Para esta edición de Nixtamal, decidimos hacer un experimento: en lugar de documentar diversos platillos girando alrededor de una historia, decidimos que todas las historias giraran alrededor de un solo plato, y el plato elegido para esta digna misión es el mismo que en el 2007 fue declarado Patrimonio Cultural Intangible por el Ministerio de Cultura y Deportes junto al Pepián, el Jocón y los Plátanos en mole.
Sí, hablamos del famoso Kaq’ik. Ese caldo picante y rico en sabores ancestrales, emblemático por su uso ceremonial y festivo, elaborado siempre con chunto o chompipe local, morcilla de la misma sangre del chunto, hierbas nativas, carne ahumada de cerdo y por supuesto… chile rojo o cahabonero, sin el cual el Kaq’ik definitivamente no es Kaq’ik.