Estas jornadas de derecho constitucional nos convocan en reconocimiento y celebración del Bicentenario de la patria. No hay en mi opinión mejor forma de evocar este acontecimiento fundacional de nuestra vida en común como argentinos que reflexionar sobre “las instituciones republicanas y democráticas a 200 años de la gesta de Mayo.”
La gesta de mayo alumbra entre nosotros la era de la república y de la democracia, cuya esencia no puede separarse de los derechos humanos. Por ello se los ha incorporado al texto que rige nuestra vida como sociedad: la constitución nacional.
En este contexto, tengo la alegría y el honor de referirme a uno de los derechos fundamentales recientemente formalizados en la carta magna, en el marco de lo que se denomina la “tercera generación” de los derechos humanos. Se trata del derecho a un ambiente sano.