Fotos cortesía: Revista Portafolio
Semblanza
DESDE LA
CABECERA Semblanza de don Nicanor Restrepo, un ícono del mundo empresarial colombiano cuyo legado no se extingue. POR: PASCUAL GAVIRIA, Periodista
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Nicanor Restrepo le ofrecieron la gobernación de Antioquia un 28 de diciembre de 1982. El tablero burocrático colombiano todavía se dividía en un intrincado equilibrio entre dos colores: fichas rojas y fichas azules. Parecía un chiste tramado desde el Palacio de Nariño para un hombre inocente de pecados electorales o partidistas. Restrepo estaba tranquilo en la Corporación Financiera Nacional desde donde se decidía la ruta de los proyectos industriales del departamento. Las bancas de fomento intermediaban ante el Estado y entregaban el aval, por no decir la plata, a los negocios grandes. Nicanor estaba sentado en la silla que había sido de José Gutiérrez Gómez y no conocía las grescas de la política. Alguna vez dijo que había aceptado la gobernación porque Belisario Betancur lo acorraló. Y debe ser cierto, pues el puesto tenía más poder simbólico que real, se puede decir que pasó de manejar la plata a regentar las medallas conmemorativas. La gobernación de Antioquia no tenía más que las rentas de la Fábrica de Licores y el helicóptero para
Abril 2015