VIAJES TRAVEL / Bruselas Brussels
SOFISTICADA
SENCILLEZ Bruselas es un centro de toma de decisiones donde se hablan más lenguas que las que entiende la Unión Europea. Sus fachadas modernistas, la impronta surrealista, las viñetas del cómic, su agradecida gastronomía y el sonido del jazz hacen de esta una ciudad polifacética, distante, secreta y entrañable.
TEXTO Y FOTOS Galo Martín
La plaza central de Bruselas, La Grand Place, es considerada una de las más bellas del mundo y fue declarada Patrimonio de la Humanidad. The central square in Brussels, La Grande Place, is considered to be one of the most beautiful in the world and has been declared a World Heritage Site.
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Avianca en revista
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mociona y despierta sensaciones un paseo nocturno por la Grand Place. Ocurre así también cuando se deambula por los barrios de Sablon, Marolles, Dansaert y por los alrededores de los estanques de Ixelles. Y, claro, nada como imbuirse por el ambiente africano de Matongé para verle una cara distinta a Bruselas, la capital de Bélgica. La Grand Place no tiene parangón y es el músculo que hace latir a esta urbe más acogedora que fría. Los edificios que la flanquean se identifican con nombres y emblemas de gremios. El más notable de todos ellos es el Ayuntamiento u Hôtel de Ville, con su fachada copada por infinidad de estatuas. En los bajos de estas casas de gusto flamenco hay restaurantes, bares y tiendas. Como una ola los turistas desde aquí se dejan caer en la esquina que hacen las rues de L´Étuve y du Chêne para fotografiar hasta el cansancio el Manneken Pis, una estatua de un descarado niño orinando desnudo, ícono bruselense. A su alrededor le hacen compañía chocolaterías que exhiben piezas de sabores, formas y texturas de ficción. Las tumbonas urbanas que hay dispuestas en el jardín que precede a la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula son un agradable lugar para descansar y disfrutar del chocolate hecho fantasía. Diciembre 2014