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BCN TRAIL RACES
from TRAIL n.88
JARDÍN URBANO

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TRAIL METROPOLITANO

Texto y fotografía: Quim Farrero
Aunque no lo parezca. Siete ediciones de una carrera que ha visto de todo. Más que otras. A pesar de partir de unas condiciones inmejorables para convertirse en un hito remarcable en el mundo del trail, las cosas no han sido fáciles. Muchos factores externos, más de lo habitual, ponen las cosas difíciles.
Pero a pesar de todo, y de momento, la cita anual se mantiene. Tras el acierto en la pasada edición de ofrecer una opción por relevos, que este año se ha mantenido, la Barcelona Trail Races ha ofrecido una vez más un evento en el que disfrutar de un día de trail en un entorno que, a pesar de ser en cierta manera “el patio de casa” para muchos, no deja de sorprender. Y no por ser un entorno próximo ubicado en el área metropolitana de Barcelona deja de ser sorprendente, bonito y, meteorología mediante, hasta duro. La mayor parte de las ediciones de la carrera, con
50 los diversos nombre que ha ido adquiriendo en su periplo, han coincidido con días fríos, un poco como si el evento hiciera las veces de anunciante del invierno inminente. Esta vez no fue diferente. Tras una noche en la que llovió, y mucho, hasta pasadas las cuatro de la madrugada, el día amaneció frío, húmedo y ventoso, con el terreno empapado y la vegetación rebosando de agua. Dificultades añadidas para la organización, que no pudo empezar a trabajar en la instalación de salidas y llegadas hasta pocas horas antes del momento clave; y situación también condicionante para
No faltan los tramos técnicos y resbaladizos.

muchos corredores que optaron por vestir como si la lluvia fuera inminente y poder así salir razonablemente secos de los senderos con más vegetación.
El recorrido La carrera se desarrolla por el llamado Parc Natural de Collserola, un terreno de 8.000 hectáreas totalmente rodeado por las grandes, y densas, aglomeraciones urbanas que conforman la citada área metropolitana. Más de tres millones y medio de personas usan y ejercen presión sobre este espacio natural y, como ya hemos comentado en anteriores repor tajes, los gestores, ante la imposibilidad de regular al visitante ocasional, cargan contra aquellos que cumpliendo con todas las normativas habidas y por haber representan menos riesgo para el parque. Esta es la razón principal de que actualmente la organización no tenga control real del trazado del recorrido, que se ve cada edición más limitado por las veleidades de los gestores del parque. Por este hecho, en algunos sectores el itinerario atraviesa zonas de dudoso interés, a pesar de haber mejores opciones, simplemente porque no hay alternativa real. A pesar de todo, el trazado reserva al corredor muchas secciones de indudable interés y realmente soprendentes para aquellos que no conociéndo este espacio natural descubren un terreno que es difícil de asociar a una zona urbana: senderos, fuentes con reminiscencias modernistas olvidadas en el bosque... Aunque esta vez se ha perdido una sección interesante porque el propietario no ha querido dar esta vez autorización al paso de los corredores, Los que no lo conocían, seguirán sin conocer un rincón tan interesante como los restos del antiguo Casino de l’Arrabassada que, a modo de Angkor Wat, son devorados por la vegetación. La proximidad de la zona urbana, que a priori es un activo para una organización, plantea otras situaciones que desembocan en serios problemas, como el sabotaje. Con conocimiento de causa o no,
Irene Fuertes, que se impuso con autoridad, a su paso por el Puig Madrona, en el extremo occidental del recorrido.

es frecuente en las zonas más concurridas la desaparición de cintas de marcaje, como en los alrededores del pantano de Vallvidrera —sí, también hay un pantano—, donde, a pesar de los esfuerzos de la organización, en casi cada edición hay incidentes de este tipo.
La carrera El recorrido de 76 kilómetros puede hacerse al estilo clásico, de forma individual en semiautosuficiencia —hay bastante distancia entre avituallamientos— o en equipos por relevos diseñados al gusto del equipo: mitad y mitad, entre avituallamientos de forma alternativa, una sección para cada corredor... La anécdota de la edición fue el equipo Suunto, formado por Núria Picas, Pau Capell y Biel Ràfols
52 junto con dos afortunados ganadores de un concurso convocado por la marca que trabajaron juntos para hacerse con una tercera posición en equipos mixtos. En categoría invividual los dos vencedores, Alejandro Villariño (7h14:54) e Irene Fuertes (8h17:55), que se estrenaba en esta distancia, se impusieron con autoridad. En equipos, con tiempos naturalmente más rápidos, se impusieron el “Comando Espiridón” en hombres (5h58:29) y el Ashi Team Girls en mujeres (8h08:28). En equipos mixtos, el Ashi Team Mix 2 (6h33:25) se impuso por poco a su inmediato seguidor, el Ashi Team Mix 1 (6h34:46).
El recorrido ofrece tramos realmente bonitos, no necesariamente senderos.










