DESDE LA CABINA DE PRENSA
, De Valladolid a Japon H
e estado dando vueltas acerca del sentimiento que me ha producido una de las imágenes de la Copa del Mundo que estamos viviendo ahora en Japón. Pese a que lo tengo claro, la verdad es que me ha costado un tanto definirlo, porque es una mezcla de satisfacción, orgullo, y enorme placer. Probablemente, tampoco se trate de una de las imágenes destacadas de esta WRC 2019. La tienen aquí, junto a estas líneas, así que ustedes mismos la pueden juzgar. Es una imagen en la que se ve cómo Luke Cowan-Dickie se dispone a anotar el último ensayo en el Inglaterra-Tonga, que valía además el punto bonus para los de la Rosa de Lancaster con el 35-3. Sin embargo, pese a la calidad que el jugador de Exeter Chiefs atesora, no es él quien más me importa de entre quienes aparecen en la foto. Porque ese es James Faiva. Sí, han leído bien: el jugador que hasta hace escasos meses ha sido apertura de SilverStorm El Salvador. Y es que es aquí donde llega esa sensación que no sé muy bien cómo describir. Se trata de orgullo, por ver cómo un jugador que ha defendido nuestra camiseta ha llegado a la máxima cita rugbística mundial, y a la vez de satisfacción, porque sabes que en James, además de un gran jugador, hay una gran
persona. Y has tenido la oportunidad de disfrutar de su juego en Pepe Rojo, y ahora en los estadios de Japón. Bien es cierto que Tonga no ha aspirado en prácticamente ningún momento a meterse entre las 8 mejores selecciones que se dan cita en los cuartos de final de la Copa del Mundo. Que su juego, dentro de que no es en absoluto malo, está a distancia de los mejores, tanto de sus vecinos isleños como de las potencias norteñas, perdiendo contra Inglaterra, Argentina y Francia -sólo por 2 puntos- y ganando a EEUU. Pero, ahí donde los ven, han estado en todos los Mundiales salvo en el de 1991. ¿Que no han pasado de la fase de grupos? Me parece que, si les preguntamos, la respuesta puede ser muy similar a “que nos quiten lo bailao”. En este caso concreto, un jugador llegado para reforzar a nuestro equipo a mediados de la pasada temporada, con la competición ya en marcha -la misión principal de James en SilverStorm El Salvador era la de cubrir la baja por lesión de Christian Rust-, demostró tanto en la División de Honor que le permitió conseguir este logro. Es cierto que ya había sido internacional con su país, me pueden decir algunos -concretamente, en la Americas Pacific Challenge de 2018, con EEUU, Samoa y Canadá como rivales-. Pero, ¿de
Carlos Patino Director revista 'Rugby en Blanco y Negro'
no haber cuajado una temporada de la calidad de la anterior en los campos de Pepe Rojo, habríamos visto a James Faiva en el Mundial de Japón? Me agrada pensar que el buen trabajo hecho vistiendo el blanco y el negro tiene mucho que ver en que haya viajado hasta el país del Sol Naciente. Se trata de un jugador humilde, técnico, esforzado y trabajador. Y además, es una buena persona, que es algo que, como todos ustedes saben, en nuestro Club es tan importante como ser bueno en el campo, por no decir que incluso más. Todos ellos son motivos para que el que firma estas líneas, e imagino que un altísimo porcentaje de los que las leen, se alegren, y mucho, por el bueno de James. Porque ha llegado a donde todo jugador de rugby quiere llegar: a estar con los mejores. Y eso, amigos, lo ha hecho en un vuelo directo Valladolid-Japón. Sin una sola escala, porque los mejores van directos. Congratulations, James!
CLUB DE RUGBY EL SALVADOR | 49