SARAHÍ MARTÍNEZ HERNÁNDEZ
La invención de Morel, una historia como cualquiera Adolfo Bioy Casares se consolida como escri-
ENSAYO
tor con su obra La invención de Morel. Este Siempre le ha gustado la literatu-
éxito tiene elementos que lo hacen distinguirse
ra moderna, novelas realistas y de
de entre las novelas del mundo literario. Lo ex-
misterio. Le agrada leer novela
traño es su sobresalir basado en componentes
histórica y de ficción. Es admirado-
comunes y clichés. El talento del autor les da
ra de las artes, en especial del cine.
un giro sutil de 180º, es casi invisible la forma
Actualmente estudia la carrera de
de hacerlos diferentes.
Comunicación en la Universidad
Casares no utiliza una estrategia narrativa com-
Panamericana. Vive sola desde los
plicada, nos cuenta los eventos de forma lineal,
19 años. Ha trabajado en fotografía
no usa anacronías ni tiempos complejos. Pero
y desea incursionar en el mundo del
aun así mantiene la atención del lector en todo
cine y el guionismo.
momento. Lleva la historia a flujo por medio de un elemento físico.
Podría llegar a parecer complicado cuando en realidad el texto es sencillo; el mencionado elemento físico es un pequeño librito, y resulta ser el sustento de la diégesis. Casares nos cuenta a través de una diario anónimo la historia de un prófugo (dueño del diario) quien vive con miedo de ser atrapado, mientras busca su supervivencia en una isla deshabitada. Como está narrada en primera persona y describe todas las dificultades sufridas por el personaje, atrapa al lector por la empatía generada. El autor logra también que la confusión sufrida por el fugitivo, la experimente quien lee el libro de una forma paralela. Se entera de los hechos mientras lee las páginas del diario del fugitivo. El libro en cuestión incluye un tema cliché, pero la historia se complica cuando
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