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5.4. El comercio electrónico intra-organizativo

El comercio intra-organizativo es la extensión del sistema de información de la empresa a aquellas sedes, oficinas, e incluso personas con dispositivos móviles que están alejados físicamente, y por tanto necesitan una conexión telemática. El comercio intra-organizativo es la explotación de las ventajas de la comunicación entre ordenadores y dispositivos móviles dentro de la empresa. Especialmente relevante para organizaciones dispersas geográficamente, abarca todos los aspectos organizativos, desde la coordinación de actividades y registro de transacciones hasta la comunicación entre grupos de trabajo distantes mediante herramientas groupware.

La información es uno de los recursos más importantes para cualquier empresa y debe ser gestionada con un sistema de información. Hasta hace bien poco, las ventajas de un buen SI podían verse seriamente reducidas cuando la empresa estaba dispersa geográficamente en varias sedes o realizaban actividades fuera de sus oficinas centrales, incluidos transportes, ventas, prestación de servicios con desplazamientos, etc. En tal caso, parte de las actividades de la empresa quedaban relegadas a procesos ineficientes en la gestión de la información. Si no existiese una conexión al SI de todas las actividades que realiza una organización, muchas de las transacciones realizadas deberían ser tratadas manualmente y parte de la información generada durante estas actividades no se podría guardar de manera sistemática. La coordinación de las actividades distantes con el resto de actividades se haría más complicada y la información disponible no sería la misma en todas las partes de la empresa, no estaría actualizada y habría duplicidades e inconsistencias en la información.

El esfuerzo de las empresas por extender sus sistemas de información y las ventajas competitivas así ganadas a todas las oficinas y empleados de la organización da lugar al comercio electrónico intra-organizativo. El comercio electrónico intra-organizativo puede considerarse la primera tipología de comercio electrónico en desarrollarse (valga como ejemplo el caso ya mencionado del SABRE). Pero como en el resto de tipologías, la llegada de internet, la estandarización de tecnologías, el abaratamiento de costes de equipos, etc., ha permitido que su coste sea accesible a todo tipo de empresa, no importa su tamaño. La gestión de las transacciones de manera electrónica lejos de la oficina central, por pocas que sean, ya justifica la utilización del comercio electrónico desde un punto de vista de costes, dada la poca inversión que este tipo de sistemas supone. La conexión prácticamente universal que ofrece internet, incluidas personas y cosas (the Internet of things) con dispositivos móviles, a un coste reducido, ha hecho que las posibilidades de conectividad dentro de una organización sean prácticamente ilimitadas.

Por ejemplo, en el caso de fuerza de ventas trabajando fuera de la empresa, la conexión remota al sistema de información permite la consulta del stock, precios actualizados, estado de los pedidos, información detallada de las características de los productos, etc. Otra área donde las aplicaciones son muy importantes,

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