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Controla tu asma, es posible Revisa el plan de acción
En Puerto Rico, la prevalencia del asma en personas adultas para el 2020 fue de 283,602 o el 10.4 %, según el Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento (BRFSS, en inglés), de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).
Comparada con la tasa de prevalencia de asma en la población hispana en general (6.4 %), la población puertorriqueña tuvo una tasa mucho mayor (14.9 %) en 2018, tal como indican los Datos de la encuesta nacional de salud mediante entrevista, del Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias, de los CDC.
“El asma es una enfermedad crónica del sistema respiratorio que se caracteriza por la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias”, mencionó el doctor Wilfredo De Jesús Rojas.
De acuerdo con el neumólogo pediátrico y médico-científico, los síntomas —que pueden variar de leves a severos— pueden incluir dificultad para respirar, especialmente al exhalar; sibilancias o pitidos en el pecho, tos persistente —generalmente por la noche o temprano en la mañana—, opresión en el pecho o sensación de presión, fatiga o debi- lidad, y dificultad para hablar debido a la falta de aire o para realizar actividades físicas. Sentir ansiedad y pánico puede resultar de esa falta de aire.
Entre los factores desencadenantes o que provocan que aparezcan los síntomas, el especialista enumeró los alérgenos como el polen, los ácaros del polvo y los hongos; los irritantes ambientales, que pueden ser el humo del tabaco y la contaminación del aire; las infecciones respiratorias, entre las que se encuentran el resfriado común y la gripe; el ejercicio físico en ambientes fríos y secos, y el estrés y la ansiedad. Aunque es poco común, el doctor De Jesús Rojas indicó que hay alimentos y aditivos alimentarios que también podrían causar asma.
Al preguntarle acerca de los avances científicos e investigaciones recientes relacionados con el asma, el especialista mencionó nuevos medicamentos biológicos, métodos de diagnóstico y enfoques terapéuticos. Asimismo, comentó sobre las estrategias de tratamiento personalizado que consideran aspectos particulares de cada paciente como la genética y la microbiota (conjunto de microorganismos en la flora intestinal).
Paso a paso del plan de acción
Controlar el asma requiere implementar y mantener un plan acorde con tus necesidades y particularidades, que te posibilite el manejo adecuado de la condición. El también director médico del Instituto Pediátrico de Asma y Enfermedades Raras del Pulmón, y director del Centro de Discinesia Ciliar Primaria en Puerto Rico, detalló los pasos a seguir. A continuación, sus recomendaciones:
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Identifica los factores desencadenantes
• Reconoce cuáles son los factores que provocan tus síntomas de asma y evita o reduce la exposición a estos.
Está pendiente de los síntomas
• Detecta signos tempranos mediante un monitoreo periódico de los síntomas. Haz un diario de tus síntomas y utiliza un medidor de flujo de aire, que es un dispositivo portátil para medir la capacidad de los pulmones para expulsar el aire.
Infórmate sobre tus medicamentos
• Los tratamientos varían según la gravedad.
a. Para el asma intermitente, que presenta síntomas leves sin limitar la actividad física, el tratamiento incluye broncodilatadores de acción corta.
b. Para el asma persistente leve, que presenta síntomas más de dos veces por semana y que pueden afectar la actividad física, se utilizan broncodilatadores de acción corta y corticosteroides inhalados de baja dosis.
c. El asma persistente moderada, con síntomas diarios y que pueden afectar la actividad física, requiere corticosteroides inhalados de dosis moderada a alta, combinados con broncodilatadores de acción corta o de acción prolongada.
d. Si el asma es persistente grave, cuyos síntomas limitan significativamente la actividad física, el tratamiento está basado en corticosteroides inhalados de alta dosis, broncodilatadores de acción prolongada, terapia con anticuerpos monoclonales y corticosteroides orales.
• Aprende cómo y cuándo tomar tus medicamentos, y asegúrate de que estén disponibles y en buen estado.
Sigue el plan de acción
• Este plan debe incluir medidas específicas relacionadas a síntomas leves, moderados o graves, y considerar los ajustes hechos a la medicación, técnicas de respiración y qué hacer en una situación de emergencia.
Mantén una comunicación periódica con tu especialista
• Conversa sobre tus síntomas, el uso de los medicamentos y cualquier cambio en el plan de acción.
Realiza prácticas de prevención
Utiliza fundas para los colchones y las almohadas para reducir la exposición a los ácaros del polvo. Evita la exposición al humo del tabaco y otros contaminantes del aire. Mantén un peso saludable.
Evita ejercitarte en condiciones climáticas extremas. Si tienes asma inducida por el ejercicio, no hagas ejercicio en clima frío y seco.
Vacúnate. Las vacunas contra la gripe y la neumonía, por ejemplo, pueden ayudar a prevenir las infecciones respiratorias y el asma.
Si tienes asma…
No fumes. De ser necesario, habla con tu médico sobre cómo dejar de fumar.
Toma los medicamentos según recetados. No dejes de tomarlos sin consultar primero con tu especialista. Tampoco te automediques. Algunos medicamentos pueden empeorar los síntomas de asma o interactuar con los medicamentos que ya tomas. No desatiendas tus síntomas. Habla con tu médico y lleva adelante el plan de acción.
Fuentes:
Datos estatales o territoriales más recientes sobre el asma, CDC, https://www.cdc.gov/asthma/ most_recent_data_states.htm
Datos de la encuesta nacional de salud mediante entrevista, 2018, del Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias, de los CDC, https://www.cdc.gov/asthma/ nhis/2018/table4-1.htm
La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.