Fotografía: Saripsa Juárez
Editorial Una de las palabras más bellas del idioma es <<comprensión>>. Su etimología y arborescencia semántica remiten a comprehender, aprehender, tomar, rodear, abrazar, conocer, ver el todo de algo que está sucediendo para entenderlo. La relación tutora, que lo mismo permea ya el trabajo en secundaria (ver la nota sobre el GTS), que a la atención a niños trasnacionales (asómense a la nota aclaratoria que nuestra conocida Sara Vogel hace en el New York Times), y que ya es parte del trabajo docente satisfactorio que se realiza en muchas escuelas de Coahuila, Tabasco, Nayarit, Baja California Sur y Estado de México, solo por referir las entidades federativas aludidas en este Boletín 14; muestran las múltiples posibilidades de la comprensión, de algo tan sencillo y humilde: sentarse con amor, en un supremo ejercicio de la vocación de servicio, frente a otro ser y compartir lo que se tiene, aprehenderlo, abrazarlo mentalmente, y físicamente por supuesto, verlo como un todo, para enfatizar lo que dice la maestra Magdalena (su nota reflexiva en las páginas 15, 16 y 17 es lectura obligatoria) que en la SEP si importa la educación, por si nos habíamos olvidado de ello, que creo que no. Están en la reflexión de Magdalena lo que son algunos de los valores de la relación tutora: humildad, con que se supera la soberbia, que es miedo al otro diferente; escuchar, que es confianza en uno mismo y deseo de aprender-comprender; reconocimiento de la diversidad, que también muestra seguridad en el ser propio y convergencia con los demás; y sobre todo no emisión de juicios, pues en su lugar observo, describo, descubro, es decir, hago mi reporte de tutoría. Bienvenidos a este esplendido Boletín EIMLE No. 14. 1
Junio 2012 Volumen 1, Número 14
Foto de portada:
Jonathan, un niño de primaria, tutora a Alba Luz, una madre de familia del municipio de Jiquipilas, Chiapas. La señora no sabe leer, sin embargo ello no fue impedimento para estudiar el tema de matemáticas.