Columna invitada
Por Ferrer León*
Producir: una gran responsabilidad
E
n innumerables ocasiones hemos escuchado o leído a cerca del impacto tan profundo que tiene la música en el ser humano. Poetas, cineastas, científicos y artistas de diversas índoles han dedicado obras enteras a manifestar su importancia y expresar su respeto y admiración a la existencia de la música en nuestras vidas. Un arte vital La música tiene poder, mucho más poder del que comúnmente se cree; no solo es un medio de entretenimiento, sino también un lenguaje universal que puede transportarnos en el tiempo, evocar emociones, sensibilizar, concientizar y educar al ser humano. Su ubicuidad ha hecho que esté presente a manera de soundtrack de nuestra vida en todo momento,
sound:check
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La industria de la música y el espectáculo
sembrando una influencia (positiva o negativa) en cada uno de nosotros, aportando elementos que complementan nuestra cosmovisión. Lo que no es común escuchar es acerca de la responsabilidad tan grande que tiene el productor musical y su equipo, de hacerse cargo de crear música que aporte algo positivo a la sociedad que la consuma. No solo se trata de conocimientos técnicos y/o artísticos, sino de considerar la ética y analizar el impacto que ésta tendrá en la sociedad. No pretendo escribir un articulo moralista ni mucho menos; si bien el contenido de las letras tiene su propio peso, no es la idea central de este texto. La responsabilidad profesional a la