Aprende una nueva forma de leer
Una vez que las ideas clave están claras, es como si se hubiese conectado la luz. Los demás detalles son fáciles de encajar.
Estrategias de lectura Se puede hacer una clasificación de los diferentes tipos de lectura respecto a la dificultad del contenido y a los propósitos que persiga el lector: Según el contenido: Lectura fácil: informativa o de entretenimiento con vocabulario familiar. Lectura normal: literatura con vocabulario más rico, información propia de la profesión, etcétera. Lectura difícil: textos técnicos, especializados, con datos, razonamientos c~mplejos, etcétera.
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Según el propósito: -
Para dominar la información y el contenido, que suele ser necesariamente cuidadosa, lenta y repetida. Explorativa, a modo de rastreo del libro a fin de tener una visión general del mismo. La de repaso, a modo de lectura rápida del libro con el que ya estamos familiarizados, con el fin de afirmar los conocimientos. La lectura que se hace con el fin de buscar una información determinada o para responder a una cuestión específica. La lectura crítica, como leer para enjuiciar. Lectura de entretenimiento. Lectura de corrección, cuando se presta una atención meticulosa a la ortografía, puntuación y estructura de las oraciones.
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Como se ha escrito ya, lo inteligente y eficaz será ir adecuando la velocidad de lectura respecto al contenido y al propósito que tenemos. El propósito de este apartado es hacer mención de dos formas de leer para ahorrar tiempo y evitarse fatiga mental innecesaria.
Lectura a gran velocidad Este tipo de lectura se usa para tomar una idea general del texto, como primera aproximación, y decidir luego qué partes habrá que volver a leer con detenimiento. Otra aplicación puede ser repasar materias conocidas y estudiadas anteriormente. También para avanzar rápido sin perder el hilo en apartados secundarios de un texto. La forma de hacerlo es acelerando el ritmo de las fijaciones; por lógica se pierde capacidad de comprensión, pero en el caso del repaso no hay problema, puesto que ya conocemos el tema. En el caso de la primera lectura, el objetivo es tomar contacto con el tema y descubrir algunas de las ideas principales para poder predisponer nuestra actitud, haciendo preguntas que trataremos de responder en una segunda lectura, seleccionar los apartados para profundizar, etcétera.
Lectura selectiva En este caso tenemos muy definido lo que necesitamos encontrar en el texto, de tal forma que hay unas palabras clave que pondrán de relieve dónde está la información que buscamos. Lógicamente
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