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Colaboración y acción: La llave hacia la prevención de la
Enfermedad Meningocócica Invasiva (EMI)
Análisis y recomendaciones basados en los foros territoriales en Colombia 2024
La Enfermedad Meningocócica Invasiva (EMI) es una infección bacteriana de rápida progresión y alta letalidad, causada por la bacteria Neisseria meningitidis. 2,3,4 A pesar de su baja incidencia en Colombia,7 la EMI representa una amenaza crítica tanto por su letalidad, como por las secuelas graves y permanentes que puede dejar en los sobrevivientes, afectando desproporcionadamente a las poblaciones de alto riesgo.5,7
La OMS destaca la importancia de someter y erradicar la meningitis debido a su impacto devastador en
Documento desarrollado por R&A Smart Health SAS. 2024. Informe Foro Colaboración y Acción: Prevención de la Enfermedad Meningocócica en Colombia. Financiador y promotor GSK.1
la salud global y sus consecuencias económicas y sociales, especialmente en las poblaciones vulnerables. Este impacto es particularmente agudo en menores de cinco años y en áreas de escasos recursos, donde el acceso a diagnósticos tempranos y tratamientos adecuados es limitado. La hoja de ruta de la OMS establece cinco pilares en su estrategia de eliminación de la meningitis para 2030:9 (i) Prevención y manejo de brotes, (ii) Diagnóstico y tratamiento oportuno, (iii) Fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, (iv) Atención a las secuelas, y (v) Promoción social.
¿Cómo erradicar entonces la Enfermedad Meningocócica Invasiva?
La respuesta es la prevención.5
La vacunación contra la enfermedad meningocócica en Colombia es esencial para la prevención de brotes y epidemias, especialmente en poblaciones pediátricas vulnerables. Hasta septiembre de 2020, en América Latina, únicamente Argentina, Brasil, Chile y Cuba habían integrado la vacuna meningocócica
en sus esquemas de inmunización de rutina, según la OPS (2024).6 La inclusión de esta inmunización es de vital importancia en países con alta carga de enfermedad, especialmente en menores de 1 a 2 años, ya que la vacunación en estas edades puede disminuir drásticamente la incidencia de casos severos y letales. La eficacia inmunológica de estas vacunas se evalúa indirectamente mediante
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ensayos de actividad bactericida del suero (EBS) y la cuantificación de inmunoglobulinas específicas.
Las vacunas conjugadas han demostrado superioridad en el control de la enfermedad meningocócica, gracias a la conjugación del polisacárido bacteriano con una proteína transportadora, lo que optimiza la respuesta inmunológica. Actualmente, existen vacunas tetravalentes que abarcan los serogrupos A, C, W e Y6. Estas formulaciones no solo son efectivas en el control de brotes y epidemias, sino que también están reemplazando progresivamente a las vacunas tradicionales debido a sus ventajas inmunológicas. Además, se dispone ahora de una vacuna recombinante multicomponente específica para el serogrupo B, lo que representa un avance significativo en la prevención de esta infección bacteriana potencialmente mortal.6,7
El problema en Colombia
La enfermedad meningocócica invasiva (EMI) constituye una preocupación de salud pública en el país7; por esto, durante 2024 se desarrollaron los foros “Colaboración y Acción: Prevención de la Enfermedad Meningocócica Invasiva en Colombia”, en Bogotá, Pereira, Cali, Cúcuta, Cartagena, Medellín y, de manera virtual, a nivel nacional, con el objetivo de identificar los desafíos que el país enfrenta y proponer soluciones colaborativas. Un total de 312 personas participaron, incluyendo representantes de entidades gubernamentales, EPS, IPS, profesionales de la salud y miembros de la sociedad civil.
Barreras identificadas en los foros regionales
1. Acceso limitado a la vacunación: La falta de inclusión de las vacunas contra la enfermedad
Oportunidades
meningocócica en el Plan Ampliado de Inmunización (PAI) genera barreras de acceso y esto se refleja sobre todo en familias de bajos recursos que no pueden adquirirlas con recursos propios.
2. Desinformación y desconfianza en la vacunación: Existe una amplia desinformación sobre la enfermedad y los beneficios de la vacunación, tanto en la comunidad como entre algunos profesionales de la salud. La desconfianza se ha exacerbado por los movimientos antivacunas y el temor a sufrir efectos adversos, surgidos a partir de la pandemia de COVID-19.
3. Oportunidad para mejorar la coordinación interinstitucional: Se considera importante fortalecer la colaboración entre las EPS, IPS y autoridades de salud para ejecutar campañas de vacunación en las cuales se intervengan las barreras administrativas, se facilite el acceso y en conjunto se propenda por generar articulaciones orientadas a superar las barreras administrativas, facilitar el acceso, mejorar coberturas de vacunación y cumplir con los objetivos propuestos, con miras a lograr la efectividad en la implementación de estrategias preventivas.
4. Limitaciones en la vigilancia epidemiológica y el seguimiento: La fragmentación de los sistemas de información y la escasez de recursos para la vigilancia epidemiológica restringen la capacidad de respuesta ante posibles brotes. De igual manera, la falta de notificación y trazabilidad también afecta la identificación temprana y el seguimiento de casos de la enfermedad
Las barreras encontradas en los foros regionales en Colombia reflejan los desafíos estructurales descritos en la estrategia de la OMS para 20308. Ambos informes señalan la falta de cobertura vacunal, el impacto de la desinformación y la desconfianza, y las debilidades en la coordinación interinstitucional.
clave: fortalecer la colaboración y la acción
El recorrido por las regiones mostró que las acciones clave a desarrollar abarcan:
1. Acciones para mejorar el acceso a la vacunación
• Campañas de vacunación extramural y en zonas rurales: Se propuso intensificar las jornadas de vacunación en áreas intermedias y zonas dispersas de difícil acceso mediante equipos territoriales y la colaboración de líderes comunitarios.
• Acciones focalizadas en grupos de riesgo: Desarrollar estrategias específicas para grupos en
• Inclusión en el Plan Ampliado de Inmunización (PAI): Uno de los puntos más destacados fue la necesidad de abogar por la inclusión de las vacunas contra el meningococo en el PAI, lo que permitiría un acceso gratuito y reduciría las barreras económicas para la población de bajos recursos.
mayor riesgo, como menores en hacinamiento y personas inmunocomprometidas.
• Subsidios y financiamiento de vacunas no PAI: Algunos territorios recomendaron la creación de fondos o subsidios específicos para ayudar a las familias a acceder a las vacunas que no están cubiertas por el PAI.
2. Educación y sensibilización para profesionales de salud y comunidad
• Campañas educativas dirigidas a la población general y a profesionales: Los foros sugirieron campañas masivas para informar sobre la gravedad de la enfermedad meningocócica y la importancia de la vacunación, utilizando medios digitales, redes sociales y canales comunitarios. También se hizo énfasis sobre la importancia de capacitar a los profesionales de la salud.
• Involucrar a líderes comunitarios y religiosos: Dado el peso de las creencias culturales y la influencia de los líderes comunitarios, se recomendó capacitarlos como aliados en la promoción de la vacunación y la sensibilización sobre la enfermedad.
• Vacunación humanizada y entornos amigables para los niños: Se propuso hacer que las jornadas de vacunación fueran más atractivas y menos traumáticas para los niños, mediante actividades que disminuyan el miedo y faciliten la aceptación familiar de la vacunación.
• Promoción de la vacunación en entornos educativos: Entrenar a personal docente y administrativo en centros educativos, para monitorear y asegurar el cumplimiento de los esquemas de vacunación.
El impacto esperado es que una educación sólida ayude a generar conciencia sobre la importancia de la vacunación y a combatir la desinformación, mejorando la capacidad de respuesta de los profesionales de salud y la aceptación de las vacunas por parte de la comunidad.
3. Fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica
• Digitalización de sistemas de monitoreo y trazabilidad: La mejora en los sistemas de información fue un tema recurrente. Se planteó modernizar y digitalizar los sistemas de monitoreo para garantizar una detección más temprana de casos y un seguimiento efectivo de los esquemas de vacunación incompletos, así como la inclusión
en el PAIWEB9 de la opción de registro de las vacunas no PAI.
• Desarrollar indicadores de cobertura de vacunas no PAI: Algunos foros propusieron la creación de indicadores específicos que permitan monitorear la cobertura de vacunas no incluidas en el PAI, para así focalizar esfuerzos y recursos en las poblaciones que más lo necesiten.
• Capacitación en vigilancia comunitaria: Se sugirió entrenar a líderes comunitarios y trabajadores de salud en la vigilancia activa de casos, lo que podría mejorar la respuesta en zonas rurales y de difícil acceso.
El impacto de esta acción se traduce en el fortalecimiento de la capacidad de monitoreo y respuesta a nivel local, facilitando la detección temprana y la acción rápida, y optimizando así la recolección de datos para una mejor toma de decisiones.
4. Fortalecimiento de la colaboración y articulación interinstitucional
• Alianzas entre EPS, IPS y autoridades de salud: Se recomendó establecer protocolos de colaboración para asegurar una mejor distribución de vacunas y una respuesta más rápida ante posibles brotes.
• Participación del sector privado y académico: Los foros subrayaron la importancia de involucrar al sector privado, incluidas las empresas y la industria farmacéutica, en el apoyo a las campañas de vacunación. Además, se sugirió que las universidades contribuyan con la formación de profesionales en prevención y manejo de la EMI.
• Implementación de mesas de trabajo multisectoriales: La creación de mesas de trabajo entre los actores clave —incluidos líderes comunitarios, sector privado y sector salud— permitiría un análisis y una planificación más estructurada de acciones de prevención y vacunación, optimizando los recursos disponibles. Estas mesas de trabajo permitirían abordar de manera integral los problemas locales y asegurar que todas las partes interesadas colaboren de manera efectiva.
5. Campañas de comunicación y contra la desinformación
• Combatir la desinformación en redes sociales y medios locales: Se recomendó utilizar los medios
de comunicación para contrarrestar la influencia de movimientos antivacunas y desmitificar los temores sobre la vacunación. Estas campañas deben incluir información clara, accesible y científicamente respaldada para llegar a la población general.
• Uso de personajes y campañas visuales en puntos estratégicos: Como parte de la estrategia comunicacional, se propuso el uso de campañas visuales en puntos de alto tránsito y la participación de personajes públicos o líderes de opinión para aumentar la aceptación de la vacunación.
Desarrollo de alianzas
estratégicas para la implementación efectiva de las acciones propuestas
La necesidad de una colaboración intersectorial sólida para enfrentar la enfermedad meningocócica invasiva en Colombia fue la constante en los
foros desarrollados; las alianzas son consideradas fundamentales para mejorar el acceso a la vacunación y la sensibilización en todas las comunidades. Las alianzas son la llave para la prevención.
Además de las entidades de salud que tienen como rol la gobernanza en el sistema de salud a nivel nacional y territorial, como las EAPB y las IPS, se identifican otras entidades relevantes como las universidades y el sector privado, los cuales aparecen también como socios estratégicos clave, con roles en la educación, investigación y apoyo logístico. La participación de los medios de comunicación es crucial para combatir la desinformación, mientras que las ONG pueden aportar experiencia en la intervención en áreas vulnerables.
En conjunto, estas alianzas ofrecen un enfoque integrado, que puede llegar a ser sostenible para enfrentar la enfermedad meningocócica invasiva en Colombia.
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Conclusiones
La prevención de la enfermedad meningocócica en Colombia requiere una acción coordinada y colaborativa. Los foros “Colaboración y Acción” han proporcionado una plataforma para identificar desafíos y proponer soluciones. La implementación de las acciones propuestas puede fortalecer la prevención y manejo de la EMI, mejorando la salud pública en el país.
La principal estrategia para la prevención de la enfermedad meningocócica invasiva (EMI) en Colombia se fundamenta en la colaboración interinstitucional e intersectorial. La EMI representa un desafío significativo de salud pública, y su prevención depende de la capacidad para coordinar esfuerzos entre diversos actores clave, superando las barreras de acceso, falta de educación y de una respuesta rápida. Este enfoque colaborativo no solo responde a las necesidades actuales, sino que sienta las bases para un sistema de salud más resiliente.
Para enfrentar las barreras en la prevención de la EMI, es esencial que las EPS e IPS trabajen en conjunto con las autoridades de salud, facilitando la distribución y acceso a las vacunas en poblaciones vulnerables y en áreas rurales. Además, la colaboración con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación permite
integrar programas de vacunación y sensibilización en entornos escolares, donde pueden educarse tempranamente a los estudiantes y sus familias sobre la importancia de la vacunación. Esta estrategia también requiere el apoyo del sector privado y la academia, que pueden contribuir con recursos financieros, logísticos y conocimiento científico en la adecuada implementación de campañas de vacunación.
Asimismo, los líderes comunitarios y los medios de comunicación son aliados cruciales para combatir la desinformación y aumentar la aceptación de la vacunación. Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y organizaciones internacionales pueden aportar experiencia y recursos adicionales para expandir la cobertura de vacunación en zonas de difícil acceso. En conjunto, estas entidades fortalecen la red de prevención y respuesta ante la EMI, asegurando una acción coordinada y sostenible en la lucha contra esta enfermedad en Colombia.
Además de este enfoque colaborativo, se deben considerar:
• Urgencia de la prevención a través de la vacunación: La inclusión de las vacunas contra el
meningococo en el Plan Ampliado de Inmunización (PAI) es esencial para garantizar el acceso universal y reducir las barreras económicas, especialmente para las poblaciones de alto riesgo.
• Fortalecimiento para confirmación diagnóstica: Se considera necesaria la implementación de tecnologías avanzadas que faciliten el diagnóstico temprano y preciso de la enfermedad, para esto se requiere mejorar la capacidad instalada para toma de muestras de laboratorio y el análisis de las mismas, buscando así mejorar la prontitud y efectividad en el diagnóstico y favorecer las intervenciones oportunas y acertadas en el abordaje de la enfermedad.
• Fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta: Una vigilancia epidemiológica robusta permite una detección temprana de casos y facilita una respuesta oportuna ante posibles brotes. La creación de redes de vigilancia comunitaria, la actualización del lineamiento y la digitalización de sistemas de
seguimiento contribuirán a mejorar la capacidad de monitoreo y control de la enfermedad.
• Educación y sensibilización como herramientas claves: La desinformación y la falta de conocimiento sobre la EMI afectan la aceptación de la vacuna. Es necesario implementar campañas de comunicación efectivas que promuevan la vacunación y aclaren los beneficios, tanto para el personal de salud como para la comunidad general, utilizando medios adaptados culturalmente.
• Compromiso activo de todos los actores del ecosistema de salud: La participación de líderes comunitarios, empresas privadas, instituciones educativas, y organizaciones sociales es vital para lograr una cobertura amplia y una prevención efectiva. Todos estos actores tienen el poder de amplificar los esfuerzos del sistema de salud pública, movilizando a la población hacia una mayor aceptación y acceso a la vacunación.