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Una publicación de El Heraldo News • Viernes 19 de septiembre del 2014
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Yelena Serova: “Los astronautas sabemos de todo” l cosmos volverá a abrirse a finales de septiembre para la astronauta rusa Yelena Serova, que viajará a la Estación Espacial Internacional a bordo de una nave Soyuz. "La cosmonaútica no es un mundo de hombres", afirma en una entrevista concedida a Efe en la Ciudad de las Estrellas, a las afueras de Moscú. La soviética Valentina Tereshkova fue la primera mujer en volar al espacio en 1963, dos años después de Yuri Gagarin. Desde entonces, los astronautas mantienen que, al contrario que en la Tierra, en el espacio no hay discriminación entre hombre y mujer, pero la realidad es que en el último medio siglo solo otras dos rusas han emulado esa odisea espacial. La última fue a finales del siglo pasado, Yelena Kondakova (1997). Tras 17 años de paréntesis, Yelena Serova, a finales de septiembre, viajará a la Estación Espacial Internacional a bordo de una nave Soyuz. "Era mi gran sueño, pero nunca pensé que se cumpliría. Ahora, se ha convertido en el objetivo de mi vida. Y no lo lamento ni un segundo", señala Serova, de 38 años, a la Agencia Efe durante un descanso en el entrenamiento en la Ciudad de las Estrellas, a las afueras de Moscú.
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“En el espacio somos una unidad, un equipo” "La cosmonáutica no es un mundo de hombres. En la tripulación no hay hombres o mujeres, hay simple y llanamente astronautas. En el espacio somos una unidad, un equipo. Tenemos una misión y no hay diferencias de ninguna clase", insiste Serova, que está casada con un cosmonauta ruso y que tiene una hija de diez años. Por su parte, Kondakova, que ahora trabaja en la misión comercial rusa en Suiza, considera que hasta la aparición de los transbordadores, Estados Unidos tampoco elegía mujeres para sus misiones espaciales, cuando en ese país ya no había ninguna duda sobre la igualdad de los sexos. "Los motivos eran más técnicos, que de género. Las exigencias para hombres y mujeres eran las mismas. No había discriminación de ninguna clase. Si me discriminaron alguna vez, fue positivamente. Nos daban muchas atenciones", confesaba a Efe. Aunque en su momento nadie quiso estropear la victoria propagandística, nadie habló en aquel entonces sobre los sufrimientos de Tereshkova a bordo del Vostok 6, a los que se sumaron varias catástrofes. "El sueño de (el padre de la cosmonáutica soviética) Serguéi Koroliov era lanzar una tripulación femenina y comenzamos la instrucción. Pero, lamentablemente, él falleció. Más en pág. 4
“En la tripulación no hay hombres o mujeres, hay simple y llanamente astronautas. En el espacio somos una unidad, unequipo. Tenemos una misión y no hay diferencias de ninguna clase", comenta Serova, que está casada con un cosmonauta ruso y que tiene una hija de diez años.