Africana en Sudamérica, México.
prevenida. Andes Nº17. Salta, 2006.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 69
Entre la escuela y el taller: Una relación perdurable en la memoria de los obreros ferroviarios taficeños. Alberto Sosa Martos
Desde 1920 hasta 1976 aproximadamente los estudiantes de la Escuela Técnica de Tafí Viejo, tenían la oportunidad de realizar sus prácticas en los importantes talleres ferroviarios pertenecientes a la Línea Belgrano. A partir de un trabajo de rescate de testimonios orales de los ex obreros ferroviarios iniciados en el año 2010, pude advertir la importancia que tuvo para estos trabajadores la experiencia de haber transitado como estudiantes de la Escuela Técnica y aprendices de los Talleres ferroviarios. Ambas instituciones estatales consolidaron tanto en el colectivo de obreros como en vastos sectores de la comunidad taficeña, un sistema de saberes específico del trabajo ferroviario que ayudo a consolidar los rasgos identitarios y de cultura ferroviaria que caracterizó a Tafí Viejo. Palabras clave: Obreros – Ferrocarriles - Educación
El presente artículo tendrá como objetivo abordar las experien-
de los testimonios se obtuvieron mediante entrevistas que se
cias de un grupo de trabajadores que iniciaron su experiencia
realizaron a obreros y ex obreros que transitaron su vida labo-
como obreros ferroviarios mediante la escuela técnica que les
ral entre las décadas de 1960 hasta 1990.3
permitió ser en primera instancia aprendices y luego convertirse en obreros calificados. Esta forma de ingreso a los talleres
LAS ESCUELAS TÉCNICAS EN LA HISTORIA FERROVIARIA
ferroviarios se daba mediante un convenio que existía entre la
DEL PAÍS.
escuela técnica de Tafí Viejo y Ferrocarriles.
La historia que vincula las instituciones educativas con el
1
mundo laboral posee una larga historia en nuestro país, y en Para estos ingresantes esta doble pertenencia (alumnos –
particular en el ferrocarril. Esta articulación entre el ámbito
aprendices), consolidará una identidad determinada dentro
educativo y el ferroviario tiene su origen hacia finales del siglo
del universo de obreros. A la vez que los diferenciaba y tensio-
XIX, donde fue el sindicato de maquinistas el primero en com-
naba con el resto de los trabajadores los incluía dentro de la
prender tempranamente la necesidad de regular y controlar el
cultura e identidad ferroviaria. En esta experiencia los alumnos
conocimiento técnico, ya que era un símbolo de poder, como
lograron combinar de manera fructífera el saber académico y
bien señala Ayuso (2015:1):
el saber práctico, el ámbito educativo y el ámbito laboral. “en la lucha por la mejora laboral, los maquinistas de locomoPoder identificar estos aspectos identitarios de los grupos
toras -agremiados a través de la “Sociedad “La Fraternidad”
obreros nos lleva a la necesidad imperiosa de buscar otros
de Maquinistas y Foguistas de Locomotoras”- construyeron
registros que aporten ciertas perspectivas del pasado, en este
un complejo dispositivo de regulación del saber, a partir de la
sentido la recolección de testimonios orales resulta un recurso
apropiación, la participación y la creación de elementos del
básico e imprescindible para nuestro análisis. La mayor parte
dispositivo que les permitió la regulación de su saber y en con-
2
secuencia un empoderamiento sustantivo para la negociación 1 Tafí Viejo es una ciudad ubicada a 20km al noroeste de la capital de Tucumán (Argentina). El gran desarrollo que experimentó esta ciudad en particular a partir de las primeras décadas del siglo XX, se debe a la estrecha relación que estableció con el sistema ferroviario mediante la instalación en 1902 de los talleres ferroviarios que estuvieron destinados a resolver la provisión de material rodante y la reparación de locomotoras a vapor para todas las líneas férreas que comprendían el norte del país. 2 Según Adleson, Camarera, Iparraguirre (2008) la utilización de las
fuentes orales nos permite abrir un panorama para la comprensión de la subjetividad de la experiencia humana. Con otro tipo de fuente sería casi imposible de registrar. 3 Como bien afirma Gartner (2015) la entrevista no es historia oral, pero es un recurso ineludible en la construcción de las fuentes orales. En nuestro caso, la totalidad de las entrevistas fueron semiestructuradas ya que buscábamos el mayor espacio para que los entrevistados puedan recordar y explayarse en sus pensamientos.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 71
de sus luchas frente a las empresas ferroviarias y el estado
industrial basado en la consolidación de un mercado interno.
nacional.”
En ambas etapas el ferrocarril fue parte de la columna vertebral de aquellos modelos lo que implicaba una constante ad-
Estas primeras escuelas pertenecientes al gremio La Frater-
quisición de mano de obra especializada, situación que corres-
nidad, fueron las que certificaban y otorgaban el carnet de
ponde con el carácter hegemónico con el cual gozó el sistema
conductor a las nuevas generaciones de maquinistas.4 De tal
ferroviario hasta la primera mitad de siglo XX.6
forma, fue el gremio mediante la institución escolar que definía quien era el poseedor de dicho saber y los certificaba otorgan-
La formalización e institucionalización del saber técnico fe-
do el carnet de conductor, determinando quienes formaban
rroviario rápidamente formo parte de la cultura de trabajo e
parte del colectivo de trabajadores. Esta regulación y apropia-
identidad ferroviaria, esto no solo llevó a una mayor especia-
ción del conocimiento permitió al gremio en períodos de fuerte
lización respecto a otros oficios, sino además, funcionó pa-
conflicto, como en la huelga ferroviaria de 1961, cuestionar
ra determinar estatus y categorías dentro del propio mundo
desde el conocimiento las maniobras del estado al intentar
obrero. Este tipo de conocimiento específico de la labor dentro
reemplazar a los maquinistas en huelgas por conductores
del ferrocarril fue como ya hemos mencionado un elemento
inexpertos y no acreditados para desempeñar tal función,
sumamente importante en los procesos de constitución de
centrando toda la responsabilidad de posibles accidentes al
una determinada identidad y cultura ferroviaria.7
estado. 5
TAFÍ VIEJO UN NÚCLEO FERROVIARIO EN EL NORTE DEL La importancia de los saberes propios del trabajo ferroviario ha
PAÍS
despertado un interés en la producción de investigaciones en
Es innegable la nueva configuración que imprimió la llegada
ciencias sociales, un gran aporte en esta línea resultan los tra-
del ferrocarril al paisaje y a la población en los lugares donde
bajos de Puigros (2008:7) quien define al Sistema de Saberes
los rieles atravesaban comunicando cada localidad a un mer-
del Trabajo Ferroviario (SSTF) “como un conjunto integrado de
cado único, esto explica en cierta manera el carácter hegemó-
conocimientos técnicos y no técnicos, experiencias individua-
nico que tuvo tanto el transporte de carga como de pasajero.
les y grupales que comunican un entramado de saberes que constituyen un patrimonio colectivo de todos los ferroviarios”. De esta forma, se conjugan no solo aquellos conocimientos que podemos considerar sistematizados o institucionalizados, sino además, entran en juego dimensiones tan importantes como la experiencia y el universo cultural. La relación que hemos descripto entre ambas instituciones (escuela – ferrocarril) fue el reflejo de un país que había formado su estructura económica y ferroviaria para: en primera instancia, abastecer a gran escala al mercado externo situación que duro desde mediados del SXIX hasta entrada las primeras décadas del S.XX. y luego a partir del primer cuarto del siglo XX con el redireccionamiento de la economía en un desarrollo 4 Ayuso, opcit. 5 Para una mirada sobre el conflicto ferroviario de 1961 ver Cena (2009). Contreras (2009). y Ortega (2010).
6 Si bien ya desde los años treinta el sistema de transporte automotor comenzaba a ganar cada vez más terreno en la competencia por el mercado de transporte en el país y durante el peronismo hubo un fuerte impulsó a la ampliación de la infraestructura vial, el ferrocarril continuó siendo el sistema de transporte hegemónico por lo menos hasta comienzos de los ´60, cuando se inician los primeros planes de desguace del sistema ferroviario. Para poder ver como fue el desarrollo de la estructura de carreteras ver Piglia, (2009) y dentro de la extensa bibliografía sobre ferrocarril podemos introducirnos con los trabajos de López y Waddell, (2007) o Roccatagliatta, (2012). 7 Entendemos que dentro del proceso de subjetividad y construcción de identidad de un individuo, el ámbito del trabajo ocupa un lugar central. Según los autores Dacuña, Parietti, Rodriguez y otros, (2006:86) “el trabajo es pues fuente de sentido y experiencia, constituyente de identidad. Configura a los sujetos, posibilitando su posicionamiento e interacción en el juego colectivo de la trama social, de la que son herederos, y que a su vez es por ellos transformada en el proceso de producción de bienes económicos y simbólicos…” en este marco de vital importancia para un individuo como es su lugar en el trabajo se inscribe los sistema de saberes.
Uno de los impactos que provocó la red férrea fue la creación
de forma considerable tanto la producción como la mano de
de nudos y centros ferroviarios que permitieron posteriormen-
obra que empleaban. Llegando a ser un taller emblema tanto
te el desarrollo de numerosos pueblos, dejando una profun-
en reparación integral de locomotoras, coches de pasajeros,
da huella en nuestra identidad como país. En cierto sentido
vagones de carga y fabricación de repuestos.9
podemos decir que el ferrocarril ha contribuido a consolidar el diagrama actual del país cuyo poder político y económico
El aumento exponencial que tuvo el taller llevó que a media-
se concentró en la ciudad portuaria de Buenos Aires, esto ya
dos de la década del ´40 el número de trabajadores superó los
fue advertido por Ortiz (1958:28) cuando afirmaba que “todo
4000 obreros convirtiendo a Tafí Viejo en un importante cen-
lo que en el país se ha hecho y todo lo que no se ha hecho
tro de captación de mano de obra.10 Según datos oficiales de
dependió de alguna forma del ferrocarril”. Esta paradigmática
la Empresa Ferrocarriles Argentinos para 1959 estos talleres
expresión sintetiza los enormes progresos que implicó para
contaban con una dotación de 3740 operarios.11
ciertas zonas del país la llegada del tendido férreo, pero también, las enormes limitaciones que conllevaba en torno al di-
La instalación de esta importante dependencia ferroviaria
seño de dicha estructura.
fue con el tiempo configurando una cultura particular en el espacio taficeño. Esta influencia puede advertirse al recorrer
A pesar que en la actualidad gran parte del sistema ferrovia-
la ciudad donde a diferencia de la mayoría de las ciudades del
rio está desmantelado e inactivo, es imposible negar las pro-
país cuyo centro neurálgico gira en torno a la plaza principal,
fundas transformaciones que imprimió con su llegada a las
en Tafí Viejo por el contrario la centralidad de la vida urbana
provincias del norte tanto en el cambio al paisaje como en los
se posicionó en la avenida Sáenz Peña que nace frente a la
principales patrones culturales/económicos. Un ejemplo de
estación de trenes y a escasos metros donde está la entrada
este impacto puede advertirse en el caso del noroeste argen-
al predio que alberga los talleres.
tino, donde su incorporación a la red ferroviaria imprimió la trasformación de dichas economías regionales posibilitando el
La influencia del taller también se advierte en el aspecto que
desarrollo industrial del complejo azucarero como fue el caso
casi todas las instituciones culturales o deportivas de Tafí Vie-
de Tucumán. Y un viraje definitivo de los circuitos comerciales
jo estuvieron directa o indirectamente vinculada con el ferro-
del noroeste hacía la zona portuaria del río de la plata termi-
carril o con funcionarios de dicha empresa. Un ejemplo de ello,
nando por sepultar las relaciones comerciales que mantenía
fue el caso de Aníbal Pasquini quien siendo jefe de los talleres
con la región alto peruana.
proporcionó un importante impulso para la creación de una de
8
las bibliotecas que hoy lleva su nombre.12 La infraestructura que se montaba a medida que la extensión de la vía crecía fue generando numerosos pueblos que se ins-
LA ESCUELA DE ARTE Y OFICIO DE TAFÍ VIEJO
talaron alrededor de esas nuevas estructuras al costado de la
Entre las instituciones que tuvieron un gran arraigo ferroviario
vía (estaciones, depósitos, talleres). Entre estos pueblos que
en Tafí Viejo está el caso de la Escuela de Arte y Oficio, desde
crecieron al fragor del riel se encuentra Tafí Viejo donde en los
sus orígenes fue una institución anexa a los talleres ferrovia-
albores del siglo XX se instalaron unos talleres de reparación
rios. Esta escuela creada en 1923 tuvo que garantizar la tras-
cuyo propósito fue dar alivio a los problemas de reposición y
misión del conocimiento técnico ferroviario y de esta manera
reparación del material rodante que sufría en aquellos momentos el Ferrocarril Central Norte. Lentamente gracias al mercado de trabajo que se generó alrededor de estos talleres, esta pequeña localidad con características campestre y propia de una zona rural fue dando paso a una ciudad de características fabril y obrera. Sin embargo, el gran crecimiento de estos talleres se concretaría mediante un salto en materia productiva que se efectivizó a partir de los años ´30, cuando se dispuso una reorganización productiva y se incorporaron numerosas secciones que permitió aumentar 8 Es extensa la bibliografía sobre el desarrollo regional de fines del siglo XIX, para centrarnos sobre la llegada del ferrocarril y sus consecuencias podemos tomar los trabajos de Ciccerchia,(2013). y Manzanal, (2001/2002).
9 Ver. Bessero (2010) y Roldan (1980). 10 Según datos oficiales fue durante esta época que los talleres de Tafí viejo obtuvieron “la máxima producción alcanzada fue de 30 locomotoras de vapor, 30 coches de pasajeros y 200 vagones de carga mensuales contado para ello con el concurso de una dotación de 4000 operarios. Fabricada también la cantidad de 280.000 kg mensuales de repuestos para la alimentación de las líneas de producción y depósitos de almacenamiento”. Ferrocarriles Argentinos. Línea Gral. Belgrano. Departamento de Mecánica Talleres de Tafí Viejo. Guía de Visitas página:14 11 Ver Plan de Mediano Plazo, Ferrocarriles Argentinos. 1969 12 Esta referencia sobre la participación de Aníbal Pasquini en la formación de la biblioteca aparecen en la reseña histórica de la fundación de la biblioteca. La información también puede consultarse en http://v.conabip.gob.ar/archivo_historico/results/anibal%20pasquini. Consultado en agosto de 2015.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 73
asegurar la especialización y formación de nuevas camadas
zo de los ´70 (fecha en que termina su vinculación con ferro-
de trabajadores.
carriles Argentinos), advertimos que para muchos de estos ex
13
trabajadores la escuela fue el puente que les permitió ingresar Como hemos mencionado en el primer apartado, los aportes
y convertirse en obreros de los Talleres. Además, mediante la
realizados por Puigross nos permite avanzar en el análisis so-
escuela se vehiculizaron patrones y normas propia de la cultu-
bre una relación fundamental tanto para los aprendices que
ra ferroviaria que conjuntamente con los conocimientos técni-
asistieron a la escuela técnica como para los obreros perte-
cos se integrarían en la construcción y determinación de una
necientes al taller. De esta manera la articulación entre ambas
cultura ferroviaria y por ende de una identidad.
instituciones y el impacto que tuvo en la subjetividad cada uno de los trabajadores, logró que este sistema de saberes tan pro-
Si bien el presente trabajo no está dirigido a un análisis de la
pio de los ferroviarios sea reconocido por amplios sectores
totalidad de los aspectos que constituyen los procesos iden-
de la comunidad taficeña. Un ejemplo de ello, es la existencia
titarios de los obreros ferroviarios, es necesario destacar que
de cierto imaginario popular que considera a Tafí Viejo con el
el sistema de saberes del trabajo ferroviario (SSTF) es una
mote de “cuna de artesanos”. Parte de este imaginario está
parte ineludible en la construcción de dicha identidad, ya que
íntimamente relacionado con la actividad que realizaban los
representa uno de los pilares en los cuales los trabajadores les
trabajadores del taller en las horas de descanso donde produ-
permite identificarse como parte de un colectivo. Para tener
cían ciertos trabajos artesanales con el sobrante del material
un poco más de claridad sobre la importancia de los SSTF en
ferroviario.
el proceso de constitución identitaria los autores Ayuso, Jiménez, Sessano y Telias (2010:76), señalan que este sistema
Esto también fue posible en parte porque el taller en su inte-
de saberes se compone de dos esferas una en torno a la or-
rior integraba una multiplicidad de saberes por la existencia de
ganización del trabajo y segundo, la articulación con distintos
distintas secciones como ser carpintería, herrería, fundición,
elementos como ser el familiar, sindical, educativo.
hojalatería, herramentaje etc. El universo de conocimiento sobre los diversos oficios que se desempeñaron en el taller era
EN EL CASO DE LOS FERROVIARIOS LOS AUTORES ARGU-
vasto, esto influyó para que Tafí Viejo y sus trabajadores sean
MENTAN QUE:
reconocidos dentro del ámbito ferroviario por la calidad de los
“estas esferas se condensan y fusionan en la construcción
trabajos que realizaban.
histórica de su identidad colectiva, es mucho más que la simple articulación operativa o funcional de saberes individuales o
La relación entre la escuela técnica y los talleres es lo que
particulares se inscribe en la articulación tridimensional entre
analizaremos en este momento dado que entre ambos es-
educación-trabajo-identidad… saberes e identidad se trasmiten
tablecimientos se tejieron innumerables lazos que conecta-
entre los ferroviarios como un saber legado único…”.
ban fuertemente ambas instituciones. La más importante corresponde al estamento estudiantil donde diariamente los
Estos aspectos nos llevan a inferir que en el caso de las co-
alumnos realizaban sus prácticas en los talleres, pero tam-
munidades tan arraigadas al ferrocarril como el caso de Tafí
bién, encontramos otras conexiones en otros estamentos, por
Viejo, es casi imposible hacer un análisis de forma separada
ejemplo, muchos trabajadores de los talleres que pertenecían
el ámbito del trabajo con el privado, ya que en los relatos estos
a las oficinas técnicas se desempeñaron a su vez como profe-
se narran como la constitución de un todo interrelacionado.
sores o preceptores de la escuela.
Sin embargo, es necesario aclarar que estos parámetros solo son para una cultura ferroviaria que en la actualidad está des-
Lo que implicaba que estos lazos no eran excluyentes al esta-
apareciendo. El caso testigo es Tafí Viejo donde la actividad fe-
mento estudiantil sino que involucraban a un amplio universo
rroviaria desde hace décadas dejó de ser una actividad central
de actores. De esta forma, la experiencia entre el taller y la
en la comunidad, es decir, vestigios de una identidad residual
escuela ha dejado una huella imborrable en la memoria de los
dentro de la comunidad.
trabajadores y los miembros de la comunidad educativa. MEMORIAS, CONTRADICCIONES Y TENSIONES Enfocándonos en la experiencia de los aprendices que transi-
Otro de los rasgos a destacar dentro de las memorias que se
taron en la escuela técnica durante los años ´50 hasta comien-
relacionan con la Escuela Técnica, corresponde a que en algu-
13 Según lo investigado por Blanco (2009) esta Escuela de Arte y Oficio de Tafí Viejo nació como una iniciativa de los pobladores de aquella ciudad, siendo una novedad en permitir a los alumnos que realicen sus prácticas en los propios talleres.
nos casos estos recuerdos se estructuran desde una visión idílica del pasado, donde los imaginarios construidos sobre estas experiencias de aprendizaje del trabajo ferroviario poseen una connotación de felicidad y prosperidad ausentes de
tensiones o contradicciones. Esto puede explicarse en parte a
Un ejemplo sobre la connotación positiva que hacen muchos
que los recuerdos están anclados en los momentos de mayor
de los ex trabajadores sobre su etapa como aprendices se re-
productividad de los talleres, donde el sistema ferroviario era
fleja en el relato del ex obrero Daniel Rafael Van Nieuwenhove,
la principal forma de transporte en Argentina y ser empleado
de origen belga que llegó al país y se asentó en Tafí Viejo hu-
de dicha empresa significaba gozar de numerosos beneficios
yendo de los horrores que había provocado la Segunda Guerra
sociales.
Mundial. Según lo relatado, llegó con su familia a Tafí Viejo en 1952, sin embargo, a pesar de lo trágico y angustiantes que
Estos recuerdos poseen una fuerte carga positiva en los relatos
puede haber sido la experiencia de emigrar a un país absolu-
de los ex aprendices/trabajadores dado que esta escuela técnica
tamente desconocido y alejado de sus seres queridos, los sen-
permitió a muchos de estos estudiantes el acceso al ferrocarril
timientos de desarraigo no ocupan un lugar central al recordar
y a la plena inserción del mundo laboral, que para muchos fue
sus primeros momentos en Tafí Viejo. Por el contrario, recuer-
su único trabajo a lo largo de su vida. La mayoría de los obreros
da con cierta alegría su juventud y en particular su ingreso a
entrevistados destacaron dos formas de ingresar a los talleres:
los talleres como aprendiz de la Escuela Técnica:
la primera corresponde a una larga tradición que consiste en que los hijos de ferroviarios poseen prioridad para ingresar a la
En esta escuela técnica, era el salto para ingresar a los talleres
empresa al momento de producirse una vacante. Esta forma es
de Tafí Viejo. Todos entrabamos como aprendices, hubo que
defendida como una tradición entre los obreros que consolidan
hacer un examen en la escuela de capacidad donde era dibujo
un imaginario sobre los ferroviarios como una gran familia, donde
y matemática, y no me acuerdo que otro, algo de historia y
en muchos casos padre e hijo compartían el mismo espacio de
castellano… y yo salí séptimo en ese examen entonces noso-
trabajo, los mismos compañeros, etc. Esta experiencia contribu-
tros podíamos elegir las secciones que eran los 30 primeros,
yo a borrar ciertos límites entre el ámbito laboral y privado dentro
o los 50 primeros, los que podíamos elegir las secciones. Pero
de la cultura ferroviaria.
uno no conocía nada de los talleres de Tafí viejo, uno no conocía nada de los talleres de Tafí Viejo porque era como entrar
Otra de las formas de ingreso que se destacan en los relatos es
en el paraíso terrenal porque decimos bueno, entramos en los
mediante la Escuela Técnica siendo una etapa muy importan-
talleres y que es esto no te olvides que teníamos entre 13 y 14
te de maduración para estos adolescentes, ejemplo de ello es
años éramos changuitos…14
que en los relatos muchas veces se señala de forma indistinta el ingreso al ferrocarril con el primer año de la escuela asociación
Daniel le impone a este recuerdo una poderosa carga positiva,
que se consolida en los recuerdos debido a que los aprendices recibían una paga por sus horas de prácticas que realizaban en el taller, aspecto que abordaremos más adelante.
14 Entrevista realizada al ex obrero ferroviario Daniel Rafael Van Nieuwenhove el día 27 de julio de 2014 en la ciudad de Tafí Viejo. Entrevistado por Sosa Martos Alberto y Juan José Costilla.
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utilizando la palabra “paraíso” para señalar lo que simboliza
está desligada de un horizonte laboral definido.
para su experiencia haber logrado ingresar a esos talleres. En cierta forma, tanto la escuela como los talleres simbolizaron
Otro aspecto sobre las particularidades de la escuela técnica
una nueva oportunidad luego de haber transitado los horrores
reside en lo que ya hemos mencionado acerca de las opor-
de la guerra. En el próximo relato a pesar de provenir de una
tunidades que brindaba esta institución a los estudiantes en
vivencia menos dramáticas advertimos que se repite la noción
convertirse en obreros efectivos del taller mediante la instru-
positiva sobre el pasado y en particular lo valioso de la expe-
mentación de un sistema de pruebas de suficiencia. Los estu-
riencia en la Escuela Técnica de aquellos tiempos:
diantes una vez terminado el 3 año podían rendir una prueba de suficiencia, aprobado el examen y de acuerdo al puntaje
y bueno era lindo era motivador porque después decían que
obtenido se disponía las secciones en el cual se incorpora-
en base a ese convenio existía la posibilidad que esos alum-
ría. Estas pruebas de suficiencia donde se evaluaba la pericia
nos, luego ingresábamos a formar la plantilla de los talleres
de cada individuo, era una dinámica que reproducía en cierta
ferroviarios, del personal remunerado. Entonces había una mo-
forma una lógica organizativa interna del taller y del trabajo
tivación que no la hay ahora porque el alumno de la escuela
ferroviario donde el ascenso de categoría dentro de la carrera
técnica está en la escuela pero no tiene un horizonte. Noso-
ferroviaria se obtenía mediante pruebas de suficiencia.
tros lo teníamos, costo muchas luchas de gente de antes que nosotros, que se cumpla ese convenio, porque no se estaba
Estas pruebas tenían un impacto fuerte tanto para los aprendi-
cumpliendo. Entonces una experiencia fabulosa porque uno
ces como para los obreros del taller. En primer lugar, aquellos
estaba con todas las máquinas que en un futuro iban a estar
aprendices que obtenían un puntaje alto tenían la posibilidad
en nuestras manos, nuestras herramientas de trabajo y cono-
de elegir la sección a la cual se incorporarían. Esto a su vez
cer el mundo real…15
evidenciaba la existencia de secciones preferidas y de aquellas que no lo eran, la preferencia sobre alguna sección radicaba
El segundo relato pertenece a Raúl Pereira su recuerdo se cen-
principalmente en el esfuerzo físico que exigían, por supues-
tra en todo lo que consiguió en materia laboral gracias a la ex-
to eran preferidas aquellas donde el desgaste era menor y el
periencia y el conocimiento que adquirió como aprendiz de los
trabajo estaba orientado a desarrollar la precisión por ejemplo
talleres, permitiéndole conocer en profundidad el trabajo ferro-
el caso de los torneros. En contrapartida a secciones donde
viario y brindarle una oportunidad concreta de formar parte de
el trabajo era desgastante, el ruido y el polvo se hacían sentir
la planta permanente del taller. Además, su experiencia en la
sobre la espalda del trabajador.
Escuela Técnica le proporcionó algo más que un conocimiento técnico definiéndolo con la expresión de “horizonte”, es decir,
A pesar de esta división una de las características que tuvo el
una perspectiva de desarrollo tanto para su vida personal y
taller sobre los aprendices de la escuela técnica es que a pesar
laboral por la importante oportunidad de convertirse en obrero
que luego de aprobada la prueba de suficiencia se especiali-
efectivo del taller.
zaban en un solo oficio, previamente ya habían transitado por casi todas las secciones por lo tanto integraban una noción
Este tipo de reflexiones sobre el pasado refleja un mecanis-
global del trabajo que se desarrollaba en el taller.16
mo propio de la memoria que corresponde a la articulación entre el tiempo pasado y el presente, es decir en el relato exis-
Como ya hemos mencionado estas pruebas de suficiencia
te una reelaboración del recuerdo en base a la experiencia ya
para acceder a una categoría superior dentro de la carrera la-
transitada, aspecto que fue advertido y conceptualizado por
boral ferroviaria constituye una tradición fundamental dentro
Halbwachs (2011). Dentro de esta lógica es que en el relato
del SSTF, corresponde a pautas, normas laborales y reglas
de Raúl existe una fuerte estima sobre ese pasado, ya que lo
celosamente defendida por sus trabajadores. Pero también,
compara con el presente y ese “horizonte” que proporcionaba
fueron espacios que generaron distintos conflictos y tensio-
la escuela conjuntamente con el ferrocarril ha desaparecido. Según su visión la escuela ya no posee el mismo significado para los adolescentes de hoy, debido a que su formación no está en función de ningún proyecto a futuro y la capacitación
15 Entrevista realizada al ex obrero ferroviario Raúl Pereira el día lunes 1 de abril de 2013 en la ciudad de Tafí Viejo. Entrevistado por Sosa Martos Alberto.
16 Los trabajadores de los talleres ferroviarios nunca organizaron su trabajo en torno a la forma pautada por las nociones fordista de la producción. Los obreros del taller de Tafí Viejo a pesar que cada uno estaba especializado en una sección determinada, en su formación recibía conocimientos básicos de todas las secciones existentes, por lo tanto, el trabajador poseía una visión integral del trabajo desarrollado. Esta organización era similar en la mayoría de los talleres. Ver Ayuso, Jiménez, Sessano y Telias. (op cit).
nes cuando los resultados no eran respetados. Es por ello, que
18 años soy oficial de primera, es como que no nos querían.17
dentro de las diversas injusticias que relatan los trabajadores a lo largo de su vida como ferroviario el ascenso de categoría
El relato refleja dos situaciones a tener en cuenta: la primera
es una de la más recordada, debido a que los resultados de
corresponde a una tensión producto de la convivencia de dis-
las pruebas no siempre respondían a la pericia debido a que
tintas valoraciones respecto al conocimiento de un determina-
muchas intervenían otros factores (político, sindical) que favo-
do oficio. Y un segundo aspecto resulta algo propio de la orga-
recían o no el ascenso.
nización productiva el sistema capitalista que corresponde a la existencia de diferenciar y escalonar al mundo obrero para
Sumado a esta situación tensa que vivían la mayoría de los
neutralizar sus lazos de solidaridad y organización.
trabajadores cada vez que buscaban obtener una nueva categoría, se sumaba el ingreso de los aprendices provenientes de
Retomando el primer aspecto, el conocimiento del aprendiz
la escuela técnica. Desde la diversidad de los relatos podemos
posee una mayor valoración debido a que fue certificado por
cuestionar o desmontar ciertas visiones idílicas sobre el pa-
una institución como la Escuela Técnica, por lo tanto, posee
sado que muchas veces se expresan en ciertos testimonios,
una jerarquía superior respecto a aquel conocimiento que
esto nos permitió dilucidar que la presencia de los aprendices
solamente es adquirido en la práctica diaria del trabajo. Esta
generó tensiones entre los obreros principalmente por las ven-
misma tensión se advierte en el relato del ex trabajador Félix
tajas que gozaban respecto a aquellos trabajadores rasos que
Herrera quien desde su experiencia como obrero aporta su vi-
ingresaron al taller por otras vías.
sión en torno a esta tensión:
En primer lugar, la prueba de suficiencia les permitía a aque-
Resulta que yo estaba en una cuadrilla y en esta cuadrilla ha-
llos que habían obtenido un buen puntaje poder elegir el oficio
bía consideración para todos los de la escuela técnica de aquí,
en el cual les gustaría desempeñarse, situación que era muy
entonces un día le he dicho: A mí me sacan de ahí y yo no
distinta para el resto de los trabajadores que recién ingresa-
quiero hacer el trabajo de oficial o sub oficial ni nada. Yo quie-
ban donde no existía ninguna posibilidad de elección ya que se
ro que me den la escoba porque de acuerdo a lo que veo, yo
incorporaban en aquellas secciones que poseían vacante. La
no voy a ascender nunca… ahí yo he tenido una agarrada con
segunda tensión, se originaba en torno a la categoría que ob-
un capataz ... Yo hasta ahí ya había hecho los vagones Tolba,
tenían los aprendices luego de rendir la prueba de suficiencia,
esos otros vagones con buche o petrolero, después a todos
si aprobaban con éxito ingresaban con una categoría de oficial
los vagones los modificaban.18
de primera. Escalón que para el resto de los trabajadores costaba una buena cantidad de años poder obtener.
Félix Herrera expresa abiertamente su descontento frente a la situación de injusticia producto de una lógica de escalas que
De esta forma la mayoría de los trabajadores sentía una po-
priorizaba el saber certificado e institucionalizado por encima
sición de desigualdad respecto a aquellos que provenían de
del adquirido por la experiencia. Sin embargo, a pesar que es-
la escuela técnica. Ejemplo de ello es lo que recuerda el ex
tas contradicciones que estaban presentes en el transcurso
obrero/aprendiz Juan Carlos Gonzales señalando precisamen-
de la convivencia cotidiana en el recuerdo la mayoría de los
te esta tensión que surgía por los beneficios que gozaban los
trabajadores que comenzaron como aprendices destacan esta
“chicos de la técnica”.
experiencia como una parte fundamental en su formación como obreros calificados. Donde la enseñanza recibida tanto en
…cuando vos llegabas al tercer año, vos tenías la opción de
la escuela como en el taller por parte de maestros y de obreros
cumplir los 18 años y rendir la prueba… si vos cumplías los 18
de oficio, les permitieron consolidar las primeras herramientas
años y la aprobabas entrabas como oficial de primera. Por eso,
del trabajo. 19
es que mucha gente no nos quería a los que veníamos de la escuela técnica, te imaginas hay gente que ha comenzado como peón, la mayoría ha empezado como peón, hay gente que no tenía mucho estudios pero tenía una capacidad tremenda, con compás interior o exterior, una calidad tremenda verla a esa gente trabajar. Entonces había un motivo por la cual renegaba esta gente cuando íbamos nosotros, y era lógico, a vos te ha costado tanto llegar a ser medio oficial de primera y yo con
17 Entrevista realizada a Juan Carlos Gonzales el 16 de noviembre de 2013, en la ciudad de Tafí Viejo. Entrevistado por Sosa Martos Alberto 18 Entrevista realizada a Félix Herrera, el día 1 de julio del 2015 en la ciudad de Tafí Viejo. Entrevistado por Sosa Martos Alberto y Juan José Costilla. 19 En el interesante trabajo de Ayuso, Jiménez, Sessano y Telias, (opcit:66) definen de forma clara la importancia que tienen la trasmisión de este conocimiento argumentando “…que la potencialidad productiva de los saberes del trabajo radica precisamente en su ca-
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Los saberes del trabajo ferroviario como un elemento central
neraciones y obligación que todo obrero debía cumplir.
en la constitución de la identidad Otro aspecto que se repite en muchos relatos, es la noción de Para ir finalizando nuestro análisis, abordaremos una de las
estabilidad y seguridad laboral que proporcionaba el trabajo en
aristas señaladas al principio del trabajo referida a los SSTF
el ferrocarril. De esta forma, el joven aprendiz se había apropia-
como constructores de identidad. En este aspecto la escuela
do de los instrumentos necesarios para poder desenvolverse
técnica fue una vía muy importante en el colectivo de apren-
en la vida laboral y ya poseía un futuro asegurado que le per-
dices ya que permitió vehiculizar normas, valores que forman
mitía formar su propia familia.
parte de la cultura ferroviaria. Este imaginario colectivo de seguridad, estabilidad y protecEsta pertenencia al taller por parte de los aprendices de la es-
ción social se encuentra muy arraigado en el sentimiento y
cuela técnica se basaba también por un cambio en las condi-
la cultura ferroviaria de aquellos obreros que transitaron la
ciones materiales de los estudiantes, debido a que las horas
empresa por los menos hasta la década de 1970, fecha en
de prácticas que realizaban en el taller eran remuneradas por
la cual este imaginario comienza a perder fuerza debido a los
la Empresa Ferrocarriles Argentinos. Esta situación los coloca-
cambios estructurales que sufrirá la empresa ferroviaria.
ba en una posición intermedia entre aprendices y trabajador, generando un compromiso que excedía lo estrictamente aca-
Formar parte del ferrocarril para una generación de obreros
démico. Este aspecto lo recuerda el ex obrero Miguel Ángel
significaba ser parte de un colectivo que poseía cierto estatus.
Herrera:
El siguiente relato de Juan Carlos Pereira es un claro ejemplo de como estas visiones se reprodujeron y trasmitieron dentro
…puede sonar como una fantasía, que nosotros ese plan dual
de la cultura obrera:
preveía justamente, que cuando entrabamos al taller nos pagaban por esas horas de aprendizaje, ojo que cuando nosotros
… mi viejo contaba, mi suegro también decía que ser ferrovia-
entrabamos como aprendiz ya estábamos en relación de de-
rio era lo mejor en lo que era para Tucumán. Era el que mejor
pendencia con el ferrocarril en el taller, nada más que la cate-
ganaba, el que tenía un sueldo asegurado, el que tenía un tra-
goría nuestra era aprendiz, y era aprendizaje con producción…
bajo para toda la vida y el mejor mirado. Mirado en el sentido,
te pagaban por las horas de la escuela que ibas a clase o sea
por ejemplo vos eras albañil y no laburas ni jueves, viernes, o
que si vos te hacías la yuta como decimos en Tucumán o la
sábado no pasaba nada con la guita tuya, en cambio yo que
rata como dicen los porteños, perdías plata. Porque vos podes
iba todos los días o faltaba y justificaba con un día de licencia
faltar a la escuela por varias razones porque estas enfermo, o
o enfermedad, pero todos los meses tenía la tutuca (sueldo)…
por alguna otra razón, pero esas horas perdías plata o sea que
vos ibas a la ciudad y mira este es ferroviario sacaba la chapa
no era negocio faltar o sea que se sumaban las dos cosas,
de ferroviario, y “pase que es lo que se va a servir que va a
las horas de taller y de la escuela pagados por el ferrocarril.
llevar” eso es lo que se decía, se comentaba. Yo era chico no
Entonces vos te imaginas que nosotros, cuando rendíamos la
sabía pero si se comentaba de la gente grande, antes no se
prueba en el caso mío yo tenían 18 años, ya estaba de oficial
si te habrá pasado de ir a pedir la mano a la novia, el labura
planta permanente, ya algunos estamos en condiciones de ca-
en el taller (ferroviario) si pasa te decían, en cambio yo laburo
sarse de formar la familia, porque vos ya tenías tu trabajo de
juntando limón, no vení la otra semana puede ser que haya no-
planta permanente, ya te pagaban como oficial.
vedades. Yo no lo he vivido en carne propia pero lo he sentido,
20
si había algo de eso…21 En este relato hay varias cuestiones interesantes para ser analizadas. Por un lado, refleja la profunda relación que se esta-
En el relato aparecen dos conceptos muy claros respecto a la
blece entre los aprendices y la institución ferroviaria mediante
significancia del trabajo en el ferrocarril la idea de estabilidad y
una relación laboral que implicaba para los aprendices remu-
prosperidad era lo que caracterizaba al trabajo ferroviario frente al resto de los otros sectores del trabajo donde las condicio-
pacidad para construir redes de saberes colectivos – por ejemplo el SSTF (Sistema de saberes del trabajo ferroviario) y esa construcción se relaciona fuertemente con la constitución de la identidad colectiva, elemento fundamental para la génesis del SSP (saberes socialmente productivos).” 20 Entrevista a Miguel Ángel Herrera, realizada los días 7, 14, 21, 28 de agosto y 4, 11 de septiembre de 2010 en la ciudad de Tafí Viejo. Entrevistado por Sosa Martos Alberto.
nes eran mucho más fluctuantes y precarias. Este imaginario se asentaba sobre la condición histórica que habían gozado los trabajadores ferroviarios de ser uno de los sectores con mayor grado de organización gremial y poder de negociación 21 Entrevista a Juan Carlos Pereira, realizada el 27 de mayo de 2013 en la ciudad de Tafí Viejo. Entrevistado por Sosa Martos Alberto.
en el mundo obrero, por lo menos hasta mediados de los años
En el caso de Tucumán la escuela vinculada al ferrocarril, fue
´50. Esta situación se tradujo en mayores beneficios para el
el caso de la Escuela de Artes y Oficios de Tafí Viejo cuya tra-
sector en comparación con otras actividades.
yectoria dejó una huella muy importante en el conjunto de la población taficeña, experiencia que hasta el día de hoy es re-
Volviendo al relato Juan Carlos aclara que estos recuerdos no
cordada especialmente por sus antiguos aprendices. Sin em-
forman parte de su vivencia, por el contrario, su experiencia
bargo, la relación entre ambas instituciones generó tensiones
como ferroviario transitó en otro período claramente signado
y rispideces entre los aprendices y el sector de trabajadores
por la pérdida de la hegemonía ferroviaria y el comienzo de
del taller.
la implementación de las políticas de ajuste al sector. Juan Carlos ingresa en el año 1962 época donde el movimiento fe-
Con el paso de los años, el Sistema de Saberes del Trabajo Fe-
rroviario ya había asumido una posición defensiva en torno a
rrocarriles fue perdiendo importancia en la medida en que las
las políticas antiferroviarias que venía desplegando el gobierno
políticas del estado desde los años ´60 se orientó a achicar las
de Frondizi con el conocido “Plan Larkin”.22
dimensiones de la estructura ferroviaria. Sus trabajadores en la actualidad resisten a que sus conocimientos y experiencias
Estas identidades que se habían configurado desde la cultura
pasen al olvido ya que consideran que representan un patrimo-
del trabajo, estabilidad, prosperidad y desde los sistemas de
nio sumamente importante y que este debe ponerse al servicio
saberes del trabajo ferroviario fueron perdiendo centralidad y
de una verdadera reactivación del sistema ferroviario nacional.
modificándose producto de las políticas ya mencionadas. En la actualidad los Sistemas de Saberes del Trabajo Ferroviario
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Alberto Sosa Martos
Profesor auxiliar docente en Historia Social y Política, carrera de ciencias de la comunicación. Facultad de Filosofía y Letras (UNT) Becario Doctoral CONICET Línea de investigación movimiento obrero ferroviario tucumano. martoalberto@gmail.com
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SECCIÓN
RESEÑAS
Javier Yuste,
Jablonka, Ivan, Historia de los abuelos que no tuve, El Zorzal, Buenos Aires, 2015
Miguel Ángel Ochoa Licenciado en Historia Maestrando en Ciencias Sociales
Los lectores tienen ante sí uno de los dos libros publicados en español hasta el momento, de un historiador francés con una prolífera producción para sus 43 años, especialmente porque la publicación de sus libros comienza en 2004; entre sus trabajos se encuentran trece libros publicados en Francia1 (nueve como autor, tres en coautoría, y uno bajo su dirección).
Universidad Nacional de Luján. Ex alumno de la École Nórmale Supérieure2; profesor de historia en la Universidad de mikel_otxoa@yahoo.com.ar
París XIII (Sorbona); es el redactor en jefe de la revista La Vie des idées3. El libro que nos ocupa fue el primero que se ha publicado en nuestro país en español, y comienza con la siguiente afirmación: “Partí, como historiador, tras las huellas de los abuelos que no tuve”, para agregar que “Mates e Idesa Jablonka son tan parientes míos como absolutos desconocidos”, a quienes “se los llevaron las tragedias del siglo XX: el estalinismo, la Segunda Guerra Mundial, la destrucción del judaísmo europeo”4. El libro dará cuenta a lo largo de sus más de 350 páginas, del modo en que esas historias particulares pueden convertirse en testimonio de un proceso más amplio que la reconstrucción de la vida de sus protagonistas. Uno de los primeros rasgos que vale la pena destacar del libro es su escritura, una prosa atrapante sin perder la erudición armonizan la cadencia escritural de un texto que se configura a la vez como un producto de alta divulgación sin perder el rigor académico5, lo que lo lleva 1 Les vérités inavouables de Jean Genet, Seuil, 2004; Âme sœur. Roman, La Volte, 2005 (bajo el heterónimo de Yvan Améry); Ni père ni mère. Histoire des enfants de l’Assistance publique (1874-1939), Seuil, 2006; Enfants en exil. Transfert de pupilles réunionnais en métropole (1963-1982), Seuil, 2007; Jeunesse oblige. Histoire des jeunes en France (XIXe-XXIe siècle), PUF, 2009 (con Ludivine Bantigny); Les enfants de la République. L’intégration des jeunes de 1789 à nos jours, Seuil, 2010; Histoire des grands-parents que je n’ai pas eus. Une enquête, Seuil, 2012; Nouvelles perspectives sur la Shoah, PUF, 2013 (con Annette Wieviorka); L’enfant-Shoah, PUF, 2014 (dir.); Le monde au XXIIe siècle. Utopies pour après-demain, PUF, 2014 (con Nicolas Delalande); L’histoire est une littérature contemporaine. Manifeste pour les sciences sociales, Seuil, 2014; Le corps des autres, Seuil, 2015; Laëtitia ou la fin des hommes, Seuil, 2016. 2 Escuela Normal Superior. 3 La vida de las ideas, es una publicación que cuenta con más de cien colaboradores, provenientes de distintas disciplinas como filosofía, matemática, ciencias sociales, historia y sociología –entre otras-; con pertenencias institucionales y niveles de formación heterogéneos –desde estudiantes hasta post-doctores. Cuenta con tres secciones: Essais & débats [Ensayos y debates], Livres & études [Libros y estudios] y Dossiers, con notas que abarcan política, sociedad, economía, arte y literatura, aspectos internacionales, filosofía e historia. http://www.laviedesidees.fr 4 Jablonka Ivan, Historia de los abuelos que no tuve, El Zorzal, Buenos Aires, 2015, p. 11. 5 No obstante, habrá quienes vean en este libro una heterodoxia “sacrílega”, ellos deberán repen-
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a colocar además, este caso, el cuerpo para exhumar el pasado de sus propios muertos6. El libro está articulado en nueve capítulos: “1. Juan Pequeño Manzano en su pueblo”; “2. Revolucionarios profesionales”; “3. Un antisemitismo más ‘civilizado’”; “4. Los sin papeles judíos de mi familia”; “5. Otoño de 1939: los extranjeros se alistan”; “6. El dentista providencial”; “7. Un bloque de humanidad al desnudo”; “8. Al amparo de un cerco de tuyas”; “9. Del otro lado del mundo”. Cada uno de los capítulos reconstruye, el itinerario de sus abuelos, Mates e Idesa, desde la vida en el shtetl7 en Polonia, su militancia en el comunismo y las implicancias de su elección política, es decir, “(…) una ruptura no solo con la legalidad sino con los valores familiares”8, su posterior migración a Francia dado el creciente antisemitismo polaco9, pasando por las duras condiciones de vida en Francia no tanto por su condición de extranjeros sino de ilegales10, pasando por su arresto el 25 de febrero de 1943, la vida en Drancy11, la posterior deportación al campo de concentración12 y, su muerte en Auschwitz. sar los legados (no todos malos e, incluso en retrospectiva ¿la mayoría lo fueron?) del giro lingüístico resituando al investigador como un actor principal en la elaboración de su obra. A más de 20 años, un balance permitiría inclinarse por la negativa. Casado Quintanilla, Blas (coord.), Tendencias historiográficas actuales, Madrid, UNED, 2004, pp. 110-115. 6 Dato no menor, considerando que durante la investigación descubre que su abuela, Idesa Korenbaum nació como hija ilegítima; y, que Yoyne Jablonka, hermano de su abuelo Mates, fue “interlocutor de los alemanes, engranaje de la maquinaria de muerte que terminará triturándolo (…) donde las víctimas, esperando salvar otras vidas y quizá la propia, cooperan con los verdugos”. Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., pp. 18, 36-37. 7 Pequeña cuidad // aldea judía tradicional, son posibles acepciones para traducir el término idish. 8 Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., p. 63. Capítulo que se extiende a lo largo de las páginas 51-87. 9 “(…) [tanto] popular y oficial, [así como por] la crisis económica, la ausencia de perspectivas y, (…) la represión”. Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., p. 98. 10 Precisamente porque con el correr de los años con posterioridad a su arribo las leyes internas se irán recrudeciendo, en tanto “xenofobia, miseria, vulnerabilidad [serán] la suerte de todos los inmigrantes”. Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., p. 150. 11 El cual funcionaba probablemente como los otros campos de concentración: “campana del café a seis, tropel a las letrinas y las duchas, momento interminable cuando pasan lista en el patio, cola para la distribución de pan, café, sopa etc. En razón de su llegada diferida; Mates no se aloja en el mismo cuarto que Idesa [a razón de noventa personas por habitación]”. Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., p. 271. La carta de Idesa contiene la siguiente frase con la cual Ivan Jablonka decide terminar ese capítulo: “Nuestros corazones están rotos porque nos han forzado a abandonarlos a tan temprana edad”. Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., pp. 280, 282. 12 Antes de lo cual pueden enviar cada uno una carta de despedida a sus hijos. “Mates e Idesa se despiden de la vida (…) sus voces se elevan para hablarles a sus hijos una última vez, para abrazarlos, consolarlos, pedirles perdón, infundirles suficiente amor para toda la vida”. Jablonka Ivan,
Resulta interesante al armado del libro, lo que podríamos llamar su “cocina”, especialmente en términos metodológicos para los historiadores profesionales, en esa dirección, es atinada la alusión al “fondo de Moscú”: “(…) dos millones y medio de expedientes, pertenecientes a la seguridad Nacional del Ministerio del Interior, donde los extranjeros figuran”13; hallazgo que modifica y, torna viable la investigación; mientras en paralelo el acceso a ese archivo le permitió engrosar a su familia, en un 20% las fotos de sus abuelos con las que contaban. El trabajo por analogías que realiza el autor, dado el vacío documental con el que se encuentra en más de un momento para reconstruir la vida de sus abuelos, lo conduce extremar la posibilidad sobre la prueba14. Quedará como tarea para el lector ponderar este libro como una ficción o como un libro de historia, obra que en más de un momento a lo largo de su lectura resulta complejo de clarificar, sin embargo, eso no resta validez a su propuesta que ciertamente se halla lejos de las prácticas locales y, por ello mismo, consideramos valida su provocadora escritura al pensar en un público más amplio que el de especialistas. Jablonka trabaja al límite exponiendo con honestidad sus dudas, sentimientos, sensaciones a medida que avanza a través de los capítulos de su libro15. Práctica que si bien fuera planteada para el ámbito local hace tiempo para nuestro país16, no ha sido materializado al nivel que el historiador francés arriba. El trabajo de reconstrucción asimismo evidencia las distancias que existen entre las condiciones de producción de un profesional local con el autor que nos ocupa, especialmente por la indagación en archivos dispersos –ubicados en seis países, en tres continentes, en siete idiomas. Sin embargo, esa misma distancia, resulta interesante para un público más amplio, ávido de otras formas de hacer y narrar la historia, distinta a la que practican los historiadores profesionales argentinos. Incluso más allá de las posibles escamaruzas, el libro resulta atractivamente provocar y, sugerente para los historiadores profesionales atentos a otras prácticas y, formas de problematizar y resolver una investigación.
Historia de los abuelos…, Op. Cit., p. 277. 13 Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., pp. 126 y ss. 14 Idea que parafraseamos recuperando el posfacio que Carlo Ginzburg escribiera para El retorno de Martin Guerre de Natalie Zemon Davis para la publicación del libro de la historiadora norteamericana en italiano. Carlo Ginzburg, El hilo y las huellas. Lo verdadero, lo falso, lo ficticio, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2010, pp. 433-465. 15 Y que podrían condensarse recuperando sus propias palabras: “No hay más que una única libertad, una única finitud, una única tragedia que hace del pasado nuestra mayor riqueza y la fuente de veneno en la cual se sumerge nuestro corazón. Hacer historia es prestar el oído a la palpitación del silencio, es intentar sustituir la angustia, intensa hasta el punto de bastarse a sí misma, por el respeto triste y dulce que inspira la humana condición”. Jablonka Ivan, Historia de los abuelos…, Op. Cit., p. 157. 16 Fernando Devoto, La historiografía argentina en el siglo XX, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1993, T. 1.
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Natalia García,
El Caso Vigil Historia sociocultural, política y educativa de la Biblioteca Vigil (1933-1981, FHYMAR ediciones, Rosario, 2014
Gerónimo Manuel Aguilar Profesor de Historia. La formación profesional abarca tanto los procesos históricos sociales, políticos, económicos y culturales como el estudio de los procesos de aprendizaje pedagógico. Con un especial interés en la producción de nuevos conocimientos históricos y en la divulgación de éstos en la comunidad. geronimoaguilar4@gmail.com
El Caso Vigil Historia sociocultural, política y educativa de la Biblioteca Vigil (1933-1981) nació como tesis doctoral y está cargado de una rigurosidad propia de la Historia de la Educación y de conceptualizaciones provenientes del Análisis Institucional. Todo esto en su conjunto implica un significativo aporte al campo de la Historia Reciente de nuestro país. Por otro lado, esta impronta académica en el libro se corresponde con la motivación de la autora, a saber, dar las respuestas que la “novela institucional”1 de la Biblioteca Vigil no daba en su relato cargado de vicisitudes y de figuras referenciales para cada momento histórico. En este camino la autora sostiene como hipótesis que la intervención cívico-militar de la Vigil, y su consecuente destrucción, la volvían un caso particular debido a que se distinguía de las demás prácticas dictatoriales ocurridas en el sistema educativo en el que se conservaron las escuelas. A los fines de poder realizar la historia de la Vigil, y en línea con los planteos de Foucault de que para acceder a “las razones” últimas del poder se debe estudiar sus prácticas “por el lado de su cara externa” 2, el interrogante que ordenó la investigación fue “cómo” la intervención cívico-militar liquidó la vida institucional de la Biblioteca. Entendiendo que es a partir de esta pregunta que se puede dar cuenta del “por qué” y del “para qué” la dictadura llevó adelante la destrucción de la institución educativa de Barrio Tablada. La particularidad de la practica dictatorial en la Vigil se debió, en palabras de la autora, a que el llamado “sistema Vigil” formaría parte de un “parasistema” educativo que proponía una democratización popular en el reparto del conocimiento centrándose en objetivos anti-enciclopedistas y anti-dogmáticos. El libro se estructura en doce capítulos. En el primero se analiza el surgimiento de la organización de la biblioteca que comienza en 1933, para ello se tiene en cuenta la matriz asociacionista en la cual se forja en sus primeros años, como también los discursos epocales que implicaron su distanciamiento del ámbito del asociacionista barrial y que determinaron la independencia y autonomía de la organización en el año 1959. En los capítulos 2 y 3 la autora se concentra en el análisis de la cultura institucional y en las lógicas populares antidogmáticas, espiritualistas e inclusivas que forjaron el conjunto de los proyectos que hacían de la Vigil un caso único en la década del 60, a saber: Servicio Bibliotecario, Universidad Popular, Museo de Ciencias Naturales, Observatorio Astronómico, Centro Recreativo y Deportivo, Editorial “Biblioteca”, Centro de cómputos, 1 Fernández, Lidia. (1994) Instituciones Educativas: dinámicas institucionales en situaciones críticas. Buenos Aires: Paidós. 2 Foucault, Michael. (2008) Defender la sociedad. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, p. 14.
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Caja de ayuda Mutua, Guardería, Centro Materno Infantil y Talleres carpintería, herrería, automotores y construcciones. El capítulo 4 da cuenta de cómo fue posible el financiamiento de estos proyectos a través de la conocida “rifa de la Vigil” que llegó a todo el país como así también del necesario traspaso al movimiento mutualista ante tamaño crecimiento de la institución. En el capítulo que le continúa, se describe los actores que más recelo guardaron ante el crecimiento exponencial de la Vigil, sectores de poder de la iglesia católica, parte del empresariado y funcionarios del gobierno de Santa Fe durante el período conocido como Onganiato. Los capítulos 6 y 7 son los llamados “pedagógicos”, siendo que muestran el ingreso de la Vigil a las escuelas curriculares a partir de la década del 70. En estos capítulos se esboza la idea de que la institución se convirtió en un “parasistema educativo” al amplificar, nutrir y metamorfosear la dimensión propiamente escolar. A través del uso de fuentes orales, más precisamente de entrevistas a profesores y alumnos de aquel entonces, se analizan el sistema de “directores de curso” y de los programas de “Estudio Dirigido” que hacían de las institución una referencia progresista de la educación en la ciudad. En los capítulos 8 y 9 se analiza la continuidad de los conflictos con los sectores de poder durante la década del 70, ya bajo una intervención cívico-militar que ocultaba sus objetivos de terminar con la experiencia de democratización del conocimiento bajo el velo de una “normalización” económica. El capitulo se nutre de un sinfín de experiencias de los actores que sufrieron en carne propia la represión y el autoritarismo tras la intervención. Tanto de alumnos que perversamente fueron extorsionados como de dirigentes desaparecidos y recluidos en el Centro Clandestino de Detención y Tortura “El Pozo”. El capitulo que le sigue enriquece el trabajo con un análisis reflexivo sobre la memoria y des-memoria en estos casos particulares. En el apartado 11 se realiza una exhaustiva utilización de fuentes documentales para detallar el “genocidio cultural” que se llevó adelante con la liquidación de los bienes de la institución. Y en el último capítulo, aportando a lo planteado por Foucault, la autora identifica, describe y analiza las prácticas intervencionistas reales y efectivas en el Instituto Secundario a través del estudio de los recursos estratégicos, “Humanos”, “Normativos” y “Materiales”. En estos capítulos, los aportes al campo la Historia de la Educación y al de la Historia Reciente son, el análisis del carácter decisivamente autoritario de la comisión interventora que liquidó toda una experiencia pedagógico-institucional progresista y mostrar a la Vigil como un particular caso de genocidio cultural que terminó con una etapa de la democratización del conocimiento. Lo dicho, sumado al estudio del origen, la consolidación y las características de la institución, cumple con el objetivo de superar el relato novelístico cargado de divagaciones y de personajes meramente referenciales de cada época histórica.
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TRANSCRIPCIÃ&#x201C;N DE
DOCUMENTOS
AHT. Archivo Historico de Tucumán, Normas establecidas para la incorporación de voluntarios y efectivos del batallón de infantería n°11 y de granaderos a caballo para emprender la campaña a Chile1, 1815. Sección Complementaria-Bando (copia) Caja VI. Exp 3. Fojas 1-2 1
A 200 años del cruce de los Andes, es importante presentar este documento de gran valor histórico,
ya que es una de las tantas copias que redacto el general don José de San Martin para reclutar voluntarios y emprender el cruce de los Andes. Este documento data de 1815, es decir un año antes de la declaración de la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América. En este Bando2, certificado por el escribano de gobierno Cristoval Barcala, se encuentran enumeradas 9 normas para el reclutamiento, ya sea voluntario o mediante sorteo de candidatos para formar parte del ejército de los Andes. Para llevar a cabo su plan, San Martín llegó a Mendoza el 7 de septiembre de 1814 con la idea de organizar un pequeño y disciplinado ejército en la Provincia de Cuyo. A poco de llegado, entre el 1 y 2 de octubre de ese año se produjo en Chile la Batalla de Rancagua, en la cual las fuerzas patriotas chilenas fueron derrotadas y parte de sus restos cruzaron la cordillera en dirección a Mendoza, quedando Chile nuevamente en manos realistas. Hacia 1821 San Martín logro penetrar en el Perú y declarar la independencia de ese país. Esta gesta ya se estaba preparando desde el vecino país de Chile. “El propósito de San Martin, era organizar el ejército, que sea capaz de emprender una campaña libertadora a escala americana, su primera estrategia fue hacerse nombrar gobernador intendente de cuyo, para organizar desde allí el ejército de los Andes. Y es así que el 17 de enero de 1817 inicio la epopeya. Una vez entrado en Chile permaneció hasta 1820, desde ese mismo país San Martin y O´Higgins organizaron la expedición al Perú, que partió en agosto de 1820 y culmina con la independencia de dicho país”3. El presente documento que aquí transcribimos, cuenta con dos fojas en las cuales se presentan 9 normas, donde se dice la condición que debe tener el individuo que quiera incluirse voluntariamente al ejército. También se estipula que si no llegasen a juntar la cantidad de hombres, se procederá a un sorteo y el ingreso se hará de los 16 a los 50 años. En otro, solamente se escogerá a los hijos únicos de madres viudas o padres sexagenarios. Otro punto a tener en cuenta es el sorteo que se realiza a los individuos que trabajan en el campo y el comercio, para que estos no sean obligados a formar
1 El documento carece de título y el que presentamos, es el que le pusieron en el Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán, además fue una donación del señor Honorio Molina, con fecha de 16 de abril de 1962. Además constituye una copia que realizo el general don José se Sn Martin, para que sean distribuidas, a las capitales de provincias o ciudades subalternas. 2 Según el diccionario de la Real Academia española la palabra Bando, quiere decir “edicto o publicación” que anuncia u ordena, que expresa un mandato de una autoridad. 3 Ternavacio Marcela. Historia de la Argentina 1806-1852. Ed. Siglo veintiuno. 2003. Pag 101- 102
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parte del ejército siempre y cuando tengan una justificación certificada, de esta manera el individuo procede a dar lugar a otra persona que tenga las cualidades necesarias para formar parte del ejército. En el último punto se establece que cada individuo tiene que presentarse personalmente, a partir del día 15 de agosto de 1815 en adelante, para inscribirse como voluntario y formar parte del batallón de infantería N°11, y del regimiento de granaderos a caballo. Se debe tener en cuenta los días y horarios estipulados para inscribirse. Se hace necesario realizar una aclaración sobre las abreviaturas de la documentación, ya que consideramos que resulta fundamental para una correcta lectura de la transcripción. Algunas de estas abreviaturas que veremos a continuación son las que más aparecen en el documento: qe (que), prova (provincia), govno (gobierno), Dn (don), precente (presente), Alcde de 1° v° (alcalde de primer voto), exetos (ejércitos) Esc (escribano). DOCUMENTO FOJA 1 Dn Jose de San Martin coronel mayor de los Exetos patrios y govor Intendente de esta Prova . Ciudadanos serian efímeros los sacrificios qe haveis tributado a nuestro Pais sino redoblareis vuestro esfuerzos para defenderla de los enemigos de nuestro sistema de Livertad de la pretencion de ambicion son tan injustas como es sagradas la obligación que teneis de defenderla, y ante deveis preferían la muerte que bolver a la esclavitud qe se os prepara si llegan a dominaros; vaxo este principio, y qe solo la fuerza de las armas es la qe podrá evitar esta desgracia he resuelto acrecentar los cuerpos de línea qe están a mi inmediato mando por cuantos medios sean posibles, y seguro qe coperareis gustosos a tan indispensable objeto ordeno y mando. 1°- que todo Individuo, qe se presente voluntario a servir en los cuerpos de esta guarnición se recivira en ellos por solo el tiempo que exista el enemigo en posecion del Reino de Chile, quedando en su arvitro proseguir, o no el servicio posteriormente. Los qe se precenten en esta clase no podrán ser destinados a fuera de la Prova ano ser que sea a la reconquista de Chile u otro territorio sobre este Reino. FOJA 1, V 2°- Si el numero de los precentados en esta Capital y ciudades subalternas en el termino de quince días no llenasen el bacio qe hay hasta el completo del Batallon de Infanteria N11 y aumento de los escuadrones de granaderos a caballo que vienen de la capital en aucilio de esta Prova , se procederá a verificar un sorteo en que entrara todo Individuo soltero desde la edad de 16 hasta 50 años con inclucion de los que estén en cualesquiera de los cuerpos cívicos de esta ciudad y los que se hallaren
aucentes, y si aun estos no fuesen suficientes concurrirán los casados sin hijos. 3°- Solo se aceptuaran de otro sorteo a los hijos únicos de viuda, y padres sexagenarios, los que tengan hermanas huérfanas de buena vida que las mantengan, porque hayan sido Alcaldes, Regidores o Jues de Partido, y alos qe padescan alguna enfermedad habitual, y alos qe hayan sido licenciados por el superior Govno . 4°- No se tendrán las concideraciones expresadas en el capitulo primero con lo qe la suerte de entrar o servir respecto a aquellas solo son devidas a los voluntarios, y de consiguiente el tiempo de un enganchamiento será de 3 años. 5°- Teniendo precente qe serán comprendidas en ottro sorteo muchos Individuos qe se preocupan en trabajar útiles al Pais, tanto en la agricultura, como en el comercio se les permitirá a estos previa la Justificacion que prestaron ante la comicion que se nombrara al efecto el que den en su lugar a otro sujeto qe tenga las cualidades necesarias para soldado, pero con la condicion de quedar responsable aun remplazo siempre qe deserte durante su empeño. Esta misma Justificacion será necesaria para los aceptuados en el capitulo 3°. FOJA 2 6°- La comicion de que habla el capitulo anterior se compondra del Sor Auditor de Grno Dn Dn Bernardo Vera del Tente de exercito Dn Manuel Corbalan, el Sor Alcde de 1° v°; El Regidor Dn Narceso Segura, y el Ciudadano Dn Clemente Godoy. 7°- Sera de su inspeccion el realizar el sorteo luego qe se cumpla el plazo prefijado en el capitulo 2° en la forma que selo detallara por este Govno . 8°- Los Decuriones y los demás Jueses comisionados daran a otra comisión todas las noticias e informes qe nececitaren y sin alguno de estos ocultare maliciosamente ha algún Individuo de su cuartel de la clase delos que hande ser sorteados se le impondra la multa de 200 pesos en el acto de Justificarselo, y se privara de poder exercer nungun empleo publico durante su vida. 9°- Desde el 15 del corriente podrán precentarse los voluntario: asaver los qe quieran servir en el N11 en casa de un comandante de 9 a 11 de la mañana, y de 3 a 5 de la tarde los qe en granaderos a caballo, lo verificaran en casa del Sor Govdor al capitán de otro cuerpo Dn Manuel Jose Salas a las misma, horas, los Individuos de cívicos y milicias lo harán auno respectibos comandante los qe pasaron a este Govno una relacion de su numero. Y para qe llegue a noticia de todos publíquese por vando y sacándose copias autorisadas firmada en los lugares de estilo Mendoza 14 de Agosto de 1815. Jose de San Martin
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FOJA 2, V Se publico y se fijo en el dia de la fecha el precente Bando en que certifico Mendoza y Agosto catorce de mil ochocientos quince Cristobal Barcala Esc de Govno FUENTE AHT. Sección Complementaria. Caja VI. Exp 3. 1815. Fojas 2 https://es.wikipedia.org/wiki/Cruce_de_los_Andes BIBLIOGRAFÍA Ternavacio Marcela. Historia de la Argentina 1806-1852. Ed. Siglo veintiuno. 2003
Julio Javier Córdoba
Alumno avanzado de la carrera de historia de la UNT. Realice una pasantía en el Archivo Histórico de Tucumán (2013-2014). Participe en jornadas, congresos, simposios en calidad de expositor, asistente, organizador y colaborador. Actualmente me desempeño como Co-director de la Revista Historia Para Todos: Claves para entender el presente. Poseo artículos y reseñas publicados en revistas y diarios digítales como así también en actas de congresos y artículos ineditos. Realice cursos de extensión. Me desempeño como ayudante de cátedra de la asignatura Prehistoria. Formo parte del proyecto; transformaciones socio territoriales en Tucumán y la región en la larga duración, desde la colonia hacia los inicios del siglo XXI. H/521
ANEXO//SECCIÓN COLABORATIVA
Boletín Histórico de la Sociedad de Estudios Históricos, Arqueológicos y Geográficos de Chile Año V N° XVIII ISSN 0719-7616 www.boletinhistoricoshgchile.com www.shgchile.com
Guerra Civil de 1891: Causas y Desarrollo
Rosario Meza Martínez RESUMEN.
siguiente se acostó en su cama perfectamente ves-
El gobierno de Balmaceda (1886- 1891) marco el fin
tido y se disparó en la cabeza. Así finaliza esta trági-
de los llamados “gobiernos liberales” y el inicio de
ca guerra civil, en la cual se derramo sangre chilena
“los gobiernos parlamentarios” en Chile. Este cam-
en tierra chilena.
bio no fue llevado a cabo de forma pacífica, si no por una guerra civil, que, hasta hace unos años, dividió
INTRODUCCIÓN.
generaciones de familias; en la cual, el Congreso
El propósito de esta investigación es resumir de
se levantó en armas contra el presidente, contando
forma simple la Guerra Civil de 1891, para aque-
con el apoyo de la Armada y este para defenderse
llos lectores recién entrados en esta materia.
con el apoyo del Ejército. Hay distintas causas para que se halla llevado El primer combate de la Guerra Civil fue el combate
esta trágica guerra, pero la principal causa son
de Zapiga (23 de enero de 1891), el cual desenca-
los recursos producidos por el salitre.
deno la campaña en el Norte. Posteriormente, los combates más importantes en el Norte fueron el de
La incorporación de las provincias de Tarapacá
Dolores (15 de febrero), el combate de Huara (17 de
y Antofagasta y del territorio de Arica (en un co-
febrero), el combate de la Aduana de Iquique (19 de
mienzo de manera transitoria), los que concen-
febrero), la batalla de Pozo Almonte (7 de marzo) y
traban casi la totalidad de los yacimientos sali-
los combates navales de Caldera y Calderillas (en
treros del planeta, durante la Guerra del Pacifico.
uno de estos dos combates fue hundido el buque
A partir de ese momento la economía nacional
de guerra Blanco Encalada). La guerra finalizo con
tuvo un giro a la exportación del denominado oro
los combates de Concón (21 de agosto) y Placilla
blanco que “despertó un nuevo sueño minero que
(28 de agosto), en donde, las tropas Presidenciales,
opacaría todo lo conocido hasta entonces en ma-
fueron definitivamente derrotadas por las tropas
teria de expectativas, ganancias y frustraciones”1
Congresistas. El presidente Balmaceda se refugió en la embajada Argentina en Chile, en donde espero hasta finalizar su mandato oficialmente (18 de septiembre), al día
1 PINTO, Julio y SALAZAR, Gabriel. Historia Contemporánea de Chile. Volúmenes I al V. Lom Ediciones: Santiago de Chile, p. 1999-2002.
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El Estado no invirtió en esta nueva área de la eco-
1.- BALMACEDA Y SU GOBIERNO.
nomía, solo se limita a cobrar impuestos por la
José Manuel Balmaceda
exportación del mineral quedando la explotación
Nació el 19 de julio de 1840 en Bucalemu, en una fa-
de este en manos de privados extranjeros, prin-
milia acaudalada. Sus padres fueron Manuel José
cipalmente ingleses. El presidente Balmaceda
Balmaceda y María Encarnación Fernández. Estudio
quería nacionalizar el salitre, de manera que las
con Los Padres Franceses y termino su educación
ganancias de este mineral fuesen para el Estado;
en el Seminario Conciliar. Entro a temprana edad a la
este dinero iba a ser ocupado en obras públicas
política y, con tan solo 24 años, fue electo diputado.
y mejorar la producción del país, pero muchos inversionistas de las salitreras eran senadores y
Siempre mostro entusiasmo por la doctrina libe-
diputados del Congreso Nacional, y al nacionali-
ral y milito en el Club de la Reforma, en donde de-
zarse el salitre estos perderían sus ingresos. Co-
mostró ser un gran orador. Durante el periodo del
mo consecuencia, estos se sublevaron contra el
presidente Aníbal Pinto ejerció en la Cámara de
presidente con el apoyo de la Armada Nacional,
Diputados, pero su verdadera participación polí-
dejando al presidente el Ejército para defenderse.
tica empieza con el gobierno de Domingo Santa María, en donde este primero lo nombro Ministro
En enero de 1891, el Congreso no aprobó las le-
de Relaciones Exteriores y después Ministro de
yes de presupuesto para ese año, presionando
Interior y Defensa, para finalmente convertirse en
así al presidente, pero este no hizo caso a la pre-
el sucesor de Santa María.
sión y siguió gobernando con las leyes del año anterior, los congresistas, tacharon a Balmaceda
SU GOBIERNO:
de autoritario y declararon que, si Balmaceda no
José Manuel Balmaceda tenía 46 años cuando
cedía el cargo, lo obligarían mediante la fuerza.
asumió a la presidencia el 18 de septiembre de
Balmaceda no cedió. Así, el 7 de enero de 1891,
1886, tenía sus ideas muy claras y eso se puede
dio inicio a la Guerra Civil, que termino con la
reflejar en su programa de gobierno, que com-
muerte del último presidente liberal y el inicio de
prendía los siguientes pasos:
los gobiernos parlamentarios en Chile. Buscar la paz de los espíritus católicos agitados por la secularización de las costumbres sociales,
ANEXO//SECCIÓN COLABORATIVA
mediante un entendimiento con la Santa Sede
y Judiciales, sin que ello le quitase responsabili-
que regularizara las relaciones suspendidas du-
dades y cooperación al progreso general2.
rante el anterior gobierno; Muchos puntos del programa del presidente se Acercar a los distintos sectores del liberalismo,
pudieron lograr a pesar de la incomprensión de
puliendo sus diferencias y otorgándoles respon-
su propio partido político y los otros problemas
sabilidades gubernativas, de manera que pudiese
que se encontró a lo largo de su gobierno.
concretar su sueño de unificar a la gran familia liberal y asegurar la continuidad de las adminis-
Durante su gobierno, a diferencia de sus antece-
traciones inspiradas en dicha filosofía política;
sores que encontraron cierta estabilidad política, tuvo que cambiar su gabinete muchas veces (ca-
Aprovechar los ingresos derivados de la expor-
torce en total). Ello debido a las exigencias del
tación del salitre, guano y de los minerales de
Congreso y a su sueño de unificar a los partidos
rendimiento aduanero, en un vasto plan de obras
liberales, dándoles oportunidades de tomar parte
públicas y ferrocarriles, en construcciones y do-
directamente en el gobierno.
taciones educacionales, en activar los planes de colonización de la Araucanía, ya pacificada por
Durante su administración se encontró con dos
su antecesor, y en incrementar la escuadra nacio-
grandes problemas: la epidemia de cólera apa-
nal, como asimismo el equipo del ejercito;
recida en ese mismo año y que se cobró 30.000 vidas, y la guerra civil, que se produjo ocho me-
Nacionalizar la industria salitrera que estaba en
ses antes de que terminase su mandato, donde
manos capitales extranjeras, especialmente in-
murieron aproximadamente 10.000 chilenos, en-
glesas. Adquirir para el Estado los mantos aun
tre ellos, él mismo.
en poder de otros particulares y también ferrocarriles destinado al transporte de dicho nitrato;
2.- EL INICIO DEL CONFLICTO. Antes de revisar lo que fue el inicio del conflicto,
Lograr la conversión metálica suprimiendo las au-
hay que echar un vistazo a las causas. Hubo dife-
torizaciones de emisión de papel moneda otorga-
rentes causas para que el Congreso no estuviese
das a los bancos privados y creando un banco del
de acuerdo con el Presidente Balmaceda, estas
Estado como regulador de la función monetaria;
son las principales:
Estimular e intensificar la actividad agrícola para
La nacionalización del salitre: tras la Guerra del
abastecer todo el consumo interno, importando ex-
Pacifico, Chile se hizo con todo el salitre del Nor-
clusivamente aquellas maquinarias o elementos que
te, pero el 55% se los dio a los ingleses, el 30% se
no pudiesen fabricarse en el país, como así también
los repartieron naciones como Alemania y Fran-
las cepas, semillas y reproductores destinados a ele-
cia y el 15% restante se lo quedo, el problema era
var la calidad y rendimiento agropecuario;
que la mayor parte de ese 15% era de privados y muy poco (por no decir nada) del Estado. De
Acelerar el crecimiento de la industria fabril en
los privados, la gran parte era de John Thomas
todos sus rubros, de manera de abastecer satis-
North, mas conocido posteriormente como “El
factoriamente el mercado interno, eliminando la
rey del salitre” y el resto era del Congreso (de las
internación de artículos que se puedan elaborar
persona que lo conformaban) y al nacionalizar-
en el país y sin permitir los monopolios industria-
se el salitre estos perderían sus inversiones, por
les, para la cual se estimularía la creación de fac-
lo tanto, North apoyo financieramente la Guerra
torías paralelas en cada especialidad;
Civil, defendiendo así sus intereses propios en el Norte del país.
Y, entre otras aspiraciones, propiciar las reformas constitucionales tendientes a una efectiva independencia de los poderes Ejecutivos, Legislativos
2 PINTO LAGARRIGUE, Fernando. Programa de gobierno de Balmaceda. P. 13.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 97
La unificación de los liberales: los liberales no se
sidente de su cargo en caso de extremas circuns-
quería unificar debido a intereses propios (como
tancias, el presidente esta demente y por el bien
en el caso del salitre).
del país hay que tomar esa medida”
Conflicto entre conservadores y radicales: estos
La Cámara apoyó esta moción.
dos caminos ideológicos siempre se han peleado, desde Diego Portales que es así, por lo tanto
Las dos herramientas del Congreso para presio-
Balmaceda no los incluía en la participación del
nar al presidente, son hacer que cambie de gabi-
gobierno.
nete y dejarlo sin recursos. La primera la hacen variadas veces, causando que el presidente Bal-
Oposición desde siempre de los conservadores:
maceda cambe catorce veces su gabinete, provo-
Balmaceda siempre conto con la desaprobación
cando una inestabilidad ministerial. La segunda
de los conservadores (desde que era Ministro de
se hace en enero de 1891, no aceptando las leyes
Interior).
de presupuesto para ese año, Balmaceda decreta que se ocuparan las del año anterior. Al no ceder
“Loco y derrochador”: Carlos Walker Martínez
Balmaceda, el Congreso llama al gobierno del
(Diputado conservador) jactaba a Balmaceda de
Mandatario de “autoritario y fuera de ley”.
“Loco y derrochador del dinero del país”, era de los que apoyaban más fuerte en sacar a Balma-
Balmaceda termina cerrando el Congreso Nacio-
ceda de la presidencia.
nal, clausura los lugares de reunión y encarcela a la oposición. Los congresistas firman un acta
Desaprobación del Parlamento para ocupar el di-
en el que se declara que el presidente debe aban-
nero producido por el salitre.
donar el cargo o habrá sublevación, el presidente se niega. El Congreso se traslada a Iquique con
Ya visto las principales causas de la desaproba-
el apoyo de la Armada, en donde se aseguran las
ción del Congreso, podemos trabajar en lo que
riquezas salitreras y forman un gobierno provi-
fue el inicio del conflicto que tanta sangre derra-
sional.
mo y a tantas familias separo. Así, el 7 de enero del año 1891, se da inicio a la Primero hay que entender que la llamada oposi-
Guerra Civil, en la cual murieron 10.000 hombres.
ción (congresistas) no estaba en contra del avance, si no de la forma en que se realizaba, les mo-
3.- CAMPAÑA DEL NORTE Y MASACRE DE LAS
lestaba la política presidencialista de Balmaceda
CAÑAS.
y el hecho de que este fortaleciese y agrandase
Al dividirse las Fuerzas Armadas, los bandos que-
el Estado, quitándole poder al Congreso (Parla-
daron con los congresistas y la Armada por un la-
mento).
do y a los balmacedistas y al Ejército por el otro.
Balmaceda siempre supo de la desaprobación de
La mayoría de los combates se produjeron en el
los conservadores y radicales (y más tarde los
Norte, para finalizar la Guerra Civil con los com-
nacionales), pero en 1890, los liberales le empe-
bates de Concón y Placilla. Ahora se hablara de
zaron a abandonar (como ya se dijo, para defen-
los primeros.
der sus intereses propios en el salitre, principal causa de la desaprobación hacia Balmaceda).
1.- COMBATE DE ZAPIGA, 21 DE ENERO DE
Pero todo empieza cuando Julio Zeguers, dipu-
18913:
tado liberal y amigo de Balmaceda, le abandona,
Primer enfrentamiento armado de la guerra civil.
apoyando la Guerra Civil, este da un discurso en el Congreso en el que dice: “El Congreso tiene la facultad de despojar al pre-
3 Batallas de la campaña del Norte [En línea]. http:// patrimoniochileno.cl/arts/248-batallas-de-la-guerra-civil-de-1891.html
ANEXO//SECCIÓN COLABORATIVA
En las inmediaciones de Zapiga se encontraron
12 muertos, 29 heridos y 176 prisioneros. Que-
las fuerzas gobiernistas (balmacedistas) coman-
daron en poder de las tropas revolucionarias seis
dadas por el teniente coronel Marco A. Valenzue-
cañones y 160 fusiles. Las fuerzas opositoras a
la y las de los congresistas dirigidas por Estanis-
José Manuel Balmaceda tuvieron sólo 8 muertos
lao del Canto. Estos últimos salieron de Pisagua
y diez heridos.
con una columna de infantes navales de un centenar de hombres, con cañones y ametralladoras.
4.- BATALLA DE DOLORES, 15 DE FEBRERO DE
De Iquique salió un destacamento de 60 infantes
1891:
de la 4° de línea, una compañía de granaderos y
Combate que tuvo lugar en el cerro Dolores (el
25 artilleros sin cañón para enfrentarse con las
mismo escenario de la batalla durante la Guerra
fuerzas del Congreso. El combate duró media ho-
del Pacífico). Las tropas gobiernistas, dirigidas
ra, Del Canto se retiró a Pisagua ante la presión, y
por el coronel Eulogio Robles Pinochet, se en-
el destacamento de Valenzuela a Negreiros.
frentaron a las revolucionarias de Estanislao del Canto. Terminó con la derrota balmacedista.
2.- COMBATE DE ALTO HOSPICIO: Debido a la sublevación de la guarnición de Pis-
5.- COMBATE DE HUARA, 17 DE FEBRERO DE
agua, que se declaró partidaria del bando revo-
1891:
lucionario, el intendente de Tarapacá ordenó la
Episodio bélico que marcó el inicio de la campa-
recuperación del puerto. La defensa de Pisagua
ña del norte después de la toma de Pisagua. En
quedó a cargo de Estanislao del Canto. Duran-
él las tropas que defendían el gobierno de José
te el ataque, que se libró en una zona vecina del
Manuel Balmaceda, unos 900 soldados al man-
Alto Hospicio, los partidarios del gobierno fingie-
do del coronel Eulogio Robles, se enfrentaron con
ron rendirse, engaño en que cayeron los revolu-
el ejército congresista formado por unos 1.200
cionarios, que fueron apresados. Cuando ambos
hombres, al mando del coronel Estanislao del
grupos entraron en Pisagua, los ciudadanos se
Canto, en la estación de Huara, en la vía férrea
percataron del truco gobiernista y los desarma-
que iba de Pisagua a Iquique. El combate tuvo
ron. Sin embargo, la victoria fue parcial, pues los
una duración de 3 horas y en él las fuerzas go-
revolucionarios tuvieron que abandonar Pisagua
biernistas (balmacedistas) lograron derrotar a
ante la inminente llegada de un segundo cuerpo
las parlamentarias (congresistas), las cuales de-
balmacedista, que entró en la ciudad el 27 de
bieron escapar del lugar, dejando abandonados
enero.
a sus heridos. A pesar de esta victoria, el ejército de Robles no fue capaz de mantener el control
3.- COMBATE Y TOMA DE PISAGUA, 6 DE FE-
de Iquique y terminó perdiendo todo el norte del
BRERO 1891:
país.
Los revolucionarios, encabezados por el coronel Estanilao del Canto Artigas, contaban con el
6.- COMBATE DE LA ADUANA DE IQUIQUE, 19
apoyo de los buques de la escuadra insurrecta
DE FEBRERO DE 1891:
Cachapoal, Amazonas, O’Higgins y el blindado
Los revolucionarios, comandados por Vicente
Cochrane. Por su parte, las fuerzas del gobierno
Merino Jarpa, se habían hecho fuertes en Iqui-
balmacedista se hallaban en Pisagua, a cargo del
que y habían ocupado el edificio de la aduana. El
teniente coronel Manuel A. Valenzuela. Los bar-
gobierno ordenó a José María Soto Pereira que
cos surtos frente al puerto comenzaron un caño-
retornara a la ciudad, pero este contaba solo con
neo a las 6 de la mañana, luego se desembarcó
un destacamento de 150 hombres, de los cuales
a 200 hombres en el sector de Playa Blanca al
120 murieron en la batalla. Los congresistas reci-
mando de Manuel Aguirre y otros tantos fueron
bieron apoyo de los buques Esmeralda y Blanco
desembarcados en Punta Pichalo al mando del
Encalada, que cañonearon a los balmacedistas.
mayor Julio Moraga. De las fuerzas gobiernistas,
Estos últimos, vencidos, acordaron con los revo-
la caballería pudo escapar, pero los demás se
lucionarios el abandono del lugar, lo cual se llevó
rindieron luego de combatir, con un balance de
a cabo con todos los honores de rigor.
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 99
7.- BATALLA DE POZO ALMONTE, 7 DE MARZO:
el paso, siendo repelido por una descarga de fusi-
El coronel Estanislao del Canto comandaba a
lería. La guarnición parapetada en los edificios se
1.700 soldados revolucionarios, que se enfrenta-
retiró en busca de socorro. Hubo 13 muertos y 23
ron a 1.200 hombres de las fuerzas gobiernistas,
heridos de ambos bandos.
al mando del coronel Eulogio Robles. Estas últimas se encontraban desplegadas en las lomas
MASACRE DE LAS CAÑAS:
al sur de la localidad de Pozo Almonte, A las 7
En la noche del 19 de agosto de 1891, 70 jóvenes
de la mañana los insurrectos iniciaron fuego de
de la alta sociedad y 20 artesanos congresistas,
artillería. En el transcurso de este combate el co-
se juntaron en la funda “Las Cañas” del diputado
ronel Robles resultó herido. A mediodía, las tro-
Carlos Walker Martínez, el grupo planeaba des-
pas del gobierno se dispersaron; 500 soldados
truir el puente Maipo (que servía como línea tele-
se evadieron del escenario de batalla, y otros se
gráfica), para evitar la organización de las tropas
quedaron renovando los combates y arrasando
balmacedistas, en eso entraron sorpresivamente
a la población. El desenlace dio como resultado
fuerzas presidencialistas y fusilaron a la mayor
400 muertos para el bando del gobierno y 397
parte sin juicio previo.
en el revolucionario. Como resultado de este enfrentamiento, el presidente Balmaceda perdió la
4.- CONCÓN Y PLACILLA.
región de Tarapacá, donde se realizaban las ope-
Famosos son estos combates que decidieron el
raciones de los sublevados y funcionaba la Junta
fin de la Guerra Civil, más bien son los más cono-
de Gobierno revolucionaria (Iquique).
cidos y esto es debido a las cosas que pasaron en ellos. Estos son los dos últimos combates que
8.- COMBATE NAVAL DE CALDERA, 23 DE
ocurrieron en la Guerra Civil.
ABRIL: Enfrentamiento marítimo. Las fuerzas navales
Después que los congresistas se tomaran el Nor-
del presidente de la República contaban con el
te, fijaron la mira en la zona centro, primero se
apoyo de dos torpederas, la Almirante Lynch y la
trasladaron tropas a Concón, y el 21 de agosto
Almirante Condell, que se enfrentaron al blindado
de 1891 se produjo la batalla en dicha localidad.
Blanco Encalada. Los comandantes de aquéllas, Alberto Fuentes y Carlos E. Moraga, respectiva-
El combate inicio a las 7:30 a.m. con los disparos
mente, decidieron el ataque. El Blanco Encalada
de la Batería Hurtado de la 1° Brigada del Ejército
recibió un impacto definitivo en su costado de-
Constitucional (congresista), esta dispara los pri-
recho, producto de uno de los torpedos dispara-
meros cañonazos sobre la Infantería Presidencial.
dos por la Lynch, e hizo agua en pocos minutos. Pese a que los revolucionarios fueron derrotados
Tan sorpresivo fue el inicio de los cañoneos, que
y sufrieron numerosas bajas, el presidente de la
las tropas balmacedistas no fueron capaces de
cámara de diputados, Ramón Barros Luco, que
responder el fuego hasta las 8:30 a.m. En la con-
se encontraba a bordo del Blanco Encalada, fue
fusión, el 1° Brigada cruzo el rio Aconcagua por
uno de los que logró escapar.
Concón Bajo, abriendo fuego sobre el regimiento San Fernando a eso de las 11:30 a.m., hora en la
9.- COMBATE DE VALLENAR, 7 DE JULIO DE
que se da inicio formal de la Batalla de Concón.
1891: Las fuerzas del Congreso, opositoras a Balmace-
El combate se prolongó tenazmente, las tropas
da, habían dejado un piquete de caballería en Va-
congresistas habían hecho retroceder a los bal-
llenar. El 27 de junio, 168 soldados del regimiento
macedistas, haciendo imposible la huida hacia
Coquimbo, dirigidos por el comandante gobier-
Viña del Mar.
nista Villalobos, ocupó Vallenar sin oposición, tres días después esta ciudad fue recuperada
A las 15: 30 p.m., ya habían pasado largas ho-
por los congresistas. El 7 de julio, el comandante
ras de combate, el cansancio era evidente en las
Almarza trató de sorprender al enemigo y cortarle
tropas balmacedistas, y poco a poco se hizo el
ANEXO//SECCIÓN COLABORATIVA
“cese al fuego”. El ejército Congresista celebro su
5.- FIN DE LA GUERRA CIVIL Y MUERTE DE BAL-
victoria, mientras que el ejército balmacedista,
MACEDA.
empezó su lenta y desordenada marcha hacia
A las 7 de la tarde del 28 de agosto, Balmaceda
los valles de las tierras interiores.
se enteró, mediante telegrama, del resultado final de la batalla de Placilla. No le quedaba otra que
El 28 de agosto de 1891, a eso de las 7:30, los
entregar el mando a otra persona, a un oficial de
ejércitos congresistas y balmacedistas no se ha-
alta graduación y sobrado prestigio que pudiese
bían visto aun, ya estando en los cerros del pue-
conserva el orden, evitando las posibles represa-
blito de Placilla, el Coronel Fuentes hace disparar
lias que seguramente se producirían. Para esto
cuatro cañonazos las colinas frente ellos.
eligió al General Manuel Baquedano.
En ese instante, unos de los tiros estallo en la cum-
En la madrugada del 29 de agosto Balmaceda
bre del cerro donde estaba el ejército congresista,
había aceptado la oferta de la legación estadou-
estos aún no habían sido vistos, pero pensando que
nidense para acoger a su familia en dicho recinto,
sí, las baterías constitucionales situadas en la cum-
él se dirigido a la legación argentina, aceptando la
bre contestaron sin demora el tiro de las contrarias,
invitación de José Evaristo Uriburu, penitenciario
con el resultado que desde luego hicieron perder el
de dicho país.
tino a los artilleros balmacedistas. Lamentablemente la presencia de Baquedano “El horizonte se llena de humo y fuego; era la últi-
no fue suficiente para mantener el orden. Ese
ma y definitiva batalla de la revolución, “la Batalla
mismo día varios grupos dirigidos por revolucio-
de Placilla” que se iniciaba con el fuego de los
narios excitados con la victoria saquearon y des-
cañones”4
truyeron las residencias de los más conocidos balmacedistas.
Después de una hora de puro cañoneo, los congresistas lograron romper el flanco izquierdo de
El 31 de agosto entro a Santiago Jorge Montt
la defensa balmacedista, dejando entrar de inme-
(protagonista de guerra en la Armada congresis-
diato a la caballería, esto desalentó rápidamente
ta) con parte del ejército revolucionario y asumió
a las tropas presidenciales, permitiendo que las
el mando mientras llegaba el gobierno provisio-
tropas revolucionarias rompieran rápidamente
nal de Iquique, Baquedano se fue silenciosamen-
las defensas de las tropas de Balmaceda.
te, sin ser notado.
Durante un momento se produjo una lucha cuer-
En la legislación argentina, Balmaceda escribió
po a cuerpo, porque muy pronto las tropas Pre-
varias cartas, en ellas reflejaba sus deseos de
sidenciales soltarían las armas e iniciarían su
suicidio, escribía a su esposa y a los pocos ami-
última retirada del campo de batalla. A las 11:00
gos que le habían sido fieles, también escribió un
a.m. ya había terminado la batalla, destruyendo la
testamento político, que no se va a poder trans-
última esperanza del presidente.
cribir (por cosa de espacio).
En la batalla de Placilla morirían los generales
El ex presidente José Manuel Balmaceda decidió
balmacedistas Barbosa y José Miguel Alcérreca,
quietarse la vida, espero hasta que terminase su
además de 1.115 soldados, registrándose 2.500
mandato de forma oficial (el 18 de septiembre de
heridos. Los revolucionarios registraron 2.070
1891), se vistió con su mejor ropa, se acostó en
muertes.
su cama y se pegó un tiro en la sien, terminando
5
así su vida. En la mañana del 19 de septiembre 4 GONZÁLEZ VALENCIA, Andrés. Entre Concón y Placilla, hitos más importantes entre la historia entre batallas. Editorial Cadquitipay: 2015, p. 84. 5 Ibid.
se encontró su cadáver recostado en su cama. Así termino la llamada “Guerra Civil de 1891”, 8 meses de guerra y derramamiento de sangre chi-
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 101
lena en la propia patria, terminada con la muerte
BIBLIOGRAFIA:
de un presidente y 10.000 personas chilenas en
Batallas de la campaña del Norte. [En línea] ht-
suelo nacional.
tp://patrimoniochileno.cl/arts/248-batallas-de-laguerra-civil-de-1891.html
CONCLUSION. La Guerra Civil de 1891 marco el fin y el inicio
Documental “Algo habran hecho” [En línea] ht-
de una nueva era, lamentablemente no se pue-
tps://www.youtube.com/watch?v=wUIUYYm-
de decir que llevada a cabo mediante el uso de
JOM8
la razon, se derramo sangre de serca de 10.000 chilenos en suelo chileno y provoco lo que años
GONZÁLEZ VALENCIA, Andrés. Entre Concon y
despues seria conosido como “los gobiernos par-
Placilla, hitos mas importantes entre batallas.
lamentarios”, estos duraron hasta 1925, en ese
Editorial Cadquitipay.
año el presidente Arturo Alessandri Palma llego al poder y dio termino al regimen parlamentario,
MARTÍNEZ BUSCH, Jorge. Capitan Prat: El aco-
promulganda la Constitucion en la que se reesta-
razado olvidado.
bleceria el sistema de gobierno presidencial. Masacre de las Cañas. [En línea] http://www.arSi analizamos bien, las ideas de Balmaceda, en
chivonacional.cl/616/w3-article-8088.html
su mayoria, eran buenas, pero el pais y la mentalidad de aquellos que lo dirigian no estaban pre-
PINTO LAGARRIGUE, Fernando. Balmaceda y los
paradas para afrontar semejante cambio.
gobiernos seudos-parlamentarios.
Una de las cosas que hizo Balmaceda fue crear el
PINTO, Julio y SALAZAR, Gabriel. Historia Con-
Ministerio e Obras Publicas, que sigue hoy en dia.
temporánea de Chile. Volúmenes I al V. Lom Edi-
Otro puede ser la creacion del Banco Estado, no fue
ciones: Santiago de Chile, 1999-2002.
creado en su mandato pero la idea en principio fue suya, este se creo en un mandato posterior y sigue
Sobre la republica parlamentaria. [En línea] http://
hoy en dia. Estos y otros ejemplos mas son legados
www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3537.ht-
de la Guerra Civil, que perduran en el tiempo y nos
ml
recuerdan que hace 125 años hubo una persona que penso en el futuro y no lo dejaron preparar al pais de los problemas que mas tarde vendrias a perturbar su paz y estabilidad.
Rosario Meza Martínez
Ganadora Primer Lugar, Medalla Listón Rojo Premio Nacional Estudiantil de Historia y Geografía - 2016 Alumna de primer año medio, Colegio Aconcagua de Quilpué, Chile.
ANEXO//EXPERIENCIA DIDÁCTICA
Viajes por la historia1 Pablo Javier Melara2
“Viajes por la historia” es el título elegido para el
Nos conocimos en alguna de esas capacitacio-
libro publicado por el Instituto Jesús Obrero. A lo
nes, y tengo la dicha de ser una de las personas
largo de 120 páginas realizamos un acercamien-
publicadas gracias a la generosidad de Laura.
to a las experiencias vividas por nuestro colegio
Por su compromiso, por ser el motor de este
en el primer congreso de historia oral para estu-
Congreso de Pergamino nos enorgullece, a todos
diantes de escuelas secundarias.
los que formamos Jesús Obrero, que sea quien
12
prologue nuestro libro. Este Congreso se desarrolló los días 6 y 7 de octubre de 2016, en la ciudad de Pergamino, teniendo
LA HISTORIA ORAL Y LA ESCUELA
como sede la Universidad del Noroeste de la Pro-
Hace poco más de cuatro años que trabajo con
vincia de Buenos Aires. En esta actividad fueron los
la metodología de historia oral en el aula. Lo hi-
mismos estudiantes los encargados de presentar
ce con los alumnos más grandes, de sexto año.
sus trabajos, tomando como fuente la historia oral,
La idea era que trabajaran una fuente, la analiza-
es decir entrevistas realizada por ellos mismos,
ran y luego, contextualizándola adecuadamente,
construidas y analizadas. Este encuentro, inédito
ayudarlos a hacer una monografía. El objetivo
en el mundo, tuvo una gestora, alguien que lo soñó,
era brindar una herramienta metodológica que
impulso y dirigió. Ella es Laura Benadiba, verdadera
les iba a servir en la Universidad. Debo confesar,
referente del estudio de la historia oral no solo en
que ese primer acercamiento a las entrevistas y
Argentina, sino también a nivel internacional.
testimonios lo hice porque quería que sea una fuente inédita, es decir que no “copien y peguen”
Laura hace muchos años que viene trabajando en
material de internet.
escuelas, brindando cursos de capacitación con el objetivo de abrir y compartir espacios de reflexión
Recuerdo algunas imágenes de estas experien-
sobre la utilización de la historia oral, en distintos
cias en el aula. Los chicos al trabajar esa fuente,
ámbitos culturales, sociales. Al respecto ella mani-
testimonios muy cercanos, se involucraban en la
fiesta: “....de esta manera incluir y dotar de herra-
“historia” de una manera diferente. En muchos
mientas metodológicas a muchísimos colectivos y
casos los emocionaba. Y al final del trayecto to-
personas que por estar fuera de los circuitos insti-
dos estaban muy orgullosos con la historia que
tucionales académicos establecidos, quedan priva-
habían construido
dos de la posibilidad de que sus trabajos e investigaciones en las que utilizan fuentes orales reciban
Comentando esto con otros docentes, decidimos
el reconocimiento que por su valor merecen...”
hacer un taller de investigación. Así nació, en el 2012, GIHOR (Grupo de Investigación de Historia
1 Instituto Jesús Obrero, Viajes por la historia, Editorial MB, Miramar,2016. 2 Es profesor y licenciado en historia por la Universidad Nacional de Mar del Plata. Actualmente se desempeña como docente del Instituto Jesús Obrero (Mar del Plata). Es coordinador del GIHOR (Grupo de investigación de historia oral y regional). Ha participado como expositor en diversos congresos y jornadas, en todos ellos tomando como eje de sus estudios la guerra de Malvinas. Es autor de los libros: 80 días en Malvinas (2010) y Malvinas: Sentir la guerra (2011).
Oral y Regional), junto a la profesora Sandra Fernández, armamos un equipo de alumnos que se dediquen a investigar el pasado reciente. El tiempo quiso que nos dediquemos en exclusividad al estudio de Malvinas. Nuestros primeros entrevistados fueron exsoldados que combatieron en las islas. Y sus historias tuvieron una “llegada” a los chicos que no solíamos conseguir en nuestras clases. Al poco tiem-
REVISTA HISTORIA PARA TODOS | 103
po se nos une otra docente, esta vez de Literatura,
Una vez que graban y trabajan las entrevistas,
Valeria Paz, contando con el apoyo de otros “pro-
los chicos proceden a armar informes utilizando
fes” como Flavia Gascue, Norma Ruiz, Marcela
bibliografía sobre el tema y luego se presentan
Cheij y más tarde Paula Calo. Hace dos años, se
en congresos. En Mar del Plata, desde el 2012 y
incorporó como coordinadora Ayelén Bayerque.
de manera ininterrumpida asistimos al Congreso de Historia Regional, organizado por el Gabinete
Laura Benadiba sostiene que: “la utilización de la
Marplatense de Estudios Históricos Regionales.
historia oral en los jóvenes estudiantes, además de aportarle un significado cognitivo les aporta
Cabe destacar que los chicos que han participa-
otro, el significado afectivo, indispensable, para
do de este taller, lo han hecho de manera volunta-
la construcción del conocimiento histórico en to-
ria y fuera del horario de clases, lo cual nos habla
dos los niveles de educación”3. La entrevista es un
de un compromiso importante de parte de ellos.
procedimiento por medio del cual un entrevistador recupera esas experiencias almacenadas en la
EL “PROYECTO PERGAMINO”
memoria de la gente que las vivió. De esta manera,
Con los años, la historia oral la utilizamos en otros
se convierte en una herramienta por excelencia”.
ámbitos además de GIHOR. En el 2015 fue el medio para abordar algunos de los temas de historia
3 Benadiva Laura (Comp.), Otras Memorias I. Testimonios para la transformación de la realidad, Editorial Maipue, Buenos Aires, 2014. Página 8.
quinto año, es decir nuestro pasado reciente. Durante el 2016, al llegar a sexto año del nivel
ANEXO//EXPERIENCIA DIDÁCTICA
secundario, esos trabajos se convirtieron en mo-
Avanzando con los capítulos, el número seis se
nografías. Allí nació un desafío: presentar esas
refiere al grupo de investigación GIHOR que vie-
investigaciones en el Congreso de Historia Oral
ne trabajando desde hace algunos años el tema
en Pergamino. Para esto deberían agregar algo
Malvinas. Dicha experiencia es comentada por
más: la defensa oral. El proyecto en sí, además
las docentes en Literatura Ayelén Bayerque y Va-
de participar en un congreso, fue sobre todo,
leria Paz. En Pergamino, el GIHOR se hizo presen-
brindar herramientas metodológicas a nuestros
te a través de los siguientes trabajos: “Recuerdos
estudiantes. Estas tienen que ver con la escritura
de un 2 de abril”, de Laura Gallardo y Nahir García
académica, el acercamiento a material de lectura
(estas dos autoras son de quinto año), “Halcones
más compleja, de tipo universitaria, y la oralidad.
de la Patria” escrito por Valentín Abbate y Julián Bacco y realizando un acercamiento a la pos-
El entrenamiento comenzó en mayo del 2016,
guerra de Malvinas, Camila Carnavale, Luisina
y en agosto fue el turno de las prácticas de las
Palomba, Florencia Suriani y Milagros Bilancieri
defensas orales, con ayuda de otros docentes co-
escriben “La guerra después de la guerra”.
mo Ayelén Bayerque y Valeria Paz. Finalmente, el 5 de octubre a la noche, nuestro colectivo partió
Los últimos capítulos toman como protagonis-
rumbo a Pergamino, con 35 estudiantes a bordo.
tas temas económicos y sobre todo cómo estos
A las 9hs del día siguiente comenzaba nuestras
afectaron a Mar del Plata, es el caso de los traba-
vivencias en el Congreso de Historia Oral. Las ex-
jos “Años 90. El engaño de vivir bien”, de Martina
periencias de este proyecto fueron tan fructíferas
López, Miguel Ubieta y Florencia Vallejos y “Mar
que decidimos realizar este libro. Cada trabajo se
del Plata y la crisis del 2001” escrito por Fiorella
adaptó y forma los capítulos de esta obra. Los
Alessio, Lucas Astoreca, Mateo García y Ayelen
mismos están ordenados según el momento his-
Gómez.
tórico sobre el que trabajan. Los alumnos escriben sus propios trabajos y tieEn los primeros dos capítulos nos remontaremos a
nen libertad de opinión. A lo largo del libro nos
experiencias de la década de 1940, a través de los
vamos a encontrar con opiniones diferentes con
trabajos de Noelia Amoresano y Mauro Méndez Ga-
las que uno puede coincidir o no. Están trabajan-
tti, quienes hicieron un acercamiento a los recuerdos
do con memorias y muchas veces estas entran
de dos sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial.
en conflicto. Lo más importante para nosotros,
El capítulo dos, nos transportará a la misma década
como docentes, es que puedan expresar libre-
pero en Argentina, durante el gobierno de Perón, a
mente sus opiniones siempre que estén funda-
través de un título por demás ilustrativo “Recuerdos y
mentadas.
anécdotas de tres radicales en tiempos de Perón, sus autoras son: Florencia Nardi, Lucía Sebastián, Laura
MÁS VIAJES POR LA HISTORIA
Solaberrieta y Martina Troiano.
A la hora de realizar un balance sobre las experiencias en el I Congreso de historia oral, lo que más
Uno de los temas que más atrae la atención a
contento nos dejó a los docentes fue, no solo la
los chicos es la dictadura que se inició en 1976.
participación de nuestros chicos, sino también las
Por lo tanto no es casual que varios capítulos se
ganas que demostraron en el evento y a la vuelta a
dediquen a esta temática, es el caso del traba-
Mar del Plata. También la repercusión que tuvo en
jo de Nicolas Errea en “Volviendo al pasado”, o
los alumnos más chicos, el ver a sus compañeros
“Testimonios sobre la dictadura de 1976 escrito
de sexto exponiendo. Es por tal razón que me gus-
por Lautaro Apesteguia, Tamara Canales, Maite
taría terminar esta nota con sus palabras:
Lamas y Melisa Signago. El tercer trabajo sobre esta temática es “Mundial 78. Una pantalla para
“Al escuchar hablar a nuestros compañeros sentí
ocultar el horror” de Facundo Ferrari, Ariel Mai-
que estaban muy bien preparados y que sabían
nardis, Tomás Priede y Nahuel Ruiz.
de lo que hablaban. No sólo no habían estudiado de memoria repitiendo las palabras sino que en-
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tendían lo que habían estudiado y podían respon-
“Honestamente tenía la expectativa de que los
der cualquier pregunta que pueda surgir.” Lucía
trabajos que se presentaban eran solo hechos
Aput, 5º año A.
por profesores o historiadores; pero me di cuenta de que la mayoría eran jóvenes como nosotros;
“Fue interesante escuchar a mis compañeros,
con ayuda de sus profesores habían hecho un
debido a que, tocaron temas muy atractivos con
trabajo y estaban muy contentos por exponerlo.
exposiciones excelentes. Además me sorprendie-
Me sentí más relajada al ver a mis compañeros
ron mostrándome el nivel de académico que te-
exponer y escuchar cómo nos daban palabras de
nía cada uno, y eso se lo debemos en gran parte
aliento al ser nuestra primera vez en allí; luego de
a nuestro colegio. Es de destacar que el congre-
la exposición nuestros compañeros y profesores
so, mediante las exposiciones, nos permitió co-
nos felicitaron; haciéndonos sentir felices y más
nocer otras realidades de diferentes personas.”
seguras de nosotras mismas; quizás no fue lo
Sofía Tasillo, 4º año A.
que esperaba pero fue de todas formas una experiencia memorable.” Laura Gallardo, 5º año C.
“Tanto la ida y vuelta en el micro y la estadía en el campus me hicieron conocer a un montón de
“Teníamos muchos miedos, dudas e insegurida-
personas maravillosas, gente de otros cursos
des, no sabíamos con qué íbamos a encontrar-
y egresados. La historia nos unió y además de
nos. Superó totalmente nuestras expectativas,
llevarnos la experiencia de pasar por la oratoria
haciendo de lo que era un viaje de estudio a un
frente a otras personas, nos llevamos lindos re-
momento inolvidable.” Abril Erquiaga, 4º año A.
cuerdos con las personas que compartimos todo el viaje.” Nicolás Errea, 6º año A.
“Fue una gran experiencia, aunque ya había estado trabajando con esta metodología junto al gru-
ANEXO//EXPERIENCIA DIDÁCTICA
po GIHOR en el Instituto Jesús Obrero, aunque
se vivió Pergamino, y los sentimientos que todo
nunca había sido parte de un Congreso tan im-
esto conlleva. Una experiencia única e inolvidable.”
portante como este lo fue. Es algo increíble que
Florencia Nardi, 6º año A.
nos da una mejor formación académica. Estoy orgullosa de haber asistido al mismo junto a mi
“Personalmente fue una experiencia muy espe-
colegio y de que este promueva dichos congre-
cial, muy nueva y que debería seguir haciéndose.
sos.” Nahir García, 5º año C.
La posibilidad de que nos den a los jóvenes espacios en donde podamos expresarnos, demostrar
“La verdad que agradecemos a los que hicieron
que es posible trabajar en equipo, que no somos
posible esto desde los padres, a los profesores
todos personas inconscientes que no sabemos
que destinaron su tiempo para hacer este viaje
lo que hacen. Como generalmente los medios
y cumplir nuestros objetivos y principalmente al
de comunicación suelen mostrarnos. Sobre to-
instituto Jesús Obrero. Tengo una anécdota que
do el tema de trabajar la historia de otra manera,
siempre cuento: cuando iba a exponer estaba
desde la voz y sentimientos de aquellos que lo
muy nervioso y para distraerme me servía agua
vivenciaron marca de una forma más intensa de
en el vaso con una jarra que estaban en el escri-
que lo que un libro puede hacerlo. Y ellos también
torio del auditorio. Recuerdo que me temblaban
logran que sus vidas sean escuchadas. Desearía
las manos, tenía muchísimos nervios hasta que
que muchas más personas participaran y lo sien-
comencé a contar nuestro trabajo, entré en con-
tan de la misma manera. Y a su vez plantearse el
fianza absoluta y empecé a disfrutar de lo que
desafío de hablar frente a tanta audiencia, como
estaba haciendo.” Julián Bacco, 6º año A.
yo y otros ya lo deben estar pensando.” Cecilia Arancibia, 5º año B.
“... ver con que entusiasmo cada uno se para allí adelante y cuenta lo que pudo descubrir y apren-
“Yo no hable en público, pero la verdad fue emo-
der con su trabajo, dan muchas ganas de estar
cionante como estaban los chicos antes y des-
en su lugar. Me incentivaron a participar del próxi-
pués de exponer un tema que vienen trabajando
mo Congreso.
hace bastante tiempo y la dedicación que lleva. Particularmente me encantó haber ido al con-
Yo fui al congreso con la expectativa de encon-
greso, fue una experiencia nueva para mí y úni-
trarme con muchísimos colegios de alto nivel y
ca, volví muy feliz. Un recuerdo muy lindo fue a
trabajos muy interesantes. Se cumplió en parte
la hora de comer, nos sentamos todos en ronda
mis expectativas pero sin dudas nuestro colegio
y empezamos a hablar de lo que pensaba cada
fue el mejor y el que más participó, no solo ex-
uno sobre las exposiciones. También algo que
poniendo, sino también dando devoluciones a los
me quedo fue cuando finalizó el congreso, fue un
demás trabajos.
momento muy emotivo para todos”. Lexuri Alzu, 4º año C
De la experiencia quiero destacar, principalmente, la unión que tenía nuestra institución…el trabajo
Mi experiencia fue muy grata, me permitió tener
en equipo. Todos se apoyaban y disfrutaron la ex-
muchos más conocimientos de temas que me
periencia”. Berenice Torrens, 5º Año A.
interesan o de temas que no comentaba mucho en mi casa.
“La experiencia vivida es difícil de explicar, ya que fue algo nuevo y desconocido para mí. Pero lo que
En mi caso no hable en público ya que participe
más recuerdo es mirar hacia alrededor durante
como acompañante, pero me gustó mucho ver a
nuestras exposiciones y ver a los chicos de Jesús
alumnos del colegio en el que transcurro hablan-
Obrero. A lo largo del Congreso, nos motivábamos
do en un congreso, en mi caso tuve la suerte de
y apoyábamos entre nosotros, y pudimos conocer-
ver su reacción de ellos antes del congreso con los
nos un poco más entre todos. La verdad que eso es
nervios y las ansias que eso traía y luego de haber
genial. Sólo los que participamos sabemos cómo
hablado que terminaban contentos por sus logros.
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Mis expectativas eran ver de lo que se trataba un congreso, como se trabajaba y ver si realmente uno se encuentra preparado para ir a uno a futuro. El congreso fue lo que esperaba y más, me fui muy contenta no solo por como salió todo, si no porque también me dejo una experiencia que si no la hago con el colegio no la haría, aprendí mucho y tuve conocimientos de temas que me sirven. Me quedo con la felicidad de cada uno de los que participaron en el congreso como expositores y lo que lograron, hablar adelante de tastas personas que uno no conoce no es fácil, ellos lo lograron y los trabajos fueron excelentes. Priscila Dominguez, 5º Año A “La experiencia fue muy buena, al principio creía que el congreso iba a ser mucho más académico, pero resulto ser muy flexible; el primer día nos sirvió para descontracturarnos. Durante mi exposición estuve muy nervioso, pero disfruté mucho de estar rodeado de compañeros y también de escucharlos. Fue un viaje corto pero con muchas experiencias nuevas.” Mauro Méndez Gatti, 6º año A. “Trabajar con la historia oral me permitió sentirme parte de las anécdotas y ponerme en el lugar de mi entrevistada. Fue una linda forma de acercarme a mi abuela y a su historia, que si no hubiese sido por este trabajo tal vez nunca hubiese tenido la posibilidad de escucharla. De alguna manera, ella se sintió la protagonista mientras me la contaba. Y yo un personaje que la acompañaba.” Noelia Amoresano, 6º año A.
Pablo Javier Melara
Soy Profesor y Licenciado en historia por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) Actualmente me desempeño como docente del Instituto Jesús Obrero (Mar del Plata). Soy coordinador del GIHOR (Grupo de investigación de historia oral y regional). He participado como expositor en diversos congresos y jornadas, en todos ellos tomando como eje de mis estudios la guerra de Malvinas. Soy autor del libro Malvinas: Sentir la guerra, Editorial Suarez, Mar del Plata, 2011.
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