Benemérita Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho” Trabajo Docente e Innovación Maestra: Beatriz Hernández Sánchez Alumna: Julia Janeth Reyes Tostado Licenciatura en Educación Preescolar Quinto Semestre
EVALUAR PARA CONOCER, EXAMINAR PARA EXCLUIR Autor: J. M. Álvarez Méndez Capítulo 1.- el campo semántico de la evaluación. Más allá de las definiciones. 1. Delimitación conceptual. Evaluar con intención formativa no es igual a medir ni a calificar, ni tan siquiera a corregir. Evaluar tampoco es clasificar, ni es examinar, ni aplicar tests. En la educación no puede darse la evaluación sin el sujeto evaluado, dando por supuesta la presencia del sujeto evaluador. En el ámbito educativo debe entenderse la evaluación como actividad crítica de aprendizaje, porque se asume que la evaluación es aprendizaje en el sentido que por ella adquirimos conocimiento (A. M. 1993). Necesitamos aprender de y con la evaluación. Aprendemos de la evaluación cuando la convertimos en actividad de conocimiento, y en acto de aprendizaje el momento de la corrección. La educación entendida como acceso a la cultura y a la ciencia. 2. Caracterización global de la evaluación educativa. Rasgos referidos a la evaluación: -
Democrática.- necesaria participación de todos los sujetos que se ven afectados por la evaluación (profesor-alumno).
La evaluación constituye una excelente oportunidad para que quienes aprenden pongan en práctica sus conocimientos y se sientan en la necesidad de defender sus ideas, sus razones, sus saberes. Además de ser el momento en el que salgan las dudas para resolverlas y superarlas. La evaluación que aspira a ser formativa tiene que estar continuamente al servicio de la práctica para mejorarla y al servicio de quienes participan en la misma y se benefician de ella. -
Nadie mejor que el sujeto que aprende para conocer lo que realmente sabe.
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Triangulación: profesor, alumno y compañeros.
En ésta dinámica, se puede asumir y exigir la responsabilidad que cada parte debe desempeñar en su papel.
3. La importancia del contexto de elaboración. No se puede dejar fuera del análisis la influencia del contexto socio- cultural en que se dan las reformas. 4. Dualidades en torno a la evaluación. Práctica – acción comunicativa. Técnica – acción estratégica. 5. Conceptos nuevos, funciones viejas: la complicación de las prácticas de evaluación. En la educación evaluamos para conocer. No sólo entra en juego la evaluación del alumno, sino también la del profesor y la del centro. Además de los programas. 6. Necesidades de evaluar la introducción de conceptos nuevos. Para convertir algo en lo que se anuncia no basta con añadir o poner la etiqueta, cualquiera que sea, sino que debe hacerse en virtud del contenido de las ideas que encierran las nuevas propuestas y de los argumentos en que se sostienen.
Reflexión: Aprendí y comprendí que la evaluación es todo un proceso, ya que debe darse a lo largo de toda la formación. Es muy importante tener en cuenta que la evaluación es el momento en el que de
alguna manera demuestras lo que sabes, pero además es el momento en el que deben quedar claras todas las dudas que se presenten. No evaluación no se da solo al final del proceso, sino que se da durante todo el proceso, a esto se le llama evaluación formativa. Entre otras cosas lo más importante es que: El sentido de la evaluación siempre será seguir APRENDIENDO.