VIDA PARROQUIAL
- El próximo miércoles comienza la Cuaresma. Imposición de ceniza en las misas de 8:30h, 10:00h y 19:30h. - La parroquia se une a la Campaña que coordina el ayuntamiento de Gijón: “Ayuda a las Refugiadas”. Durante dos semanas recogeremos para las mujeres sirias de los campos de refugiados: compresas y tampones, pañales para bebés y personas mayores y toallas higiénicas. Más información en ayudarefugiadasgijon@gmail.com
PLEGARIA PARA ESTE DÍA Gente así, felices por la alegría de los vecinos de al lado, quienes tras largos años de búsquedas, esperas, penurias y lágrimas, encontraron, por fin, trabajo Gente así, cercana y solidaria con la mujer de la calle de enfrente, la que perdió a su marido en accidente, y quedó sola con tres hijos que sacar para adelante. Gente así, indignada ante las injusticias de siempre, que desde siempre, sufren los de siempre. Necesitamos gente así: gente que no vive de brazos cruzados criticando lo mal que lo hacen los que hacen algo. Gentes que no conquistan, no ganan, casi no producen, apenas gastan, pero sonríen, saludan, preguntan, están cerca y su presencia basta. Gentes que desinflan los conflictos, no guardan rencor eterno, no miran para otra parte, se arremangan los primeros, no se aíslan en sus casas, comparten lo que son y hacen así, de la vida, una casa. Necesitamos gente así.
PARROQUIA CORAZÓN DE MARÍA GIJÓN www.pacomargijon.org
Avda. Pablo Iglesias, 82 985 37 09 44
@pacomargijon
EL RINCÓN DEL PÁRROCO
Domingo VIII
Tiempo Ordinario
Ciclo A
26-2-2017
NO ANDÉIS AGOBIADOS, a pesar de todas las preocupaciones que se acumulan a diario, pues lo más importante nos ha sido regalado y no está en nuestra mano, depende de la Providencia amorosa de Dios. Cierto es que hay que comer, vestirse, mantenerse en el trabajo o buscarlo, pagar las facturas, atender el gasto de los hijos, de la casa, de la hipoteca… No vivimos del aire, necesitamos tener las necesidades básicas cubiertas. Pero la llamada de la Palabra de Dios de hoy es a no hacernos esclavos de lo material. No afanarnos sólo en eso. Necesitamos el dinero para vivir, pero no es nuestro “dios”. Y aquí la advertencia de Jesús es clara: no podemos servir a dos señores, porque Dios sólo es uno. Porque si alabas al dios dinero, acabas por olvidar al Dios de Jesús. No se puede servir a Dios y al dinero. Ambos son incompatibles. El dios “mammon”, se decía en la antigüedad. ¿Quién es este dios? La riqueza, el dinero, al que mucha gente dedica demasiado tiempo y energías, pensando que su posesión en abundancia conlleva la felicidad. Para nosotros “dios”, es decir, el señor, el centro de mi vida, a quien amo, no es algo, sino ALGUIEN. Hoy Jesús nos recuerda cómo actúa este PadreMadre con sus criaturas: nos cuida, nos alimenta, nos viste; como hace con los lirios del campo y las aves del cielo. Leemos en la primera lectura del profeta Isaías: “¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré”. Está muy claro cómo nos quiere Dios. Por eso rezamos con la antífona del salmo de hoy: “Descansa sólo en Dios, alma mía”. Estamos tranquilos porque estamos en buenas manos. Dios sabe lo que necesitamos y no nos dejará desatendidos, confiamos en su Providencia; por ello nuestro afán, nuestras energías, nuestra obsesión y nuestra lucha debe ser el Reino de Dios y su justicia, no las cosas materiales. ¿A qué has dedicado tu vida, tus energías, tu tiempo? Que al final de nuestro peregrinar por este mundo, estemos satisfechos con la respuesta a esta pregunta y no tengamos que lamentarnos porque malgastamos nuestra vida en la obtención de cosas que al final no enriquecieron nuestra vida. P. Juan Lozano, cmf.