CATEQUISTAS CONSECUENTES CON SU FE La catequesis no puede reducirse a una mera instrucción, sino un anuncio gozoso de ALGUIEN, no sólo de “algo”. Y para que sea verdadera catequesis está reclamando que algo que los meros conocimientos no pueden aportar. Si queremos que la misma sea VITAL E INFLUYENTE debe ir acompañada de una formación integral. Se impone PREPARAR y FORMAR catequistas dotados de una profunda fe que tenga su expresión en la vida entera del catequista. No es cuestión de emplear métodos y técnicas divertidos, sino de vivir, sentir y contagiar el gozo de nuestra pasión por Aquel a quien anunciamos. El alma de todo método y técnica catequética es una sólida espiritualidad, un testimonio transparente de vida cristiana. Es una tarea difícil que requiere mucho empeño. Y aunque no se vean los resultados deseados, educar en la fe es hermoso… Ayudar a niños, jóvenes y adultos a progresar en el conocimiento y en el amor a Cristo es una de las más bellas aventuras educativas: se construye la Iglesia. Hay que “SER” catequistas, no “trabajar” como catequistas. Se guía al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida. Lo dijo Benedicto XVI: “La Iglesia no crece por proselitismo. Crece por atracción”. Y nuestro papa Francisco agrega que lo que atrae es el testimonio (papa Francisco) Señor, Jesús, con razón afirmamos que nadie da lo que no tiene, y que se educa más con lo que uno es que con lo que uno dice. Por eso, te pedimos por los catequistas: que no se limiten a transmitir doctrina, sino que toda su vida sea un testimonio coherente de la fe que anuncian. Eso será lo eficaz y les hará felices a ellos mismos. (Javier Gª Ruiz en Mensajero)
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SENTIDO DEL VIAJE DEL PAPA A CUBA
Domingo XXVII Tiempo Ordinario
Ciclo B
4-10-2015
Para algunos, Francisco, en este caso como en su día Juan Pablo II y Benedicto XVI, debería haber plantado cara al régimen castrista; y para otros, todo lo contrario. Pero no, no es a esto a lo que viaja un pastor supremo de la Iglesia al visitar una determinada Iglesia local. No va a hacer política partidista; va a visitar al Pueblo de Dios presente en el país en cuestión y a acercarse a todas las personas que quieren acoger su presencia y su palabra. Los viajes papales son encuentros pastorales para servir el único Evangelio, que no es el de las ideologías y las banderas, sino el de la misericordia, la reconciliación, la concordia y la paz. Es, en suma, el Evangelio de la inclusión, de la apertura, del buscar el bien común y lo que une, y no lo que separa a las gentes. Lo dijo claramente el mismo papa durante su homilía en la Plaza de la Revolución de La Habana: “Nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas”. Y el servicio que Francisco ha querido prestar en su recorrido por las tres principales ciudades de Cuba ha sido el de la reconciliación, que es una de las misiones principales de la Iglesia. Así lo proclamó nada más llegar al país caribeño: “El mundo necesita reconciliación”. Cuba necesita reconciliación, palabra esta última la más repetida por el Papa en su primer discurso en la isla. “Solo el amor y el perdón entre nosotros será un medio válido para una verdadera y pacífica renovación de nuestra nación”, le contestaba el Cardenal de la Habana Mons. Jaime Ortega. Las posibilidades evangelizadoras reales de la Iglesia católica en Cuba han mejorado desde 1998, pero siguen siendo muy precarias y frágiles. Francisco reclamó para la Iglesia “libertad y todos los medios necesarios para llevar el anuncio del Reino hasta las periferias existenciales de la sociedad”. (Extraído de un editorial de la revista Ecclesia)