La escritura, se transforma en experimentación. Una introspección y un proceso creativo antes que un esfuerzo literario. No se buscan palabras con una lógica literaria preexistente , ni tampoco para transmitir un conjunto de vivencias personales. La escritura como una serie de signos dispuestos consecuentemente en una gráfica sin representación. En este sentido los signos no hacen parte de la realidad, sino que la componen como una de sus partes.