¿Quién teme a la RSC?

Page 1

PU105 gestión empre

29/6/05 14:03

Página 2

(Gestión Empresarial) Anna Ros, experta en gestión de negocios y personas

2

Nuevas soluciones para cubrir nuevas necesidades

¿Quién teme a la RSC? Desde hace un tiempo, algunas décadas, la sensibilidad de la sociedad ante conceptos y dimensiones como la Responsabilidad Social Corporativa –en adelante RSC-, el desarrollo sostenible, la ética, los valores, la transparencia en la gestión, en definitiva, el cómo se hace lo que se hace, la relevancia de los contenidos y especialmente la preocupación por las formas, han ido evolucionando “in crescendo”….y no es por casualidad.

A

nte los estados carenciales de diferentes orígenes, pongamos por ejemplo, de ciertas vitaminas, se suele recurrir a los complejos vitamínicos, eso sí, tras la correspondiente prescripción facultativa. Un estado carencial suele ser efecto de alguna causa determinada (a menudo de varias), que es altamente recomendable poder identificar, tratar y si es posible, controlar y prevenir. Siguiendo con este ejemplo básico, en nuestra sociedad nos encontramos en permanentes estados carenciales de diferentes grados de criticidad, y que se manifiestan de diferentes formas: nos ocuparemos en este breve escrito de la falta de confianza. Nuestra sociedad actual vive instalada en una profunda crisis de confianza en los valores más tradicionales y también en las estructuras que sustentan la economía de un país: sus empresas y sus administraciones.Ante un hecho –síntoma– crisis de confianza, suelen desencadenarse unos efectos importantes: fractura social, inestabilidad, entre otros, y ello es debido a un escenario causal –hablar de una sola causa sería tan injusto como inadecuado, y ante tal situación debemos proceder a profundas reflexiones y análisis, y posteriormente al diseño de posibles soluciones: planes de acción. Aunque cíclicamente se han producido crisis sonadas como las de origen bursátil del año 1929 en EEUU, entre tantas otras, el último bloque de desatinos empresariales parece habernos marcado para siempre: la ruptura de la burbuja tecnológica se erige en paradigma de fatalidad, y posteriores etapas sucesivas de escándalos en los que la contabilidad creativa, las malas praxis empresariales, la corrupción y los negocios desenfocados eran los protagonistas, exceso de confianza, “approach” nihilista en el que algunos se sentían por encima del bien y del mal…, provocan

definitivamente la certeza de que algo debía cambiar en la manera de gestionar los negocios a partir de ese momento. Era necesario llamar a la atención de los empresarios y exigir nuevas responsabilidades, poner medida a sus acciones, paliar los efectos secundarios derivados de las mismas ante la sociedad y ante lo que se ha dado en llamar las “partes interesadas”. Quiero señalar que aunque la terminología partes interesadas parece de nuevo cuño, hace referencia a colectivos que siempre han existido y que forman parte del engranaje empresarial y de su estructura relacional. Se trata de colectivos que han resultado gravemente perjudicados por la fractura generada. En este sentido, el nuevo término pretende enfatizar la importancia de su existencia y fomentar el sentido de responsabilidad que tiene la empresa ante ellos, es decir ante los propios empresarios, accionistas, directivos, empleados, clientes, proveedores, grupos de inversores, comunidades financieras, grupos sociales…en definitiva ante todos los entes de la sociedad: todos ellos pueden ser emisores y receptores, de las buenas o las malas prácticas, todos ellos son o pueden ser arte y parte, en diferentes fases de los procesos de interacción económico social, ya sea en el ámbito de las administraciones públicas y por supuesto en el empresarial. La inseguridad asociada a la falta de credibilidad de la sociedad productiva y normativa, la extrema volatilidad, las estrategias que se han evidenciado efímeras, cortoplacistas, la falta de estrategia, o las estrategias altamente riesgosas e inconsistentes, dibujan un panorama en el que las citadas “partes interesadas” han de tomar medidas y ello significa retomar el control de la situación. La reacción de la sociedad no es otra que generar “herramientas” que ayuden a “controlar” la situación. 105/Plásticos Universales Julio-Agosto 2005


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Issuu converts static files into: digital portfolios, online yearbooks, online catalogs, digital photo albums and more. Sign up and create your flipbook.