Dispatch Yuki Chizui, gerente de Nadeshico.
Constancia
al plato
La tradición dicta que sólo los hombres son capaces de preparar una pieza de sushi. Nos sentamos ante una barra comandada por mujeres que, en el corazón de Tokio, se han decidido a desafiar el imperio de las cocinas masculinas. Por Galo Martín Aparicio Foto Daniel Martorell
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TRAVEL+LEISURE / AGOSTO 2018
A
kihabara es la esquizofrenia hecha barrio. Las luces de neón de los cientos de tiendas de tecnología y anime que se suceden, iluminan sus transitadísimas calles. En las esquinas, chicas jóvenes vestidas de doncellas invitan a los viandantes, hombres, en su mayoría, a cenar en uno de los maid cafés que pugnan por hacerse un hueco en los edificios que se amontonan sobre las aceras. En la segunda planta de uno de estos bloques se encuentra Nadeshico, el restaurante en donde, todos los días, Yuki Chizui y sus compañeras filetean el pescado y rebanan el machismo que envuelve la industria del sushi. Las barras exigen constancia… y eso es, precisamente, lo que no le ha faltado a Yuki a la hora de desafiar la plomiza tradición que dicta que son las manos del hombre las únicas capaces de preparar un bocado de arroz y pescado.