Queridos jóvenes amigos: Sólo Jesús conoce la “misión concreta” que piensa para ustedes. Dejen que su voz resuene en lo más profundo de corazón: incluso ahora mismo, su corazón está hablando al corazón de ustedes.
Nov-Dic 2010 No. 188 Año 32
Cristo necesita sacerdotes,
buenos y santos sacerdotes, hombres dispuestos a dar su vida por sus ovejas. Pregúntenle al Señor lo que desea de ustedes. Pídanle la generosidad de decir sí. No tengan miedo a entregarse completamente a Jesús. Él les dará la gracia que necesitáis para acoger su llamada. Benedicto XVI
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