LA MECHA
A
Un entrañable recuerdo
con un director facultativo a pie de tajo, aunque él disponía lo largo de mi vida profesional me ha quedado una también de despacho, pero no era de cargar voladuras. Exisestela de extraordinarios amigos, algunos ya fallecitía una muy estrecha relación entre la cantera y la fábrica de dos, a los que me acercó y distanció mi actividad explosivos de Galdácano, pues UEE ofrecía a aquella su aseprofesional. Algunos los perdí de vista definitivamente pero, soramiento técnico como un cliente preferencial, pero lo tras tantos años, sigo sintiendo por ellos la misma estima y que comenzó como una relación entre empresas, culminó en han permanecido en mi memoria como entrañables recueruna relación personal de amistad y camaradería entre los dos y juraría que ni el posible Alzheimer, si un día viene a miembros de estas, que aprovechaban cada voladura para por mí, conseguirá borrarlos de ella. Con algunos se han promantener algún encuentro, culminado con una comida de ducido acercamientos y alejamientos alternativos por los confraternización. cambios producidos en su vida profesional o en la mía. Uno En aquella ocasión nos acompañaba Carlos Iceta, subdide ellos muy especial fue un vasco, Jesús Lavín. rector de la fábrica de UEE de Galdácano y jefe de fabricaJesús era facultativo de minas y abogado. La segunda carreción de detonadores; Jaime Ríos, otro ra la cursó a la vez que su hijo, del que El cura entró y, tras compañero de UEE, que luego fue decía haber sido compañero de pupitre en la universidad, en aquellas clases un seco saludo, comen- consejero delegado de Río Blast, de la que yo fui director; Luis Letona, un faen las que los alumnos estaban sentazó la conversación cultativo también de UEE de su dedos por orden alfabético. echándole en cara el Junto con la actividad como aboga- que en la voladura del partamento técnico; y Manuel Zurro, que era entonces jefe de minas de Vizdo, Jesús repartía su tiempo con otras día anterior se hubie- caya. Jesús era imparable, siempre varias, entre las que se encontraba la dirección de la explotación de Peña ran producido proyec- contando anécdotas, siempre con brociones de pedruscos mas, radiante con inmejorable humor. Lemona, una importante cantera de caliza para una cementera en las cer- que habían alcanzado Le rebosaba la vida y sobrepasaba con creces la ilusión de muchos jóvenes de canías del pueblo de Lemona. de nuevo al pueblo. su entorno. Conocí a Jesús al terminar mi carreTras la voladura, la cantera invitó a comer a los presentes, ra, cuando comencé a trabajar en Unión Española de Explode los que nos habíamos ganado el sustento los que la cargasivos (UEE) allá por el año setenta o setenta y uno. Luego, mos, o sea, su facultativo y operarios, Luis Letona, Fernando pasados unos años, nos perdimos de vista cuando yo marché Sánchez y este que escribe, porque todos los demás resultade UEE y volvimos a retomar nuestro trato cuando trabajé ron espectadores, viendo nuestros esfuerzos para cargar aqueen Río Blast, y más tarde en Ibernobel, una empresa compellos barrenos horizontales, cartucho a cartucho empujando tidora de UEE. cada uno con un atacador como un ariete. En nada se pareNuestro primer contacto tuvo lugar precisamente en aquecía el esfuerzo necesario para cargar una zapatera, al requerilla cantera de Peña Lemona, donde colaboré junto a otro do para la carga de un barreno vertical en el que los cartucompañero de promoción, Fernando Sánchez, a ayudar en la chos descienden solos en él. carga de la primera voladura en la que participé. La perforaCelebramos la comida en el restaurante El Cojo. Así se llación se realizaba con un equipo Stenuik, un chasis sobre maba y se sigue llamando el sitio. Comer mal en el país vasco neumáticos provisto de una cabeza de rotación neumática. es casi imposible, pero El Cojo, en Amorebieta, era un lugar Utilizaba martillo en fondo y, si no recuerdo mal, con brocas especial por la cantidad y calidad excepciode cuatro pulgadas de diámetro. Los bancos nal de sus platos caseros. En aquella comida de trabajo eran de gran altura, creo recordar escuché la primera historia jocosa de labios que de unos treinta o treinta y cinco metros. de Jesús. Contaba que, en cierta ocasión, La velocidad de perforación era muy baja, mientras andaba por el monte ataviado con por lo que cada barreno tardaba en perforartraje, corbata y gabardina, tratando de localise varios días. Las últimas voladuras habían zar una finca con intención de adquirirla con dejado algunos repiés, que se trataban de vistas a la futura ampliación de la cantera, se eliminar con aquella voladura mediante zale arrancó un perro lobo de un caserío cercapateras (barrenos horizontales al piso del no ladrando ferozmente. banco). Jesús pensó que lo mejor era poner tierra Jesús era el director de “traje y corbata” y su lugar de trabajo eran las oficinas de la Esteban Langa Fuentes de por medio y puso en práctica la idea, pero el perro le seguía a la carrera, ganando terreempresa en Bilbao. En la cantera contaba Ingeniero de Minas
Mayo 2021/OPM/63