VIDA PARROQUIAL Día 29, Corpus Cristi: Hoy tenemos la Colecta nacional de Cáritas. A la salida de las misas de la mañana, los que quieran podrán donar sangre en la unidad móvil de Cruz Roja. Día 1 de junio, miércoles: Primer día del triduo al Corazón de María. Predica el P. Simón Cortina Hevia. Día 2, jueves: Este segundo día del triduo predica el P. Basilio Álvarez. Día 3, viernes: Tercer día del triduo. Predica el P. Juanjo González Espada. Día 4, sábado: FIESTA SOLEMNE DEL CORAZÓN DE MARÍA: A las 14,00 h.: comida de confraternización en el Hotel Trip Pelayo (junto al parque). A las 19,30 h.: Solemne eucaristía presidida por nuestro obispo Mons. Jesús Sanz Montes. A las 20,30 h.: Refrigerio para todos en el patio del colegio.
LA IGLESIA AL SERVICIO DE LA CARIDAD Podemos decir que ninguna sociedad religiosa ha suscitado tantas obras de caridad como la Iglesia: servicio a los enfermos, a los minusválidos, servicio a los jóvenes en las escuelas, a las poblaciones azotadas por desastres naturales y otras calamidades, servicio al mundo de la droga y del sida, servicio a los ancianos solos e inválidos, ayuda a toda clase de pobres y necesitados. También hoy se repite este fenómeno, que a veces parece prodigioso: a cada nueva necesidad que va apareciendo en el mundo responden nuevas iniciativas de socorro y de asistencia por parte de los cristianos que viven según el espíritu del Evangelio. Es una caridad testimoniada en la Iglesia, a menudo, con heroísmo. Son muchos los mártires de la caridad. A título de ilustración recordamos a Maximiliano Kolbe, que se ofreció a morir por un padre de familia condenado a muerte en un campo de concentración nazi.
PARROQUIA CORAZÓN DE MARÍA GIJÓN www.pacomargijon.org Avda. Pablo Iglesias, 82 985 37 09 44
Domingo
Corpus Cristi Ciclo C
29-5-2016
CORPUS CRISTI La Eucaristía es el regalo diario de Dios. Es la presencia silenciosa de Dios dándose cada día. La fiesta del Cuerpo de Cristo es el grito silencioso del perenne darse de Dios. Comulgar con él supone el gesto atrevido de no contentarnos con ser eucaristía “guardada” en el sagrario de nuestra intimidad, sino optar por hacer de nuestra vida una “eucaristía” en la calle, en el hogar, en la oficina, en el lugar de trabajo, en cualquier situación social con la que nos topemos. Dios tuvo el coraje de hacerse pan y vino en una cena de Pascua que resumía la entrega de toda su vida. Tuvo el coraje de vivir para los demás, para que los demás vivan mejor: más unidos, más solidarios, más serviciales, más hermanos. ¿Tendremos ese coraje de vivir cada día para los demás?