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Director: Eugenio Jesús de Ávila Juárez
El Ayuntamiento renueva por completo el parque infantil de los Pelambres Mariano Rodríguez San León escribe su último libro sobre su cocina y amistades
Foto: José Luis Leal
Memoria y turismo
Zamora: Apocalipsis now Si la zona oeste de nuestra provincia, las comarcas de Sayago, Alba, Tábara, Aliste y Sanabria, es un desierto demográfico (menos de 10 habitantes por kilómetros cuadrado) y permitimos que unos descerebrados, abortos del mal, quemen nuestra naturaleza, lo poco que nos queda ya, la hora del apocalipsis llama a la geografía zamorana. Se necesitan penas durísimas para castigar a estos hijos de la bestia. El buenismo solo conduce a la derrota del bien. Foto de José Luis LEAL.
“Todo el que viaje, relata”. Tal aserto nos lo enseñó, hace unos 60 años, Pedro Ladoire. Se trata de un antiguo refrán alemán. Así, el inolvidable Cerné, que escribió tantos años en la prensa local, adelantando propuestas a su tiempo, consideraba antaño, hace seis décadas, que el futuro de nuestra ciudad pasaba por el turismo. Pensaba, y lo hacía público en la prensa, que “el orden y el buen tratamiento recibido por el turista hacen que el buen nombre de la región o pueblo vaya de boca en boca, porque, como dice el refrán alemán: “todo el que viaja, relata”. Creía, ese zamorano egregio, que todo aquel que es recibido con excelencia, hospitalidad y educación, cuando regresa a casa, lo cuenta y lo propaga. Pero, si por el contrario, el trato no fue el adecuado, no volverá más y contará sus cuitas de esa ciudad donde lo trataron con escasa sensibilidad y poco gusto. Zamora, sin duda, debería apostar, con fe, porque la esperanza se va perdiendo, por un turismo de calidad, que atraiga a las personas con cierto nivel cultural, que gusten por la Historia, el arte, la arquitectura medieval, modernistas y ecléctica y, por supuesto, acompañado todo por exquisitas viandas, vinos y postres y... saber estar por parte de nuestros empresarios de hostelería y trabajadores del sector. Ahí hállase el futuro, que debe buscarse en los foros que más demanden cultura, historia, clase, elegancia. Ese tipo de turista conlleva exigencia. Por lo tanto, nuestro Ayuntamiento y también la oposición deberían solicitar ya, en Madrid, fondos para restaurar todo el recinto amurallado, acabar con tanto solar inhóspito en el casco viejo y colocar más losetas de granito y retirar esos cantos que condicionan el paseo de los ciudadanos por las rúas históricas de nuestra ciudad. Memoria y turismo. Y más. Pregunten a los profesionales del Turismo ya. Por E.J. de Ávila.