Reintegrar a las sociedades humanas a sus ciclos vitales y reintegrar sus ciclos vitales a los ciclos vitales del Oikos de la biodiversidad, es la tarea primordial, hoy, de los pueblos del mundo. Hacerlo en los dos planos de intensidad, por así decirlo. En el de la fenomenología de la percepción; que deviene en conocimiento. Y en el de las prácticas efectivas; de las acciones, que establecen relaciones, no solamente entre humanos, sino con los seres del Oikos, hogar de la biodiversidad. Esta parece ser la responsabilidad que debemos asumir como humanidad.
Humanidades vulnerables y Oikos despojado, es, a la vez, la interpelación, no solo al sistema-mundo capitalista, no solo al sistema-mundo político, que es el sistema de la legitimación de la economía política del poder, ya mundializado. Así mismo, es la interpretación crítica, que busca armarse y desenvolverse, desde la perspectiva de la complejidad.