ABOGADOS DE VALLADOLID / En el Cafetín del Colegio / 33
EN EL CAFETÍN Con
Enrique Gutiérrez Secretario coordinador de los Juzgados de Valladolid Por Marta Juste, periodista
“Erróneamente identificamos teletrabajo con pasividad, zapatillas y comodidad, y esto no puede ser así” Desde niño, Enrique Gutiérrez tenía muy claro que quería estudiar Derecho para seguir los pasos de su padre que, aunque nunca le obligó a elegir su misma profesión, siempre fue un maestro para él. En 2017 tomó el relevo a Carlos Gutiérrez para coordinar a los letrados de la Administración de Justicia de Valladolid, un puesto que le sirve para llevar a cabo una reivindicación personal: hacer visible la figura de sus compañeros entre abogados y procuradores y, como advierte, si es necesario “hasta en las comunidades de vecinos”. No se muerde la lengua a la hora de asegurar que la principal forma de conseguir esa visibilización es poniéndose en valor ellos mismos. Y es que el cuerpo jurídico al que pertenece realiza una labor imprescindible que normalmente pasa inadvertida. Pregunta.— Su padre fue el primer agente judicial del Juzgado de Familia de Valladolid. ¿Ha seguido sus pasos al dedicarse a esta profesión o fue una vocación completamente personal? Respuesta.— Para bien o para mal he intentado seguir los pasos de mi padre en todas las facetas de mi vida. Para mí ha sido un maestro en todo. También en esto, por supuesto. Nunca me dijo nada y siempre me lo dijo todo. Nunca me dijo que estudiara Derecho y yo nunca, ni de pequeño, tenía ninguna duda de que lo haría. Gracias por empezar la entrevista hablando de mi padre. P.— Es secretario coordinador de los juzgados de Valladolid desde 2017. ¿Qué ha supuesto asumir este papel? R.— Ha supuesto sobre todo una responsabilidad de compromiso colectivo, pero
«A la justicia solo se le puede pedir que sea rápida y justa, pero me gustaría que hubiera menos trámites y más agilidad en la ejecución de las sentencias» también la posibilidad de intentar dar cumplimiento a una reivindicación personal y en la que pongo todo mi empeño, que es hacer visible la figura del letrado de la Administración de Justicia, primero ante los profesionales de esta casa, abogados y procuradores, pero también ante las fuerzas y cuerpos de seguridad, la Universidad y, si puedo, hasta en las comunidades de vecinos. P.— Cuando llegó a este puesto, Lexnet todavía estaba dando sus primeros pasos, ¿cómo han cambiado las cosas desde entonces? R.— Cuando llegué, el paso más fuerte, que era la implantación, ya lo había dado mi predecesor, Carlos Gutiérrez. Yo solo he tenido que ampliar los colectivos que acceden a Lexnet y depurar los problemas técnicos iniciales que surgieron sobre todo en sede policial con envío de atestados, documentación… P.— ¿Todavía nota reticencias en la profesión a la hora de pasar del papel a los medios digitales? R.— El concepto general está totalmente interiorizado. Nadie se plantea que este sea
un camino con retorno, pero sí que es verdad que el día a día a veces todavía nos tienta, a todos los colectivos, a echar mano del papel para aclarar ideas. P.— ¿Cree que el teletrabajo al que nos hemos visto obligados en España por el COVID-19 puede suponer un empujón para mejorar las relaciones telemáticas con la Administración? R.— Totalmente. Esto va a ser una lección de vida para todos. Pienso que el teletrabajo no es un concepto interiorizado en nuestra forma de relacionarnos profesionalmente. Erróneamente identificamos teletrabajo con pasividad, zapatillas y comodidad, y esto no puede ser así. En los últimos días he podido ver y sentir el miedo de mucha gente a la hora de acudir al juzgado, pero también el deseo de muchos de poder sacar adelante este momento laboral difícil que estamos viviendo. Si conjugamos correctamente responsabilidad y seguridad, esto tiene un nombre: teletrabajo. Si falla la responsabilidad, es porque también fallaría a nivel presencial, pero lo que ahora no nos podemos permitir es el lujo de que falte la seguridad. P.— Al convertirse en secretario coordinador tendría claros sus principales objetivos a cumplir. ¿Cuáles ha podido llevar ya a cabo? R.— A diferencia de lo que sucede con otras figuras, como puede ser el decano del Colegio de Abogados, que en gran medida puede marcar la línea de actuación de un colectivo, en la Secretaría de Coordinación apenas tenemos capacidad para marcar