bien el Constructivismo ruso, y en particular el grupo de Maiakovski, recibió influencias estéticas del Futurismo italiano, los rusos tenían las ideas bastante más claras. De hecho a su llegada a Moscú el 26 de enero de 1914, Marinetti fue recibido con silbidos y abucheos por ser considerado un representante de la burguesía belicista —términos ambos que aborrcían completamente los constructivistas—. El intento de boicot fue protagonizado por Livsic y Khlebnikov —que posteriormente se separaría del grupo y marcharía a Astrcán—, distribuyendo octavillas contra él entre el público.