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HARÍA EXTREME

Reestructuración

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FRÍO Y VENTOSO

Texto y fotografía: Quim Farrero

Tras una edición, la pasada, de cambios organizativos y logísticos, Haría Extreme recupera algunos de sus valores originales y revisa algunos aspectos de su logística y planificación. Toda evolución requiere sus tanteos.

Habiendo reincorporado uno de sus principales activos en la organización, la directora de carrera Susana Gómez, Haría Extreme ha recuperado una forma de plantear las cosas, tal vez con vistas a la noticia hecha pública una semana antes del evento, en la que se dio a conocer que será la sede de los mundiales de trail WMRA-ITRA el próximo 2020. El hecho implica una responsabilidad no menor que ya ha sido superada, y con nota, una vez en España de la mano de Penyagolosa Trails, organización que forma también parte del circuito Spain Ultra Cup. Varios aspectos relacionados con la evolución

34 iniciada en la anterior edición han sido revisados. Los más importantes, lugar y hora de salida. Con la hora, que fue una decisión polémica el año pasado, se ha buscado un equilibrio entre el que era el inicio clásico de la carrera con las primeras luces del sol y el arranque en medio —literalmente— de la noche. Una salida temprana a las 5:30 de la mañana garantiza que la mayor parte de participantes estén en meta cuando anochece, o poco después, al precio de correr algo más de una hora con frontales al principio de la prueba. Teniendo en cuenta el desplazamiento necesario para acceder a la zona de salida, ya que Haría Extreme se basa en un

La roca volcánica representa una amenaza y un peligro real en caso de caída.

recorrido lineal de punta a punta de la isla de Lanzarote, el retraso planificado da la posibilidad a los corredores de disponer de algo parecido a una noche de descanso, aún teniendo que madrugar bastante. El lugar de salida, anteriormente en el emblemático Parque Nacional de Timanfaya, dejó de tener sentido en el momento en que la oscuridad no permitía disfrutar en absoluto del impresionante entorno volcánico. Si a ello sumamos las dificultades burocráticas para obtener los permisos necesarios, un cambio de emplazamiento era imperativo. Femés, al sur de la isla ha sido en esta edición el lugar origen de la carrera. Un pequeño y bonito pueblo del que, con una infraestructura de salida mínima, partieron los participantes de la modalidad ultra para enfrentarse a un recorrido con algunos ajustes vinculados a exigencias de Medio Ambiente pero que no desvirtúan en absoluto la globalidad de la carrera. Esta discurre por un terreno único, en apariencia fácil por el poco desnivel de los dos primeros tercios, pero cuyo tercio final pone en su sitio a todos los que no han sabido dosificarse y se han dejado llevar por la tentación de seguir el ritmo que algunos son capaces de imprimir en la primera parte, en la que el terreno llano y rápido domina. Un terreno volcánico que, por otro lado, no admite tropezones o caídas sin exigir el pago de un alto precio en forma de cortes o abrasiones: el picón y el llamado malpaís convierten el firme en una alfombra de afiladas cuchillas. La pesadilla de suelas y epidermis.

El tiempo Va convirtiéndose en un tópico, pero la contraposición entre la percepción popular de la meteorología canaria de sol y buen tiempo y lo que muchas veces resulta ser en algunas carreras del archipiélago, sorprende a más de uno. Y es que más que en otros lugares, las diferencias entre la costa y las zonas por donde se desarrollan las carreras es abismal. Las dos palabras que resumen las condiciones en

Chubasco en marcha con vistas a La Graciosa.

la presente edición son: viento y frío. A ellas añadiremos un pequeño muestrario de chubascos traicioneros de no más de un par de minutos cuya intensidad, a pesar de su brevedad, les confería las prestaciones de fenómenos más duraderos. Los tres cuartos de hora escasos de espera en la salida —otro punto de mejora en relación a las esperas en ediciones anteriores— pusieron a todos en situación de cómo iba a ser el día: un frío e intenso y cortante viento impidió mantener en pie el pequeño arco de salida hasta muy poco antes del inicio de la carrera, que fue sostenido prácticamente a mano por varios voluntarios. Ese mismo viento era el que obligaba a los corredores a ponerse todo lo que llevaban y calentar y brincar, buscando cobijo junto a los muros de la iglesia, como si no hubiera un mañana. Las mismas condiciones se mantendrían más o menos durante toda la jornada y para cada

una de las pruebas celebradas y hasta la entrega de premios, que los asistentes presenciaron arrebujados bajo las estufas de exterior que la organización tuvo el acierto de colocar.

Las carreras La prueba reina (un concepto que habría que revisar en la mayor parte de eventos), la ultra de 94 kilómetros, vio como Crístofer Clemente (8h39:23) y Ana Cristina Constantín (11h51:24) se imponían al resto de corredores. La carrera estuvo definida desde el inicio por hombres, con un claro grupo de cabeza del que Clemente se desmarcó con autoridad en cuanto quiso. Modalidad ultra a parte, Haría Extreme está conformada por tres modalidades más, amén de las carreras infantiles celebradas el viernes por la tarde. La distancia maratón —44 kilómetros— es

El ascenso a Guinate, con su culminación en el tramo de cuerda, es el punto más popular de Haría Extreme.

la prueba más popular y, con recorrido circular desde Haría, vio entrar en meta en primera posición a Alejandro Mayor (3h43:45) y a Cristina Santurino (4h37:35). Como viene siendo habitual en mujeres, el duelo entre Cristina Santurino y Amanda Martín se mantuvo hasta el último tercio en el que Santurino consiguió distanciarse para imponerse claramente. En la Médium, de 19,5 kilómetros y también circular, fueron Wilson Gabriel Cardoso (1h33:10) y Marta Pérez (1h57:58) los que se impusieron al resto. Y para acabar, los 13 kilómetros de la Starter fueron para Antonio Cardoso (1h02:17) y Edelna Lidia Coelho (1h18:56). Haría Extreme fue también la última prueba del circuito Spain Ultra Cup, el más potente de los celebrados en España, y en ella se decidieron los vencedores de esta sexta edición del circuito en las categorías XL y M, que fueron Crístofer Clemente y Gemma Arenas (que no corrió en Haría) y Alejandro Mayor y Cristina Santurino respectivamente.

Y el año próximo… El ayuntamiento de Haría, como alma organizativa del evento, tiene por delante un interesante desafío de cara al próximo año con la celebración del Campeonato del Mundo de la International Trail Running Association en el que la isla se va a llenar de equipos venidos de todo el mundo para medirse en territorio volcánico. Todo se va a multiplicar por diez en una excelente oportunidad para consolidar el nombre de Lanzarote, y toda su carga paisajística y cultural, en el calendario del trail mundial. Un reto enorme.

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