Camila Romina Giugno
¡Regresa, abuelito! Ilustrado por Rocío Koizumi
Camila era una niña feliz, curiosa y divertida. Alguna vez había conocido el enojo, principalmente cuando le arrebataban sus juguetes, le quitaban su golosina favorita o, simplemente, cuando las cosas no salían como ella esperaba. Pocas veces había sentido tristeza… Tal vez al mudarse de barrio o cuando sus tíos se fueron unos días de vacaciones y los fue a despedir al aeropuerto.
Pero esta vez era diferente… Mamá había entrado a la habitación de Camila esa mañana, su mirada había cambiado y sus ojos no paraban de llorar. Dulcemente se acercó a Camila y le dijo: —Hija, tengo que decirte algo muy doloroso, es sobre el abuelo José. —¿Qué ha pasado con el abuelo? —preguntó Camila. —El abuelo se fue al cielo. —¿A dónde, mami? —Al cielo. —¿A qué? —A vivir para siempre.
Camila sintió como si algo se desprendiera de su pecho, y comenzó a llorar desconsoladamente. Las palabras y los brazos de mamá la arroparon, pero el dolor era inevitable. Desde ese momento, Camila sintió que había conocido la verdadera tristeza, esa que se lleva las ganas, las risas, los sueños, las fuerzas… Se sentía confundida… ¿Por qué se había ido el abuelo? ¿Por qué a vivir tan lejos? Hubiera sido más sencillo que se mudara de casa, de barrio, de ciudad… Pero ¿mudarse al cielo? Qué extraño… ‹¿Estará solito allí?, ¿nos olvidará?», pensaba Camila. De pronto Camila sintió que el mundo había cambiado para siempre, y ella también. El dolor en su pecho era cada vez más intenso, y al poner sus manitas para aliviarlo, algo la sorprendió. Corrió al espejo de la habitación, y allí pudo verlo claramente. Era un agujerito del tamaño de una nuez en su pecho, como si algo se hubiera desprendido de allí.
ISBN 978-84-18996-10-8
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788418
996108