A principios del siglo XX, una novela que hablaba sobre la transformación de un hombre a insecto dio origen a la literatura del absurdo. ¿Qué mejor manera de retratar un ser angustiado que se siente atrapado en un mundo cada vez más opresivo y que sufre la transformación como un lastre, no como una reacción natural? El autor no tenía ni la más remota idea del impacto que tendría su obra al grado de convertirse no sólo en un referente sino además en ser una referencia gramatical: “Es kafkiano”, lo que según la RAE significa “algo absurdo, angustioso”, algo que sin duda experimentamos al leer la obra de Kafka.
Pero, ¿toda metamorfosis es así?, ¿nos transformamos al mismo ritmo que nuestro entorno? En este número veremos la metamorfosis como todo esos cambios que nos transforman –positiva o negativamente– en alguien más; todas esas transformaciones que nos dejan huella para ir formando un ser distinto cada vez, ya sea desde el aspecto físico, mental o espiritual.