SE BUSCA CHICA
Una familia amiga buscaba alguien para cuidar a su padre anciano y enfermo. Había que acostarle, quedarse por las noches, curarle, lavarle y vestirle. Estuvieron casi una semana entrevistando gente, tantas fueron las ofertas de trabajo que recibieron. Me comentaban que habían hablado con tantas personas que no sabían a quién elegir. Además, eran ofertas a la baja. Dada la gran saturación del mercado, muchos, sobre todo inmigrantes, no exigían ni vacaciones de verano, ni pagas, ni seguridad social, ni tener libre el fin de semana… Mis amigos estaban encantados y es fácil comprenderlo porque es una reacción muy humana. A todos nos viene muy bien pagar menos. Pero a mi me dio mucha pena. ¿Es que sólo cedemos a los derechos de los demás cuando no queda más remedio? ¿Por qué tiene que depender la justicia de la saturación o no del mercado laboral? ¿Por qué no asimilamos para siempre los justos logros que las personas de una determinada situación laboral han conseguido a lo largo del tiempo y que reivindicaríamos si fuéramos nosotros los que estuviéramos en su lugar?
A PROPÓSITO DEL TERREMOTO DEL NEPAL
Hace muy pocos días nos quedábamos sobrecogidos con la tragedia de los 800 inmigrantes ahogados en su travesía hacia el sueño de llegar a las costas de Italia. Hoy estamos consternados con las imágenes, los testimonios y las noticias que nos llegan de Nepal: ¡Más de 6.000 muertos por el temblor de tierra!. Con los sentimientos a flor de piel devoramos las crónicas, los reportajes y los datos escalofriantes que nos van llegando. Hago un alto en medio de este drama y comienzan a brotarme ideas que dejo a vuestra consideración. Están bien los sentimientos, pero ¿eso es suficiente? ¿No se quedarán en una pompa de jabón llamada a evanescerse con el gancho de una moda, de un gol o de unas soñadas vacaciones? Los cristianos no podemos reducir el evangelio a meros sentimientos. El Reino de Dios se construye con actitudes, decisiones, compromisos que afectan a la vida, a los bolsillos, a nuestro tiempo, a nuestros caprichos... Dentro de muy pocos días comenzarán las primeras comuniones en nuestra parroquia. Sin ánimo de incordiar, ¿no es un momento extraordinario para replantearnos nuestra forma de vivir como cristianos? Vamos a comulgar, unos por 1ª vez, otros por enésima vez. Pero, ¿con quién comulgamos? ¿con el Jesús solidario que detesta el boato? ¿con el Jesús que vino a servir y no a servirse de las cosas sagradas para inflar mi EGO, o adquirir un vale para el cielo? Todos los años tengo la suerte de poder emocionarme con el testimonio de algún niñ@ que hace de esta fiesta familiar una fiesta auténticamente evangélica. ¿Qué hacen? Sugieren a los invitados entregar el importe de sus regalos a paliar una necesidad urgente o un proyecto social o misionero. Chapó para esos niñ@s. Chapó para esas familias que saben salirse del guión impuesto por una sociedad exaltadora del consumismo y carente de sensibilidad social. Chapó para unos cristianos que hacen de este acontecimiento un aprendizaje del camino de Jesús poniéndose en COMUNIÓN con Él.
PARROQUIA CORAZÓN DE MARÍA GIJÓN www.pacomargijon.org Avda. Pablo Iglesias, 82 985 37 09 44
Domingo
5º de Pascua Ciclo B
3-5-2015
Durante el tiempo de PASCUA, celebramos -domingo tras domingo y día tras día-, la PRESENCIA de JESÚS VIVO entre nosotros. Celebramos que Jesús, muerto por amor, ha resucitado y vive con nosotros PARA SIEMPRE, y va delante de nosotros y nos conduce a la vida. Éste es el mensaje de este domingo V de Pascua: Jesús, en ese diálogo tranquilo con los suyos, les quiere hacer comprender cómo tiene que ser la relación de sus discípulos con Él mismo: la actitud del sarmiento que está unido a la vid. Sólo así es posible tener vida y darla. Esta unión con Él es la única garantía y lo que posibilita el poder dar frutos adecuados (evangelio).