economía acuícola Por: Francisco Javier Martínez Cordero *
Es ahora o nunca para la acuicultura en México, ante las nuevas realidades sociales mundiales
Si en años pasados, cuando la inmigración no tenía estas proporciones, la acuicultura fue siempre planteada como urgente para el desarrollo rural, en estos momentos es urgente lograr que en realidad los proyectos para los acuicultores AREL y los micro y pequeños se logren.
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or tantos años hemos hablado de la necesidad de subir a la acuicultura en México al nivel que represente su relevancia, y esto es básicamente crear una Política de Estado de la Acuicultura. Se ha trabajado siempre con gobiernos y programas del mismo, con ciclos finitos, con programas tal vez de buena intención y objetivos, pero al final de cuentas de corto alcance si obedecen a visiones de gobierno que cambian cuando los responsables llegan o se van. El último documento del Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2018 de la FAO nos trae una realidad grave: tanto la desnutrición como el hambre han vuelto a aumentar en el mundo. Por primera vez en este tipo de documentos, se introduce el factor social como variable crítica para este fenómeno en estos años, a diferencia de años previos: la incapacidad para reducir el hambre en el mundo está correlacionada con el aumento de conflictos y la violencia en diversas partes del planeta, y por ello se recomienda que las iniciativas para combatir el hambre deben ir de la mano con las que están encaminadas a mantener la paz. Por otro lado, el informe del Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2018 de la FAO también, trae otro importante tema a la mesa, desde el discurso de la agencia encargada de evaluar la producción de alimentos, su distribución y la nutrición: la migración. Se concluye que la migración, con
ese tan complicado trama económico, social y político que siempre representa, es parte central del desarrollo económico, social y humano y constituye un medio para disminuir las desigualdades en un país o entre ellos. En algún momento, todos los países van a ser zonas de origen, tránsito o destino para la migración internacional. Se concluye que la coherencia de las políticas entre la migración y el desarrollo agrícola y rural es esencial para que la migración sea segura, ordenada y regular. Y no vienen en mejor momento estas conclusiones cuando en nuestra América Latina estamos viendo importantes migraciones en Sudamérica y Centro-Norteamérica. México está viviendo en estos precisos momentos un gran reto con una importante inmigración centroamericana. Si en años pasados, cuando la inmigración no tenía estas proporciones, la acuicultura fue siempre planteada como urgente para el desarrollo rural, en estos momentos es urgente lograr que en realidad los proyectos para los acuicultores AREL y los micro y pequeños se logren. En la agenda social del nuevo gobierno coinciden ya, afortunadamente, un reconocimiento por regresar a la Acuicultura-Pesca el nivel de Secretaría de Estado, y parece también que prospera el llamado casi urgente porque la Acuicultura reciba la relevancia desde la suficiencia presupuestal hasta la legislación y normatividad necesarias para su desarrollo irreversible. No seguir
tratando de convencer a quien no quiere apoyar a esta actividad productiva, sino caminar apoyados de manera convincente por quienes entienden lo que la acuicultura ofrece. No contamos ya con mucho tiempo. Y parece frase trillada pero en realidad no lo es. Si esto se decía hace 6 o 10 años, ahora la realidad social mundial con inmigraciones y con hambre y desnutrición creciendo, presenta un escenario urgente de toma de decisión a favor de una Revolución Azul, del famoso Crecimiento Azul promovido por la FAO. Estamos listos para encabezarlo, para hacer de la acuicultura un compromiso socioeconómico que atienda los nuevos grandes retos mundiales de las poblaciones migrantes.
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*Francisco Javier Martínez Cordero es Ingeniero Bioquímico por el ITESM, cuenta con estudios de Maestría en el Instituto de Acuacultura de Stirling, Escocia y en el CINVESTAV Mérida; además de contar con un Doctorado en Economía Agrícola y de Recursos Naturales por la Universidad de Hawaii, EE.UU. Es investigador/Profesor del CIAD, A.C., Laboratorio de Economía Acuícola y Prospectiva. Consultor FAO y OCDE en Socioeconomía, Planeación Estratégica Prospectiva y Evaluación de Políticas Públicas. Adicionalmente, es Miembro del Comité Editorial de la Revista Aquaculture Economics and Management (Taylor and Francis). Contacto: cordero@ciad.mx Coordinador Nacional de la Red Tilapia México. Contacto: red.tilapia.mexico@gmail.com