VENDERLE A UNA MUJER Por: Pamela Cuevas, Coach Empresarial
Pamela Cuevas
Coach Empresarial FB: Pamela Cuevas Coach Mail: pcvirues@gmail.com
E
ntender a las mujeres es como: “Si tengo 6 duraznos y le quito 2 manzanas… ¿cuánto mide la luna?”. Frases populares que denotan lo “difícil" que es entender a nuestro género femenino, ¡y vaya!; podría asegurar que para venderle a una mujer no hace falta más que tener un ambiente con aroma personalizado, música en género e intensidad adecuada, un discurso que conecte y ¡voalá! (olfato y oído). Sí, me dirás que suena fácil y en la práctica no es así, pues cuál sería ese aroma, cuál sería la melodía y la intensidad, mejor aún, cuál sería ese discurso que conecte con la mujer. Podría caer en una paradoja mercadológica, ya que se dice “hay que entender para vender”, y como mujer te comparto que, “no hace falta entendernos, sólo vendernos”.
¡Claro!, no somos las únicas en decir que no nos gusta que nos vendan, pero si nos encanta comprar. Cada mujer un universo, sin embargo, existen dentro de cada universo estelas de luz que compartimos, que nos caracteriza y nos distingue como tal. El cerebro femenino es experto en leer caras, interpretar tonos de voz y analizar matices emocionales, incluso, es especialmente hábil en esta forma de “espejeo emocional”, por lo que se podría decir que las neuronas de una mujer sobreactúan, estimulando así fuertemente la conexión sentimental con los demás. Diversos estudios aseguran que las mujeres captamos las emociones por comunicación no verbal, en el 90% de los casos; mientras que los hombres comprenden las emociones a través de gestos; en un 40%. Considerar la importancia de los pequeños detalles en la atención y en la capacidad de escucha, será importante cuando desees captar el interés de una mujer, los cambios emocionales suelen ser percibidos al más mínimo gesto de su interlocutor. El cerebro femenino recuerda todo como una película entera y no por escenas. Las emociones se registran como recuerdos, la amígdala examina cada acontecimiento según su intensidad emocional.Su atención la obtendrás con el arte de contar historias (storytelling), como si de una película sensorial detallada se tratara.
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