Entre el éxito y el fracaso parece, en ocasiones,
haber un trecho pequeño. Y lo recorremos,
en ocasiones, sin saber hacia qué lugar nos
va a llevar el camino. Escuchando teorías y
opiniones diferentes sobre el tema en cuestión,
avanzamos. Y mientras tanto nos encontramos,
cara a cara a veces y a través de las experiencias
de los ídolos supuestamente intocables en otras
oportunidades, con el sentido del supuesto éxito
que nos espera (en teoría) luego del esfuerzo
realizado. Bueno, no es lo que nos gustaría,
ciertamente, pero adelante; juguemos el juego.