Juan Zárate narra sus historias a través de muchos personajes que viven, apenas se enciende la lamparita de su computadora, porque escribe cuando la noche se anuncia. Ahí, cuando las sombras aparecen, él comienza. Sus cuentos amenos y entradores viajan a través del tiempo y del espacio.
Noches sin luna, su libro, está dividido en tres partes: Teatro de operaciones, Mi maldita biblioteca y Pasajeros del tiempo. Una división nada arbitraria, todo lo contrario, pensada prolijamente como escenario de cada uno de sus cuentos. En el Teatro de Operaciones, aparece un realismo definido, contundente unido a las problemáticas sociales. Un río Paraná lánguido y oscuro, roto por el estampido mortal del error humano. Los campesinos de Verdun envueltos en precarios trajes de loneta se enfrentan a un enemigo implacable en aquel invierno frío de 1916.